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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2018

Rescatando al doctor Inslito

Rodolfo Bueno
Rebelin


En 1964, cuando en Occidente se haca buen cine, el Reino Unido produjo El doctor Inslito, de Stanley Kubrick, que el director Oliver Stone mostr al Presidente Putin, quien por primera vez vea esta pelcula en la que un alto oficial de la fuerza area de EEUU, convencido de que los comunistas son un peligro para su pas, ordena un ataque nuclear contra la Unin Sovitica. En el film, un antiguo cientfico nazi, el doctor Inslito, representado por el actor britnico Peter Sellers, sostiene que se debe aprovechar la oportunidad y continuar la opcin militar porque la URSS posee la mquina del juicio final, que decide por s misma y tiene la capacidad de actuar para acabar con la especie humana. As, se determina nuestra extincin.

Ese escenario no ha desaparecido sino que se ha modernizado con la inslita doctrina, que propalan los principales medios masivos de informacin y es impulsada por la Sra. Clinton y el expresidente Obama, de que ahora el enemigo principal de EEUU es Rusia, fantasa que responde a sectores belicistas del complejo militar estadounidense y es apoyada por dirigentes norteamericanos, tanto demcratas como republicanos, por lo que nos hallamos al borde del holocausto nuclear.

Razn por la que, posiblemente, el Presidente Trump propuso a su homlogo Putin verse en Helsinki, para conocer en privado en qu concuerdan y divergen en la problemtica mundial. Esto explica sus palabras: prefer tomar un riesgo poltico en pos de la paz antes que arriesgar la paz en pos de la poltica; tambin explica por qu este 1 de marzo Putin revel los avances de las armas defensivas rusas y por qu Rusia hace publicidad abierta de sus ltimos xitos, tanto en armas tcticas como estratgicas, lo que rompe el caracterstico secretismo que existi en la URSS. Es como si dijera a los sectores que desde Occidente amenazan a Rusia, vean bien lo que tenemos, no es para agredirlos sino para impedir que ustedes nos agredan.

Y no es para menos, antiguos mandatarios occidentales ofrecieron a Mosc no mover la OTAN ni una pulgada haca el este, y ahora pretenden instalarla en los alrededores del Kremlin; rodean a Rusia con cerca de 400 bases militares; tal como el 2001 lo expusiera el exdirector de la Otan, General Wesley Clark, que EEUU planificaba invadir 7 pases rabes, hacen guerras humanitarias en Afganistn, Irak, Libia, Siria; apaan contra Rusia a todos los tteres que pueden; editan una doctrina militar ofensiva contra ese pas Y no slo eso, sino que expulsan masivamente a los diplomticos rusos y expropian sus sedes; propagan, por todos los medios posibles, campaas de calumnias contra Mosc; acusan a los dirigentes de Rusia de todos los crmenes concebibles; persiguen por cualquier pretexto a los ciudadanos de ese pas; obstruyen el trabajo de sus medios informativos; emiten sin razn alguna sanciones antirusas a diestra y siniestra

A fines de la Segunda Guerra Mundial, EEUU era dueo de ms de la mitad de la economa del planeta; mediante el Tratado Bretton Woods cre el BM, el FMI y estableci el dlar como moneda de intercambio internacional. As obtuvo el control monetario y financiero del mundo, impuso sus reglas para el comercio y las finanzas, adquiri libre acceso a las materias primas ms importantes del planeta y conquist el mercado mundial para sus exportaciones. En este sentido, no se equivocan cuando afirman que fueron ellos los que ganaron la guerra, slo ocultan que cada gota de sangre sovitica aport con miles de dlares a la economa estadounidense.

Vietnam provoc la quiebra de ese sistema, pues para financiar la guerra que contra este pas desencadenaron, debieron emitir tantos dlares que en la actualidad nadie sabe cuntos dlares circulan por el planeta, ni siquiera ellos. El General De Gaulle, Presidente de Francia, exigi en 1966 oro por las reservas francesas de dlares, lo que provoc una crisis financiera mundial, pues si todos los tenedores de dlares exigieran lo mismo, no habra oro con que responder a dicha demanda. La situacin la resolvi Nixon en 1971, cuando elimin la convertibilidad del dlar en oro. Desde entonces, cada vez que el presupuesto de EEUU tiene dficit, emiten deuda en dlares, que colocan de manera casi obligatoria en el mercado mundial.

El siglo pasado, debido al derrumbe de la Unin Sovitica y al poco desarrollo de la China, Estados Unidos se convirti en el hegemn del mundo, pero perdi ese liderazgo por sus fracasos blicos y de la globalizacin. En estas circunstancias, Donald Trump gan las elecciones presidenciales; predicaba volver otra vez a EEUU un pas grande, en lugar de la opcin blica planteada por la Sra. Clinton, candidata por el Partido Demcrata. La principal virtud de Trump es comprender que dicho camino conduce al fin del mundo, que en esa guerra no habr ni vencedores ni vencidos, que no hay otra salida que entenderse con Rusia.

La lucha entre Trump y sus detractores se puede definir como dos caras de una misma moneda: la que busca traer a casa a sus tropas, luego del fracaso de sus aventuras militares, y restablecer el desarrollo industrial de EEUU, perdido por la salida de sus fbricas; y los que defienden mantener las ventajas obtenidas por la globalizacin. As, esta lucha intestina es consecuencia de la discordia entre ambas corrientes. Trump necesita reedificar la economa de EEUU, al borde del descalabro por el desarrollo econmico de China y la consolidacin del Estado ruso bajo la direccin de Putin. En este contexto, se enmarcan sus posiciones polticas sobre la UE y la OTAN, las guerras del Medio Oriente, su enfrentamiento a China, su dilogo con Corea del Norte, su agresividad contra Irn, Nicaragua y Venezuela, sus zalameras a Ecuador, sus encuentros con Putin y su apoyo a la derecha mundial.

Esta lucha interna de EEUU, que nadie augura a ciencia cierta en qu va a parar, sera preferible que la ganara Trump, porque sus contrincantes se han persuadido de que pueden derrotar a Rusia y China, sueo de perros, que es el se acab de todos.

Por algo, Kiril, patriarca de Mosc y cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa, en un sermn pronunciado en la catedral de Cristo Salvador de Mosc, dijo que el mundo est entrando en un momento crtico para el desarrollo de la civilizacin humana Hoy es tiempo de unificar todas las fuerzas sanas: la Iglesia, el arte, la cultura, nuestros escritores, cientficos, todas estas personas que aman la patria deben estar juntas hoy, porque estamos entrando en tiempos crticos. Esto ya es visible a simple vista. Hay que estar ciego para no ver la aproximacin de los terribles momentos de la historia de los que habl en su Libro de las Revelaciones el apstol San Juan. Sostuvo que, segn el cristianismo, la aproximacin y el alejamiento del apocalipsis depende de nuestras actitudes y pidi, especialmente a las personalidades pblicas, que asuman la responsabilidad por toda la raza humana para frenar nuestra cada en el abismo del fin de la historia. Sus palabras refrendan el oportuno encuentro que se dio en Helsinki entre Trump y Putin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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