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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2018

De las protestas del Rif, al CETI de Melilla

Sonia Moreno
El Diario


"Temo por mi seguridad", asegura Al (nombre ficticio) durante una entrevista en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en Melilla, adonde lleg en julio de 2017 desde Alhucemas huyendo de la represin y las detenciones en la regin marroqu del Rif. En l sigue un ao despus, a la espera de ser trasladado a la pennsula, como varios de sus compaeros.

Como muchos otros jvenes de la regin, Al ha participado en las protestas sociales que estallaron en 2016 y continan reclamando en las ltimas semanas la liberacin de sus principales lderes. "Nosotros estbamos con Nasser Zefzafi lder del 'Hirak' y con todo lo que pide el movimiento del Rif en Alhucemas", explica este periodista rifeo demandante de proteccin internacional en Espaa.

La Polica marroqu le envi una citacin para que se presentase en la comisara una semana despus de que sus dos compaeros periodistas de la pgina web Rif24 fueran detenidos por cubrir las manifestaciones en las que los ciudadanos pedan mejoras sociales, econmicas y culturales en la regin. Como no se person, asegura, "la Polica fue a mi casa para arrestarme", detalla Al.

Pas un mes y medio escondido cerca de su domicilio. "Saba que no tena la oportunidad de seguir en Alhucemas porque era el nico que trabajaba en la web, y la Polica no paraba de arrestar a ciudadanos", describe Ali. An as se arriesg y sali por la noche a las manifestaciones multitudinarias durante el Ramadn.

Buscaba "seguridad" y por eso entr en Melilla. Lo hizo por la frontera, aprovechando las avalanchas de porteadores en el Barrio Chino, camuflado como un trabajador ms, segn su testimonio. Durante su primer da en Espaa durmi en un hotel y por la maana se fue a la frontera a solicitar el asilo. La Polica espaola le envi al CETI. All comenz a tener, dice, "nuevos problemas". Pensaba que "en Espaa tendra ms derechos", pero, asegura, "cuando estoy en el CETI no me siento como una persona".

Espaa otorga el estatus de refugiado a tres activistas

A pesar de que este mes de julio Espaa ha reconocido el estatus de refugiado por motivos polticos a tres activistas rifeos del CETI que fueron trasladados de Ceuta y Melilla a la pennsula, las autoridades espaolas suelen tardar en darles salida.

Los tres chicos enviados a la pennsula, que tienen libertad de movimiento por todo el mundo, excepto en Marruecos, y podran tramitar el permiso de residencia en Espaa. En el CETI de Ceuta todava queda un activista rifeo demandante de asilo y en Melilla pasan de la decena, segn indican fuentes del interior del centro. Este medio se ha puesto en contacto con el Ministerio de Trabajo y Migraciones, pero por el momento no ha recibido respuesta.

La Comisin Espaola de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha denunciado que en 2017 Espaa continu "limitando de manera arbitraria el derecho a la libertad de circulacin a las personas solicitantes de proteccin internacional de nacionalidad argelina y marroqu". Se les traslada a la pennsula cuando su expediente queda resuelto, lo que suele llevar entre uno y dos aos.

Asimismo, la ONG critica los criterios arbitrarios y "discriminatorios" para estos traslados. Por su parte, el Defensor del Pueblo ha recomendado revisar los criterios de inclusin en las listas de traslado y priorizar a los solicitantes de proteccin internacional.

"Nos busca Marruecos, que est a solo 12 kilmetros"

Entre los activistas que an siguen dentro a la espera de que su solicitud se resuelva y ser trasladados est Al. El joven de 28 aos, estudia espaol por su cuenta porque, segn comenta, "en el CETI es muy difcil aprenderlo; solo ensean el alfabeto. Cada semana viene gente nueva y empiezan a explicar de nuevo".

Al critica las condiciones del centro en el que tiene que pasar su da a da. "Las duchas son horribles, estn sucias, hay mucha gente, y a veces no hay agua caliente. No hay agua para beber. Las taquillas estn rotas o son fciles de abrir. Se lava a mano la ropa y tienes que esperar mientras se seca porque te roban". Cuentan con enfermera y psiclogo pero, Al denuncia que no les "informan de la disponibilidad". El Defensor del Pueblo ha reiterado que los CETI no son un "recurso adecuado para alojar y atender a los solicitantes de asilo".

Lleva un ao en Melilla y los abogados le piden "paciencia", sin embargo l est nervioso y cree que corre peligro. "Aqu todo son dificultades, quiero mi tarjeta sanitaria, mi padrn y mi tarjeta de paro", reclama. A todo ello tiene derecho por ser solicitante de proteccin internacional. Adems, asegura no tener acceso al dinero que sus familiares le envan, "tengo que pedir a otras personas que me recojan el dinero y me lo den, pero cobrando una comisin", detalla.

Su familia desde Alhucemas se encuentra tranquila porque considera que su hijo est a salvo en Espaa. "Al menos podemos verte por telfono, mejor que llevarte la comida a la crcel", le dicen. Desde Melilla, Al mientras lucha por mantenerse y conseguir alcanzar la pennsula, sigue soando con que "las peticiones del Hirak se hagan realidad y que los presos salgan de la crcel y vuelvan con sus familias".

La bandera de la Repblica del Rif entra clandestinamente en Marruecos

La bandera de la Repblica del Rif entra clandestinamente en Marruecos EFE

Mustaf (nombre ficticio) tambin lleva un ao en el CETI de Melilla. Ingres en el centro hace justo doce meses, el 14 de julio de 2017 y tuvo la primera entrevista para solicitar el asilo una semana despus. Durante la entrevista, dice, cont con un traductor rifeo, y "recogieron lo que dije, pero que no tuve el apoyo de alguien que me pudiera orientar", aclara.

Como Al, asegura tener miedo de que las autoridades del pas vecino logren localizarlo. "Aqu no hay mucha seguridad. Nos busca el Gobierno marroqu, que est a solo 12 kilmetros. Adems, la frontera de Melilla tiene mucha movilidad con entradas y salidas todos los das y no me fo de que no manden a alguien de la Polica", teme este activista de Alhucemas.

El joven de 24 aos estudi hasta el Bachillerato porque no pudo continuar, y se dedic a vender fruta en el garaje de la casa de su padre. Con el Hirak dej de trabajar porque vio ms importante, dice, "aportar y sacar adelante el movimiento social que resurgi en el Rif".

Mustaf tiene autorizacin para trabajar al ser solicitante de proteccin internacional, pero sostiene que en Melilla "no hay trabajo". Se queda horas y horas sentado viendo pasar el tiempo, "puede ser un da como puede ser un mes, los das son exactamente iguales. Es una espera constante", relata.

Camina con miedo y no siempre regresa al centro, de rgimen abierto. Cada dos o tres das sale y duerme en la calle, a veces en casa de alguno de los chicos que han alquilado habitaciones fuera. "Siempre con la mirada atrs porque no me fo de nadie, tengo miedo de que me den algn da con un palo de hierro", confiesa. Como su compaero Al, entr "colndose por la frontera". Era verano, y el paso fronterizo estaba lleno de gente, esper un descuido de la Polica y pas. "No tena otra opcin. Me la jugu", asegura.

El nmero de solicitantes de proteccin internacional se increment en Melilla con 2.897 expedientes, segn datos extrados del 'Informe 2018. Las personas refugiadas en Espaa y Europa de CEAR. De Marruecos se recibieron 525 solicitudes en 2017 frente a las 340 de 2016. Destacaron las demandas de personas que alegaron persecucin por pertenecer al colectivo LGTBI y las de personas procedentes de la regin del Rif.

En la regin continan las detenciones y sigue controlada por las fuerzas de seguridad. Ms de 500 ciudadanos estn encarcelados en diez prisiones de Marruecos, otros han huido en patera y algunos tienen en mente hacerlo cuando "tengan la oportunidad", aseguran jvenes en Alhucemas.

Compaero en la cpula de los presos rifeos

Mustaf lleva desde el inicio en el Hirak, el movimiento que surgi en el Rif cuando falleci Mouhcine Fikri, el vendedor de pescado aplastado en una camin de la basura cuando impeda que la polica destruyera su mercanca, 500 kilogramos de pez espada. Pertenece a la organizacin, siempre cerca de Nasser Zefzafi y de Nabil Ahemjik, los dos cabecillas condenados el pasado 26 de junio a 20 aos de prisin.

Desde aquel da, dice Mustaf, no puede dormir, tiene pesadillas y mucho ms miedo que antes porque "s lo qu me espera en caso de que me devuelvan a Marruecos. Lo nico que me espera es la crcel", dice.

El activista particip en las reuniones para preparar las protestas, y en el trabajo de acercamiento a todos los barrios y los pueblos de la regin para ir recogiendo las necesidades de la gente y animarla a participar en las manifestaciones. Formaba parte de la comisin de cuidado de las calles y los parques para evitar desperfectos porque "todas las manifestaciones eran pacficas, no se destrozaba nada", aclara. Y, junto a Nabil, era uno de los que utilizaba la megafona en las protestas.

Fueron a buscarle a casa y ese mismo da se escap, hasta que pudo entrar a Melilla. Quiere ir a la pennsula, aunque piensa que es "complicado". Sus sueos pasan, como otros muchos, por empezar una nueva vida. "Me han obligado a huir, a aprender el idioma, que en Melilla est siendo imposible; quiero trabajar y salir adelante con el apoyo de otros activistas en Espaa, no depender de ninguna ayuda institucional".

"Sabemos quienes son los verdaderos activistas y quienes huyen por miedo y no han tenido una implicacin mayor, que no es el caso de Mustaf, que ha participado de manera activa y se le ha visto mucho. En el momento que aparezca en el Rif, no lo cuenta", lamenta a este medio una de las activistas rifeas que forma parte del Comit del Hirak en Madrid.

El caso de Mustaf queda evidenciado en vdeos y fotografas, incluso tiene la citacin de la Polica. "No entiende a qu espera Espaa y las organizaciones para darles una opcin", protestan los activistas desde Espaa.

Fuente: https://www.eldiario.es/desalambre/protestas-Rif-CETI-Melilla-activistas_0_794421418.html


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