Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2018

Chile tiene una medicina contra desertificacin, pero no la toma

Orlando Milesi
IPS


Cientos de nios, muchos provenientes de escuelas rurales de la regin de Coquimbo, han visitado los atrapanieblas instalados en Cerro Grande, dentro de un programa educativo para sensibilizar a las futuras generaciones sobre la importancia del uso racional del agua en Chile. Crdito: Fundacin un Alto en el Desierto

OVALLE, Chile, 13 jul 2018 (IPS) - La retencin del agua de lluvia que se pierde en el mar podra ser una excelente medicina contra el avance del desierto desde el norte al centro de Chile, pero no hay voluntad poltica para efectuar las acciones requeridas para tomarla, segn expertos y representantes de comunidades afectadas.

Uno de los trabajos prioritarios, sobre todo en (la regin de) Coquimbo, es el tema de la retencin de aguas lluvias. Eso es clave porque si tenemos un suelo erosionado y degradado y tenemos eventuales lluvias en invierno, el suelo no es capaz de retener ms all de 10 por ciento del agua que cae, afirm Daniel Rojas, presidente de la comunidad agrcola de Pea Blanca.

El resto se va hacia el mar, agreg el dirigente social de esa organizacin productiva de 85 pequeos agricultores, ubicada a 385 kilmetros al norte de Santiago, que posee 6.587 hectreas, un 98 por ciento de ellas de secano, regadas solo con agua de lluvia.

Rojas consider que si tuviramos obras de retencin podramos usar entre 50 y 70 por ciento de esa agua y recuperar nuestras napas subterrneas.

La regin de Coquimbo, donde est Pea Blanca, dentro del municipio de Ovalle, tiene 90 por ciento de su territorio erosionado y degradado

Entre el 2000 y 2016, la superficie de frutales de Chile creci 50 por ciento, pero en Coquimbo disminuy 22,9 por ciento, pasando de 35.558 a 27.395 hectreas.

El agua es vital en Chile, una potencia agroalimentaria que el ao pasado vendi al exterior 15.751 millones de dlares en alimentos y que es el primer exportador mundial de variadas frutas.

Segn Rojas, hay consenso acadmico, social e incluso poltico sobre una solucin que subraye la retencin de aguas, pero no se dan los recursos ni se dictan las leyes necesarias.

Pedro Castillo, alcalde de la comuna (municipio) de Combarbal, coincidi con Rojas.

Por el gran centralismo que impera en nuestro pas, la desertificacin va a ser relevante una vez que el desierto est tocando las puertas de Santiago, asever a IPS la mxima autoridad de este municipio habitado por pequeos agricultores y criadores de ganado caprino.

Castillo cree que todos los proyectos sern solamente buenas intenciones si no hay una inversin potente y decidida del Estado de Chile para frenar la desertificacin.

El alcalde afirm que el avance del desierto se puede combatir invirtiendo en la contencin de aguas, mediante obras que no son caras, como la construccin de zanjas de infiltracin y diques de contencin en las quebradas.

Con cortinas interceptoras se puede optimizar (la captura de) el agua lluvia, recargar los pozos y disminuir el requerimiento de agua adicional que hoy se entrega a la poblacin con camiones aljibes, dijo.

El costo de las cortinas interceptoras no supera los cinco millones de pesos (7.936 dlares) porque en las obras se usan materiales que existen en el lugar y no se requiere una gran ingeniera. Un camin aljibe que reparte agua cuesta al Estado unos 40 millones de pesos (63.492 dlares) cada ao, compar Castillo.