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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2018

Las empresas se quejan de que les falta personal pero no se les ocurre subir los salarios

Thomas Frank
The Guardian / El Diario (Espaa)

Los empresarios estadounidenses estn dispuesto a culpar a cualquiera y a hacer lo que haga falta para no tener que pagar ms a los trabajadores. La economa de Estados Unidos se ha ido recuperando desde 2009 y los salarios apenas han subido.


Cadena de montaje de una planta de fabricacin de automviles en EEUU. EFE

En las ltimas semanas algunos medios de comunicacin de Estados Unidos se han preocupado por lo que en circunstancias normales se considerara una buena noticia: la buena marcha de la economa del pas, que ha trado consigo niveles de desempleo bajos y, en algunos sitios, incluso falta de mano de obra.

Los propietarios y los gerentes de las empresas se lamentan de que les cuesta encontrar personal para los puestos con bajos salarios. En declaraciones a The Baltimore Sun, una asociacin empresarial seala que ya nadie quiere hacer trabajo manual. As que este tipo de trabajo simplemente se queda sin hacer.

Los responsables de las empresas enumeran todo lo que han hecho para solucionarlo: los anuncios que han publicado, los visados para trabajadores de otros pases que han tramitado, o cmo van a las escuelas para convencer a los estudiantes de las ventajas de aprender a trabajar en una obra o a conducir un camin. The Wall Street Journal se ha hecho eco de los increbles beneficios que las compaas de fontanera ofrecen a los recin contratados: espacios tranquilos, excursiones en moto acutica, clases de cermica, desayuno gratis, cerveza gratis.

Sin embargo, ninguna de estas iniciativas funciona. La culpa de la escasez de mano de obra parece estar repartida por todo el pas. Se dice que los opiceos son el problema. Tambin se culpa a los subsidios sociales, la falta de estacionamiento, una tasa de natalidad a la baja, as como al encarcelamiento masivo y, sobre todo, las polticas sobre inmigracin de Trump. En realidad, nadie est seguro de conocer la causa del problema.

La escasez de mano de obra contina de forma preocupante e incontrolada, y los periodistas intentan convertirla en una especie de pesadilla. Hay una "crisis del cangrejo" en la regin de la Baha de Chesapeake. Nadie recoge las fresas en Ohio. Una panadera muy popular de las afueras de Denver ha tenido que cerrar. Se ha cancelado la apertura de una comunidad de residencias para jubilados en Tucson, Arizona. Los gerentes quieren que el gobierno les proporcione la mano de obra barata a la que estn acostumbrados.

La solucin de manual para este problema de escasez de mano de obra que es simplemente pagar ms a los trabajadores se menciona de pasada o no se menciona. El sector empresarial es tan reacio a considerar esta solucin obvia que Neel Kashkari, el presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, se lo reproch el ao pasado: "Si no suben los sueldos, me parece que estn lloriqueando".

Lo cierto es que cuando se reconoce la necesidad de ofrecer mejores salarios, el lloriqueo no hace ms que empeorar. Sirva de ejemplo el ataque de pnico de The Washington Post en su portada: "La escasez de camioneros representa una amenaza para la economa". En este caso, el problema de los camiones inactivos por falta de conductores se ve agravado por la posibilidad, an ms aterradora, de que cuando estos conductores finalmente aparezcan puedan estar en condiciones de negociar mejores salarios. Es una perspectiva "peligrosa" porque podra hacer subir los precios "tan rpidamente que el pas se enfrente a una inflacin descontrolada, lo que fcilmente puede conducir a una recesin".

El economista de izquierdas Dean Baker no tard en sealar que se trata de una afirmacin absurda y exagerada. Incluso en el supuesto de que los camioneros consiguieran un aumento salarial, slo representara una pequea fraccin del PIB de Estados Unidos. Y saben qu? Ni siquiera estaramos delante de unos beneficios imprevistos ya que, aunque se ajustaran por la inflacin, los salarios de los camioneros todava estn muy por debajo de lo que deberan. A pesar de que se trata de una afirmacin absurda, s sirve para entender el pnico ante esta falta de mano de obra: los ms pudientes del pas estn horrorizados ante la posibilidad de que la clase trabajadora pueda negociar sus condiciones.

Lo cierto es que la realidad econmica es diferente. Todava no hemos llegado a este punto. Si estudian las cifras de la Oficina de Estadsticas Laborales sobre los salarios de los trabajadores que no trabajan como supervisores en las ltimas dcadas, vern que el crecimiento ha sido inusitadamente lento. Por lo general, las economas en expansin elevan los salarios con bastante rapidez. La economa de Estados Unidos se ha ido recuperando desde 2009 y los salarios apenas han subido.

La situacin es todava ms perversa en el otro lado del Atlntico. Segn un artculo publicado en el Financial Times en 2017, el Reino Unido es "la nica economa grande y avanzada en la que los salarios se contrajeron mientras la economa se expanda". Un logro asombroso, si lo pensamos. Y el think tank Resolution Foundation ha afirmado que, en lo relativo al crecimiento salarial, esta dcada "ser la peor desde las guerras napolenicas".

Ni toda la cerveza gratis en el mundo podr parar lo que se avecina.

A la caza de los sindicatos

Cmo se ha podido producir esta situacin en una era tan moderna e ilustrada? Bueno, para empezar, piensen en todo ese lloriqueo del sector empresarial estadounidense, que parece estar dispuesto a culpar a cualquiera y a hacer lo que haga falta para no tener que pagar ms a los trabajadores.

Todas las innovaciones en la gestin de la mano de obra parecen haber sido diseadas con este asombroso objetivo en mente. Todas las grandes iniciativas polticas bipartidistas, desde el libre comercio hasta la reforma de la asistencia social, apuntan en la misma direccin. Cuando los republicanos estn al mando, empieza la temporada para ir de caza y atacar a las organizaciones de la clase obrera. Y ya te puedes olvidar del aumento del salario mnimo, al margen de quin est en la Casa Blanca.

Obviamente, en el Reino Unido est pasando lo mismo. Ya sea la guerra de Thatcher contra los sindicatos o la "tercera va" del Nuevo Laborismo, Gran Bretaa ha seguido de cerca el modelo estadounidense. Las decisiones polticas en ambos pases han tenido resultados altamente predecibles, y ahora tenemos que vivir con las consecuencias. Los buenos tiempos ya no son tan buenos para la gente comn, slo para la gente que tiene poder: los dueos de empresas, bienes inmobiliarios y acciones. Excepto en los mercados laborales ms restringidos, los trabajadores no tienen poder para exigir lo que les corresponde por justicia.

Si me preguntan, esto es lo que nos debera provocar un ataque de pnico: no la posibilidad de que los trabajadores prosperen sino el hecho de que todava no lo hayan hecho.

Segn Josh Bivens, del Instituto de Poltica Econmica de Washington, las estadsticas nos permiten hacer un seguimiento de la lenta disminucin del poder de negociacin de los trabajadores estadounidenses en la historia ms reciente.

A medida que pasan los aos, se requieren niveles cada vez ms bajos de desempleo para activar el crecimiento salarial que antao era la seal de que estbamos ante un momento prspero.

La lucha de dcadas de los empleadores para eliminar cualquier fuente de influencia econmica de la que disfrutan los trabajadores parece haber funcionado", afirma. Estos trabajadores ahora solo obtienen un aumento salarial cuando el mercado laboral est al rojo vivo.

Y esto es lo que ha venido pasando en los ltimos cuarenta aos, un enorme proyecto de ingeniera social al que han contribuido los presidentes ms recientes. Comparado con esta enorme transformacin, todas las guerras culturales, las luchas por las banderas y los tuits se desvanecen en la insignificancia ms absoluta.

Sin embargo, hay un detalle esperanzador: si la economa de Estados Unidos sigue mejorando, sin lugar a dudas los salarios subirn. Ni toda la cerveza gratis en el mundo podr parar lo que se avecina.

Esta situacin no me da miedo. Que a los trabajadores les vaya bien no es una amenaza. Aunque si necesitas un bao de terror cuando empiezas el da, aqu va: cuando finalmente el crecimiento sea slido, Donald Trump dir que es mrito suyo. Y existe la posibilidad de que los estadounidenses le den la razn.

Traducido por Emma Reverter.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/aumentos-salariales-problema_0_792321115.html




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