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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2018

La espera sin fin de verdad y justicia para los 119

Lucia Seplveda Ruiz
Rebelin


En julio de 2018 se cumplieron 43 aos del montaje conocido como Operacin Colombo que buscaba encubrir la desaparicin de 119 hombres y mujeres de la Resistencia antidictatorial. Nunca hubo hallazgos de restos, ni menos confesiones de los perpetradores. Hay fallos definitivos de la justicia en 56 casos, lo que constituye apenas en poco ms de la mitad de las demandas entabladas por sus familiares. Entre julio del 2017 y julio del 18, la Corte Suprema slo dict seis fallos relativos a este episodio represivo. En el perodo anterior se dictaron cuatro fallos a firme (ver Cuadro 1 de sentencias).

A este ritmo, y quedando pendientes 66 sentencias definitivas, si tomramos una media de 3 sentencias por ao, en el mejor de los casos los juicios habrn concluido en unos 22 aos. Las madres y familiares directos morirn sin tener justicia y los criminales habrn muerto tranquilamente en sus casas. Pero es probable que los juicios no concluyan, porque para que haya avances sostenidos, se requerira una presin de una parte importante de la sociedad, que asuma como propia la demanda de los familiares. Hay varios casos en los que las demandas ni siquiera tienen una sentencia de primera instancia (ver cuadro 2).

Castigo por las funas

En perodo analizado en esta investigacin surgen hechos preocupantes respecto de los derechos humanos. En marzo de 2018, La Corte Suprema emiti un fallo que autoriza al Ejrcito mantener el secreto de la identidad de los ex agentes de la DINA y CNI contratados, basndose en que los funcionarios podran ser objeto de funas en sus domicilios lo que constituira una amenaza y perturbacin de su vida privada y familiaras como al menosprecio y a la condena pblica sin que haya mediado sentencia judicial condenatoria alguna. Es necesario recordar que las Funas con su lema Si no hay justicia hay funa - precisamente existen por la histrica complicidad del poder judicial con los violadores de los derechos humanos en dictadura y por la impunidad imperante aun en muchos casos. Todava la mayora de los criminales transitan libremente por las calles cual pacficos ciudadanos.

El citado fallo que protege a los ex Dinos y CNIs anul lo dictado en sentido contrario por la Corte de Apelaciones, y fue obra de la Tercera Sala de la Suprema, integrada por los ministros Ricardo Blanco, Arturo Prado, Julio Miranda, Juan Manuel Muoz Pardo y el abogado Jaime Rodrguez, con los votos en contra de los ministros Blanco y Miranda. El recurso lo haba presentado ante el Consejo de Transparencia el abogado Cristin Cruz. Fue el Consejo de Defensa del Estado quien - en tiempos de Bachelet- pidi y obtuvo este ao finalmente el secreto. Es relevante sealar que en 2018 el Ministro Ricardo Blanco Herrera (voto de minora) fue designado para remplazar al ministro Sergio Muoz Gajardo como coordinador de las causas de derechos humanos. Blanco fue nombrado ministro de corte en el anterior gobierno del presidente Sebastin Piera, de acuerdo a la terna presentada por el poder judicial. El fin de la carrera judicial del destacado y digno ministro Carlos Cerda tambin abre una incgnita.

 

 

La pena ms alta

En las fechas sealadas, la buena noticia es que hay algunas sentencias que dan cuenta de criterios ms respetuosos del derecho internacional en derechos humanos, puesto que en varios casos se han dictado condenas a firme de ms de 10 aos. Las penas ms altas que se hayan dado hasta ahora en el episodio represivo Colombo fueron por los secuestros de la obrera de la fbrica Laban, Eugenia Martnez Hernndez y el estudiante Gerardo Silva Saldvar, ambos del MIR, detenidos en diferentes circunstancias.

Ella era obrera, del MIR, colocolina, y tena 25 aos cuando fue detenida el 24 de octubre de 1974 en la industria Laban, donde trabajaba. Su madre explica que ella entr al MIR porque deseaba vivir en una sociedad libre y justa. Su compromiso social se despert cuando trabajaba en una fbrica de papeles. Eugenia termin su enseanza media asistiendo al Liceo Nocturno N=3, llegando muy tarde a su casa de La Legua Emergencia. La fbrica de Laban fue tomada por sus trabajadores el 29 de junio del 73, da del Tancazo, una suerte de ensayo del golpe. Quena logr la intervencin de la industria denunciando el boicot patronal a la produccin y desde entonces se unieron al Cordn industrial Macul. Pero la experiencia slo alcanz a durar 2 meses. Tras el golpe, la industria volvi a manos de los patrones. La investigacin de su secuestro realizado en presencia de sus patrones- la llev adelante el ministro Leopoldo Llanos.

Gerardo Silva era estudiante de Estadstica en la Universidad de Chile y tena 23 aos. Se lo llevaron detenido desde la biblioteca de su escuela el 10 de diciembre de 1974. Viva hasta poco antes de su detencin en la poblacin Jos Mara Caro, donde junto a otros dos compaeros tambin desaparecidos en la Operacin Colombo - Pedro Poblete Crdoba y Leopoldo Muoz Andrade - realizaban su trabajo poltico. En la Parroquia Jess Obrero, de Valledor Sur, realizaban actividades culturales, participaban en las bolsas de cesantes pero tambin escondan sus materiales de reproduccin de El Rebelde cuando haba rumores de allanamiento. Gerardo haba estudiado en el Instituto Comercial N 2. La DINA tambin detuvo a su pareja, Bernardita. Ambos fueron torturados y vejados en el centro clandestino de detencin conocido como Venda Sexy o La Discotheque, ubicado en Irn 3037.

Mara Eugenia Martnez tambin fue torturada y vejada. En estos recintos, donde se ejerca violencia sexual cotidianamente contra los prisioneros, haba a toda hora, pero especialmente durante las sesiones de tortura, msica estridente a un alto volumen. Los condenados por los secuestros son el general (R) Ral Iturriaga Neumann (subjefe de la DINA y responsable del departamento exterior que arm la Operacin Colombo en Argentina, Brasil y otros pases), Manuel Carevic (coronel (R ) de Ejrcito) , Risiere del Prado Altez Espaa (ex detective, DINA) y Hugo del Trnsito Hernndez Valle (Ex detective de la Venda Sexy).

Periodista clandestino y poeta

Asimismo, en junio de este ao la Corte Suprema confirm la sentencia de 13 aos de prisin, impuesta por el ministro Hernn Crisosto a Miguel Krassnoff, brigadier retirado del Ejrcito, que estaba al mando de la Brigada Halcn orientada a aniquilar al MIR) y Pedro Espinoza (segundo al mando de la DINA y jefe en Villa Grimaldi, por el secuestro del estudiante de periodismo Luis Durn, que haba sido dirigente del Centro de Alumnos de la Escuela y militaba en el MAPU. Tras el triunfo de la Unidad Popular, trabaj en la Operacin Saltamontes un programa de educacin popular del gobierno. Integr tambin la redaccin de la revista Chilenuevo donde escriba crnicas sobre el nuevo orden econmico que se estaba construyendo. Sus amigos lo recuerdan como un notable poeta, apasionado de la vida, de la generacin del Che pero tambin de Woodstock y los Beatles. A la fecha de su detencin, el 29 de septiembre de 1974, estaba tratando de organizar una agencia clandestina de noticias desde la resistencia antidictatorial, vinculado al MIR.

El peluquero de San Miguel

Daniel Reyes Pia era peluquero, tena 24 aos, era mirista y viva en San Miguel. Fue detenido el 18 de julio de 1974 sin testigos. La DINA intent convertirlo en colaborador y l los enga, realizando una llamada a su hermana y recitando lo que le dijeron los agentes para lograr detener a su compaero Gustavo. Sin embargo, antes de colgar, Daniel le explic a ella que estaba detenido y obligado a dar ese mensaje para su amigo. Krassnoff y otros miembros de la plana mayor de la DINA recibieron asimismo una pena de 10 aos por el secuestro de Daniel Reyes Pia.

La Corte Suprema confirm adems en el perodo citado, la condena adicional de diez aos para Krassnoff, al general (R) Csar Manrquez (jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana y luego de Villa Grimaldi y a Nelson Paz suboficial de ejrcito (R) y agente DINA, por el secuestro del matrimonio formado por Brbara Uribe y Edwin van Yurick.  Brbara Uribe Tamblay , detenida el10 de julio de 1974, tena 20 aos. Edwin fue detenido ese mismo da. Ella egres del liceo un ao antes de casarse con Edwin en diciembre del 73 y l estudi en el Manuel de Salas. Fue amor a primera vista. Se conocieron en el local de la Federacin de Estudiantes Nocturnos, como activos miembros del FER y ella tom la iniciativa. Ivn trabajaba en la estructura de Informaciones del MIR y es probable que Brbara tambin lo hiciera. Estudi en los liceos 7 de Nias y 9 de Macul y all luch por todas las causas justas. Eran cuatro hermanas, y una de ellas, Viviana, cuenta que tena fama de rebelde y la echaban de todos lados. Tambin se preocupaba de sus amigas y una de ellas destaca que Brbara le ense a pintarse las pestaas. Emotiva, sensible, le gustaba la msica y el canto y le aburran las lecturas pesadas. Muy bella, le aconsejaron ser modelo pero ella opt por hacer un curso de secretariado. Ingres al MIR tras participar en los trabajos voluntarios en apoyo al movimiento campesino y obrero en Talca: Cuando conoci la pobreza directamente, no dej de verla ms, explica su hermana. Trabaj polticamente en los campamentos de Lo Hermida y Nueva Habana y conoca de cerca al agente Romo que en esa poca era dirigente poblacional, y luego fue quien la detuvo y vej. Ni Romo ni Basclay Zapata, otro de los violadores, cumplen sentencia ya que murieron antes que saliera el fallo. Brbara haba continuado ligada a los pobladores y se esforz por ayudar a los perseguidos. Brbara y Edwin permanecen desaparecidos y unidos para siempre.

 

Otro hecho alentador es la sentencia por el caso del dirigente sindical del Hospital San Borja Germn Moreno Fuenzalida (MIR), tambin estudiante de derecho en la Universidad de Chile, detenido por la DINA y torturado en Londres 38. Germn era del MIR, casado, tena un hijo pequeo y realizaba su trabajo poltico y sindical junto a Marcos Quiones y Mximo Gedda, que tambin desaparecieron.

La segunda sala de la Corte Suprema, integrada por los ministros Milton Juica, Carlos Kunsemuller, Haroldo Brito y los abogados Matus y Lagos, anul en este caso la absolucin de Csar Manrquez y lo conden junto a Miguel Krasnoff a ocho aos de presidio, ambos como autores de secuestro calificado.

La media prescripcin de crmenes

Sorprende en cambio que el ministro Mario Carroza haya condenado en primera instancia- a slo 5 aos y un da a Krassnoff, Ciro Torr (oficial R de Carabineros y jefe administrativo de la DINA) y Csar Manrquez, que secuestraron y desaparecieron a otro de los 119, el joven estudiante Luis Fuentes Riquelme, militante del MIR. Es relevante sealar que Carroza aplica la media prescripcin, pero la sptima sala de la Corte de Apelaciones integrada por los ministros Omar Astudillo, Christian Alfaro y el abogado Jorge Norambuena le enmend la plana en el caso del secuestro de la funcionaria de Investigaciones Sonia Bustos. La corte elev de 7 a 10 aos de presidio la sancin para los agentes Csar Manrquez Bravo, Ciro Torr Sez y Orlando Manzo Durn, fundamentando su decisin en la improcedencia de aplicar la prescripcin gradual o parcial en los delitos de lesa humanidad, segn dispone el ordenamiento penal humanitario internacional. Pero este criterio est lejos de ser unnime.

En este mismo perodo, en diciembre del 2017, la tercera sala de la Corte de Apelaciones integrada por los ministros Mara Soledad Melo, Jaime Balmaceda y Maritza Villadangos, rebaj las penas impuestas por el ministro Hernn Crisosto a los condenados Csar Manrquez, Krassnoff y otros, por el secuestro del arquitecto Carlos Gajardo.

Otro hecho negativo es que la Corte Suprema absolvi a centenares de agentes condenados inicialmente por el ministro Hernn Crisosto como cmplices o autores al emitir sentencia definitiva en el caso de Mara Anglica Andreoli, secretaria, militante del MIR, sobre la base de que estos no confesaron y sealan no haberla conocido. Ese razonamiento es contradictorio con centenares de condenas anteriores de perpetradores, ya que son casi inexistentes los criminales que han aceptado conocer a alguno de los desaparecidos, y los jueces aplican un criterio de presuncin que es perfectamente legal segn el sistema penal antiguo, que es el que se aplica en los casos de derechos humanos donde las investigaciones son llevadas por los jueces. Las declaraciones de los criminales son siempre iguales: declaran haber tenido tareas de tipo administrativo, como analistas o guardias. Entre quienes fueron absueltos en esta sentencia contra una compaera torturada, vejada y hecha desaparecer figuran reconocidos criminales como Ricardo Lawrence, Risiere del Prado, y Gerardo Urrich.

Desigualdad jurdica

Por otra parte, en octubre de 2017 el octavo juzgado civil de Santiago rechaz la demanda contra el fisco en que la hija de Carlos Cubillos Glvez, detenido desaparecido en la Operacin Colombo, solicit la reparacin civil. La jueza Sylvia Papa Beletti acogi lo que le dijo el Estado de Chile: est prescrita, fuera de plazo. Esta sentencia va en contra de todo lo aprobado en tribunales respecto de casos idnticos respecto del tiempo transcurrido, por secuestros de la Operacin Colombo.

Las sentencias que aqu comentamos se han logrado en definitiva por el trabajo de los abogados de derechos humanos y la constante presin y movilizacin del Colectivo 119 de familiares y compaeros, junto a otras organizaciones de derechos humanos que han impactado positivamente en el poder judicial forzndolo a nominar ministros especiales encargados de las causas de Derechos Humanos. Pero la impunidad sigue en el horizonte, entre otras causas por nuevos proyectos de ley y/o medidas administrativas va Contralora de la Repblica que buscan dar un cariz legal a la libertad condicional que se pretende conceder a los presos de Punta Peuco, tras haber ya otorgado esa condicin a algunos criminales.

periodismosanador.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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