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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2018

Incluso las piedras cosechan agua en el Semirido de Brasil

Mario Osava
IPS


Frijoles puestos a secar al sol en el patio de la finca de Pedrina Pereira. Al fondo, la cisterna de agua de beber y cocinar, que acopia el agua de lluvia que cae sobre el techo. Un programa de la organizacin Articulacin del Semirido, que pretende diseminar un milln de esas cisternas para lograr la convivencia con el clima semirido que se extiende por 982.000 kilmetros cuadrados de Brasil. Crdito: Mario Osava/IPS

JUAZEIRINHO/BOM JARDIM, Brasil, 10 jul 2018 (IPS) - Las rocas, que antes eran un estorbo al reducir la tierra cultivable, se convirtieron en una riqueza. En ellas Pedrina Pereira y Joo Leite construyeron cuatro estanques para acopiar agua de lluvia en una comunidad agrcola del noreste de Brasil.

En su propiedad de seis hectreas, la pareja acumula agua en otros tres reservorios, los barrizales trinchera, el nombre que se le da localmente a unas cavidades en el suelo, excavadas con profundidad para almacenar un mayor volumen en la menor superficie posible y as reducir la evaporacin.

Con tantos recursos no padecemos falta de agua, ni siquiera durante la sequa que se prolong los seis ltimos aos, asegur la campesina de 47 aos, en su heredad tpica de la ecorregin del Semirido, en Juazeirinho, un municipio del estado de Paraiba.

Solo al comenzar este ao tuvieron que recurrir al agua distribuida por el Ejrcito e los asentamientos locales, pero solo para beber, precis Pereira con orgullo a IPS durante una visita por varias comunidades que aplican innovadoras tecnologas hdricas que estn cambiando la vida en los pequeos asentamientos y la agricultura familiar de esta agreste regin.

Para regar sus cultivos de maz, frijoles, hortalizas y rboles frutales siempre contaron con sus cuatro estanques de piedra y los tres barrizales, suficientes tambin para abrevar a sus ovejas y gallinas.

El agua de ese estanque se puede incluso beber, tiene ese color blanco debido al suelo, pero eso no afecta el gusto ni la salud, sostuvo la agricultora, mientras apuntaba a la menor de las horedades, que excav en las rocas mi marido con la ayuda de vecinos.

No haba nada ac cuando llegamos en 2007, solo un pequeo barrizal, que se secaba tras acabar la estacin lluviosa, record. Adquirieron la propiedad donde construyeron la casa y vivieron sin electricidad hasta que, en 2010, llegaron la energa y la cisterna de agua de lluvia, dos servicios que cambiaron sus vidas.

Estaba en marcha hacia una dcada el Programa Un milln de Cisternas (P1MC) con que Articulacin del Semirido(ASA), una red de 3.000 organizaciones sociales, trata de universalizar el acceso al agua potable en el medio rural de la ecorregin, que tena ocho millones de habitantes en el censo oficial de 2010.