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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2018

AMLO o el costo que est dispuesto a pagar la lite: una reflexin en retrospectiva

Arsino Orihuela Ochoa
Rebelin


El triunfo electoral de Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) ha provocado una cascada de opiniones encontradas en Mxico y el mundo. Nadie puede discutir que se trata de un acontecimiento poltico de alto impacto. Y eso explica que en este espacio tambin se viertan anlisis u opiniones a granel sobre el asunto. El objetivo, sin embargo, es evitar que la euforia triunfalista o el derrotismo acostumbrado se apropien de las palabras. Rastreando lo que document o escrib en los ltimos dos aos sobre la figura de AMLO, encontr un artculo publicado inditamente en diciembre de 2016 en La Jornada Veracruz que juzgu oportuno reproducir, acaso porque el contenido de profeca cumplida y el nimo que en ste se expresa tienen ms vigencia y verisimilitud en el presente.

El romance de AMLO con empresarios conservadores, que no pocos crticos han condenado, es absolutamente reprochable. No obstante, lo indito es justamente esa condena, que en el caso de otros presidentes electos nunca figur, por la sencilla razn de que nadie tena expectativas de que esos mandatarios ungidos procedieran de otra forma. Estas expectativas no son accidentales, y responden a otro hecho indito que cabe registrar en la historia: es la primera ocasin en Mxico, desde Francisco I. Madero y el parntesis de Lzaro Crdenas, que existe una correspondencia entre eso que la teora llama la voluntad general y los resultados oficiales de unos comicios. Esto no se puede perder de vista. Y ms all de las componendas cupulares en curso, el hecho por s slo el de la vigilancia y condena es un triunfo de la sociedad desorganizada. Si bien los zapatistas tienen razn en insistir que el nico cambio verdadero es el de la autoorganizacin, no es menos cierto que esas franjas poblacionales mayoritarias, desorganizadas y pulverizadas moralmente por la violencia estatal, apostaron, en su desorganizacin, por el cambio que estaba a su alcance: la urna. La convocatoria del voto masivo (radicalmente anti-PRIAN) fue exitosa. Difiero con la idea de que se trat tan slo de un voto de castigo. Las redes sociales dan cuenta de un voto convencido. Y all radica el mejor antdoto contra la tradicional pasividad del electorado: ser un gobierno fiscalizado escrupulosamente por la ciudadana. Y esta es la adversidad que enfrentar AMLO. Porque un mandato electoral, por definicin (y sin obviar que estas limitaciones ameritan una profunda reflexin crtica), no es una licencia para imponer el deseo de las mayoras; es apenas un mandato para representar a esas mayoras en las negociaciones con los intereses poderosos.

Es importante aprovechar el revulsivo moral para profundizar el involucramiento de la poblacin civil en la poltica, y, como ya he insistido en otras oportunidades, rebasar a AMLO por la izquierda.

Con el propsito de nutrir el anlisis, reproduzco a continuacin el documento citado.

AMLO: el costo que est dispuesto a pagar la lite

Advierto que en un primer momento este artculo coquete con el ttulo de AMLO: el fraude de 2018. Que al final decidiera cambiar el ttulo no respondi a un amago de moderacin-modulacin, que es un gesto tan socorrido por el lopezobradorismo. Responde a una cuestin de acento: juzgamos ms importante el anlisis de los resortes annimos que prefiguran el escenario poltico en puerta que la intriga estrictamente electoral que perfila el 2018. Y tambin responde, aunque slo tangencialmente, a un reconocimiento al trabajo de Andrs Manuel Lpez Obrador, a la perseverancia de permanecer dos dcadas en el centro del acontecer poltico nacional, y a la indisposicin de establecer coaliciones con los partidos del establishment tradicional, que es acaso uno de sus gestos polticos ms meritorios.

Pero el contenido de la reflexin no mud un pice. Y el fondo de ese anlisis es que AMLO representa la ltima oportunidad para el sistema poltico mexicano de salir de la crisis peligrosamente terminal que enfrenta. Es la ltima llamada para regenerar las fibras de la poltica institucional, y reconfigurar las estructuras de Estado con una direccionalidad polticamente sostenible, y ciertamente favorable para algunas fracciones de las lites. Como en Estados Unidos (aunque all capitalizado por un conservadurismo cavernario), en Mxico asistimos al ocaso de los tradicionales actores polticos institucionales cuya credibilidad es a todas luces nula. Cuando AMLO dice que es necesario salvar a Mxico, entrelneas proclama salvar la institucionalidad de Mxico, esa que nunca en el siglo XX divergi del canon autoritario, ni en su modalidad nacionalista ni mucho menos en su envoltorio globalizador.

Los hiperacumuladores que gobiernan el mundo no estn seriamente intranquilos o alarmados con el ascenso de figuras polticas pretendidamente anti-establishment (que no anti-sistema, aunque muchos comunicadores confieran a cualquier impostor esta cualidad, sin saber siquiera qu significa, y desnaturalizando el sentido profundo del concepto). Si el progresismo sudamericano no consigui modificar sustantivamente la correlacin de fuerzas (capital-trabajo) despus de un ciclo de 15 aos en el poder, es todava ms improbable que el ciclo nacionalista en Norteamrica altere ese reparto jerrquico. Jos Mujica admiti recientemente en entrevista: La democracia contempornea tiene una terrible deuda social y est desgraciadamente evolucionando a una plutocracia. En nuestra amrica latina hay 32 personas que tienen lo mismo que 300 millones de personas. Y su patrimonio crece 21% anual. Eso no es democracia. Eso va contra la democracia. Porque la excesiva concentracin econmica termina generando poder poltico. Esto lo dice quien fuera acaso una de las figuras ms emblemticas de la izquierda partidaria del siglo XXI. El nacionalismo que emerge en la regin septentrional del continente es incluso menos transgresor que la frmula nacional-popular del sur. Y por consiguiente es previsible que la cosecha de triunfos sociales resulte todava ms modesta.

En este sentido, AMLO es la posibilidad de reducir la tensin social en Mxico, con un costo no tan oneroso para los dueos del pas, y con base en una frmula institucional que, en la primera oportunidad de malestar en las lites, el aparato judicial-meditico puede desbaratar sin muchos apuros, como hace en Sudamrica.

El conflicto de clase en Mxico discurre por terrenos de alta potencialidad insurreccional. En este escenario, Ayotzinapa representa la posibilidad de subvertir todo el orden jerrquico en el pas. La desaparicin forzada de los 43 normalistas encierra todos los males de Mxico: injusticia social, represin barbrica, contrainsurgencia militar, delincuencia organizada de estado, corrupcin e impunidad. Prueba terminantemente que la accin del estado mexicano constituye un terrorismo de estado, cuidadosamente orquestado. Ese costo es el que quieren eludir las lites. Con AMLO en el poder, se diluira el objeto de reclamo popular: corrimiento de la consigna Fue el Estado a un Fue el peanietismo.

Donald Trump es el otro coste que quieren constreir. La ltima generacin de lites en Mxico, apost todo a la alianza desigual e indigna con Estados Unidos. Y con el repliegue obligado que entraa Trump (el primer presidente abiertamente antimexicano), intentan desesperadamente acotar el precio de la histrica traicin. Estamos en un episodio en que la autoestima personal est ntimamente entretejida con la dignidad nacional. Esa fue la lectura de Fidel Castro en la Cuba de Batista, en esa poca bajo el signo del comando estadunidense. Pero Castro no concedi margen a la reconciliacin o la oportunidad poltica. En 1953, Fidel escribi:

El momento es revolucionario y no poltico. La poltica es la consagracin del oportunismo de los que tienen medios y recursos. La revolucin abre paso al mrito verdadero, a los que tienen valor e ideal sincero, a los que exponen el pecho descubierto y toman en la mano el estandarte.

Deca Bertolt Bretch que los pequeos cambios son el enemigo del gran cambio. AMLO es ese pequeo cambio o momento poltico que permite refuncionalizar las dimensiones estatales ms desacreditadas sin modificar seriamente la correlacin de fuerzas, y, simultneamente, desactivar el gran cambio o el momento revolucionario.

Esto no es una campaa contra Morena o AMLO. Es incluso una exhortacin a la reflexin, que tiene por destinatario a esa base popular reunida en la rbita del lopezobradorismo. Que los medios de comunicacin dominantes, fracciones de la clase poltica y no pocos poderes fcticos elogien a Don Andrs, no es ninguna irona o accidente: es el costo poltico que est dispuesto a pagar la lite en Mxico.

Fuente: http://www.ladignavoz.mx/2018/07/amlo-o-el-costo-que-esta-dispuesto.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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