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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2018

El sionismo tiene el objetivo de ocupar una tierra con una poblacin que se define como juda expulsando a la poblacin originaria palestina
No permitamos la normalizacin de la potencia ocupante israel

Santiago Gonzlez Vallejo
Mundo Obrero


La normalizacin de Israel, por parte israel, se puede definir a que sean tratados como un estado normal. Es decir, que se les considere un estado democrtico, con fronteras respetadas y aceptadas por sus vecinos, cualesquiera que sean stas, y que sus productos y habitantes puedan ir a cualquier parte del mundo sin problemas y que no haya campaas o acciones de otros estados que impidan su comercio. Que las crticas que puedan hacer a las actuaciones de su gobierno estn limitadas a aspectos declarativos sin mayor consecuencia y, en su caso, a una negociacin donde no se ponga en cuestin una serie de elementos centrales de su poltica.

Esto que reclaman los israeles, para un lector no informado le podra parecer que entra dentro de lo normal. Pero, lo que pretende el gobierno israel y muchos israeles es ocultar el contexto y la evolucin histrica ocurrida, hasta llegar a la actualidad de Palestina.

Israel es una potencia ocupante. Ha ocupado hace 50 aos lo que quedaba de la Palestina histrica ms los Altos del Goln de Siria, tras las repetidas apropiaciones desde el reparto de Palestina por decisin colonial de una Asamblea de las Naciones Unidas de 1947. Ya la divisin fue una gran injusticia.

En el momento de esa particin slo el 66 % era de propiedad juda segn las actas de las Naciones Unidas. Pero sta estableci que el 57 % de la superficie formase parte de un futuro estado de Israel, aun cuando en ese momento slo un tercio de la poblacin era juda. Jerusaln no formaba parte de esa divisin. Por lo que toda Jerusaln es un territorio ocupado.

Durante dcadas haba habido una emigracin sionista excluyente, apoyada por la potencia colonial britnica, en el sentido de que la compra de tierras que realizaban vena acompaada por la expulsin de aparceros palestinos y su sustitucin por esa nueva emigracin europea. Los palestinos y rabes no aceptaron que se les obligase a dejar de existir por decisin externa. De ah, el rechazar esa divisin. Fueron derrotados y el Estado de Israel ampli los lmites de la divisin onusiana y expuls a ms de los 700.000 palestinos de sus hogares fuera del territorio obtenido en la particin o de lo conquistado. Ese es el origen, por ejemplo, de la sobrepoblacin de Gaza y que cerca del 70 % de su poblacin actual sean esos refugiados y sus descendientes. El sionismo siempre ha tenido claro que quieren una Palestina sin sus pobladores originales.

El sionismo tiene el objetivo de ocupar una tierra con una poblacin que se define como juda expulsando a la poblacin originaria palestina. La injusticia de este planteamiento y el consentimiento del resto de los estados se hace si se acepta la narrativa sionista de un derecho a una tierra de unas personas ajenas a Palestina y de considerar a los habitantes originarios con menos derechos.

A la ocupacin, se le aaden expropiaciones, colonias, apropiacin de recursos, muros que impiden accesos a cultivos.... La colonizacin de la economa, la discriminacin de facto a la poblacin palestina con nacionalidad israel, la de ser extranjeros los jerosolimitanos en su propia ciudad donde hay una paulatina limpieza tnica, el bloqueo a Gaza... Todo obviando cualquier frontera, ni reconocimiento a los palestinos como sujetos de los mismos derechos.

Y ello acompaado lgicamente, de toda una represin que tiene que producirse para mantener la ocupacin, con sus bantustanes, presos, deportados, refugiados a los que no se les permite la vuelta, asesinatos, y una justicia israel que legalice la ocupacin, la tortura, la detencin administrativa, los asesinatos, siempre por mor de la seguridad y el derecho supremacista.

Los palestinos han resistido. Con armas y pacficamente. Los israeles han seguido en esa estrategia de ocupacin en diferentes fases y velocidades y de una forma gradual para que fuese asimilada por la comunidad internacional. Pero los palestinos siguen quejndose. Las personas con conciencia, tambin. Y siguen las declaraciones de condena. Los organismos internacionales peridicamente sacan a la luz cuando pueden- informes demoledores que siguen sealando la desnudez de la ocupacin y la hipocresa de esa comunidad internacional.

Y a pesar de las victorias israeles, en FIFA, Eurovisin, en el acuerdo de Asociacin de libre comercio entre la Unin Europea, Estados Unidos, Mercosur... e Israel, las derrotas sobre el terreno de los palestinos, stos y grupos solidarios siguen sealando la injusticia y la vulneracin del derecho internacional. Removiendo conciencias.

No, los palestinos no son buenas vctimas. Siguen reclamando al mundo la implementacin del derecho al retorno a una vida digna en su tierra. Entonces, aunque se manifiesten de forma pacfica, los asesinos militares israeles juegan al tiro y la comunidad internacional habla de uso de la fuerza desproporcionada, sin hacer ninguna sancin. Tampoco por el bloqueo. Tampoco por el Muro, ni la ocupacin, ni todo lo dems.

En Beilin y Jerusaln reclaman sus hogares. Y hacen ruido.

Israel pone dinero para que el Giro de Italia comience en Jerusaln, o consigue que la FIFA obvie que hay equipos de las colonias en las ligas israeles, logrando que no haya coste para el ocupante. Eurovisin al aceptar a Israel como miembro, lo normaliza. Antonio Muoz Molina recoge el premio Jerusaln de manos de la alcalda ocupante. Otros artistas han actuado en Israel, como una cosa normal, como en su da otros lo hicieron en la Sudfrica del apartheid.

Pero, la ocupacin y la ley de la fuerza no es normal. El desprecio a las leyes internacionales determina que haya un estado que legaliza el supremacismo y la ocupacin, donde la ciudadana no es universal y se tiene en funcin de un avatar tnico o religioso. Y esto, por encima de la existencia de elecciones en Israel impide que se pueda denominar como democrtico a este Estado.

Este desprecio a los palestinos y la bsqueda de coherencia de las polticas de la comunidad internacional son las que motivan la creacin y desarrollo de diversas campaas como la de boicot a Israel, los juristas que denuncian ante los tribunales y foros internacionales las vulneraciones de derechos humanos que realiza el estado ocupante israel o las de la Flotilla por la Libertad (http://www.rumboagaza.org) que fletan pequeos barcos para llegar a Gaza y romper el bloqueo, como la que estos das sale de Italia.

Todas estas acciones se realizan porque los gobiernos europeos y el resto de la comunidad internacional no cumplen con sus obligaciones y de facto son cmplices con la ocupacin. Al mismo tiempo, logran que Israel siga sin poder tener esa normalidad completa. De ah, la necesidad de profundizar esas iniciativas ciudadanas y lograr pequeos pasos al lado correcto de la historia, de la justicia.

Santiago Gonzlez Vallejo, Comit de Solidaridad con la Causa rabe/Rumbo a Gaza


Publicado originalmente en http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=8094


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