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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2018

Clarn y Cambiemos: cruje el relato hegemnico

Gabriel Cocimano
Rebelin


Gracias a los oficios del presidente Mauricio Macri, el mercenario grupo comunicacional Clarn se convirti en la nica telco con treinta millones de abonados, y en la tercera corporacin argentina detrs de YPF y Mercado Libre en facturacin. A fuerza de extorsiones y operaciones mediticas, Hctor Magnetto (el imn del mal, tal como lo consigna en su tema Viles Medios la banda de rock Las Pastillas del Abuelo) consigui la expansin de su Grupo con una llamativa facilidad, propia de un verdadero referente del poder real que en estos tiempos gobierna la Argentina.

Pero nada ha sido gratuito. Hace casi tres aos el monopolio viene sosteniendo con rigor militante el blindaje meditico de un gobierno decidido a entrar en su fase de descomposicin, arrastrado por su mesianismo de mercado, la desconfianza de los propios y el desencanto de las mayoras. Dilapidado gran parte de su capital poltico, ya los funcionarios del gobierno de Cambiemos tienen dificultades para mostrarse en actos pblicos, y han abandonado el timbreo, una de sus joyas comunicacionales. Semejante descrdito previsible para quienes sostuvimos que las polticas neoliberales conducen siempre al mismo anunciado final- no iba a resultar gratuito tampoco para los medios que lo ampararon y patrocinaron.

Irnicamente, el Grupo Clarn conquista el podio corporativo justamente en los tiempos en que vive su mayor desprestigio como medio de comunicacin. Su seal insignia, TN (Todo Noticias), comenz a sentir el impacto de su medicin de audiencias: desde hace meses, el canal C5N (del grupo Indalo, perseguido y al borde de la quiebra) lo supera en el horario central y hasta en el prime time. Asimismo, los tanques periodsticos de Canal 13 tambin decrecieron en fidelidad, producto de su manifiesta militancia oficial y el hartazgo hacia una gestin que se consume en su propio fuego. Si bien el Grupo mantiene un alto porcentaje de credibilidad, muchos de los propios comienzan a insinuar ciertas reticencias.

Y junto al descrdito del multimedio est tambin el de sus editores y comunicadores ms eminentes, cados en el barro de la mentira para proteger los intereses de su patrn. Confortables en la jaula de oro que los ampara, comienzan a perder prestigio, obligados por las circunstancias a disciplinarse a las reglas que dicta el Grupo para incrementar su preponderancia. Tibiamente, algunos periodistas oficialistas de medios ajenos a Clarn suelen ya deslizar algn resquemor hacia el monopolio.

Alarmados por el bajo nivel de rating y empecinados en la proteccin oficial, los directivos del Grupo han decidido cubrir todos los fenmenos naturales que acontecen en el planeta: en estos meses pudieron verse amplias coberturas sobre eclipses, auroras boreales, tifones, terremotos, erupciones volcnicas y huracanes, ms la agotadora sobredosis de pantalla en el conflicto de los nios perdidos en una cueva en Tailandia, que ocup un fin de semana entero en la grilla de TN. Todo sea para no tener que exhibir noticias sobre el panorama poltico local, justo en el momento en que algunos funcionarios de Cambiemos utilizan una imprecisa palabra para describir la situacin socioeconmica actual: tormenta.

En efecto, el presidente Macri asegura hasta el hartazgo que el pas est atravesando una tormenta; por su parte, Marcos Pea anunci mal tiempo: "los prximos meses van a ser ms tormentosos y fros". No bast en su momento con la lluvia de inversiones ni con los brotes verdes ni con las turbulencias: meses atrs, las sequas fueron las causantes de las prdidas de cosechas y, por ende, del escaso ingreso de dlares; y las lluvias posteriores trajeron nuevas alarmas para el campo, con la paralizacin de la cosecha gruesa y el estado de emergencia ganadera. En fin, la meteorologa podr ser utilizada como eufemismo, pero no explicar la timba financiera ni la inflacin descontrolada, la cada del consumo y los despidos, la creciente pobreza y la desigualdad, la deuda privada y la llegada del FMI.

Desde Clarn ningunearon durante algn tiempo una investigacin periodstica surgida de un portal digital de noticias: la denuncia por aportantes falsos en la campaa electoral y que daa a la gobernadora bonaerense Mara Eugenia Vidal, la candidata de Magnetto para 2019. La investigacin, a cargo de Juan Amorn de El Destape, perfor el blindaje y lleg hasta las cadenas de noticias internacionales, como la CNN. Prueba de que la coraza protectora del monopolio ha dejado de ser impermeable.

Acosados por la tormenta, los funcionarios oficialistas y el mismo presidente deben eludir los actos pblicos por temor a las protestas y piquetes; asimismo, algunos cronistas de la seal TN suelen pasar turbulencias en plena calle, hostigados por sectores desencantados de la sociedad. Imposible le resultar al multimedio despegarse de la imagen negativa asociada a la de un gobierno a la deriva. Aun cuando algunas de las estrellas de Clarn hayan salido a ejercitar tibios reproches a los funcionarios. El relato hegemnico, estimulado por la persecucin y el cierre de medios opositores, comienza a hacer agua: las mentiras se vuelven visibles, y los periodistas que las sostienen son impugnados por su audiencia.

Hasta hace algn tiempo solo unos pocos comunicadores expresaban en soledad sus crticas al multimedio, incluso sin siquiera mencionarlo: el temor que Clarn y su CEO inspiran aun hoy espanta a muchos comunicadores y funcionarios pblicos. Pero surgen cada vez ms voces que se animan a refutar sus argumentos. Hay una nueva generacin de artistas, periodistas y polticos que se encargan de destacar y revelar sus estafas. Las operaciones de Clarn son desmentidas y desactivadas cada vez con mayor celeridad. Una voz potente se alz hace pocas semanas contra el Grupo: la del papa Francisco. Sin nombrarla, se refiri a la empresa a la cual el gobierno argentino entreg todo el aparato comunicativo, la que calumnia y dice falsedades, para lograr el debilitamiento de la vida democrtica: las dictaduras, todas, han comenzado as, con adulterar la comunicacin, para ponerla en manos de una persona sin escrpulos, de un gobierno sin escrpulos.

El relato hegemnico slo pudo prosperar usufructuando la brutal concentracin meditica y la utilizacin de las redes sociales para manipular a la opinin pblica. Pero la realidad comenz a perforar la malla de contencin que protege al gobierno. Por eso, necesitan ms que nunca de las Fuerzas Armadas para sostener el ajuste ejerciendo tareas represivas y, de paso, alinearse con el viejo pedido del Comando Sur de Estados Unidos, que pretende la reconversin de las FFAA por cuestiones estratgicas.

Al relato oficial le salieron al cruce algunas voces pequeas (en resonancia) pero vigorosas, que han logrado sacarlo de su zona de confort. Lo dems lo hace el gobierno, desplegando sus velas en el medio de la tormenta. Como para dejarnos al garete.

Gabriel Cocimano (Buenos Aires, 1961) Periodista y escritor. Todos sus trabajos en el sitio web www.gabrielcocimano.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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