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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2018

Entrevista a Armando Fernndez Steinko sobre pases e invenciones (y III)
El procs ha puesto a cada uno en su sitio, ha desbanalizado las intenciones y las retricas nacionalistas"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Armando Fernndez Steinko es profesor en la Universidad Complutense de Madrid

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Nos habamos quedado aqu. Las izquierdas no han tenido proyecto propio de pas? Cul proyecto ha sido entonces el suyo?

Pensaban que eso de dedicarse a inventar pases era una cosa extravagante propia de partidos minoritarios y objetivos exticos, que esta agenda se iba a ir disipando con la globalizacin pues esta, as el argumento pero tambin la intuicin poltica de fondo, iba a empujar automticamente a los nacionalismos fuera del escenario poltico. Aceptadas estas premisas era y sigue siendo difcil tomarse en serio el intento de crear un nuevo pas. En realidad yo creo que ms bien se ha tratado de una especie de escapismo: se deca que no haba que hacer nada pero, en realidad, no se saba hacer nada, no haba inventiva ni recursos polticos para intentarlo con lo cual resultaba mucho mejor tratar a Espaa como a un ente tan natural e inamovible como Catalua o Euskadi. Era mucho ms fcil y tambin ms cmodo abrazar la causa pasiva de la globalizacin y de la construccin de Europa en espera de que ellas solas se ocuparan de solucionar el problema y sin poder calcular naturalmente las consecuencias que poda llegar a tener esta pasividad, consecuencias que empezaron a hacerse visibles cuando Jos Mara Aznar se apropi de los espacios vacos dejados por las izquierdas para plantar una inmensa bicolor en la Plaza de Coln, meternos en una guerra patritica y mandar a sus chicos a la Isla de Perejil. El procs le ha pillado a mucha gente soando el sueo de que el tema nacional no era importante a pesar de que los gobiernos nacionalistas gestionan territorios que casi suman la mitad del todo el PIB del pas. Lo bueno es que al menos ha obligado a todo el mundo a despertarse.

Por lo dems, uno de los intelectuales ms conocidos y reconocidos de Podemos y de Unidos Podemos, Manuel Monereo, no ha dejado de escribir sobre n nuevo proyecto de pas. No le hacen caso o le han hecho demasiado caso?

Lo que escriba Monereo antes del 1 de octubre apuntaba en el sentido correcto y yo tena la esperanza de que su vinculacin a la direccin de Podemos iba a permitirle, al menos a esta organizacin, superar el sndrome de Estocolmo. Pero no s cmo se toman ah las decisiones, desde luego no a la luz del da y adems todo esto no es fcil pues exige un golpe encima de la mesa, un hasta aqu hemos llegado! bastante decidido y que me temo que las cosas no han madurado polticamente todava hasta ese punto y las coaliciones con los movimientos nacionalistas de izquierdas mandan por encima de todo como han mandado tambin en el PSOE-PSC y no digamos que en Izquierda Unida: en el seno de los partidos de la izquierda sigue prevaleciendo no slo el funcionamiento, sino sobre todo el imaginario confederal y precisamente por ello creo que el cambio slo se puede producir desde fuera de estos partidos. En cualquier caso: liberarse del sndrome de Estocolmo significa identificar la principal arma poltica utilizada por el nacionalismo en las tres ltimas dcadas para mantener secuestrada a la izquierda: la cuestin democrtica. Abordar la cuestin democrtica es rechazar, de una vez por todas por antidemocrtico e inaceptable, que los derechos de los unos puedan librarse a costa de los derechos de los otros. Pasa por abordar histricamente el famoso derecho a la autodeterminacin, por aproximarse tambin histricamente al problema del estado mismo e identificar lo que este significa hoy y dejar de hacer comparaciones entre el estado espaol moderno, con el zarista de 1917, el imperio otomano, el rgimen de Franco o los estados occidentales de antes de la segunda guerra mundial y presupuestos pblicos por debajo del 10% del PIB. Y pasa por desmontar la retrica del derecho a decidir que es, como ha sealado Miguel Candel, una expresin redundante y vaca inventada por Ibarretxe para alcanzar sus   propios objetivos, pero que en la prctica se convierte en un srdido derecho a dividir que obliga a las personas, sobre todo a aquellas con identidades mixtas, a optar por una de las dos para posicionarse frente a una dicotoma impuesta que, literalmente, las destruye. En definitiva, pasa por desenmascarar la estrategia de construccin de una nacin eterna en busca de su independencia para despejar el camino hacia la construccin de un pas nuevo en el que quepamos todos y basado en los principios de solidaridad, de sostenibilidad y de justicia social, y dotado de polticas redistributivas horizontales y verticales.

Si la cosa es tan fcil, tan evidente, cmo es que no se dan cuenta?

No hay que subestimar la fuerza de la inercia en poltica, de las frases hechas, de las convenciones, de los rituales y tambin de las propias identidades partidarias que, como hemos visto, pueden reducir mucho la capacidad de las organizaciones de identificar la realidad que tienen delante de sus propias narices. Adems siempre se le puede echar a otros la culpa de los propios errores: las cloacas del Estado, el poder los medios de comunicacin, las traiciones personales etc El hecho es que todos estamos pagando un enorme coste por el procs pero que este, al menos tiene esa ventaja: ha puesto al descubierto las verdaderas intenciones de los nacionalistas sacado a la luz pblica sus verdaderas intenciones y los argumentos en los que se apoya, una parte de los cuales permaneca hasta ahora en la esfera de la privacidad de una parte de las progresivas clases dominantes catalanas que son las que encabezan el procs. El procs ha puesto a cada uno en su sitio, ha desbanalizado las intenciones y las retricas nacionalistas empujando a mucha gente a dar un fuerte golpe encima de la mesa para decir: hasta aqu hemos llegado!

Por qu la izquierda insiste una y otra en el ejercicio del derecho de autodeterminacin? En algunas formulaciones de ese derecho, autodeterminacin de todos los pueblos, sin excepciones, no se habla de opresiones nacionales De dnde viene esa pasin nacional autodeterminista?

Viene de la falta prolongada de una accin del estado en favor de la satisfaccin de las necesidades de las mayoras. Lo que vena de Madrid era muy poco en trminos de PIB y, cuando llegaba algo en los tiempos de Franco, era en forma de represin. Las comarcas y los territorios perifricos, incluidos los muchos que forman parte de la hoy es la Comunidad de Madrid, van desarrollando as una fuerte conciencia de que dependan de s mismos, y no hay nada mejor para ilustrarlo como la importancia que adquirieron las cajas rurales y de ahorros en Espaa durante ms de 150 aos destinados a captar e invertir el ahorro local en ausencia de iniciativas estatales. El vigor que lleg a tener el movimiento anarquista espaol, es otro ejemplo la falta de estado proveedor de bienestar y su reduccin a su naturaleza de estado represivo. Entre 1978 y principios de los aos 1990 cambiaron las cosas con la construccin del estado del bienestar. Sin embargo fue un perodo demasiado breve que, adems, no se bas en un diseo consensuado y ampliamente discutidos de un nuevo modelo territorial como el que proponemos aqu, sino en el resultado de una dura negociacin entre partidos -los partidos nacionalistas pero tambin ETA fueron fundamentales- as como en la introduccin de mecanismos competitivos que eran los que les interesaban a los territorios ms ricos: Catalua, Pas Vasco y Madrid. Con la penetracin de las recetas neoliberales a partir de la crisis de 1992 los territorios empezaron a competir cada vez ms entre s. Y no ya slo en trminos competenciales e identitarios, sino directamente en trminos econmicos.

Nos cuentas algo ms sobre estos trminos econmicos

Cuando las lites polticas a norte y al sur del Ebro deciden dar un giro hacia un liberalismo cada vez ms radical en los aos 1990, vuelven a alimentar una vez ms la vieja inercia histrica del enfrentamiento entre liberales y comunitaristas que se sucedi a lo largo de todo el siglo XIX, un enfrentamiento que siempre tiene al estado como eterno perdedor: los liberales -apoyados por los intelectuales- deseaban y desean el menos estado posible porque creen que solo la propiedad y la iniciativa privadas pueden generar desarrollo social y porque no estn dispuestas a enfrentarse a los que ms tienen para recaudar ms impuestos; y los comunitaristas -apoyados por la iglesia- porque un estado con ms recursos reduca y reduce su poder local y su influencia ideolgica. Es un enfrentamiento diablico, que tiene al estado como eje oculto y pocas veces confesado por inters de liberales y comunitaristas/autonomistas, pero que trastoca la dinmica izquierda-derecha y dificulta las polticas basadas en criterios de clase. La dinmica neoliberal fue reforzando as de forma natural el anhelo de autogobierno de todos los territorios y la falta de un proyecto de pas comn, que habra tenido que incluir necesariamente la construccin de una nueva identidad compartida, les dej el campo abierto a los nacionalistas que fueron creando pequeos estados dentro del estado bajo el paraguas, aparentemente inocuo, del autogobierno. Esta palabra empez a ser asociada as a la creacin de nuevas infraestructuras sanitarias y educativas reforzando la legitimidad del nacionalismo de cara la poblacin catalana y vasca. Es un concepto de inspiracin territorial y nacionalista antes que democrtica pues el verdadero autogobierno es el que ejercen directamente los ciudadanos mismos y el lugar donde es posible hacerlo son los municipios y no las nuevas burocracias de Vitoria, Sevilla o Barcelona. Si no se hace as, si no existe un espacio institucional central legitimado polticamente, la dinmica competitiva entre territorios va generando espacios no sometidos ninguna fiscalizacin exterior crendose as estructuras corruptas que se ven alimentadas por la extraordinaria importancia que tienen los partidos polticos para el funcionamiento de la administracin pblica espaola. Esto afecta hoy a las comunidades autnomas pero tambin a los ayuntamientos pues no existe, por ejemplo, un cuerpo de secretarios municipales, que son los que levantan acta sobre lo que se hace con el dinero pblico, financiado por el estado sino que son los propios ayuntamientos los que contratan a dichos secretarios a cargo de su presupuesto generndose as constantes conflictos de intereses y el casi inevitable aumento de la malversacin. Por tanto la nica forma de reducir ese eterno anhelo de autogobierno a nivel regional es la democratizacin fuerte de las instituciones del estado, su dotacin de ms recursos econmicos para que llegue ah donde no llegan los gobiernos autonmicos, pero sobre todo el aumento de los presupuestos de los ayuntamientos porque es ah, a nivel municipal, donde realmente se puede ejercer el autogobierno. Ayuntamientos tambin asistidos directamente por el Estado y no slo por las Comunidades Autnomas.

Qu principios esenciales alimentan los cimientos de tu nuevo proyecto de pas?

Yo he destilado algunos de conversaciones, lecturas, dcadas de lucha poltica, debates acadmicos, experiencias e intuiciones, pero no estoy trabajando en una lista sistemtica y, menos an, cerrada. Me interesa dejarla abierta para invitar a un coloquio que vaya ms all de un mero posicionamiento frente a mis propias propuestas. No est siendo fcil. La gente me manda largas cartas de contenido terico y comentarios crticos o elogiosos a mis propuestas, pero les cuesta transformar sus reflexiones en propuestas propias. Esto demuestra el letargo que hemos vivido durante dcadas en estos temas, un letargo que alimenta la cultura de la desconstruccin de lo que hay frente a la cultura de la construccin de algo nuevo: nuestro campo mental sigue decididamente dominado por el imaginario naturalizador de las naciones que nos fuerzan a posicionarnos en favor o en contra de la naciones ya existentes pero nada ms. Entiendo que haya una necesidad de crtica de lo que hay pero la realidad no espera, hay que ponerse ya manos a la obra. Mis propuestas provisionales seran las siguientes:

A. Mientras no existan rganos de decisin supranacionales, es necesario defender la integridad territorial de los estados con el fin de evitar dinmicas polticas que acaban perjudicando seriamente a la vida de las mayoras y sus proyectos de futuro.

B. El nuevo pas de pases debe construirse sobre una lgica de la solidaridad antes que de la competencia entre territorios. Es la misma frmula requerida para rescatar el proyecto de integracin europeo y para crear un orden internacional pacfico y civilizado.

C. No es posible crear un espacio de solidaridad sin construir una identidad compartida por las partes. Los procesos de regeneracin de Espaa no se han tomado nunca en serio esta parte de la tarea y el resultado ha sido la proliferacin de identidades excluyentes.

D. La lengua est en el ncleo de la identidad. Tenemos que crear un pas con una cultura plurilinge en todo el territorio. No todos tienen que hablar las cuatro lenguas del estado pero todos deberan dominar un mix de lenguas en el que, en todos los casos, estuviera el conocimiento del castellano. La nueva cultura lingstica debe construirse en un proceso gradual pero decidido y sostenido en el tiempo.

E. La configuracin del nuevo pas de pases deber basare en la idea de pluralidad pero tambin en la idea de simetra: no puede ser que unos territorios tengan asignados para todos los tiempos unos privilegios nacidos de realidades histricas remotas. Si sus tradiciones han generado mecanismos positivos para la regulacin de la vida contempornea, el conjunto del pas de pases debera hacerlos suyos.

F. El nuevo pas de pases deber fundamentarse en la idea de la preservacin del patrimonio comn. Esto no debe incluir slo los recursos naturales, sino todo el patrimonio cultural tangible -tramas urbanas, edificios histricos etc.- y tambin el intangible -lenguas, tradiciones democrticas etc-. El estado debera ser su principal garante y proveer recursos econmicos suficientes para ello.

G. Los municipios son los principales espacios de socializacin para los ciudadanos y los que proveen los servicios ms importantes. Hay que dotarlos de ms presupuesto a costa de las administraciones autonmicas y crear sistemas estables de participacin ciudadana en su gestin, incluida la gestin transparente de sus cuentas. Este acercamiento de las instituciones al ciudadano elevar la calidad democrtica de la vida del pas.

F. El futuro econmico, tambin o precisamente de las sociedades situadas en la periferia de la Unin Europea, pasa por la construccin de una sociedad del conocimiento. Hay que organizar el sistema educativo superior y de investigacin siguiendo un principio de la divisin del trabajo y de especializacin aplicado a todo el estado. Todos los territorios deberan incorporarse a un sistema integrado de educacin e investigacin que promueva la movilidad geogrfica y el equilibrio territorial.

Gracias, muchas gracias, ya te he robado mucho tiempo y tenemos que construir pas, que no es cualquier cosa.

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Nota de edicin. Anteriores entregas:

1. Entrevista a Armando Fernndez Steinko sobre pases e invenciones (I). La burguesa catalana no ha sabido, no ha querido o no ha podido mantener su condicin de burguesa productiva http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243890

2. Entrevista a Armando Fernndez Steinko sobre pases e invenciones. Pensar histricamente es el alma de la tradicin progresista, pensar en trminos de pasado es el alma del conservadurismo http://www.rebelion.org/noticia.php?id=244191


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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