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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2018

En el Bilbao del PNV

Mikel Arizaleta
Rebelin


Fernando Urruticoechea es interventor de profesin, encargado de supervisar si las contrataciones y el empleo del dinero pblico se ajusta a la ley. Una figura designada por el Estado, pero que orgnica y econmicamente depende del alcalde de turno. Carecen de jerarqua y, por ello, no pueden denunciar a un rgano superior que se estn cometiendo delitos. Sus informes se quedan en la mesa del alcalde. Y si no son de su gusto, en la papelera. El bilbaino Fernando Urruticoechea es un importante fustigador y un destacado cruzado contra la corrupcin en las administraciones pblicas, declarado persona 'non grata' por los alcaldes a los que se han enfrentado a sus informes. Lleva dos dcadas destapando en ellos las irregularidades cometidas en los Consistorios en los que ha trabajado-Galdakao, Sestao, Laredo, Ermua, Legans, Castro Urdiales, Crevillent...- y su caso es sin duda el ejemplo ms paradigmtico del calvario que viven aquellos que desafan al poder. Cuenta que cuando llega a un ayuntamiento empieza a recibir botellas de vino. La ancdota ilustra todo un entramado corrupto de acoso, coacciones, amenazas, intereses y complicidades que se extiende a lo largo y ancho de la geografa. Su diagnstico es rotundo y pesimista. "La corrupcin no es un problema de Brcenas, Urdangarines, Correas y cuentas en Suiza, es un problema de concejales y de brigadas de obra.

El brigada hace chapuzas por la tarde, de forma privada, con material municipal. Y sus oficiales lo saben, pero callan porque luego ellos se llevan parte de los albaranes de la compra de esos materiales. A su vez, el aparejador de las oficinas tcnicas tambin calla, porque se llevan su parte en los contratos. Sus superiores, los arquitectos, tambin callan, a cambio de tener mano para trabajar en privado pese a las incompatibilidades y sacarse un sobresueldo. Y el concejal de urbanismo, que sabe lo que hacen sus ingenieros y arquitectos calla, porque se lleva las comisiones. Una pirmide de degradacin moral de las administraciones pblicas" sostenida, durante aos, con el silencio de una ciudadana que, en el fondo, ignora el nivel de corrupcin en la que est inmersa.

Ainhoa Alberdi, abogada y empresaria, que tuvo el coraje de destapar en el 2009 la trama corrupta en la que intervenan dirigentes del PNV de Araba, ha explicado en la Audiencia Provincial de Araba que a partir de ese momento sufri un veto que le impidi acceder a nuevos contratos pblicos, y que incluso padeci la rescisin de algn contrato que tena vigente sin recibir explicacin alguna. La empresaria ha manifestado que, en un momento dado, una persona poltica, le dijo que durante muchos aos mejor no hiciramos el trabajo de presentarnos a concursos pblicos. Y esto es mafia, pero mafia dura, porque no se castiga administrativamente al delincuente sino a quien lo denuncia. Se revela la corrupcin como arma administrativa.

"En todos los municipios donde ha habido urbanismo, crecimiento urbano y en todos los que tienen contratos de servicios importantes, como agua, basura o jardinera, sostiene Urruticoechea, nos encontraremos seguramente ante una trama mafiosa". Y la Justicia? "En general, pertenece tambin a la trama de corrupcin. Y adems carece de medios. Cuando los asuntos pasan a altas instancias, se pierden".

El periodista y criminlogo Ahoztar Zelaieta, en su libro de 2017 Euzkadi S.A. El gen corrupto del PNV, al igual que en La casta vasca, jvenes burukides bizkainos o en varios artculos publicados en la Revista Hincapi, as como antes lo hiciera en la memorable revista de investigacin y denuncia Ardi beltza o Kale gorria, cerrada por Garzn y la mano del PNV, mostrando y demostrando la profunda huella corrupta del PNV en los manejos de la hacienda pblica, en contratos y sus mordidas en ayuntamientos y diputaciones tras 40 aos de gobierno tejiendo tramas de intereses, clientelismo, fontanera y mafia: Lemoiz, las mquinas tragaperras, la Fundacin Sabino Arana, Alfredo de Miguel y sus mordidas peneuveras en contratos pblicos a cara descubierta, El Club ya descrito por Pepe Rey en su libro El Jesuita

Y no queda a la zaga la sin duda gruesa mordida, en trminos de verdad jurdica presunta prevaricacin, del Ayuntamiento de Bilbao en el caso antes Panera y ahora Amenabar (5000 m2 de autopista tramposamente autorizado como solar urbanstico, 72 millones de al bolsillo, un solar que siendo pblico sigue registrado como privado), llevado a cabo envuelto en contradicciones, ilegalidades, obscena y plenamente conscientes tanto por parte del Alcalde Aburto como por sus concejales y gobierno y nicamente explicado desde la mordida pneuvera, porque a pesar de los escritos aclaratorios, documentos probatorios, mociones esclarecedoras, preguntas sin respuesta, consecuencias graves que sin duda emanan del mismo para deterioro del urbanismo bilbano, la hacienda municipal y en contra de derechos ciudadanos..., siguen adelante con prepotencia, producto de una administracin profundamente corrompida, con la colaboracin de funcionarios sumisos.

Tambin en el Ayuntamiento peneuvero de Bilbao, y de su alcalde Aburto, el bilbano Fernando Urruticoechea es especie a proteger por la ciudadana del Botxo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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