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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2018

Zozobra social, amenazas de guerra y an Duque no asumi

Camilo Rengifo Marn
Rebelin


A pocos das de la asuncin presidencial del ultraconservador Ivn Duque, en Colombia se respira una atmsfera de zozobra e inestabilidad social, tras el asesinato de 330 lderes sociales, la amenaza permanente a periodistas y el temor a que el nuevo mandatario se aventure en dos guerras: una interna y otra contra su vecino, Venezuela.

Mientras, el llamado a indagatoria de la Corte Suprema de Justicia al expresidente lvaro Uribe-en un proceso que le sigue por los delitos de soborno y fraude procesal, pero no de genocidio y narcotrfico, as como su posterior decisin (postergada para el 3 de agosto) de renunciar a su curul como senador por sentirse moralmente impedido para ejercer su defensa al tiempo que desempea sus labores legislativas, se suman al tsunami poltico que vive el pas.

El excandidato presidencial de centroizquierda, Gustavo Petro, asegur que Uribe renuncia a su curul como mtodo para evadir la investigacin; agregando a esto una afirmacin sobre el testimonio del hijo del mayordomo de la hacienda las Guacharacas, Juan Monsalve, quien lo acusa de asesinato y tratar de manipular los testimonios.

Varios analistas ven el anuncio de la renuncia como una mera estrategia de Uribe para evadir la investigacin ante la Corte Suprema de Justicia, y quedar impune ante la supuesta cadena delictual en la que sera involucrado por la investigacin de los falsos testigos.

La estrategia referida tiene que ver con la competencia de la Corte para investigar solo a los aforados por pertenecer al Congreso, lo que lo alejara de dicha jurisdiccin al no mantener el fuero. No obstante, la Corte puede decidir mantener la competencia en este caso.

La derecha colombiana est preocupada porque Uribe iba a tener las tareas de liderar la bancada del partido del nuevo presidente, y servir como factor de cohesin de la nueva coalicin oficialista, de cara a las anunciadas reformas tributaria y de la justicia.

El asesinato de dirigentes sociales y las amenazas a los periodistas, son pruebas claras de que en el pas las fuerzas oscuras quieren hacer trizas la poca paz alcanzada con las Farc y volver a hacer sonar clarines de guerra. El Gobierno ya no puede endilgarle a la guerrilla estas muertes, pues las Farc se desmovilizaron y estn en un proceso de justicia especial, que ser duro y espinoso, seala Fabio Martnez en el diario El Tiempo.

Entonces, quin est detrs del asesinato de los lderes sociales, quin est amenazando a los periodistas? Esta es la antesala con la cual se va a recibir al nuevo presidente de los colombianos en reemplazo del ominoso Juan Manuel Santos, responsable de que la pacificacin no se haya consolidado y que la matanza de lderes sociales prosiga con total impunidad.

Las declaraciones del prximo ministro de Defensa, Guillermo Botero, en el sentido de reprimir la protesta social, son un indicio evidente de que el nuevo gobierno va a estar contra la protesta legtima y pacfica, cuando los optimistas esperaban la convocatoria a un pacto social entre el gobierno, los empresarios, los militares y las comunidades con el objeto de prevenir la matanza sistemtica que amenaza al pas.

Gustavo lvarez Gardeazbal, al criticar las declaraciones que dio el presidente Duque en Washington, cuando afirm que iba a liderar un bloque latinoamericano contra el presidente venezolano Nicols Maduro, en una nota titulada A la guerra?, adverta que as un presidente no est de acuerdo con la ideologa de una nacin, no puede comenzar a hacer declaraciones que vayan en contra del principio del respeto soberano.

Y adverta que si la guerra llegase a suceder con el pas hermano, Colombia perdera pues Venezuela est mejor armada que nosotros.

La periodista Mara Jimena Duzn, en su ltima columna antes de que la amenazaran, recordaba las declaraciones del general retirado Leonardo Barrero (Preprense porque vuelve la guerra) y se preguntaba cul ser el blanco principal de esta nueva guerra anunciada: los lderes sociales que estn cayendo como moscas, los ocho millones de ciudadanos que votaron por Petro, los diez millones de personas que votaron por Duque y que an creen en pajaritos en el aire?

Los colombianos esperan que la guerra no vuelva al pas, ni contra un pas hermano ni entre los mismos colombianos. Pero el clima de zozobra ya se vive y an Ivn Duque no asumi, mientras su protector, lvaro Uribe, intenta zafar de un juicio ante el Tribunal Supremo.

 
Camilo Rengifo Marn, Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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