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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2018

El engao de la reforma antisindical

Catalina Rojas
Rebelin


A poco ms de un ao de la implementacin de la Reforma Laboral, las y los trabajadores clasistas venimos a reafirmar nuestro profundo rechazo porque claramente es un retroceso para el movimiento sindical.

El segundo gobierno de Bachelet cumpli un rol fundamental en el control social y poltico del alza sostenida de movilizaciones de diferentes sectores del campo popular. Llenndose la boca con ofertones, prometi una serie de reformas en el plano de los derechos sociales y laborales; una de ellas fue la realizacin de una reforma laboral que supuestamente sera para beneficio de las y los trabajadores.

Hoy, como ayer, podemos afirmar que esta Reforma no es laboral, sino ms bien se centra en la regulacin del quehacer sindical, transformndose en una reforma antisindical, pues cada una de sus modificaciones se presentan como un obstculo para el ejercicio sindical y el avance de la organizacin de las y los trabajadores.

Esto no nos sorprende ya que toda la regulacin contenida en el Cdigo del Trabajo, y en su antecesor el Plan Laboral, fue creado con el fin de contener el crecimiento organizativo y de conciencia de la clase. Lo que aparece como algo nefasto, es que la supuesta Central de las y los Trabajadores, CUT (Central Unitaria de Trabajadores), haya defendido y promocionado una reforma de estas caractersticas.

Esta actitud de la CUT viene a demostrarnos lo que ya muchos avizorbamos, que ya no es una central de las y los trabajadores y se ha puesto al servicio de la conciliacin con la clase del empresariado y el Estado, sin importar cul es el gobierno de turno.

Algunas de las principales modificaciones que demuestran el espritu antisindical de la reforma se relacionan, en primer lugar, con la negociacin colectiva. En esta materia, algunas modificaciones que destacan son: eliminacin de participacin por derecho propio de dirigentes de federaciones y confederaciones en las negociaciones colectivas de sindicatos base unidos para negociar; impedimento al sindicato de presentar proyectos de contrato colectivo en el tiempo intermedio, para negociar por socios nuevos a quienes no se hayan extendido los beneficios; aumento a 18 meses en el plazo de prohibicin para negociar en micro y pequeas empresas nuevas; y por ltimo, las e mpresas podrn declarar perodos no aptos para negociacin en cualquier mes, a diferencia de antes que se precisaba slo el mes de junio.

Con respecto a la extensin de beneficios, la reforma permite que, por acuerdo de las partes, los beneficiados por extensin de beneficios paguen todo o parte de la cuota, lo que permite a las empresas presionar para el pago de un porcentaje inferior al 75% que reciban con la ley anterior, fomentando la no sindicalizacin. Por otro lado, deja un vaco con respecto a la titularidad sindical al declarar inconstitucional el Art. 322.

En tercer lugar, la instalacin por ley de servicios mnimos impide el inicio de la negociacin colectiva ya que, habindose formulado el requerimiento por parte del empleador, no se podr iniciar la negociacin colectiva en tanto no estn calificados los servicios mnimos y equipos de emergencia. En este punto se entrampa llegar a acuerdo sobre la definicin de servicios mnimos que en caso de impugnacin fcilmente puede superar los 180 das. Peor an, muchos casos han sido judicializados por falta de acuerdo, lo cual puede aplazar hasta 6 meses el proceso.

Respecto de la huelga, es posible afirmar que se generaron mecanismos que dilatan y criminalizan acciones de mayor combatividad. Adems de requerir la aprobacin para la huelga, se aumenta de 3 a 5 das el plazo que deben esperar para dicho efecto, y se aumenta de 48 horas a 4 das el plazo que las partes tienen para solicitar mediacin obligatoria. Esto adems de otorgar ms plazo a la patronal para preparar su plan de contingencia tambin permite la generacin de diferentes mecanismos de presin y amedrentamiento con el fin de impedir hacer efectiva la huelga. Por otro lado, se legaliza el reemplazo interno regulado, es decir, en el reemplazo en huelga se favorece el descuelgue de trabajadores de la huelga pues podrn reintegrarse individualmente a sus funciones al 6 o al 16 da. Asimismo, la reforma otorga la facultad a los tribunales con competencia laboral a poner trmino a las huelgas y resolver el conflicto por arbitraje, y se obliga al sindicato a votar ante ministro de fe nuevas ofertas del empleador, lo cual antes no era obligatorio. Por ltimo, los dirigentes que realicen acciones de fuerza fsica o impedimento de la produccin corren el riesgo de ser desaforados, lo cual pone en riesgo el principal elemento de la huelga como herramienta de presin: la paralizacin de la produccin.

La implementacin de la reforma antisindical nos permite visualizar la posicin de la clase burguesa frente a la clase trabajadora: no est dispuesta a ceder un peso de sus ganancias en pro de las y los productores de su riqueza, aun sabiendo que puede ser tcnicamente justificable.

El problema es que nuestros(as) dirigentes han cado en su juego, creyendo que la negociacin colectiva debe llevarse desde aspectos tcnicos, econmicos y legales, terreno de dominio patronal. Lo que la clase trabajadora debe volver a recuperar es el sentido poltico de nuestras luchas, que demandamos lo que es justo y que estaremos dispuestos a sobrepasar cualquier limitacin legal o administrativa que sea utilizada como camisa de fuerza de la lucha de las y los trabajadores.

El llamado debe ser a no deprimirse y asumir este embate de manera sumisa, por el contrario, debemos asumir una postura crtica y activa contra esta Reforma, difundiendo el retroceso que significa y organizndonos con ms fuerza para salir a derrocarla como clase en su conjunto.

Los derechos para nuestra clase nunca sern decretados en el parlamento, y siempre han sido ganados por medio de la organizacin y la lucha en las calles, con o sin legislaciones.

Hoy es un deber del movimiento sindical movilizarse hasta acabar con esta reforma antisindical y volver a posicionar un sindicalismo de clase que defienda nuestros verdaderos intereses, devolviendo la vocacin de poder a nuestra clase trabajadora y el profundo sentido poltico que los sindicatos alguna vez tuvieron.

 

A Derrocar la Reforma Antisindical,

Por un Sindicalismo Clasista y Combativo,

Avanzando hacia la Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras

La autora es Presidenta Sindicato Honorarios Servicio de Salud Metropolitano Central y militante de la Asociacin Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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