Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2018

Relato de una detencin de 11 meses por ser inmigrante
"Cuando ests detenido, no ves la luz del da; ests atrapado"

Floricel Liborio Ramos
The Guardian / El diario

Floricel Liborio Ramos describe los 11 meses que pas encerrada en un centro de detencin de inmigrantes en Estados Unidos.



Un agente del ICE se lleva esposado a un detenido en una redada contra sin papeles.

Un agente del ICE se lleva esposado a un detenido en una redada contra los "sin papeles". ICE

El da que me arrestaron era un domingo cualquiera. Me haban pagado en ese momento trabajaba en el campo, recogiendo uvas y los nios queran ir a desayunar a Ihop.

Subimos al coche y mi hija mayor, Jennifer, conduca y bromeaba. Todos bamos riendo porque ella iba haciendo el tonto. Llegamos al restaurante, los nios pequeos pidieron tortitas y Jennifer y yo tortillas francesas. Comimos y volvimos al coche.

Entonces llegaron ellos. No s dnde estaban escondidos, pero de pronto aparecieron siete oficiales del Servicio de Inmigracin y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), todos con uniforme. No s cmo me encontraron, pero pensaban que yo iba conduciendo. Uno de ellos golpe la ventanilla del conductor y le pregunt a Jennifer: eres Floricel Liborio Ramos?.

Uno de ellos hablaba espaol. Tienes que salir del coche y responder unas preguntas, dijo. Disculpa, pero vamos a detenerte y los nios se quedarn aqu. Hay alguien que puede venir a recogerlos?, aadi.

Tuve que llamar a una amiga que viva a kilmetros de distancia. Me pregunt si poda esperar a que ella llegara. Despus de todo, mis hijos ms pequeos tenan slo 10 y 12 aos. El oficial dijo que no, que me iban a detener en ese momento. Ihop siempre est lleno de gente los domingos. Haba una fila de gente esperando para comer y todos estaban de pie all, mirando el espectculo. Un oficial me dijo que me iban a deportar y que no podra ver a un juez. Grit: Pero tengo toda mi vida aqu! Tengo tres hijos que viven aqu! Ellos son ciudadanos estadounidenses!

Me esposaron delante de mis hijos y me metieron en el asiento trasero del coche. Mir los rostros de mis hijos. Slo senta tristeza. Mantuve contacto visual con ellos hasta que el coche se puso en movimiento. Luego, me qued sola, sentada atrs. Nadie habl durante el viaje.

Llegu a Estados Unidos desde Mxico en 1998, cuando tena 18 aos. Provengo de una familia muy humilde. Somos cinco hermanos y hermanas de origen indgena. Siempre quise ayudar a mis padres, pero en Mxico nadie me daba trabajo, as que decid cruzar la frontera. Primero fui a Los ngeles y luego a San Jos.

Una vez que llegu all, tuve mi oportunidad: dos empleos, trabajando seis das a la semana en cada uno de ellos. Trabajaba en McDonalds, comenzaba el turno a las 5 de la maana y me iba a las 2 de la tarde. Despus entraba a trabajar en una taquera desde las 5 de la tarde hasta las 12 de la noche. Era muy agotador y estresante. Tena que trabajar muy rpido y uno de mis trabajos era lavar platos, as que llegaba a casa con la ropa hmeda y sucia, pero me quedaba dormida sentada en el sof. Cuando reciba el cheque con el pago me pona muy contenta porque al menos saba que mis padres tendran algo para comer.

All conoc al padre de mis hijos. l trabajaba en la taquera y tambin era un inmigrante mexicano indocumentado. Yo sala muy tarde del trabajo y l me llevaba a casa en coche. Comenzamos a vernos y luego la amistad se transform en una relacin.

A l lo deportaron en 2012. Un da sali del trabajo y no regres a casa. Los nios siguen hablando con l, pero ya no forma parte de nuestras vidas.

Un lunes en el centro de detencin, un oficial pas gritando varios nombres. Nombraron a nueve de nosotros. Nos dijeron que nos tenamos que levantar a las 3 de la maana porque nos iban a trasladar. El miedo se apoder de m, ya que normalmente cuando se llevaban gente a esa hora era para deportarlos. Nos dijeron que no, que slo nos iban a trasladar porque el centro estaba demasiado lleno.

Nos llevaron a Gilroy y nos metieron en una pequea furgoneta para trasladarnos al otro centro. Haca mucho calor fuera, ms de 37 grados, y ramos muchos en la furgoneta. bamos apretados, con grilletes en los tobillos, la cintura y las muecas. No haba aire acondicionado y dentro de la furgoneta haca ms calor que fuera. Era como estar dentro de un horno. Estaba todo muy oscuro. Sent que me ahogaba.

Entonces comenz el caos. Una seora mayor que tena diabetes comenz a marearse y a vomitar. Otra seora era claustrofbica y comenz a gritar y a querer arrancarse la ropa. No habamos comido nada y no nos dieron agua. Lo nico que necesitbamos era un poco de agua, pero estbamos encadenados, con la ropa empapada de sudor, gritando y golpeando el vidrio delantero diciendo No podemos respirar!

Entonces una mujer se desmay. No sabamos si estaba viva o muerta. Comenzamos a gritarle al conductor: Por favor! Detente! Hay una mujer inconsciente!

Yo ya no poda respirar. Pensaba que ya no volvera a ver a mis hijos, pero el conductor no detuvo la furgoneta, slo nos dijo que nos callramos. Sigui conduciendo y escribiendo en su telfono. Creo que no muri nadie de milagro.

A veces pensaba que sa sera mi ltima noche en la celda. Me preparaba mentalmente, iba a ver al juez, optimista de que algo sucedera. Pero no suceda nada y me iba sintindome peor, porque no tena una respuesta concreta.

Placa de un agente de Inmigracin y Aduanas de Estados Unidos (ICE).

Placa de un agente de Inmigracin y Aduanas de Estados Unidos (ICE).

Lo peor era no poder ver a mis hijos cuando me necesitaban. Sus cumpleaos, Accin de Gracias, Navidad. Esos das slo lloraba. Yo trabajaba limpiando los lavabos por un dlar al da. Nadie quera hacer ese trabajo. Pero con ese dlar poda llamar por telfono a mis hijos. Cada minuto costaba 10 cntimos. Cuando les llamaba, senta la necesidad de hablar mucho rato, pero no poda permitrmelo.

Me preguntaban: Cundo regresars a casa? Hace mucho que estamos solos, Qu sucede?. Yo evada las preguntas, les deca que fueran buenos nios y que no se metieran en problemas. Daisy, mi hija menor, lloraba. Se me rompa el corazn. Entonces la comunicacin se cortaba y tena que pedir dinero prestado para volver a llamar porque no poda dejar la conversacin as.

Cuando ests detenido, no ves la luz del da. Ests atrapado en un proceso. Cuando nos llevaban a una audiencia frente a un tribunal, bamos encadenados por las manos, la cintura y los tobillos. En realidad, nos llevaban a una habitacin diferente dentro del mismo centro de detencin y nos comunicbamos con el juez por vdeoconferencia. Pero estbamos atados todo el tiempo.

Nunca me ofrecieron un intrprete para las audiencias judiciales, as que me esforzaba por entender lo que la jueza me deca mirndola a la cara. Yo vea cmo era la jueza cuando hablaba con otras personas: era mucho ms paciente con unos que con otros. Conmigo, su lenguaje corporal y su comportamiento eran muy duros. Vea sus reacciones en su rostro y me daba mucho miedo.

Segn ellos, yo era una madre soltera que haba comenzado a beber alcohol. Antes nunca haba bebido ni una gota, pero tena problemas para dormir por la ansiedad y despus del turno largo de trabajo, uno de mis compaeros de trabajo me ofreci una cerveza. Comenc a beber para poder dormir y una vez me detuvieron por conducir habiendo bebido.

Yo s que comet errores, pero fui a clases de orientacin para padres y entr a un programa de rehabilitacin. Ya no beba. Pero en el tribunal me decan que no tena derecho a ser libre porque representaba un peligro para la sociedad. Me decan: imagina qu sucedera si te liberamos y acabas asesinando a alguien.

Mis pensamientos se volvieron ms oscuros. Pensaba: Ser realmente un peligro para la sociedad?

Durante el tiempo que estuve all, nunca pude dormir la noche entera. Cuando haca calor por la noche, los guardias apagaban el aire acondicionado. Los colchones eran plsticos y se calentaban mucho. As que limpibamos el suelo con toallas sanitarias y dormamos en el suelo porque era de hormign y estaba ms fresco. Yo senta que me ahogaba.

Tena muchas pesadillas de que les pasara algo a mis hijos. Me despertaba a las 3 de la maana con la cabeza que me estallaba por la ansiedad. Cerraba los ojos e intentaba dormirme, pero entonces volvan las pesadillas. A veces soaba que me liberaban y luego cuando abra los ojos vea la pared y me daba cuenta de que segua detenida.

Nos permitan tener lpiz y papel, as que comenc a escribir un diario. Escribir mis experiencias y mis sentimientos me ayudaba. Pero el trauma no se va a ir nunca. Algn da, cuando est preparada, quisiera sentarme con una taza de caf y leer aquel diario. Pero todava no puedo hacerlo.

Un da, tras 11 meses en el centro de detencin, me pusieron los grilletes, me metieron en una furgoneta y me llevaron a otro centro de detencin en San Francisco. Me metieron en una habitacin y me dieron documentos para que los firmara. Te van a liberar, me dijeron. A quin vas a llamar? Tu abogado lo sabe?.

Sent miedo. Pens: Si contesto mal las preguntas, me volvern a encerrar. No les crea. Pero entonces me quitaron los grilletes y me sacaron por un porticn enorme. Me empujaron fuera, cerraron el porticn y me dejaron all sola en la calle.

Vi pasar a un mexicano caminando despacio. Se le vea muy feliz, disfrutando de su libertad. Yo pensaba: Alguien sabe lo que me sucedi a m?

Entonces vi a mi abogada, que vena caminando por la calle. Pude abrazarla sin que nadie me gritara Sin tocarse! Pude caminar sin los grilletes y entonces comenc a creer que era verdad.

Ahora mi nico objetivo es estar con mis hijos, mantenerlos, ayudarlos a que vayan a la escuela. Estuve encerrada mucho tiempo y por ahora soy libre, pero mis hijos pasaron momentos muy difciles. Mi hija menor llora mucho, quiere que duerma en su cama con ella porque tiene miedo de despertarse y que yo no est all. Yo siento alivio, pero sigo sintindome una prisionera: no tengo documentacin, no puedo trabajar, no puedo conducir, y no tengo a nadie con quien hablar. Si me asusto o siento algo extrao, escribo a mi abogada.

El proceso es difcil, pero lo peor es la incertidumbre. No saber. Cuando ests detenido, eres de ellos. T eres impotente. Se apoderan de ti. Y es entonces cuando llega la incertidumbre. No sabes si estars all durante semanas, meses o aos, si as lo deciden. Se vuelve difcil diferenciar la realidad de la ficcin. Te cambia el estado mental. Es como si estuvieras muerto, pero en realidad ests vivo.

Es como cuando metes carne en el congelador. Ests detenido en el tiempo.

Floricel Liborio Ramos es una de los 50.00070.000 inmigrantes indocumentados a los que el Gobierno de Estados Unidos les neg la libertad condicional. Un tribunal de distrito le otorg la libertad condicional en marzo de 2018 tras 11 meses de detencin. Al momento de publicarse este artculo, todava espera un fallo sobre su caso de deportacin.

Tal y como fue relatado a Bobbie Johnson. Este artculo se public en primer lugar en Anxy: the boundaries issue. La revists Anxy explota narrativas personales y salud mental a travs de un enfoque artstico y creativo.

Traducido por Luca Balducci

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/detiene-ICE-impotente_0_794421175.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter