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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2018

El sida sigue siendo estigma y discriminacin

Eduardo Camin
CLAE / Rebelin


A pesar de los progresos alcanzados en lo que se refiere al tratamiento que les permite trabajar, las personas que viven con el VIH trabajar siguen enfrentando discriminacin cuando buscan empleo, cuando se esfuerzan por mantener su puesto de trabajo y avanzar en sus carreras profesionales, segn un nuevo estudio presentado por la OIT y la Red mundial de personas que viven con el VIH (GNP+).

El informe, Estigma y discriminacin asociados con el VIH en el mundo del trabajo: Resultados del ndice de estigma de las personas que viven con el VIH), se basa en encuestas realizadas por 13 equipos nacionales en todo el mundo. Se entrevistaron a ms de 100.000 personas que viven con el VIH. El estudio fue presentando durante la Conferencia Internacional Sida 2018 , organizada cada dos aos, la mayor reunin mundial sobre cualquier tema de salud o desarrollo global en el mundo, que este ao tiene lugar en msterdam.

El informe contiene los ltimos datos sobre el VIH y la discriminacin en el lugar de trabajo y muestra que:

Una gran proporcin de personas que viven con el VIH estn desempleadas, con tasas que varan de 7 por ciento de los entrevistados en Uganda a 61 por ciento en Honduras.

Diez de los trece pases registraron tasas de desempleo entre los entrevistados de 30 por ciento o ms.

Los jvenes que viven con el VIH registran una tasa de desempleo mucho ms alta, desde 11 por ciento en Corea del Sur a 61 por ciento en Grecia, con algunos pases que registran una tasa superior al 50 por ciento: Timor Leste (50 por ciento), las islas Fiyi (56 por ciento), Grecia 61 por ciento, y Honduras (60 por ciento).

Las mujeres que viven con el VIH tienen menos probabilidades de estar empleadas que los hombres en la misma situacin, debido a las responsabilidades de cuidado no remuneradas.

En todos los pases, el desempleo de las personas transexuales que viven con el VIH permanece alto.

La falta de un ingreso independiente entre las mujeres tambin es alto, lo cual significa que las mujeres que viven con el VIH no tienen autonoma econmica en la misma medida que sus homlogos masculinos.

Otra conclusin importante es que muchas personas siguen perdiendo su empleo, en parte o completamente, a causa de su estado serolgico. La proporcin de personas que trabajaban y perdieron el empleo o la fuente de ingreso a causa de la discriminacin por parte de los empleadores o colegas vara de 13 por ciento de los encuestados en Fiyi a 100 por ciento en Timor Leste. Tambin es alto en Belice (86%), Nicaragua (67), Grecia (80) y Costa Rica (53%).

El estudio contiene diversas recomendaciones y hace un llamado a los gobiernos y las agencias internacionales para que incrementos los esfuerzos dirigidos a hacer respetar los derechos humanos basndose en la Recomendacin de la OIT sobre el VIH y el sida y el mundo del trabajo, 2010 (nm. 2000) , al facilitar el acceso al empleo pleno y productivo y el trabajo decente para las personas que viven con el VIH.

Es triste constatar que, a pesar de aos de trabajo, el estigma y la discriminacin persisten. El ltimo informe de la OIT Impacto del VIH y el sida en el mundo del trabajo: Estimaciones mundiales mostraba que el tratamiento del sida permite que los trabajadores se mantengan saludables y productivos. Pero el tratamiento por s solo no es suficiente. Tenemos que intensificar nuestros esfuerzos para reducir el estigma y la discriminacin en el lugar de trabajo hacia las personas que viven con el VIH. Ellas tienen el derecho de trabajar y nadie debera negrselo, declar Shauna Olney,

Shauna Olney, jefa del Servicio de Gnero, Igualdad y Diversidad y de OITSIDA de la OIT, quien intervino durante la presentacin del estudio en msterdam, agradeci a la Red mundial de personas que viven con el VIH por haber producido el estudio, al sealar que era una contribucin importante a la realizacin del objetivo Cero discriminacin.

La Recomendacin 200 de la OIT ofrece una orientacin til a todas las partes interesadas para la promocin de los derechos humanos en el trabajo y propone medidas para eliminar el estigma y la discriminacin en el lugar de trabajo, concluy Shauna Olney. Es cierto que los conceptos estn cambiando muy rpidamente y cada vez se considera ms el sida como un problema que le puede ocurrir a cualquiera. De hecho, muchas de las campaas publicitarias de informacin realizadas por un gran nmero de instituciones han sido enfocadas en este sentido.

Ocultar la condicin de seropositivo

Segn el informe, muchas personas son reticentes a revelar su condicin de seropositivo a sus empleadores y hasta a los colegas. Debo decirlo?: la primera pregunta no debe ser si debo o no decir que tengo sida sino a quin debo decrselo. En general, no decimos a los compaeros de trabajo, de barrio o amigos no ntimos que estamos enfermos de tal o cual cosa con grandes detalles. El sida es adems una enfermedad con tan mala prensa que todava confiere al paciente que la sufre la condicin poco menos que de apestado de la sociedad.

De manera similar, la discriminacin relacionada con el VIH sigue siendo un gran lmite para las promociones profesionales. Lo que el informe muestra es que an queda un largo camino por recorrer en nuestros esfuerzos por combatir el estigma y la discriminacin relacionados con el lugar de trabajo hacia las personas que viven con el VIH.

El acceso a la atencin mdica y al empleo estn inextricablemente relacionados, y un objetivo tan importante como el de contener la epidemia y garantizar el bienestar de las personas que viven con VIH, no puede ser alcanzado sin otorgar prioridad a poner fin al estigma relacionado con el VIH en el lugar de trabajo, declar Sasha Volgina, Directora del Programa, GNP+. Las personas que viven con el VIH tienen el derecho de trabajar y nadie debera negrselo, dijo Olney, Jefa del Servicio de Gnero, Igualdad y Diversidad y de OITSIDA de la OIT

A pesar de todo y desgraciadamente, el sida sigue siendo considerado un estigma social y el miedo a la enfermedad es todava demasiado alto como para que, en general, se permita a un afectado convivir relajadamente con un entorno que conozca su situacin.

No debemos olvidar que segn la OMS hay en el mundo 36,7 millones de personas infectadas por el VIH a finales de 2016.20,9 millones,de personas en tratamiento contra el VIH a mediados de 2017.

76% de mujeres infectadas que estn embarazadas o en periodo de lactancia estn bajo tratamiento antirretrovrico.

El tema no es menor, tendramos ahora ms bien que considerar que hay una prolongacin de aquel incipiente virus de los aos ochenta, a la madurez presente. Una madurez que se ha prolongado enormemente, pero por otra parte y al mismo tiempo, porque el hombre es bastante contradictorio, y enredados en sus dudas ganamos pequeas batallas pero nunca la guerra.

Eduardo Camin. Periodista uruguayo, miembro de la Asociacin de Corresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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