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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2018

Croacia
Poco que celebrar y de lo que presumir

Patricia Simn
Pikara


Frente a la imagen de modernidad que ha vendido en el Mundial de ftbol la presidenta croata, Kolinda Grabar-Kitarovic, su poblacin se enfrenta a importantes retrocesos en derechos civiles, sexuales y reproductivos: una campaa para prohibir el aborto, cuestionarios sobre la vida sexual para el acceso a la pldora del da despus, la criminalizacin de organizaciones, as como el auge del neofascismo, la islamosfobia y la LGTBIQfobia.

Una monja mayor se acerca a otra joven y examina su hbito: Nunca antes haba visto uno como ste. Resulta obvio que la religiosa no haba visto la famosa serie The handmaids Tale (El cuento de la criada, en espaol), por lo que no poda imaginar que aquellas doce mujeres que se haba encontrado en el centro de Zagreb, y con las que crea que comparta la religiosidad, se haban vestido as para exigir al Gobierno de Croacia que desoyera a los grupos ultracatlicos que estn marcando la poltica de su pas e implementara de una vez el Convenio de Estambul .

Un mes despus , en abril de este ao, el Parlamento aprobaba disear polticas especficas para desarrollar este tratado internacional dirigido a prevenir la violencia machista, proteger a sus supervivientes y enjuiciar a sus autores. Segn datos de la polica croata, entre 2013 y 2017 fueron asesinadas 195 personas en un pas de unos cuatro millones, 91 de ellas mujeres por parte de quienes eran sus parejas o lo haban sido. Y, como sabemos, los homicidios son slo la punta del iceberg.

Las imgenes de la presidenta Kolinda Grabar-Kitavoric, del partido ultraconservador Unin Democrtica Croata, animando a la seleccin croata en el Mundial de ftbol masculino, regalando camisetas reglamentarias a sus homlogos en la cumbre de la OTAN, y las loadoras noticias sobre que haba pagado de su bolsillo el viaje a Rusia pese a que en 2010 vio su carrera poltica peligrar al descubrirse que, siendo embajadora en Estados Unidos, us junto a su marido el coche oficial para usos privados, han despertado el pasajero inters que todo gran evento destina a los, inicialmente, no invitados a la fiesta, a los que alimentan la fantasa de que cualquiera puede llegar a la gran final tirando de esfuerzo y talento.

Mientras, desde Croacia, colectivos feministas, LGTBIQ y de derechos humanos esperaban que la necesidad de alimentar las cientos de horas destinadas a informar sobre su seleccin nacional, finalmente subcampeona, les permitiese colar en los medios internacionales el asedio que sufren en su pas a causa del auge del neofascismo y del fundamentalismo catlico. No ha sido as, pero quienes s han aprovechado este fenmeno futbolero han sido los colectivos antiaborto, que han convertido una moneda acuada en el ao 2000 por el Banco Nacional croata con la imagen de un feto en el smbolo de su lucha durante el Mundial. Justo, cuando la exrepblica yugoslava se encuentra inmersa en la elaboracin de una nueva ley del aborto, estos grupos antiaborto han lanzado una campaa para la celebracin de un referndum para prohibirlo, en un pas en el que es legal desde mediados de 1946, cuando era parte de la Yugoslavia de Tito.

Estamos viviendo una situacin muy alarmante desde que el partido conservador lleg al Gobierno en 2016. Nos enfrentamos al intento de prohibir el aborto ahora legal hasta la dcima semana de gestacin, al aumento de los delitos de odio contra el colectivo LGTBIQ, a la oposicin del Gobierno a luchar contra la violencia contra las mujeres. Y a los estereotipos que una sociedad tan conservadoramente catlica como la croata nos adjudica a las mujeres: tenemos que ser sumisas, madres, esposas, explica Petra Karmelic, una de la docena de activistas feministas de la Red de Mujeres Croatas, que se disfraz, el pasado 4 de marzo, de las criadas de la serie basada en la novela de Margarit Artwood, que aborda un escenario distpico en el que las mujeres son privadas de sus derechos y explotadas para la gestacin de bebs para las familias pertenecientes a la clase gobernante.

Karmelic, estudiante de Sociologa y Filologa Inglesa, tambin fue una de las seis mujeres que en mayo de este ao hizo una sentada frente una marcha antiabortista en la capital croata, Zagreb, en la que participaron ms de 10.000 personas. Vestidas de negro luto y con atades que simbolizaban la muerte de los derechos de las mujeres, fueron finalmente detenidas por la polica por impedir el trnsito.

En Croacia, donde segn datos de Radio France Internacional, un 90 por ciento de la poblacin se define como catlica, la Iglesia juega un destacado rol poltico. Adems, el conservacionismo que ahora est tambin en el Gobierno, quiere erradicar el aborto, como todo lo que tenga que ver con el anterior rgimen, que era comunista y anticatlico, sostiene Karmelic en la entrevista, celebrada durante un encuentro feminista organizado por la Fundacin Mujeres del Mediterrneo este mes de julio en Turn (Italia).

Este contexto explica que, siendo legal el aborto, se estime que un 70 por ciento del personal mdico se declare objetor de conciencia, lo que en 2014 desemboc en que en cinco hospitales pblicos no realizasen interrupciones del embarazo. Por ello, el entonces Ministro de Salud del Gobierno socialista aprob una medida para revertir esta situacin para que, si nadie del personal sanitario estuviese dispuesto a realizar la intervencin, se contratase a profesionales externos a la sanidad pblica. Una medida que, con la llegada del Ejecutivo de derechas, no se ha mantenido, pese a que la presidenta Grabar-Kitarovic se ha mostrado contraria a la prohibicin del aborto.

Croacia ha pasado de 701 abortos por cada 1000 nacimientos en 1980, a 76 en 2014, segn datos la Organizacin Mundial de la Salud. La tasa ms baja de los Balcanes. Aunque la mejora en el uso de los mtodos anticonceptivos es una razn sustancial, tambin hay un subregistro de los realizados en las clnicas privadas. Y un dato muy significativo: los abortos justificados en posibles riesgos para la salud de la madre o el feto se han duplicado: de un 21 por ciento en 1998 a un 48 por ciento en 2014, segn datos oficiales citados por The Guardian.

En 2017, la Corte Suprema neg a los abolicionistas del aborto su pretensin de prohibirlo, pero orden al Gobierno aprobar antes de dos aos una nueva ley que introduzca medidas preventivas y educacionales sobre el embarazo, para convertir el aborto en una medida excepcional. Los movimientos feministas temen que el resultado sea ms restrictivo que la norma actual, que data de 1978. Segn una encuesta de Pew Research, en 2017 el 60 por ciento de las personas encuestadas sostena que el aborto debe ser legal en casi todos o todos los casos, mientras que el 37 por ciento consideraba que debe ser ilegal en casi todos o todos los supuestos.

La objecin de conciencia no se limita al aborto: los y las farmacuticas no slo pueden negarse por cuestiones de conciencia a vender la pldora del da despus, sino que por ley tienen que hacer un cuestionario a las potenciales clientas sobre su actividad sexual. Y, si no consideran adecuadas sus respuestas, pueden negarles el tratamiento. En cualquier caso, tienen que enviar el cuestionario a su mdico de la sanidad pblica. Esto es as desde octubre de 2015 cuando, gracias a la presin de la Comisin Europea, la pastilla del da despus est a la venta en las farmacias. Eso s, a un precio de ms de 21 euros, mientras el salario medio es de unos 690 euros mensuales.

No se trata slo del aborto

Gran parte de la identidad croata se ha construido por oposicin a la de nuestros vecinos, especialmente a raz de la guerra en Yugoslavia. Ese nacionalismo resultante alimenta el racismo, la islamofobia, y es algo que recogen los polticos en sus programas, esa bsqueda del enemigo sobre la que proyectar un odio que nos una, explica Karmelic.

De hecho, el 15 de mayo, el Consejo de Europa public un informe que recoga su preocupacin por el auge del neofascismo en Croacia y alertaba de los discursos incendiarios que emplea la clase poltica para avivar los conflictos entre los distintos sectores de la poblacin. Y subrayaba que no era una prctica exclusiva de los partidos ms extremistas, sino de todo el espectro poltico. Discursos de odio que a menudo van dirigidos contra la poblacin gitana y las personas que buscan refugio a travs de su territorio, especialmente las de religin musulmana.

Por su parte, Amnista Internacional denuncia que el Gobierno croata contina deportando ilegalmente a Serbia a las personas que llegan a su territorio (las llamadas en el Estado espaol devoluciones en caliente), sin cumplir el debido proceso por el que deben ser informadas de su derecho a solicitar asilo, entre otras cuestiones. Esta organizacin ha documentado cmo la polica realiza habitualmente estas expulsiones ilegales con medidas coercitivas, intimidacin, la confiscacin o destruccin de sus propiedades y un uso de la fuerza desproporcionado. Croacia se comprometi a aceptar a 1.600 solicitantes de asilo, y slo ha autorizado 100.

En el caso de la poblacin gitana, adems del asedio, de los delitos de odio y de la discriminacin diaria que sufren, Amnista Internacional estima que una de cada cinco personas no tiene acceso a la atencin sanitaria, mientras que el resto sufre serias barreras para acceder a ella.

ONGs enemigas de Croacia

El Ejecutivo conservador de la estos das vitoreada Kolinda Grabar-Kitavoric ha reducido las ayudas a las ONGs, al considerarlas antisistema. Dice que defendemos valores contrarios a los que ellos consideran croatas. De hecho, la Unin Europea ha llamado en numerosas ocasiones la atencin a nuestro Gobierno sobre su incumplimiento con las medidas destinadas a combatir la violencia contra las mujeres, la homofobia Pero les da igual, porque no van a perder los votos de sus votantes para satisfacer a la Unin Europea, analiza Karmelic.

El caso de las personas transexuales es, si cabe, ms desalentador. Es un tema tab en Croacia, no existen pblicamente. No hay mucha gente que luche por sus derechos porque nadie habla de ello. En Croacia ser LGTBIQ significa ser percibidas como personas enfermas que deben ser curadas, aade la activista.

Sin embargo, hay un ejemplo que ha insuflado esperanzas a las feministas croatas: la victoria del referndum por el aborto en Irlanda. Tenemos una Plataforma por los Derechos Reproductivos y las irlandesas nos estn apoyando, viniendo a explicarnos cmo luchar para conservar este derecho, cmo evitar errores que ellas cometieron. Esta forma de apoyo internacional entre feministas es muy importante porque nos da la oportunidad de no ser slo reactivas, sino proactivas, afirma Karmelic volviendo a recuperar un bro en su tono de voz que se haba ido apagando a lo largo de la conversacin.


Fuente original: http://www.pikaramagazine.com/2018/07/croacia-aborto-neofascismo/



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