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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2018

Publicidad, propaganda y manipulacin

Antonio Lorca Siero
Rebelin


Cuando por alguna razn -entindase inters- los ejercientes del poder quieren vender un producto a la ciudadana, en primer trmino, echan mano de la publicidad comercial y, tan pronto el asunto ha tomado asiento en el panorama del espectculo colectivo, rematan la faena con ayuda de la propaganda. Es algo as como lo que se viene llamando el globo sonda, pero en un formato corregido y aumentado, ya que no solamente se trata de tantear el panorama social, sino que va ms all, al imponer una determinada visin de la existencia de manera excluyente. Por tanto, lo que se pretende con ayuda de semejante instrumental es, no solo pulsar la opinin pblica, sino construir la mentalidad colectiva desde la frmula de la ilustracin oficial y de la racionalidad dogmtica.

En este proceso no solamente intervienen los intereses polticos, sino que se mueven los comerciales y prioritariamente los particulares de algn grupo, atento a sacar tajada del asunto. A la sombra de tal instrumental para la manipulacin de las masas trata de subsistir esa legin de parados selectos que lucha desesperadamente por un trabajo ocasional a cualquier coste, que adems les permita superar la tendencia al anonimato para seguir cotizando en bolsa. La cuestin es que introduciendo el tema en el circuito del espectculo, si tiene buena acogida entre los asistentes, la rentabilidad puede ser sustancial para los manipuladores. Aunque quien obtiene los mayores beneficios es el poder, puesto que hace ver a la ciudadana quien es el que en definitiva manda. De ah que da s y al otro tambin, a falta de noticias, se creen noticias, para directa o indirectamente en ltimo trmino hacer poltica de tres al cuarto.

Suele comenzar la operacin cuando tales personajes, que se encuentran en situacin de expectativa laboral de primera lnea buscando la noticia que permita darles publicidad, reciben de algn delator annimo, o sobradamente conocido, una informacin de traca. Si esto sucede, no dudan en revolver la mierda, aunque huela y atufe a todos, al objeto de sacarla a escena y llamar la atencin de las masas temporalmente. Por aquello del morbo, contra peor huela, ms seguidores captar y ser la ocasin para dar bombo al asunto, por lo que sus patrocinadores comerciales la dispondrn como mercanca para vender, teniendo en cuenta que la audiencia condiciona la publicidad y ante todo la expectativa de un jugoso dividendo. Si el asunto tiene potencial poltico, la mierda se destila en el laboratorio y se dispone en los correspondientes envases legaliformes para su comercio poltico en previsin de ganar votos. Despus se juega con el producto como si fuera una pelota, batindolo entre la publicidad y la propaganda, hasta que acaba por perder valor y la cosa se enfra, ya no vende, bien porque se agota la noticia o los dedicados a la escatologa encuentran otro producto que sirva para reactivar el mercado.

La temtica de los asuntos noticiables suele ser variada y de rabiosa actualidad. Y aqu pueden entrar en juego, entre otros muchos temas -por citar algn ejemplo, para dar idea-, la cada de quienes fueron encumbrados ayer, los errores de la competencia poltica o los nuevos productos sociales dispuestos para ser lanzados al mercado.

Los dolos, en cuanto representacin de cualquier divinidad, se fabrican, pero cuando dejan de cobijar creencias y ya no sirven, simplemente se destruyen a martillazos. Bsicamente porque algn idelogo a sueldo del poder, simple icono de masas, saca a la luz la correspondiente mierda para que los comunicadores tengan material para justificar el salario. Hasta los ms idiotas cobijados al amparo de las masas resultan ser listos ahora, pero no cuando crean en las bondades del dolo cado, ignorando entonces que la mierda ya estaba cubriendo la imagen.

Se mire por donde se mire, los que gobiernan siempre son los buenos de la pelcula, los perfectos, incluso los mejores, casi nunca cometen errores, porque esa apreciacin slo afecta a los otros. Los fallos ajenos se magnifican, y de ello se ocupa la publicidad, porque pueden servir para animar el mercado. Para quien tiene el monopolio de la racionalidad, todo puede convertirse en error y, seguidamente, la propaganda prepara el camino para el decreto o verdad ltima.

Hay un laberinto de ideas que pugnan por ser ideologas, para venderse como ilustracin de quita y pon con efectos econmicos, que aspiran a formar la voluntad colectiva, al objeto de que sea fiel a los principios del poder y, por ende, a los suyos cuando tomen el poder. A tal fin la publicidad convierte cualquier cosa en hecho emprico, porque as lo dice ella, dirigido a llevar la mentalidad del mayor nmero posible de individuos por ese camino. Cuando se lo creen salen a la calle para hacer bulto y agotada la fiesta ya estn preparados para continuarla en otro lado. Con la primera entrar en accin la propaganda, para que los festivaleros de turno den su apoyo a las nuevas leyes para la ocasin que permitan estrechar el cerco del poder sobre las masas. Claro est que la propaganda se afanar en proclamar que aquellas han conquistado nuevos derechos y libertades, mientras la publicidad lo difundir a los cuatro vientos.

Resumiendo, en ocasiones, la noticia pasa a ser publicidad para quien vive de ella, propaganda para el gobernante y entretenimiento para el incauto, pero al fondo se encuentra al acecho la manipulacin.

Aunque a travs de la publicidad y la propaganda se la haya manipulado, la sociedad es probable que se sienta satisfecha, al menos esos individuos ociosos, que son una gran mayora, ya que se les ha servido gratis un tema de entretenimiento. Con ayuda de ambas, ms mal que bien, el espectculo no se detiene, y se puede seguir gobernando sin ideas, ya que as, entre unas cosas y otras, las masas no incordian demasiado; si lo hacen no sera problema porque estarn bajo control. Como los efectos de la publicidad y de la propaganda se enfran al perder actualidad, finalmente es posible que no queden ni los restos de la noticia prefabricada y profusamente difundida, porque la pestilencia que provoc en su da se la habr llevado el viento.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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