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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2018

Marruecos. Entrevista a Abdallah El Harif (Va democrtica)
El despotismo del Gobierno de Marruecos nos conduce, quizs, a una guerra civil

Gorka Castillo
Viento Sur


Abdallah El Harif fue secretario general de Va Democrtica (VD), el partido de izquierda ms importante de Marruecos y es hoy un implacable opositor al rgimen alau que dirige el pas con mano de hierro. Reconoce que la represin del Makhzen ahog la protesta de 2011 pero ahora est encontrando una frrea resistencia popular en el Rif y en la regin minera de Jerada, una zona muerta y sin proyecto de futuro alguno. Abdallah El Harif (Meknes, 1946) es una voz carismtica entre las clases populares. En su condicin de responsable de Relaciones Internacionales de VD ha visitado a los militantes en el exterior para reforzar la lucha en un momento muy difcil.

Gorka Castillo: El gobierno de Marruecos se ha especializado en silenciar las protestas populares. Lo hizo en 2011 con el Movimiento 20 de febrero y el pasado ao en el Rif. En qu situacin se encuentra el movimiento de resistencia?

Abdallah El Harif: La movilizacin del Rif se ha extendido a la provincia de Jerada, una regin carbonfera fronteriza con Argelia que hoy est muerta, completamente olvidada por parte de los poderes pblicos. El problema es que estas oleadas slo tienen impacto cuando llegan a las grandes ciudades como Casablanca y Rabat. Y cundo ocurrir esto? No lo sabemos. Sin embargo, nos estamos preparando para la llegada de ese momento porque no es algo improbable que suceda, vista la situacin actual. El problema que tenemos es que, efectivamente, en Marruecos existen frenos sociales. Por ejemplo, las clases medias y algunos partidos de la izquierda propagan el miedo a las revueltas populares y piensan que la estabilidad actual del pas, por muy falsa que sea, siempre ser mejor que una transformacin poltica profunda. Yo, sin embargo, pienso que una estabilidad bajo el despotismo actual nos conduce, inevitablemente, a situaciones mucho ms graves. Quizs una guerra civil.

G. C.: Creen que la confrontacin es inevitable?

A. E. H.: Luchar por la estabilidad cuando la situacin del pueblo es deplorable es inadmisible. En Va Democrtica (VD) luchamos para incorporar ms fuerzas al movimiento pacfico de resistencia que se ha creado en Marruecos para extenderlo por todo el pas. Trabajamos para crear un frente opositor lo ms amplio posible, ya que el cambio slo puede llegar si millones de personas salen a las calles de forma no violenta. El papel de los partidos polticos y de los movimientos de izquierda es intentar la unificacin de la protesta contra el Makhzen. Esa es nuestra estrategia. Cuando comenzaron las protestas en el Rif, el lema era apoyar el Hirak (el movimiento) para extenderlo al resto de Marruecos sin utilizar la violencia. La violencia no debe venir de nuestro lado sino de la otra parte, del rgimen, para que l slo se site en una posicin de ilegalidad.

G. C.: Entonces, la represin es un arma de doble filo para el rgimen?

A. E. H.: Efectivamente. En mi opinin, el gobierno actual actu de manera irresponsable en el Rif y lo est repitiendo en la regin de Jerada. La represin slo contribuye a que la rabia crezca. Hemos visto a los intermediarios oficiales ir a estas dos regiones y prometer programas de desarrollo que han quedado en papel mojado mientras suprima cualquier iniciativa de dilogo con el VD y con Al Adl wal Ihsane (Justicia y Caridad), las nicas fuerzas populares capacitadas por mediar en estos dos conflictos. Eso es muy grave. Esa poltica no la practicaba ni Hassan II, que reprima con fiereza pero permita algunos espacios de expresin a las fuerzas de oposicin. Hoy, el Makhzen no quiere dilogo ni tolera la resistencia. Todo esto est provocado que la poltica oficial viva en un mundo y el pueblo en otro diferente, separados por un abismo enorme e irreconciliable. Si sigue as y no revisa sus polticas, se encaminar hacia el suicidio.

G.C.: Las elecciones de 2016 fueron boicoteadas por Va Democrtica, Qu coste poltico tuvo?

A. E. H.: No podemos decir que el boicot que propusimos haya tenido gran impacto sobre el rgimen. Afirmar lo contrario sera mentir pero, a pesar de todo, vot muy poca gente. No ms del 20% del electorado. Nosotros decidimos mantener activo ese boicot hasta el da de hoy y estamos explicando los motivos en los barrios populares de todas las ciudades de Marruecos. Nuestra resistencia no es una posicin de principios sino que es puramente tctica. Pensamos que no tenemos nada que ganar dentro de este rgimen. Las elecciones en Marruecos carecen de garantas e impiden que el Parlamento sea la caja de resonancia de los problemas reales del pueblo. A esto hay que aadir que toda la prensa est en manos del Makhzen, incluso aquella que se autodenomina independiente, que depende de las subvenciones del rgimen y de los recursos publicitarios que provienen del holding real y de los grandes grupos ligados al poder. Para nosotros, es ms importante participar en la vida poltica del pas que unas elecciones. Y esta incidencia en las clases populares lo estamos logrando a travs de nuestro trabajo con la militancia de las organizaciones de derechos humanos, de los sindicatos, con las mujeres y con las asociaciones amazigh. VD es cada vez ms visible en Marruecos, sobre todo en las grandes ciudades. Nos falta redoblar nuestra presencia en las regiones rurales ms recnditas del pas.

G. C.: El ministerio del Interior baraja la posibilidad de ilegalizarles bajo acusaciones de rebelin.

A. E. H.: Es cierto. Hace dos semanas, el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, intervino en el Parlamento para decir que VD, la Asociacin Marroqu de Derechos Humanos y el partido Justicia y Caridad empujan a la poblacin a la rebelin. No es la primera vez que lo hace. Hace no muchos meses nos convoc a una reunin para amenazarnos con darnos el acta de defuncin. Nos recrimin estar a favor del derecho a la autodeterminacin del Shara y de incitar a la gente a exigir sus derechos. Para comprenderlo mejor, habra que contextualizar la poltica marroqu. En mi pas, el Makhzen concibe que el deber de los partidos polticos es controlar a la poblacin, no agitarla. Tambin nos reprochan que mantengamos relaciones con una organizacin alegal como Justicia y Caridad y de ser nihilistas. He ledo en la prensa que Francia no est a favor de nuestra ilegalizacin, lo que influye en la decisin que tome el rgimen, pero que no les ha frenado en perseguirnos. Hasta la fecha nos han arrebatado espacios pblicos para la organizacin de actos y actividades, e incluso han detenido a varios de nuestros militantes.

G. C.: Cmo un partido laico de izquierda como Va Democrtica ha podido unirse con una fuerza islamista como Justicia y Caridad?

A. E. H.: Pensamos que el cambio en Marruecos no se puede realizar nicamente desde la izquierda. Algunos partidos islamistas, no todos, como Justicia y Caridad o el partido de la Oumma (Al Haraka Min Ajli Al Oumma) son actores polticos importantes y estn legitimados para participar en ese cambio que proponemos. Trabajamos para la constitucin de un frente amplio, dialogando con todas las fuerzas opositoras al rgimen. Tambin con los liberales. Y queremos que el debate de ideas, adems, sea pblico. Debemos fomentar el dilogo pero sin marginar a los islamistas ni mucho menos demonizarlos. Es verdad que hay personas fanticas y retrgradas en el seno del movimiento islamista, pero tambin hay gente que intenta comprender la realidad. Nosotros ya preguntamos a Justicia y Caridad si estara dispuesta a imponer la shara en el caso de un cambio de rgimen y su respuesta fue que est a favor de la libertad de conciencia. Para nosotros es muy importante que admita ese principio de libertad. La laicidad que proponemos para el Estado no se puede aplicar sin tener en cuenta a estas personas. Su transformacin no se consigue de un da para otro. El rgimen est aterrorizado por esa conjuncin y el imperialismo tiene miedo. Pero al mismo tiempo, ese pavor tambin dificulta ms la va del cambio en Marruecos. Hace falta tiempo.

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article14017



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