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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2018

La influencia de la Revolucin Cubana en el Socialismo del siglo XXI

Ximena de la Barra
Rebelin


En Amrica Latina, el Socialismo del Siglo XXI es un proceso cuyos orgenes se remontan al menos a las luchas por la Independencia del colonialismo espaol. Antecede con mucho a la instauracin del socialismo real de la Unin Sovitica que tiene antecedentes histricos, contexto y caractersticas diferentes. Si bien los objetivos del Socialismo del Siglo XXI estn definidos, no lo est su meta temporal porque el socialismo es un proceso siempre perfectible. Se avanza a velocidades distintas en cada pas de acuerdo con sus condiciones objetivas propias. Por eso mismo, tanto se avanza como se retrocede, aunque manteniendo siempre el futuro socialista como objetivo, en tanto se frena al neoliberalismo y se pone en evidencia al capitalismo y al imperialismo. Al ideario de Mart, Fidel y el Che se le suman los idearios de Bolvar, Mariategui, Allende, Chvez, y de los pueblos indgenas, entre otros, para inspirar este proceso cuyas caractersticas fundamentales son la solidaridad; la democracia participativa e inclusiva; una nueva tica; y una nueva forma de gobernar y hacer poltica.

Introduccin

Creo deber de justicia el comenzar con una de las influencias ideolgicas precursoras a la Revolucin Cubana como es la de uno de sus mentores, Jos Mart. Al igual que Miranda y Bolvar antes que l, Mart convoca a la lucha por la soberana y a la unin entre los pueblos latinoamericanos.

Bolvar, ha sido consagrado en la Historia como El Libertador de Amrica, pues en su da dirigi la independencia de Venezuela, Colombia y Ecuador, buscando constituir La Gran Colombia. Influy, adems, de manera definitiva en las victorias militares para la independencia de Per y Bolivia. Su sueo era una Amrica unida y libre de colonialismos. Al reconocer el valor de Bolvar en la emancipacin y renacer de Amrica, en su Discurso en la velada de la Sociedad Literaria Hispanoamericana el 28 de Octubre de 1893, Mart expres estas hermosas palabras:

Pero as est Bolvar en el cielo de Amrica, vigilante y ceudo, sentado an en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de la bandera a los pies, as est l, calzadas an las botas de campaa, porque lo que l no dej hecho, sin hacer hasta hoy: porque Bolvar tiene que hacer en Amrica todava!

Adnde ir Bolvar? Al respeto del mundo y a la ternura de los americanos!

As, de hijo en hijo, mientras la Amrica viva, el eco de su nombre resonar en lo mas viril y honrado de nuestras entraas! (Mart, 1893a).

Cuando Estados Unidos convoc a los pases latinoamericanos a un congreso precursor del panamericanismo en 1888, Mart ya comprenda la naturaleza y el destino de nuestros pases ante la amenaza del imperialismo norteamericano, y lo advirti diciendo: Cambiar de dueo, no es ser libre (Mart, 1889a).

Jams hubo en Amrica, de la independencia ac, asunto que requiera ms sensatez, ni obligue a ms vigilancia, ni pida examen ms claro y minucioso, que el convite que los Estados Unidos potentes, repletos de productos invendibles y determinados a extender sus dominios en Amrica, hacen a las naciones americanas de menos poder, ligadas al comercio libre y til con los pueblos europeos, para ajustar una liga contra Europa, y cerrar tratos contra el resto del mundo. De la tirana de Espaa supo salvarse la Amrica espaola; y ahora, despus de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la Amrica espaola la hora de declarar su segunda independencia. (Mart, 1889b).

Fidel Castro, y con l todo el Movimiento 26 de julio, sitan a la figura de Mart como smbolo del Programa Poltico Revolucionario del Moncada. En su alegato de defensa al ser capturado tras el asalto al Cuartel Moncada, Fidel lo nombraba como el autor intelectual del levantamiento (Castro, 1953). A partir de esta herencia independentista, Cuba se proyecta hacia un futuro esperanzador, soberano y liberador para su propio pueblo y para lo que Mart llamaba Nuestra Amrica. La Constitucin Cubana de 1976, y hasta el da de hoy, reconoce en su Prembulo, ser guiada por el ideario de Mart.

La Revolucin Cubana: ejemplo emancipador

Durante la lucha contra la corona espaola por la tarda independencia cubana, Mart fue reconocido como lder revolucionario y como delegado (director) del movimiento libertador. Los exiliados cubanos adoptaron el 28 de Noviembre de 1891, en Tampa, una serie de resoluciones, entre otras: la organizacin revolucionaria (del Partido Revolucionario Cubano PRC) [ha de trabajar] por el respeto y auxilio de las repblicas del mundo (Mart, 1891a).

Dcadas mas tarde, el Che escriba a su amigo Carlos Quijano, editor del semanario uruguayo, Marcha: Cuba es la vanguardia de Amrica y debe hacer sacrificios porque ocupa el lugar de avanzada, porque indica a las masas de Amrica Latina el camino hacia la libertad plena (Guevara, 1965).

La Revolucin Cubana, primera revolucin socialista del Siglo XX en un pas de la periferia del mundo occidental, a solo a 150 Km. de la Florida, marc un un hito en la poltica latinoamericana declarndose socialista, anti capitalista y anti imperialista. Influy en toda Amrica Latina, en todos sus gobiernos progresistas y en todos los movimientos sociales, en la definicin de sus objetivos de lucha. Represent el primer desafo real a la hegemona estadounidense en la regin y contina sindolo mas de medio siglo mas tarde. El Consenso de Washington1 jams influy en lo ms mnimo su poltica pblica.

Durante la Segunda Asamblea Nacional del Pueblo de Cuba, Fidel dijo:

El deber de todo revolucionario es hacer la revolucin... Ningn pueblo de Amrica Latina es dbil, porque forma parte de una familia de 200 millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, suean todos un mismo mejor destino, y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo entero... Porque esta gran humanidad ha dicho Basta! y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendr hasta conquistar la verdadera independencia (Castro, 1962a).

Mas adelante, las palabras de Fidel el 1 de mayo del ao 2000 en la Tribuna Abierta de la Juventud, los Estudiantes y los Trabajadores por el Da Internacional de los Trabajadores, en la Plaza de la Revolucin, nos definen claramente el sentido de ese proceso.

Revolucin es sentido del momento histrico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los dems como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del mbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinters, altruismo, solidaridad y herosmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jams ni violar principios ticos; es conviccin profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolucin es unidad, es independencia, es lucha por nuestros sueos de justicia para Cuba y el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo. (Castro, 2000).

La Revolucin Cubana inspir a multitud de movimientos sociales, que junto con sus propios antecedentes histricos, se constituyeron en importantes soportes ideolgicos que potenciaron a la Regin e impulsaron a la lucha popular por la recuperacin de la soberana nacional y regional. Otros procesos le siguieron, aunque con caractersticas propias, ninguno de ellos por la va armada, como el chileno a principios de los aos setenta, el nicaragense en los aos ochenta y los de Venezuela, Bolivia y Ecuador a principios del Siglo XXI, estos tres ltimos denominados pases miembros del Socialismo del Siglo XXI.

Salvador Allende, al referirse a la visita que Fidel Castro hiciera a Chile en 1971, dijo:

Chile oy su palabra [la de Fidel]: nos entreg su experiencia, nos habl con el lenguaje de la realidad, y fortaleci la fe de nuestro pueblo en sus propias fuerzas. Y al hablar de su pueblo y de ustedes, hizo entender a muchos que la revolucin es sacrificio, generosidad y renunciamiento; que los revolucionarios tienen que sentir la necesidad de entregarse plenamente para afianzar la independencia de su patria, y trabajar para que las generaciones del futuro no sufran lo que hemos sufrido estas generaciones. Por eso, la presencia de Fidel signific fortalecer la fe revolucionaria del pueblo chileno y la fe revolucionaria de los pueblos latinoamericanos (Allende, 1972a).

Despus de la implantacin del tandem neoliberalismo/dictaduras, el retorno a gobiernos civiles hacia finales del Siglo XX se produjo sin ninguna garanta de democracia ni de mejores niveles de vida para la poblacin. Por el contrario, los resultados no fueron ms que fuertes incrementos de la pobreza y de la malnutricin, la disminucin de los servicios bsicos, el desprecio por sus poblaciones indgenas y la destruccin de la naturaleza, lo que convirti a Amrica Latina en la regin con las mayores disparidades del mundo.

A comienzos del Siglo XXI, con la eleccin de lideres anti-neoliberales y anti-imperialistas en un grupo de pases, dispuestos a escuchar y a responder a sus pueblos, se lograron desarmar algunos de los mecanismos de dependencia y sacar a buena parte de Amrica Latina fuera del vertedero creado por el neoliberalismo para los sectores populares. Aunque han habido serios retrocesos en los aos recientes, la Cuba inclume y el acumulado revolucionario en la Regin, sin duda alguna volver a florecer. Al decir de Salvador Allende: Sigan ustedes sabiendo que, mucho ms temprano que tarde, se abrirn las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor (Allende, 1973).

Que es el Socialismo del Siglo XXI?

Tanto Bolvar como Mart han sido reconocidos como los mximos ideolgos primigenios del Socialismo del Siglo XXI, aunque no son los nicos. Por ejemplo, ya a comienzos del Siglo XX, es indudable la influencia del peruano Jos Carlos Mariategui quien proclamaba que haba que pensar en forma descolonizada y creativa y consideraba que el socialismo peruano no deba ser, ni calco ni copia sino creacin heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indo-americano (Maritegui,1928).

El Che en los aos 1965, 1966, ya desvinculado de sus cargos formales en Cuba, fue intensificando su critica al socialismo realmente existente, y desmontando las consignas dogmticas que lo sostenan. Incluso seal que algunas de las mismas contradicciones estaban presentes en la Revolucin Cubana y advirti que el marxismo sovitico no era estrictamente aplicable a otras realidades y en especial al subdesarrollo (Guevara, 1965-1966). Fidel agregaba: ...el proceso se construye sobre la realidad. El proceso no se construye de una manera idealista en la cabeza de los hombres. El proceso se construye como una realidad viva sobre una determinada realidad econmica, social y poltica. (Castro, 1962b).

Casi medio Siglo mas tarde, cuando Ignacio Ramonet le pregunt sobre la frecuente acusacin a Cuba de exportar su Revolucin, Fidel le respondi: La revolucin no puede ser exportada porque nadie puede exportar las condiciones objetivas que hacen posible una revolucin. (Ramonet, 2010). Nuestro triunfo no habra sido jams factible si la Revolucin misma no hubiese estado inexorablemente destinada a surgir de las condiciones existentes en nuestra realidad econmico-social, realidad que existe en grado mayor an en buen numero de pases de Amrica Latina (Castro 1962a)

Desde los aos 80 la direccin cubana haba reconocido que la sobre-asimilacin del modelo sovitico haba comprometido gradualmente carcter participativo del proceso revolucionario. Se hicieron esfuerzos sistemticos para revitalizar los distintos elementos cubanos que lo haban caracterizado durante la mayor parte de los aos 60. En 1986 el proceso de discusin nacional dio paso al proceso de Rectificacin de Errores y Tendencias Negativas. ste quedara brevemente interrumpido a finales de esa dcada debido a la crisis asociada al Periodo Especial, para ser reanudado vigorosamente cuando el advenimiento de las elecciones directas a las Asambleas Municipales, Provinciales, y Nacional estableci un claro mecanismo para la participacin y un camino para que los ciudadanos pudieran expresar directamente la insatisfaccin con el gobierno (de la Barra, Dello Buono, 2015).

Salvador Allende, tambin propona un socialismo distinto, la va democrtica y pacifica al socialismo. Una va propia que responda a las condiciones objetivas chilenas, enraizada en las tradiciones nacionales y populares, lo que se denomin coloquialmente, socialismo con vino tinto y empanadas2.

Por su parte, el Presidente Chvez estaba convencido de que era necesario reexaminar la historia del socialismo para recuperar el verdadero significado del socialismo. Se trataba de crear un modelo propio, bolivariano, cristiano, robinsoniano3, e indo-americano, corregir los errores del socialismo implementado en la Unin Sovitica en el Siglo XX y garantizar el protagonismo popular, con una opcin preferencial por el pueblo, los pobres y los humildes, y solidarizndose primeramente con las reivindicaciones indgenas. El Chavismo es el proyecto mas innovador y mas atrevido que ha tenido Venezuela desde Bolivar (Ramonet, 2017).

En el Foro Social Mundial de Porto Alegre en Enero de 2005, Chvez declar que era necesario reinventar el socialismo como algo muy distinto al capitalismo de estado. Un mes mas tarde, en la Cumbre de la Deuda Social, declar al socialismo como la nica alternativa posible al capitalismo y utiliz por primera vez en publico el termino Socialismo del Siglo XXI, cuyos elementos fundamentales seran: la transformacin econmica, la democracia participativa y protagnica en lo poltico, y la tica socialista.

...no habr socialismo sin transformacin econmica, no habr socialismo sin democracia participativa y protagnica en lo poltico, no habr socialismo sin tica socialista, el amor, la solidaridad, la igualdad entre los hombres, las mujeres, entre todos, esos son elementos fundamentales del socialismo, de nuestro socialismo en construccin (Chvez, 2006b).

Cuando cay la Unin Sovitica qu trabajador sali a defender y se supone que era el rgimen o el sistema de los trabajadores y no salieron los trabajadores a defenderla qu cosa tan extraa, no? porque se elitiz, se convirti en un rgimen elitesco que no pudo construir el socialismo, nosotros aqu vamos a construir el socialismo venezolano, el modelo original socialista venezolano. (Chvez, 2006b).

En consecuencia, la construccin del Socialismo del Siglo XXI constituye un proceso prolongado de profundas transformaciones, en el que son determinantes una certera conduccin y la participacin activa del pueblo, con la intensin de avanzar hacia una sociedad superior. Con objetivos y rasgos esenciales comunes, posee caractersticas propias en cada pas, en concordancia con sus peculiaridades polticas, econmicas, sociales, culturales e histricas, as como las condiciones internacionales en que se desarrolla. Al decir de Chvez: el socialismo es un proceso de todos los das, de construccin diaria, avanzaremos hasta donde podamos, porque el socialismo que soamos ni siquiera depende solo de las circunstancias nacionales; depende mucho de las circunstancias internacionales. Pero aqu hemos comenzado, vamos hacia el socialismo, ese es el camino de la salvacin de la especie humana (Chvez, 2006b).

En Bolivia, tambin se habla de un socialismo propio: el socialismo comunitario. En este pas, el neoliberalismo no ha logrado permear a toda su poblacin, en especial a la poblacin indgena que aun se rige por estructuras econmicas y culturales no industriales y con prcticas polticas diferentes con una enraizada identidad colectiva y deliberativa (Linera et all, 2007).

Del Mismo modo, Correa en Ecuador estim que uno de los errores del socialismo tradicional fue creer que haba un modelo y que deba aplicarse a todos los pases, como si hubiera un manual. Para poder adelantar la Revolucin Ciudadana, segn declaraba se necesitaba del Socialismo del Siglo XXI, ligado a corrientes andinas y nutrindose de la teologa de la liberacin, el Socialismo del Buen Vivir.

En lo que s coincidimos con ese socialismo tradicional, es en la importancia de la accin colectiva, y superar esas falacias que dicen que el individualismo y la competencia es el motor de la sociedad... solo la accin colectiva y ponerse de acuerdo en puntos comunes es lo que saca adelante los pases algo que el individualismo destruye (Correa, 2007a).

Yo no voy a negar el rol del mercado, pero una cosa es la sociedad sometida a sus deseos y otra distinta es que los mercados se sometan a los Estados. (Correa 2007b).

Una de las caractersticas fundamentales del socialismo del siglo XXI es la supremaca del trabajo humano sobre el capital, es lo que nos define ms cuando enfrentamos a un mundo completamente dominado por el capital (Correa 2014).

Una caracterstica comn en los procesos tendientes al Socialismo del Siglo XXI, ha sido que una vez requebrajada la hegemona burguesa, y con ella, el poder de los partidos polticos tradicionales, surge la necesidad de crear un nuevo instrumento poltico para crear la nueva hegemona popular. Todos estos procesos fueron emprendidos por movimientos sociales unitarios o frentes amplios con lderes populares carismticos y visionarios a la cabeza, que no por las cpulas de los partidos tradicionales existentes hasta ese momento: el Movimiento 26 de Julio liderado por Fidel Castro; La Unidad Popular, UP, liderada por Salvador Allende; el Movimiento V Repblica, MVR, liderada por Hugo Chvez; el Movimiento al Socialismo, MAS, liderado por Evo Morales; y el Movimiento Alianza Pas, liderado por Rafael Correa.

La construccin del socialismo; la defensa de la soberana y la autodeterminacin; el rechazo al imperialismo y sus injerencias; el rechazo al neoliberalismo; la solidaridad entre los pueblos; una tica revolucionaria; la democracia participativa aunque incluyendo la democracia delegada; una concepcin socialista de la descentralizacin; un nuevo modelo econmico con intervencin del Estado, dirigido a satisfacer las necesidades humanas e impulsar la justicia social, forman parte de las orientaciones principales de estos procesos.

Se marca un hito histrico en Amrica Latina: comienza a colapsar la idea generalizada de que el orden neoliberal es de alguna manera natural, inevitable, la nica alternativa posible. Sin embargo, a pesar de que aumentan las grietas en el edificio neoliberal, las oligarquas son resistentes y el neoliberalismo de ninguna manera se ha transformado en residual. Se avanza pero tambin se retrocede. La respuesta de Washington a su prdida de hegemona global, vuelve a ser, entre otras, la de aumentar la presin en su propio traspatio con polticas intervencionistas an ms duras. Por esto, la lucha es cada vez ms intensa y compleja (de la Barra, 2017).

La tica revolucionaria: el hombre nuevo

Mart siempre pens que la revolucin implicaba un cambio en el hombre. Un hombre con la conciencia social renacida junto con una conducta intachablemente desinteresada. El mensaje de Mart insista en la premisa de que todos los hombres tienen la absoluta obligacin de dedicar sus talentos, cualquiera que ellos fueran, al mejoramiento de la sociedad a la que pertenecen (Kirk, 2015).

Ya lo deca Mart en 1893:

A la raz va el hombre verdadero. Radical no es mas que eso: el que va a las races: No se llame radical quien no vea las cosas en fondo. Ni hombre quien no ayude a la seguridad y dicha de los dems hombres. (Mart, 1893b).

Desde el inicio de la Revolucin, el socialismo cubano con Fidel y el Che al frente, comenz un proceso de educacin respecto a la tica que debe acompaar a la poltica revolucionaria socialista, y al desenvolvimiento de la conciencia como componente central del proyecto revolucionario liberador: el hombre nuevo de la Revolucin Cubana. Esta verdadera refundacin cultural se llev adelante en un marco de mltiples debates pblicos que recorrieron Cuba y que contaron con un masivo nmero de participantes.

Fidel, explicando al pueblo que la tica debe acompaar a la poltica revolucionaria socialista, y convirtiendo las proposiciones en polticas pblicas para el beneficio de las mayoras. El Che, enfatizando que junto a las nuevas estructuras de funcionamiento econmico deben proponerse la eliminacin del egosmo y el individualismo de la conducta humana. Sostena que el socialismo debe basarse en un tipo de hombre nuevo, con una conciencia clara y bien formada en valores humanistas. Con una dedicacin total a la causa del pueblo, altruista y que no acte solo por su inters material. Su carta a Carlos Quijano (op cit), documento tambin llamado el Socialismo y el Hombre, ha inspirado a generaciones de latinoamericanos:

No debemos crear asalariados dciles al pensamiento oficial nibecarios que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas. Ya vendrn los revolucionarios que entonen el canto del hombre nuevo con la autntica voz del pueblo.

En una revolucin verdadera, a la que se le da todo, de la cual no se espera ninguna retribucin material, la tarea del revolucionario de vanguardia es a la vez magnifica y angustiosa.

En este perodo de construccin del socialismo podemos ver al hombre nuevo que va naciendo...Lo importante es que los hombre van adquiriendo cada da mas conciencia de la necesidad de su incorporacin a la sociedad y, al mismo tiempo de su importancia como motores de la misma...La ultima y mas importante ambicin revolucionaria que es ver al hombre liberado de su enajenacin. (Guevara, 1965, op cit).

Al mismo tiempo, el Che desmonta las crticas en referencia a que en el socialismo existe una prdida de la individualidad y una estandarizacin del ser humano. Su mejor argumento, el preponderante rol del individuo en el proceso revolucionario desde sus inicios en la lucha guerrillera y clandestina, y mas adelante, en su rol de creador de las nuevas estructuras sociales. Adicionalmente se refiri a la educacin, la cultura y el arte, insistiendo en la importancia de la conciencia para el surgimiento de una nueva tica en la relacin del ser humano con su entorno.

Los jvenes cubanos se haban distinguido en combate y mas adelante como pieza clave en la magna tarea de erradicar en un ao el analfabetismo en Cuba. Al Dirigirse al Primer Congreso de la Asociacin de Jvenes Rebeldes, Fidel les dijo:

Creer en los jvenes determina una conducta, y nuestra conducta de dirigentes revolucionarios no sera la misma si no tuviramos fe en los jvenes. Creer en los jvenes es ver en ellos, adems de entusiasmo, capacidad; ademas de energa, responsabilidad; adems de juventud, pureza, herosmo, carcter, voluntad, amor a la Patria, fe en la Patria! Amor a la Revolucin, fe en la Revolucin, confianza en si mismos, conviccin profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, conviccin profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas! Todos trabajaremos para todos, todos trabajaremos segn sea nuestra capacidad, y todos recibiremos cuanto seamos capaces de necesitar (Castro, 1962c).

En el contexto de los agitados aos 60s y 70s la izquierda chilena en conjunto con el gobierno de la Unidad Popular se proponen desarrollar una nueva cultura y un nuevo hombre que sirviera como sustento para la construccin del socialismo en Chile.

Nosotros partimos de la base, compaeros, que el capitalismo es por esencia anti-humanista, desde el momento en que esencialmente descansa en la explotacin del hombre por el hombre...Nosotros creemos que el socialismo es humanista desde el momento que libera al hombre de la alienacin. El hombre alienado es un hombre que no puede desarrollarse...El hombre nuevo lo concebimos con el producto de una nueva sociedad...Pondremos indiscutiblemente como preocupacin esencial el hombre y la economa al servicio del hombre. (Allende, 1971).

A escondidas en la Academia Militar, Chvez ley, al Che, entre otros marxistas (Ramonet, 2013). Chvez, la epifana. Le Monde Diplomatique, Abril. Editorial), sin haberse declarado marxista sino revolucionario y bolivariano. La admiracin por las enseanzas del Che, y el encuentro, en 1994, con Fidel Castro demostr ser decisivo en su pensamiento.

Mart ya haba advertido que los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y destruyen. El Che desarroll la idea martiana en una frases que Hugo Chvez repeta mas frecuentemente:

Djenme decirles, a riesgo de parecer ridculo, que el revolucionario verdadero est guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario autentico sin esta cualidadTodos los das hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilizacin (Guevara, 1965).

Chvez, profundamente cristiano, exhortaba a su pueblo a ser como el Che: Para asimilar al Che con Cristo, y a la revolucin con el cristianismo y con el amor, Chvez deca:

Lo colectivo debe estar por encima de lo individual. Que no haya egosmo en ustedes, que no haya ambiciones bastardas, que no haya la ambicin del lucro material, de la riqueza material, que lo que lleva es a la corrupcin, indudable e inevitablemente. Desprndanse de ustedes mismos. Sean como el Che, como Cristo, como Bolvar (Chvez, 2011).

Cuando la Revolucin Venezolana se profundiz, Chvez extendi la mano hacia Cuba, formando una relacin simbitica que ha potenciado a las corrientes emancipatorias en Nuestra Amrica. En Octubre de 2007, durante las conversaciones que sostuvieron en Santa Clara en recuerdo de los 40 aos del asesinato del Che Guevara, Chvez se refiri a Fidel diciendo: T, forjador de historia, maestro, yo lo digo sin complejos, t eres padre de los revolucionarios de este continente, tu eres el padre nuestro.

Ya Chvez haba asumido el pensamiento martiano y haba llegado al convencimiento de la necesidad de la colaboracin entre Cuba y Venezuela, y entre todos los pueblos de la Amrica Latina. La fundacin del ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica, es la mxima expresin de la alianza entre estos dos lderes. Chvez afirmaba: Abrimos y abriremos el sendero de un mundo nuevo, aunque nos cueste la vida (Rodrguez, 2013).

En los procesos emancipatorios de Bolivia y Ecuador, la tica revolucionaria fue complementada por las enseanzas indgenas andinas. Evo Morales en su Carta Abierta del Presidente Evo Morales dirigida a los presidentes Suramericanos y los pueblos de la regin en ocasin de la preparacin para la Cumbre Suramericana de Cochabamba el 8 al 9 de diciembre de 2006 ha afirmado que:

Nuestra meta debe ser forjar una verdadera integracin para vivir bien. Decimos vivir bien porque no aspiramos a vivir mejor que los otros. Nosotros no creemos en la lnea del progreso y el desarrollo ilimitado a costa del otro y la naturaleza. Tenemos que complementarnos y no competir. Debemos compartir y no aprovecharnos del vecino. Vivir bien es pensar no slo en trminos de ingreso per-cpita sino de identidad cultural, de comunidad, de armona entre nosotros y con nuestra madre tierra.. (Morales 2006).

Evo Morales explic adems que vivir bien sumak kawsay en quechua - significa vivir con equidad y justicia, donde no hay explotadores ni explotados, ni excluidos ni aquellos que excluyen a otros. Vivir bien no es lo mismo que vivir mejor que antes, ni vivir mejor que otros, pero significa vivir en solidaridad y reciprocidad con otros. Vivir bien significa vivir en condiciones de igualdad, en cambio vivir mejor significa egosmo, falta de inters por los otros, e individualismo que no slo destruye a otros pueblos sino que tambin al medio ambiente. Vivir bien es por consiguiente la anttesis de la tica capitalista, que en Bolivia es personificada por una minora individualista, racista, agresiva y belicosa.

En Bolivia, como en otras reas de la regin, la presencia indgena ha hecho contribuciones decisivas a la reformulacin de una agenda emancipatoria en la regin. En un mensaje enviado por el presidente Morales a la Tercera Cumbre Continental de los Pueblos Indgenas, declar:

los pueblos originarios indgenas, representantes de pueblos y culturas ancestrales, ofreceremos al mundo los valores de nuestra cultura, de la Cultura de la Vida que, fundamentada en el dar y recibir, en el complementarnos, en el bien comn, el apoyo mutuo organizado, desarrolla sus capacidades sin destruir al hombre y la naturaleza, y levanta el consenso, el siempre ponernos de acuerdo, para que nadie oprima a nadie (Morales, 2007).

Del mismo modo, en el Ecuador, el Gobierno de la Revolucin Ciudadana, recogiendo los planteamientos de los pueblos andino-amaznicos, plantea la nocin del Buen Vivir como el objetivo central de la poltica pblica.

El horizonte poltico de la Revolucin Ciudadana es el Socialismo del Buen Vivir. Este articula la lucha por la justicia social, la igualdad y la abolicin de los privilegios, con la construccin de una sociedad que respete la diversidad y la naturaleza. En tal sociedad podremos desarrollar nuestras capacidades y vivir digna y libremente. El fin del Socialismo del Buen Vivir es defender y fortalecer la sociedad, el trabajo y la vida en todas sus formas. El primer paso es resolver el acceso a bienes, oportunidades y condiciones que garanticen al individuo, a la colectividad y a las generaciones futuras una vida digna sin perjudicar a la naturaleza. El Buen Vivir es una prctica diaria... El Buen Vivir se planifica, no se improvisa. El Buen Vivir es la forma de vida que permite la felicidad y la permanencia de la diversidad cultural y ambiental; es armona, igualdad, equidad y solidaridad. No es buscar la opulencia ni el crecimiento econmico infinito. (Secretara Nacional de Planificacin y Desarrollo, 2013).

Una nueva forma de entender la democracia

En Amrica Latina, la democracia que promueve Washington por medio de mltiples organismos de pseudo-cooperacin; de medios de desinformacin que implantan un pensamiento nico; y de acciones punitivas, socava la voluntad de los pueblos. El objetivo no es mas que el afianzar su hegemona sobre una Amrica Latina sometida, y capturar sus recursos naturales.

As como la democracia liberal burguesa es un producto del capitalismo, la transicin socialista trae consigo su propia forma de democracia. De ella dependen tanto la justicia social como la concientizacin de las masas, acrecentando su capacidad para transformar a la sociedad y ejercitar el poder popular.

Unmonos, cubanos, en esta otra fe: con todos y para todos la revolucin de justicia y de realidad, para el reconocimiento y la prctica franca de las libertades verdaderas! (Mart, 1891b).

El 1 de mayo de 1960, Fidel Castro plante:

Democracia es aquella en que las mayoras gobiernan. Democracia es aquella en que la mayora cuenta; democracia es aquella en que los intereses de la mayora se defienden; democracia es aquella que garantiza al hombre, no ya el derecho a pensar libremente, sino el derecho a saber pensar, el derecho a saber escribir lo que se piensa, el derecho a saber leer lo que se piensa o piensan otros. El derecho al pan, el derecho al trabajo, el derecho a la cultura y el derecho a contar dentro de la sociedad...Y eso no quiere decir, que los derechos del resto no cuenten. Los derechos de los dems cuentan en la misma medida en que cuentan los intereses de la mayora, en el mismo alcance en que cuenten los derechos de la mayora; pero son los derechos de la mayora los que deben prevalecer por encima de los privilegios de minoras (Castro, 1960).

Fidel llam a la poblacin a organizarse en cada calle, en cada cuadra, en cada manzana, en cada edificio y que se constituyeran comits de vigilancia revolucionaria. As nacieron los Comits de Defensa de la Revolucin, CDR, la ms plural de todas las organizaciones creadas desde entonces y hasta hoy. Mas adelante, se decidi la institucionalizacin de todas las estructuras socio econmicas y la creacin de los nuevos rganos representativos del Estado, el Poder Popular.

Despus del triunfo, la unidad del pueblo en funcin del proceso de cambio social que avanzaba se fue construyendo desde las cuadras y barrios en las ciudades hasta los ms remotos asentamientos rurales, centros laborales, escuelas, universidades; tambin los nios y jvenes se iniciaron en la prctica de la unidad y la movilizacin. Ms adelante, tareas de solidaridad fueron esenciales para su crecimiento orgnico, con las que tambin crecieron y maduraron sus integrantes. Una civilidad desconocida asomaba a las puertas de la sociedad cubana en revolucin.

Recrear el ideal socialista desde concepciones revolucionarias, realidad histrica e idiosincrasia, lleva implcito el perfeccionamiento de su democracia, de su Estado, de sus normas legales, de sus bases de representacin, de sus mecanismos de participacin y sobre todo de la generalizacin de los valores socialistas, base de la liberacin cultural inherente a todo cambio social revolucionario... El ejercicio sistemtico de recrear una y otra vez la democracia socialista desde la realidad de una sociedad de la periferia del sistema mundial capitalista es asunto que atae a la propia supervivencia de la Revolucin. (Lpez, 2017 ).

La preocupacin por garantizar la democracia es constante en Cuba. Entre los Principios que sustentan el Modelo y su Principales Transformaciones del 7o, y mas reciente Congreso del Partido Comunista Cubano, PCC, se consigna los siguientes:

3) La democracia socialista, fundamentada en la activa participacin de los ciudadanos en el ejercicio del poder soberano, expresada de forma directa o indirecta a travs de los rganos representativos, como son las asambleas del Poder Popular y dems rganos del Estado y del Gobierno que de ellas se derivan, los delegados de circunscripcin, los Consejos Populares y la sociedad civil con un activo papel, segn las normas fijadas por la Constitucin de la Repblica y las leyes.

El control popular como un contenido fundamental de la participacin democrtica del pueblo en el gobierno de la sociedad, el respeto a la legalidad, el enfrentamiento y prevencin de violaciones e incumplimientos de lo establecido.

4) El Estado socialista es garante de la igualdad y libertad, la independencia, la soberana, de la participacin y control populares, del desarrollo del pas, de la preservacin de la integridad territorial, la defensa y fortalecimiento de la identidad nacional, el patrimonio de la nacin, su memoria histrica, la cultura y dems conquistas.

Garantiza, a su vez, el ejercicio y la proteccin de los derechos y deberes econmicos, sociales, culturales y cvico-polticos, individuales y colectivos, conforme con la Constitucin de la Repblica y las leyes. (PCC, 2017).

Esto significa que todo ciudadano, sin militancia poltica alguna, puede ser elegido para ser candidato a delegado a las Asambleas Municipales del Poder Popular. El Partido Comunista no propone, no postula y no promueve candidatos. Solo un 14 % del padrn electoral corresponde a militantes del PCC y la Unin de Jvenes Comunistas, UJC, (Guanche, 2018). Las Asambleas Municipales eligen a los candidatos a delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular y a los candidatos a Diputados a la Asamblea Nacional (ANPP). Esta ltima elige a las autoridades del Consejo de Estado cuyo Presidente es, a su vez, el Presidente del Consejo de Ministros y Jefe de Estado de Cuba.

El diseo del sistema electoral cubano, garante de la democracia de transicin socialista es el de un sistema que expresa su carcter clasista para posibilitar el acceso al poder y su control por la mayora del pueblo (Lpez, 2017).

El 50% de los candidatos a Diputados de la Asamblea Nacional provienen de los delegados electos a nivel municipal y el otro 50% de personas de inters nacional electos por la Comisin Nacional de Candidaturas.

Contrario al argumento falaz respecto de la inexistencia de la democracia en Cuba, dado que esta se sale del estrecho marco de la democracia representativa liberal burguesa, y de la partidocracia, sin lugar a ninguna duda, la Revolucin democratiz a la nacin porque democratiz la estructura de poder que est detrs de todo sistema poltico y que es la que realmente define cules intereses prioriza el funcionamiento del sistema poltico mismo. (Blanco, 1989).

El control poltico popular sobre sus representantes se realiza a travs de la rendicin de cuentas y la revocacin de mandatos. Los representantes del pueblo en el sistema asambleario de dominacin/gobernanza son mandatarios en sentido estricto es decir, son ejecutores de mandatos. Se deben a quienes los eligieron, en consecuencia rinden cuentas de su gestin por lo que pueden ser revocados en cualquier momento... La revocacin de mandato constituye una de las variables de la democracia socialista del sistema electoral. En sentido estricto solo los que confieren un mandato tienen derecho a revocarlo (Lpez, 2017).

Con anterioridad a la Revolucin Cubana, ya Salvador Allende intentaba resignificar el concepto de democracia. La democracia la entiende como forma de vida, no como instrumento sino como armazn o estructura de nuestra vida nacional. Pero la democracia poltica no basta y hay que ir a la democracia econmica, a la democracia social (Allende, 1943).

Esta conceptualizacin temprana, unido al de la Revolucin Cubana, constituyen los antecedentes que conformaban la democracia postulada desde la Unidad Popular en la dcada del 60 y hasta 1973 en Chile. Salvador Allende en su va democrtica al socialismo se basa el reconocimiento de que el socialismo no significa ruptura de la democracia y del Estado de derecho, sino por el contrario, su plena realizacin.

Por eso, los hombres de nuestras naciones miran con profundo y apasionado inters a la Revolucin Cubana, pues es un smbolo anti-imperialista y anti -feudal. La revolucin latinoamericana -pensamos y lo hemos dicho- deber ser, adems de anti-imperialista y anti-feudal, democrtica, a fin de que la sientan, compartan y comprendan las masas ciudadanas. Deber ser profundamente humana, al preocuparse de la realidad de la vida opaca, gris, sin destino ni juventud del hombre comn latinoamericano, y darle un futuro de trabajo, salud y educacin. Por ello, no puede extraar a nadie que a lo largo y ancho de Amrica del Sur exista un pensamiento solidario y de lealtad hacia Cuba, su gobierno y su Revolucin (Allende, 1960).

Si en lo econmico tenemos como tarea la de realizar una poltica de guerra, debemos tener conciencia de que en el campo poltico hay que afianzar el poder de los trabajadores. Esta es la mayor garanta de la democracia, de la autntica libertad y del pluralismo. Es garanta de estabilidad y progreso para Chile. Es garanta de paz (Allende, 1972b).

Terminadas las dictaduras, en el estado neoliberal latinoamericano, no se termina del todo el dficit democrtico. ste es generado por sistemas electorales deficientes, apoyado por partidos polticos cupulares y corruptos, mecanismos de desinformacin y por constituciones polticas dependientes, represivas y excluyentes. Se se hace visible en las crisis paralelas, tanto de partidos polticos, como de sindicatos, y en la criminalizacin y represin de los movimientos sociales, especialmente exacerbado en contra de los movimientos indgenas. Se hace visible tambin, y con intensidad, en el conglomerado meditico que ha impedido una democratizacin genuina en la regin. Aram Aharonian lo expresa claramente: Hoy en da, en nuestra Amrica, la dictadura meditica quiere suplantar a la dictadura militar (Aharonian, 2007).

La democracia entendida solo como procesos electorales libres, se limita a procesos electorales donde se vota por candidatos elegidos por las cpulas de los partidos, excluyendo automticamente a los desconocidos militantes de base y a los independientes. Las campaas electorales son financiadas ilegalmente por empresas nacionales o transnacionales con la contrapartida para los candidatos de servir, no a los intereses del pueblo, sino a los de sus financistas. Diversos analistas han calificado a estas democracias en la Amrica Latina pos-dictaduras como democracias tuteladas, restringidas, o democracias de baja intensidad. Cabe recordar que Latinoamrica, con insercin mundial dependiente, es la regin con las mayores disparidades del mundo lo que de por s refleja la carencia de democracia en el reparto de los activos de la sociedad.

Una asociacin de lites compleja y corrupta, dentro y fuera de la regin, se coludi para expandir el mbito de las prcticas antidemocrticas en apoyo a intereses transnacionales y al expolio de los recursos regionales. El aparato estatal permanentemente impuls polticas pblicas que reprodujeron y mantuvieron las relaciones sociales de dominacin por parte de la lite. Como resultado de ello, la legislacin no ha sido neutra sino que siempre ha estado al servicio de los grupos de poder que la pusieron en vigor. Ms grave an, se evolucion rpidamente hacia una estrategia regional de mayor trascendencia, la de implantar principios neoliberales a nivel constitucional vinculando eficazmente a la regin con el orden legal global no democrtico, donde las polticas pblicas fundamentales son dictadas por las Instituciones Financieras Internacionales, IFIs.

De la crisis de las democracias representativas surge la movilizacin social por cambiar las constituciones y las legislaciones que impiden la real participacin social. Se denuncia adems la falsa participacin en mesas de debate de limitada representacin y cuyos resultados no forman parte del sistema de toma de decisiones de las cpulas polticas en el poder. Asimismo, se buscan formas de comunicacin alternativas propias, libres de ataduras mercantiles, capaces de producir la tan necesaria contra-informacin para contrarrestar la complicidad de los medios de comunicacin existentes con los poderes hegemnicos.

En varios pases se ha dado paso a nuevas formas de amplia participacin democrtica desde la base cuyo origen se encuentra en sus tradiciones culturales y de lucha. Se otorga preferencia a la toma de decisiones por consenso y si no es posible, por mayoras muy amplias. Tampoco se descartan a las minoras porque pudieran estar mas informadas. Por otra parte el poder del pueblo no slo se limita a instituir a sus gobernantes. Se mantiene activo acompaando y controlando al poder instituido, tomando decisiones y vigilando que estas se pongan en prctica.

El golpe militar en Chile, termin de convencer a Chvez que la revolucin debera ser pacifica pero no desarmada. Venezuela se ha convertido en un caso nico en Amrica Latina en en que llegando al poder por la va electoral, los militares apoyaron activamente a un proceso democrtico revolucionario lo que sumado al apoyo popular, fortaleci al gobierno en su intensin de conducir una revolucin democrtica y pacfica. Chvez pensaba que para ser revolucionaria, la democracia deba ser directa, participativa y protagnica y abrir espacios para que en la lucha por el cambio de las circunstancias, el sujeto poltico se fuera transformando a s mismo y se mantuviera permanentemente en su rol constituyente.

El Proyecto Nacional Simn Bolvar debe romper los lmites de la farsa representativa, para avanzar hacia la conquista de nuevos espacios participativos en una primera fase de su desarrolloPero el objetivo estratgico debe ser la democracia popular bolivariana como sistema de gobierno. Y ms an, como expresin de vida econmica, social y cultural del modelo de sociedad original Robinsoniano3 La democracia popular bolivariana rompe con este esquema de engao y vasallaje, para llevar los lmites de la accin hasta el nivel de protagonizacin en la toma de decisiones ... La democracia popular bolivariana nacer en las comunidades, y su savia benefactora se extender por todo el cuerpo social de la Nacin, para nutrir con su vigor igualitario, libertario y solidario al Estado Federal Zamorano4. Y su follaje abarcar las estructuras del modelo de sociedad Robinsoniano (Chvez, 2007).

Mas tarde, ya desaparecido el lder, Maduro, quien lo sucedi ha definido la democracia como una democracia protectora.

Porque para nosotros es esencial en nuestra democracia que la economa est al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio de la economa. Para nosotros, los bolivarianos, la economa es justicia y la democracia, proteccin. (Maduro 2018).

Esta nueva forma de entender la democracia, la democracia directa, asamblearia, plebiscitaria, se complementa con una serie de elementos novedosos: la delegacin o vocera y con ello la figura de la revocacin del mandato tan pronto el representante deje de luchar por los intereses de sus electores; las Asambleas comunales; los referndum descentralizados para abordar problemas que necesitan ser resueltos a ese nivel; los gobiernos en la calle; etc. La participacin en la formulacin y aplicacin de los procesos de desarrollo social, comienza a enraizarse poltica e ideolgicamente.

Por una parte se pretenda construir una democracia bolivariana5, que diera la mxima suma de felicidad al pueblo, pero por otra, se adverta que no se trataba solo de darle un contenido social a la democracia sino que de transformarla en construccin popular cotidiana. La igualdad social y la redistribucin de la riqueza colectiva serian componentes esenciales de ella. Nada de esto quedaba en la mera retrica. Chvez confiaba en la inteligencia colectiva de los ciudadanos y por eso acat sus decisiones como gua fundamental, aun cuando no coincidieran con las suyas. Por lo mismo, el ritmo del proceso lo determinaba el ritmo al que el pueblo se educaba para poder ser libre.

Estas y otras frmulas democrticas para la reforma legal han estado proliferando rpidamente en la regin. El uso de referndum nacionales de varios tipos: el consultivo, el aprobatorio, y el revocatorio, ha marcado un paso significativo hacia la representacin directa permitiendo igualdad de oportunidad de participacin en la toma de decisiones. Los referndum revocatorios agregan otro elemento de garanta democrtica, pues los lderes que no escuchen a sus bases o renieguen de sus compromisos, pueden ser legalmente destituidos en cualquier nivel de gobierno. Las asambleas comunales y municipales, y los procesos constitucionales, abren la posibilidad de referndum descentralizados, centrados en problemas que necesitan ser resueltos a ese nivel. Tanto Chvez como Morales y Correa, no trepidaron en someterse a procesos revocatorios de los que salieron victoriosos.

Las nuevas formas de ejercer la democracia en Amrica Latina no son necesariamente invenciones de aos recientes. Algunas estn basadas en procesos de toma de decisiones ancestrales o tradicionales de las poblaciones indgenas. Su utilizacin como formas contemporneas de democracia directa est desafiando la legalidad existente. Cualquier estrategia emancipatoria para Amrica Latina necesariamente deber contemplar la transformacin de los rdenes legales existentes y confrontar los principios constitucionales originalmente diseados para facilitar el gobierno explotador de las lites capitalistas y terratenientes. Paralelamente, para poder garantizar derechos, adems de contar con un orden legal emancipatorio, habr que desmontar las polticas neoliberales impuestas por el Consenso de Washington. (de la Barra, 2011).

El desafo, por consiguiente, es el establecimiento de estructuras legales que favorezcan a los procesos de transformacin y al mismo tiempo incorporen masivamente a los sectores populares en el ejercicio de gobernar (Harnecker, 2007). Asimismo son necesarias nuevas estructuras territoriales descentralizadas para la planificacin y toma de decisiones, y el compartir los frutos del desarrollo con equidad. Construir democracias directas y participativas deviene, en consecuencia, en componente fundamental de los esfuerzos por la liberacin individual, nacional y de los pueblos del Sur (de la Barra, Dello Buono, 2015).

Un nuevo constitucionalismo para una nueva democracia

Como el camino revolucionario a travs de la lucha armada resulta inviable en esta etapa histrica, los movimientos sociales acertadamente vuelcan sus demandas hacia el cambio constitucional y legislativo emancipatorio que abra paso a la verdadera participacin social. Las nuevas Constituciones proporcionarn los espacios necesarios para implementar las agendas populares. El triunfo electoral de Hugo Chvez en Venezuela, en 1998, marca el comienzo de esta nueva etapa.

En su discurso de Angostura, en 1819, Simn Bolvar present su proyecto de Constitucin sealando hechos que bien podan estar describiendo la realidad Latinoamericana a finales del Siglo XX:

Nuestras leyes son funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos, que este edificio monstruoso se derribe, caiga y, apartando hasta sus ruinas, elevemos el templo a la justicia y, bajo los auspicios de su santa inspiracin, dictemos un Cdigo de leyes venezolanas (Bolvar, 1819)

Ms adelante, Bolvar, en comunicacin oficial dirigida al Gobierno del Per reafirm su fe en la soberana popular como base del poder poltico:

Nada es tan conforme con las doctrinas populares como el consultar a la nacin en masa sobre los puntos capitales en que se fundan los estados, las leyes fundamentales y el Magistrado Supremo. Todos los particulares estn sujetos al error o a la seduccin; pero no as el pueblo, que posee en grado eminente la conciencia de su bien y la medida de su independencia. De este modo, su juicio es puro, su voluntad fuerte; y por consiguiente, nadie puede corromperlo, ni menos intimidarlo. Yo tengo pruebas irrefragables del tino del pueblo en las grandes resoluciones; y por eso es que siempre he preferido sus opiniones a las de los sabios (Bolvar, 1826).

Yo quiero que la ley primera de nuestra Repblica sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Son las palabras que expres Mart en el discurso que pronunci en el Liceo Cubano de Tampa, el 26 de noviembre de 1891, y que estnrecogidas textualmente en el prembulo de la Constitucin Cubana de 1976. Esta clebre pieza oratoria conocida con el nombre Con Todos y para el Bien de Todos, se inicia con otra frase igualmente histrica del ideario martiano: Para Cuba que sufre, la primera palabra. De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal para levantarnos sobre ella (Mart, 1891b).

Para Cuba fue imprescindible elaborar una Constitucin que recogiera y ordenara jurdicamente los gigantescos cambios producidos por la Revolucin. Por vez primera en la historia, las cubanas y los cubanos mayores de diecisis aos debatieron desde sus organizaciones de vecinos, sindicales, campesinas y estudiantiles el anteproyecto de la nueva Constitucin socialista. En referendo realizado para su definitiva aprobacin particip voluntariamente el 99,3% de la poblacin cubana mayor de diecisis aos y la nueva Constitucin fue aprobada por el 98,6% de los votantes (Lpez, 2017).

Fue reformulado el Estado integrndolo en tres mbitos de dominacin/gobernanza, pero no como separacin de poderes a la usanza tradicional de la democracia burguesa. Estos mbitos son: un sistema asambleario representativo; las organizaciones populares y el gobierno.El sistema asambleario representativo se constituye de abajo hacia arriba y tiene como condicin de su funcionamiento, la participacin popular. Aqu es donde deben acoplar congruentemente los vnculos entre la ciudadana, la representacin y la participacin, con el sistema electoral. (Lpez, 2017).

Hoy Cuba se apronta nuevamente a un proceso constitucional para adecuarse a los enormes cambios producidos en el contexto global en las seis ultimas dcadas y para responder a la sana auto-critica de lo logrado por la Revolucin en un permanente contexto de asedio. El recientemente electo Presidente de la Repblica, Miguel Diaz-Canel, ha decepcionado a los enemigos de la Revolucin al asumir el mando diciendo:

As ser como enfrentaremos las amenazas del poderoso vecino imperialista. Aqu no hay espacio para una transicin que desconozca o destruya el legado de tantos aos de lucha. En Cuba, por decisin del pueblo, slo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolucin y la generacin fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedo y sin retrocesos, defendiendo nuestras verdades y razones, sin renunciar a la soberana e independencia, a los programas de desarrollo y a nuestros sueos... la Revolucin Cubana sigue de verde olivo, dispuesta a todos los combates. El primero, para vencer nuestras propias indisciplinas, errores e imperfecciones. Y al mismo tiempo para avanzar, sin prisa pero sin pausa, (Diaz-Canel, 2018).

Salvador Allende se haba comprometido a llevar el proceso chileno dentro del marco de la constitucin vigente a la fecha, diciendo: Slo a partir de una perspectiva extraa a la realidad concreta del aparato estatal en estos momentos, puede llegarse a la conclusin de que no hay otro camino para el proceso revolucionario chileno que la quiebra y destruccin del actual rgimen institucional y constitucional. Mas adelante, ante el asedio que anticipaba al golpe, cambi de parecer y anunci un proceso de cambio constitucional. Ya era demasiado tarde. Los militares entendieron el riesgo y aceleraron el golpe. El pueblo estaba desarmado.

Chvez fue visionario en que era capaz de imaginar un futuro mejor para Venezuela, para Amrica Latina y para la humanidad y una estrategia para lograrlo. Al haber fracasado el intento de toma de poder por la va armada, surgi en aquellos militares presos, la conviccin de la necesidad de un proceso constituyente como alternativa. Dedicaron su tiempo a estudiar a los tericos constitucionalistas; a analizar en forma crtica las particularidades de la Asamblea Constituyente Colombiana que lamentablemente termin siendo subordinada al poder constituido; y a desarrollar una propuesta propia. A pesar de ser militar, Chvez crea en la va pacfica y democrtica para hacer la revolucin, aunque, a diferencia de Allende en Chile, apoyndose en la unin cvico-militar para defenderla. Por eso comenz su gobierno con el llamado a una Asamblea Constituyente. Punto de partida para lo que l consideraba como la gran tarea: transformar un Estado contrarrevolucionario en uno revolucionario.

La constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela invoca en su prologo el ejemplo histrico del Libertador Simn Bolvar y el herosmo y sacrificio de nuestros antepasados aborgenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana. Resonando con Bolvar, la Constitucin de 1999, en su artculo 299, estipula que el objetivo ltimo es asegurar el desarrollo humano integral. Es por esto que la Constitucin Bolivariana plantea un nuevo modelo de democracia profundamente participativa, un nuevo modelo econmico emancipador, y un nuevo modelo de gobierno con capacidad para intervenir estratgicamente en la economa. Tanto el capitalismo como el neoliberalismo y el individualismo han encontrado en ella su freno. Se han cambiado las reglas del juego.

La nueva Constitucin estableci cinco poderes de gobierno: ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y ciudadano, municipal y estatal (Gobierno de Venezuela). Al Poder Ejecutivo se le estableci un perodo presidencial por un trmino de seis aos, con un lmite de dos reelecciones. El Poder Legislativo se reorganiz en una Asamblea Nacional unicameral. El Poder Judicial requiri de los jueces la presentacin de sus credenciales al escrutinio pblico. El Poder Electoral estableci el Consejo Nacional Electoral, CNE, como rgano rector, encargado de la organizacin, realizacin, y vigilancia independiente de las elecciones a todos los niveles. Finalmente, el Poder Ciudadano fue organizado bajo el Defensor del Pueblo quin junto con el Contralor General y el Fiscal General seran encargados de proteger los intereses de los ciudadanos (Gobierno de Venezuela). La descentralizacin territorial del Estado se habra constituido por los poderes siguientes: popular (Consejos Comunales), municipal, estatal, y nacional

Participacin, protagonismo, y el transformarse a s mismo en el proceso de transformar a la sociedad con el objeto de lograr el desarrollo humano integral, es el concepto transversal a la totalidad la Carta Magna, y los Consejos Comunales como el marco institucional para lograrlo. Chvez sola decir: La maravilla de nuestra nueva Constitucin es que establece el mecanismo para que el poder constituyente no le sea expropiado al pueblo. (Chvez, cit. por Harnecker, 2002) Chvez, siempre recurri a esta cita de Bolvar Todo el Poder para el pueblo que ha sido su consigna orientadora (Chvez, 2007).

Efectivamente, la Constitucin dice:

Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos pblicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas. La participacin del pueblo en la formacin, ejecucin y control de la gestin pblica es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligacin del Estado y deber de la sociedad facilitar la generacin de las condiciones ms favorables para su prctica (Art. 62).

La creacin de nuevos sujetos de descentralizacin a nivel de las parroquias, las comunidades, los barrios y las vecindades a los fines de garantizar el principio de la corresponsabilidad en la gestin pblica de los gobiernos locales y estadales y desarrollar procesos autogestionarios y cogestionarios en la administracin y control de los servicios pblicos estatales y municipales (Art. 6). (Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, 1999).

Bolivia y Ecuador tambin comenzaron sus procesos emancipatorios cambiado sus constituciones, no a puertas cerradas como en el pasado, sino por medio de Asambleas Constituyentes ampliamente participativas.

Evo Morales gan la presidencia boliviana en 2005 en una masiva victoria electoral, recibiendo un mandato popular para cambiar la Constitucin con el objetivo de modificar la naturaleza excluyente y elitista del Estado. Su programa gubernamental basado en las demandas populares incluy la llamada a una Asamblea Constituyente y la renacionalizacin de los recursos naturales, como los elementos angulares que permitiran la inclusin de aquellos miembros de la sociedad histricamente excluidos, fundamentalmente los pueblos indgenas.

La oposicin al proceso constitucional fue tenaz por parte de la oligarqua boliviana por lo que se dilat en el tiempo. A pesar de todas las contradicciones, la naturaleza comunal y el potencial transformativo del proceso es evidente. Las propuestas surgieron y se discutieron y las mayoras propusieron cambios que fueron acogidos por los miembros de la Asamblea Constituyente. Todo esto constituy una nueva forma de construccin de democracia descolonizadora en la nacin ms pobre de los Andes. Por una parte, se decida la construccin del futuro con plena participacin de las mayoras indgenas previamente excluidas, y por otra parte, se recuperaban los recursos naturales, previamente en manos de los agentes neo-colonizadores, para revertirlos a la soberana popular.

El proceso revocatorio propuesto por el Presidente en la nueva Constitucin, y al que se someti voluntariamente, es un considerable adelanto democrtico electoral, porque las personas pueden revocar a aqullos que han dejado de representarlos despus de elegidos. Esto tambin contribuye a desmontar la campaa de las fuerzas de la oposicin que reiteradamente manifiestan que Morales es un dictador autoritario, antidemocrtico. (de la Barra, 2011)

Finalmente, tras arduas luchas y algunas concesiones, la nueva Constitucin Poltica del Estado fue aprobada en referndum en Enero de 2009 por el 62 % de los votos. La nueva Constitucin reconoce una condicin previa como es la presencia y existencia de 36 naciones originarias que conforman el actual Estado Plurinacional Boliviano. Por ello reconoce la autonoma de los diferentes grupos tnicos, en consonancia con la Declaracin de las Naciones Unidas para los Derechos de los Pueblos Indgenas, pero define a Bolivia como una Repblica unitaria, multitnica y pluricultural. Esto ha implicado la recuperacin de la tierra y el territorio y la posibilidad de la autogestin de estas naciones a travs de Gobiernos Indgenas Autnomos.

Se reconocen cuatro formas de organizacin de la economa (estatal, privada, social cooperativa y comunitaria). Garantiza la propiedad privada siempre que opere en inters pblico y contribuya a fortalecer la soberana econmica. Prohbe expresamente el latifundio y los monopolios privados u oligopolios. Se establece que el pueblo boliviano es el dueo de los hidrocarburos nacionales y que entregarlos a las transnacionales se considerara traicin a la patria. Se especifica que el Estado puede intervenir en sectores estratgicos de la cadena productiva para garantizar los suministros y las condiciones de vida para todos. An ms, establece la prioridad pblica por sobre la privada en la inversin y en la industrializacin de los recursos naturales y la obligacin de respetar y proteger el ambiente. Una parte de las rentas por las exportaciones de los hidrocarburos se distribuye a todos los territorios administrativos nacionales, no slo a aquellos que lo producen. Se define la educacin como responsabilidad del Estado. Se establece que los funcionarios elegidos slo pueden reelegirse una vez y su mandato tambin puede revocarse (Gaceta Oficial del Estado, 2009).

El proceso de cambio constitucional en Ecuador comenz efectivamente cuando el Presidente Rafael Correa pronunci su discurso de aceptacin el 15 de enero de 2007. Anunci tres grandes metas que fueron compromisos de su campaa: cambiar la Constitucin por medio de una Asamblea Constituyente, unirse a la Organizacin de Pases Exportadores de Petrleo, OPEP, y rechazar cualquier Acuerdo de Libre Comercio con los Estados Unidos.

Tres meses despus, en un referndum popular, el 82% del pueblo ecuatoriano vot a favor de cambiar su Constitucin a pesar de los esfuerzos de la oposicin poltica derechista para bloquear el proceso. El Presidente Correa llam a la madre de todas las batallas, la de formar una fuerza patritica y progresista que dominara a la Asamblea Constituyente de 130 miembros para defender el incipiente proyecto emancipatorio. Asegur, adems, que cualquiera fueran los resultados, l pondra su permanencia como Presidente en manos de la Asamblea Constituyente. El Gobierno Ecuatoriano pag el costo completo de la campaa para garantizar la equidad y transparencia en el uso de los recursos electorales.

Al igual que en los procesos de Venezuela y Bolivia que precedieron al proceso ecuatoriano, los legisladores de los partidos tradicionales se negaron a reconocer las resoluciones aprobadas por el Tribunal Supremo Electoral con lo que el poder constituyente logr prevalecer sobre el poder constituido. A pesar de la constante oposicin de la lite atrincherada en sus privilegios, la experiencia ecuatoriana con la Asamblea Constituyente sesionando en Montecristi ha resultado menos tumultuosa y mas rpida que la de Bolivia, logrndose su aprobacin en plebiscito en septiembre de 2008 por mas del 60 por ciento de los votos, establecindose un nuevo pacto social que reconoce la plurinacionalidad y que permite la consecucin del buen vivir (Asamblea Constituyente del Ecuador, 2008).

Alberto Acosta, quien fuera Presidente de la Asamblea Constituyente destaca los siguientes elementos fundamentales de la Constitucin de Montecristi (Acosta, 2009a, 2009,b):

Los derechos de la naturaleza colocan al Ecuador en la vanguardia mundial del reconocimiento del entorno vital, como complemento inseparable de los derechos humanos;

La motivacin de los actos para que la funcin pblica responda a la razonabilidad social de las medidas tomadas antes de que a la razn de estado, detrs de la que, con frecuencia se oculta el inters de los poderosos grupos oligrquicos;

El reconocimiento de la plurinacionalidad establece un estado que siendo nico en su soberana y territorialidad, reconoce e incorpora a las distintas naciones originarias y ancestrales que forman parte del Ecuador, reafirmando que esa convivencia, sin relaciones coloniales de poder, supone un permanente proceso de interculturalidad;

El derecho a la resistencia en tanto clusula que fundamenta el espritu del nuevo Estado Constitucional de Derechos y Justicia, legitima a la ciudadana para defender a su Constitucin a travs de la resistencia, un derecho concebido no para oponerse sino para favorecer la cristalizacin de los principios transformadores de la nueva Constitucin;

En los procesos constitucionales conducentes al Socialismo del Siglo XXI ha habido una combinacin eficaz de lderes populares y carismticos como cabezas de gobierno respondiendo efectivamente a la fuerte presin de las bases populares que han mantenido la habilidad demostrada de unir, organizar y movilizar alrededor de su propia agenda. Un rasgo compartido es la bsqueda de un mayor control popular sobre los recursos naturales y el uso de la poltica econmica como una herramienta indispensable para el cambio y para la defensa frente al sabotaje de las fuerzas reaccionarias de oposicin (de la Barra, 2011). Un rasgo imprescindible para lograr el cambio anhelado, es que el poder constituyente prevalezca sobre el poder anteriormente instituido.

Otra forma de gobernar, de hacer poltica

El sistema de gobierno mas perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad poltica (Bolvar, 1819). Discurso de Angostura.

Tal como lo postulado por el Libertador Simn Bolvar, Fidel nos ense que gobernar para mejorar la calidad de la condicin humana de los pueblos debe ser el norte de cualquier movimiento revolucionario. Mart daba tanta importancia a la educacin popular como al ejercito en la defensa de la revolucin.

Se han de reclutar soldados para el ejrcito y maestros para los pobres: debe ser obligatorio el servicio de maestros, como el de soldados: el que no haya enseando un ao, que no tenga el derecho de votar: preparar un pueblo para defenderse, y para vivir con honor, es el mejor modo de defenderlo.(Mart, 1890)

Fiel al pensamiento de Jos Mart, Fidel se indign contra la realidad miserable de injusticia que carcoma al pueblo antes de la Revolucin. No contento con la indignacin, dio paso a la praxis revolucionaria que cumpli durante toda una vida. Mas tarde esa enseanza, ha servido de modelo para liberar de la pobreza y la ignorancia a millones de hombres y mujeres en Amrica Latina y gran parte del mundo. El Che, al explicar porqu el pueblo cubano segua sin vacilar las directrices de Fidel, afirmaba: el grado en que l ha ganado esa confianza responde precisamente a la interpretacin de los deseos del pueblo, de sus aspiraciones, y a la lucha sincera por el cumplimiento de las promesas hechas (Guevara, 1965).

Esta nueva forma de gobernar que surge de la Revolucin Cubana, tiene adems profundos orgenes indgenas. El Subcomandante Marcos del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional, EZLN, en Chiapas, acu el lema : Hay la necesidad de gobernar, obedeciendo (al pueblo), para luego ser puesto en practica ampliamente no solo entre los Zapatistas, sino tambin en Venezuela en los Consejos Comunales, en Bolivia y en Ecuador. Al decir de lvaro Garca Linera, Vicepresidente de Bolivia, Gobernar obedeciendo es eso: el soberano es el pueblo y el gobernante es simplemente un unificador de ideas, un articulador de necesidades, y nada ms (Garca Linera, 2012).

Desde el inicio de la Revolucin la nueva forma de gobernar de Fidel era innovadora no solo por el contacto con el pueblo y las races populares. Tambin lo fue por el hecho de mantener una mirada integral y sistmica del proyecto revolucionario, con sus metas y objetivos. Era un gran estratega y planificador que buscaba alternativas y seleccionaba entre las mejores de ellas, manteniendo reservas para enfrentar imprevistos como las incursiones militares del imperialismo o los desastres naturales, sin dejar ningn cabo suelto. Con Fidel la poltica deja de ser el arte de lo posible para comenzar a hacer posible lo que haba parecido imposible.

Su mirada siempre fue de largo alcance, manteniendo presente el destino de la humanidad. Desde esa perspectiva global fue certero en denunciar los riesgos del neoliberalismo globalizado excluyente, y sus consecuencias en la mercantilizacin de la vida y en el calentamiento global que compromete el futuro del planeta, desvelando algunos elementos esenciales del capitalismo que llevan a la humanidad al descalabro ecolgico. Siempre advirti sobre las consecuencias de toda accin humana. Abri las puertas para pensar y hacer un mundo nuevo, porque ense con la prctica a superar las ataduras del orden establecido por el capitalismo y plante un modo de ver el mundo desde la tica revolucionaria.

Cuando el bloque sovitico entr en su colapso final durante la ltima dcada del siglo XX, muchos asumieron que Cuba rpidamente seguira el mismo camino. Un esquema de integracin comercial estable y de larga data entre la Isla y el antiguo bloque socialista, el Consejo de Ayuda Mutua Econmica, CAME, haba permitido a Cuba planear su desarrollo econmico con un alto nivel de estabilidad y seguridad. Cuando estas relaciones desaparecieron, Washington aprovech la coyuntura para elevar la hostilidad de siempre, decidido a extirpar la nica alternativa socialista en el hemisferio.

La defensa de los logros sociales iniciales de la Revolucin, proporcion la base para la resistencia y la lucha. No se cerr ni una sola escuela, ni un hospital, y la educacin y los cuidados de salud gratuitos seguan inalterados y a disposicin de la poblacin. La escasez de alimentos y los efectos de la paralizacin de fbricas y de servicios sociales, fueron sustancialmente mitigados por polticas de distribucin diseadas para asegurar un nivel mnimo aceptable de nutricin para toda la poblacin.

En el mundo occidental, el sector social ha sido siempre la variable de ajuste para enfrentar las crisis. Cuba, fiel a sus races martianas ha hecho justamente los contrario. No solo ha puesto a la economa al servicio de la proteccin social, sino que ademas, siempre ha priorizado a los mas vulnerables frente a las crisis sucesivas. Cuba segua siendo una sociedad en la cual el acceso a los servicios sociales bsicos estaba garantizado, una sociedad libre de discriminacin, donde las personas no fueron abandonadas al hambre o a la mendicidad.

Se cont en todo momento con el respaldo popular. La dimensin moral de esta batalla corresponde a la ms completa expresin de los valores de la Revolucin, en una sociedad caracterizada por la solidaridad, en la cual el per cpita moral no es medido por el poder de compra sino por la dignidad humana. Cuando la crisis se asent en la Isla, sta fue denominada Perodo Especial en Tiempos de Paz, lo que signific que aunque el pas no estaba bajo ataque armado, se encontraba en el nivel ms alto de emergencia nacional.

Nunca ha habido temor a rectificar y siempre se ajust la poltica pblica ya sea a los cambios en la economa mundo o a las nuevas formas de agresin del imperialismo. Todo ello sin traicionar los principios de la Revolucin y haciendo concesiones solo en reas no estratgicas. Un ejemplo de ello es que mientras el resto de Amrica Latina, incluso los pases del Socialismo del Siglo XXI al da de hoy, se mantiene dependiendo de la exportacin de sus recursos naturales, sin mayor valor agregado, la Revolucin, por el contrario, en un momento dado decidi abandonar la dependencia del monocultivo de la caa de azcar, para especializarse en las ciencias biomdicas y en industrias tecnolgicamente innovadoras como la biotecnologa y la industria farmacutica. Apoy a pequeos emprendimientos privados y en momentos de crisis, se abri a la industria turstica de alcance mundial aun conscientes de los riesgos que ello implica.

Gracias a la mezcla de mecanismos capitalistas re-introducidos dentro de la economa socialista, se evit recurrir al tipo de ajuste estructural neoliberal que muy probablemente habra llevado a la cada del sistema. El Socialismo Cubano, bajo las condiciones ms difciles imaginables, demostr la posibilidad de un camino alternativo al desarrollo capitalista neoliberal (Bell, 2002).

Lo mismo ha ocurrido respecto de las crisis del capitalismo global. Tanto Cuba como Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros pases miembros del ALBA pudieron emprender juntos acciones revolucionarias para desmontar los mecanismos de dependencia y para poder enfrentar, en condiciones de considerable menor vulnerabilidad, los embates de la crisis global mltiple iniciada en 2008 (de la Barra, 2009).

Al igual que Fidel y Allende, Chvez que haba llegado al poder en un proceso electoral victorioso, se dedic a recorrer el pas incansablemente lo que le permiti conocer a fondo las preocupaciones de las personas ms necesitadas. As comenz un proceso de identificacin con el pueblo que le permiti comprometerse profundamente con l, sin ningn intento de demagogia.

Estaba convencido que slo una revolucin es decir, una transformacin econmicosocial profunda poda sacar a Venezuela de la crisis, y sobre este tema no estaba dispuesto a transar (Harnecker, 2002). Chvez rpidamente entendi que haba que complementar esta idea fundamental diciendo: no slo se trata de convertirse en alternativa real de gobierno y llegar a dirigirlo, sino conservarlo y transformar la forma y el fondo, las estructuras del gobierno y del Estado. (Chvez, 2011).

Dotado de una arrolladora personalidad, refresc los modos de gobernanza mostrndose tal cual era, sin adoptar los comportamientos anquilosados de los presidentes tradicionales, donde en casi todas las ocasiones los mandatarios se dedican a leer discursos escritos por otros. Chvez, en cambio, siempre improvisabay mantena un particular estilo didctico que le permita hacerse entender hasta por los mas humildes en las materias mas complejas.

Precisamente ha sido en los pases que se proponen instaurar el Socialismo del Siglo XXI donde renace la prioridad social y ambiental y donde mas se han disminuido tanto la pobreza como las disparidades en una regin que se caracteriza por ser la de mayores disparidades en el mundo. Los recursos para esto vienen de un mayor control estatal sobre los recursos naturales y de la adopcin de medidas para frenar la sangra de los flujos financieros Sur/Norte.

Siguiendo los pasos de Fidel, que pensaba que el capitalismo conduca a la humanidad a su extincin, el Presidente Morales ha denunciado al capitalismo como la peor causa de la degradacin ambiental y ha puesto a disposicin de la humanidad los conocimientos indgenas ancestrales para construir un mejor futuro comn (Morales, 2006-2009). Ha dicho estar convencido de que la humanidad es capaz de salvar al planeta si recupera los principios de solidaridad, complementariedad y armona con la Naturaleza, en contraposicin al imperio de la competicin, del lucro y del consumismo de los recursos naturales (Morales 2008).

Ecuador, por su parte, se erige como el primer pas del mundo en el cual su reciente Constitucin, no slo consagra los derechos de ciudadanos y visitantes sino que tambin consagra los Derechos de la Naturaleza y la vinculacin de las dimensiones social y ambiental. En consecuencia, basa tanto en los Derechos Humanos como en los Derechos de la Naturaleza.

El objetivo de todo ellos es el Buen Vivir, es decir la vida armnica entre los seres humanos y de estos con la Pachamama, (la Madre Tierra - la Naturaleza) centrada en la autosuficiencia y la autogestin. Esta filosofa que proviene de los pueblos indgenas, marcar la diferencia respecto a la crisis social exacerbada por las disparidades y la crisis ambiental. Este planteamiento se expande fuera de la regin y es defendida con pasin en los foros mundiales por el Presidente Boliviano Evo Morales quien aboga por una Declaracin Universal de los Derechos de la Naturaleza.

La solidaridad como valor fundamental

Al igual que Bolvar que no entenda la libertad solo como la de Venezuela sino la de toda Sudamrica, Mart que comienza luchando por la liberacin de Cuba y elaborando un programa de reformas, rpidamente adquiere consciencia de que muchos de los problemas habrn de resolverse no solo en Cuba sino en toda Amrica Latina. De Amrica soy hijo: a ella me debo (Mart, 1881). Tambin anticipa como, con la unin de sus pueblos, se ha de lograr esa segunda independencia por la que el llamaba a luchar, y advirti: lo primero que hace un pueblo para llegar a dominar a otro, es separarlo de los dems pueblos (Mart, 1891c).

Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, segn la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; los arboles se han de poner el fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las races de los Andes (Mart, 1891d).

Todo nuestro anhelo est en poner alma a alma y mano a mano los pueblos de nuestra Amrica Latina (Mart, 1883).

Fidel y el Che, elevaron al internacionalismo al rango de prioridad de Estado. Los tiempos histricos de la Revolucin son unos en los que la interrelacin entre los pases y el mundo es tan definitoria, que la estrategia revolucionaria solo puede pensarse a esa escala.

Solo una amplia visin latinoamericanista, que reconozca la imposibilidad de que nuestros pases se desarrollen de forma aislada y sean verdaderamente independientes, ser capaz de lograr lo que Bolvar postul "... ver formar en Amrica la ms grande nacin del mundo, menos por su extensin y riqueza que por su libertad y gloria", y que Mart concibiera como la "Amrica Nuestra", para diferenciarla de la otra Amrica, expansionista y de apetitos imperiales.

Ningn pueblo de Amrica Latina es dbil, porque forma parte de una familia de 200 millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, suean todos un mismo mejor destino, y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo entero (Fidel Castro, 1962a).

En su Mensaje a la Tricontinental el Che sostuvo que:

Si todos furamos capaces de unirnos, para que nuestros golpes fueran ms slidos y certeros, para que la ayuda de todo tipo a los pueblos en lucha fuera an ms efectiva, qu grande sera el futuro, y qu cercano! Es la hora de atemperar nuestras discrepancias y ponerlo todo al servicio de la lucha. (Guevara, 1967).

A pesar de todos sus problemas, Cuba nunca abandon su solidaridad con los pases subdesarrollados en el mundo. Desde los aos 60 Cuba ha sido un actor destacado en los foros internacionales y en las campaas por la autodeterminacin de los pueblos oprimidos del mundo. Ni el bloqueo que injustamente le imponen los Estados Unidos de Norteamrica, de donde se derivan gran parte de sus limitaciones econmicas, ni el Perodo Especial cuando la cooperacin con la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas, URSS, termin, Cuba dej de compartir sus modestos recursos con quienes lo necesitan.

Su capacidad militar, fortalecida por su acuerdo de cooperacin con la URSS, le permiti desempear un papel nico en la poltica del Tercer Mundo. El apoyo a la liberacin africana fue slo uno de los ejemplos de su internacionalismo, incluyendo el emprendimiento extraordinariamente riesgoso del envo de tropas cubanas a Angola para garantizar su independencia, jugando un papel decisivo en el fin del Apartheid en Sud frica.

Nelson Mandela poco tiempo despus de salir de prisin lanz al mundo una interrogante: qu otro pas tiene una historia de mayor altruismo que la de Cuba en frica? ...Somos conscientes de la gran deuda que hay con el pueblo de Cuba (Mandela, 1991), reconociendo que el comienzo del fin del apartheid fue la victoria de Cuito Cuanavale y afirmando que el fin del apartheid se le deba a Cuba.

Mas all de en el apoyo militar, Cuba fue tambin una influencia pionera en el desarrollo de la cooperacin Sur-Sur contra la pobreza, la incultura y las enfermedades, proporcionando ayuda tcnica a un gran nmero de pases donde la efectividad de sus programas sociales ha sido reconocida ampliamente por las agencias internacionales de cooperacin y desarrollo, incluyendo las Naciones Unidas. Se estiman que ms de 55 mil cubanos trabajan en mas de 70 pases del mundo, y que miles de jvenes becados de las minoras excluidas, se formaron en la Escuela Latinoamericana de Medicina. Muy significativo es tambin el despliegue a gran escala de doctores cubanos que trabajan en programas salud en algunos de los pases ms subdesarrollados del mundo. Tras el terremoto de Hait de 2010, mientras el imperialismo, viendo la oportunidad de dominacin, enviaba soldados, Cuba llevaba hospitales de campaa y equipos de salud.

No en vano la poetisa Nicaragense, Gioconda Belli, certeramentedefini a la solidaridad como la ternura de los pueblos, haciendo eco de la frase del Che:

Todos los das hay que luchar para que este amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos ...el internacionalismo proletario es un deber pero tambin es una necesidad revolucionaria (Guevara, 1965).

Jos Mart en su memorable artculo en la revista Patria el 11 de junio de 1892 escribi:

A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: ensearnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan (Mart, 1892).

La solidaridad fue una caracterstica que vino a cambiar la lgica por la que se asociaban las lites de los pases Latinoamericanos. Tradicionalmente, la integracin regional en Amrica Latina ha sido del inters de las burguesas empresariales, con el objetivo de ampliar sus mercados, con o sin el poder hegemnico. Gracias a los ejemplos humanistas de Venezuela y Cuba, la integracin regional ya no se trat ms de la unin de los mercados. Se trat de la unin de los pueblos para ejercer un rol de vanguardia en la defensa contra el neoliberalismo, el imperialismo y la dependencia financiera. Una integracin solidaria sobre la base de la complementariedad entre los pases, en oposicin a la competitividad entre ellos.

El mecanismo de integracin fundado por Fidel y Chvez, el ALBA, junto con derrotar el intento estadounidense de consolidar el rea de Libre Comercio de las Amricas, ALCA, constituye el mayor ejemplo de esa solidaridad. Con la clara consciencia de que la construccin del socialismo en un solo pas era imposible, la integracin latinoamericana, se transformaba en escudo de defensa colectivo contra los embates del imperialismo . Este {tratado] que aprobamos hoy es el de Bolvar y Mart (ALBA, 2005).

En los principios que orientan al ALBA, el comercio y las inversiones no se ven como un fin en s mismos sino que como herramientas para permitir el desarrollo justo y sustentable. Por lo mismo, con una fuerte orientacin de justicia social al proponerse abordar y revertir directamente las asimetras existentes, se concede tratamiento especial a los pases ms pequeos y vulnerables, por la va de arreglos compensatorios explcitos. En este sentido, ALBA representa una total ruptura con la visin clsica, economicista de la integracin y de la cooperacin al desarrollo. Por el contrario, busca desarrollar una alianza poltica estratgica, histrica que pueda unir las capacidades y fortalezas de sus miembros para poder as liberar a sus pueblos y construir la Patria Grande soada por Miranda, Bolvar, Mart y Sandino. Es en este sentido que la integracin y cooperacin al desarrollo, resultan siendo sinnimos.

Junto con el ALBA, en la lucha por la soberana, surgen tambin la Unin de Naciones del Sur, UNASUR, la Comunidad de Estados de Amrica Latina y el Caribe, CELAC. El mandato es claro: liderar la construccin de un futuro en el cual la poltica prime sobre la economa; donde se recupere el rol del Estado como mecanismo regulador y redistribuidor, rol que el mercado y los servicios pblicos privatizados son incapaces de ejercer; donde prime el inters del bien comn por sobre los intereses del gran capital nacional y transnacional; donde se recupere la soberana popular sobre los recursos; y donde el desarrollo social sea compatible en el plano ambiental con el de las generaciones futuras.

La unin bajo el signo de la cooperacin y la solidaridad permite emprender la bsqueda de la competitividad sistmica -del conjunto de pases- y desde all contribuir solidariamente a la sustentabilidad planetaria, ahora tan amenazada. Por otra parte, ALBA tiende lazos de complementariedad con pases en otras regiones del mundo como Rusia, China e Irn. Adems, ALBA es nica en que se opone al modelo neoliberal, y en que no firma acuerdos asimtricos con los EE.UU. o con Europa.

Conclusiones

A pesar de que en Amrica Latina se viven serios momentos de regresin poltica en un buen numero de pases; se refuerza el ataque imperialista; y hay claros intentos de destruir la integracin solidaria para restaurar los antiguos intentos de integracin hegemnica, los logros y las lecciones que se han aprendido en el contexto de la construccin del Socialismo del Siglo XXI, siguen siendo vlidos y hay pases que aun se mantienen inclumes. Los idearios de Mart, Fidel,y el Che, siguen inspirando a los jvenes, a los movimientos sociales y a los gobiernos de avanzada.

Cuba demostr que un gobierno revolucionario en el poder tiene el potencial para atenuar las tendencias negativas del capitalismo global y para aprovecharse de ciertas contradicciones presentes dentro del sistema global. En virtud del control que mantiene sobre la economa nacional, el Estado cubano tuvo una capacidad nica de establecer selectivamente sus relaciones con el capital global de acuerdo con sus intereses nacionales. La Revolucin, mantiene, a pesar de la crisis y las dificultades, la acumulacin social postcapitalista que es el principal componente del proyecto socialista y que sigue constituyendo la reserva principal de su socialismo cubano (Bell, 2004).

Tambin resisten Bolivia y Venezuela y en conjunto algunos otros pases ALBA, aunque los peores ataques se concentran en este momento en Venezuela, ahora amenazada de invasin armada. Tanto en Nicaragua como en El Salvador, a pesar de estar gobernados por antiguos movimientos revolucionarios transformados en partidos polticos, aunque se ha avanzado, nunca tuvieron las condiciones objetivas para liberarse del yugo imperialista. La creciente concentracin de la industria de los medios masivos de comunicacin, lo que Aram Aharonian (2007b) ha calificado como latifundios mediticos, son utilizados como armas en contra de quienes combaten la opresin, o el mandato neoliberal y defienden a los gobiernos progresistas que han elegido.

Frente a la eterna disyuntiva de si reformar el capitalismo o hacer la revolucin socialista, podemos decir que ni uno ni otro ha ocurrido, salvo en la Revolucin Cubana. Los dems pases ALBA mantuvieron un futuro socialista como horizonte, pero dada las condiciones objetivas, suficiente hicieron con frenar las peores lacras del neoliberalismo.

Los logros mas significativos han sido el haber comprendido que la lucha es tan monumental que necesitamos apoyarnos entre nosotros mismos y hemos instituido mecanismos de integracin alternativa entre nuestros pases, basada en la solidaridad y la complementacin en lugar de la competencia. Aunque al imperialismo no le faltan recursos estratgicos ni yanaconas que los apoyen en la destruccin de los mecanismos solidarios. Dando bandazos de desesperado por recuperar su hegemona, EE.UU. primero intent regresarnos a la poca de los Tratados de Libre Comercio con otros an ms dainos, como lo son el Tratado Transpacfico y el Tratado Transatlntico, que an estn latentes y mas recientemente, al mas insensato de los proteccionismos.

La unin hemisfrica genuina, y la supervivencia misma de la especie humana dependen de que se construya un futuro postneoliberal y postcapitalista como el que ya est posicionado en el imaginario colectivo y ha recibido el nombre de Socialismo del Siglo XXI. Slo la perspectiva socialista, multicultural, antipatriarcal, en armona con la naturaleza, y con una visin sistmica, permitir organizar una economa al servicio de las necesidades populares, con formas de planificacin democrtica, participativa, que atenen hasta eliminar las traumticas turbulencias del ciclo capitalista.

Para esto es imprescindible cambiar la correlacin de fuerzas haciendo posible en el futuro lo que aparece como imposible en el presente

Como dice Fidel:

Qu es la historia de Cuba sino la historia de Amrica Latina?

Y qu ensea la Revolucin Cubana? Que la revolucin es posible, que los pueblos pueden hacerla, que en el mundo contemporneo no hay fuerzas capaces de impedir el movimiento de liberacin de los pueblos. Qu es lo que desde el comienzo mismo de la lucha de esos primeros ncleos los hace invencibles, independientemente del nmero, el poder y los recursos de sus enemigos? El apoyo del pueblo. (Castro, 1962a).

Ximena de la Barra

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Notas:

1) Consenso de Washington: conjunto de polticas publicas impuestas por EE.UU. a una Amrica Latina endeudada y bajo dictaduras

2) Empanadas: comida popular en Chile

3) Robinsoniano: en referencia al pseudnimo utilizado en el exilio por Simn Rodrguez, el maestro de Bolvar

4) Zamorano: en referencia a Exequiel Zamora, lder llanero, Venezolano del S XIX, a quien Chvez llam el General del Pueblo Soberano, y de quien surge la idea de la unin del pueblo con las fuerzas armadas para hacer la revolucin

5) Democracia Bolivariana: en referencia al discurso de Bolvar en Angostura: El sistema de gobierno mas perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad poltica.

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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