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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2018

Construyamos la herramienta
Frente Amplio: dificultades en la organizacin

Felipe Oscar Lagos Daz
Rebelin


1. LA ORGANIZACIN.  

Nuestras organizaciones eran pequeas, enormemente pequeas, de 12, 8 o hasta 4 militantes. Cuando nos logrbamos articular con otras organizaciones aumentbamos a 24, 32 o 44. Pero esas experiencias no duraban, irrisoriamente, ms all del tiempo mismo de intento de articulacin. Y como si fuera una ley de la naturaleza, ser una organizacin pequea nos generaba sustantivas dificultades para dejar de serlo. Como si estuviramos destinados a conformar eternamente ncleos de resistencia El Frente Amplio [ FA ] nos ha dado la oportunidad de crecer como organizaciones y tambin de pensar polticas de mayoras, tener voluntad de gobierno y voluntad de poder.

Sabemos, sin embargo, que el FA es muy distinto en trminos electorales y orgnicos. En una comuna (metropolitana) donde hay 30 militantes, puede haber a su vez 300 o 400 inscritas e inscritos y haber obtenido 10.000 de votos con su candidatura La expresin de las aspiraciones y deseos, demandas y necesidades, estilos e identidades polticas, supera con mucho la capacidad orgnica y partidaria.

Y es que existe, a nivel mundial, una crisis en la capacidad de representacin, como tambin de militancia. Ya no se participa en partidos u organizaciones polticas, ni siquiera en movimientos sociales, sino ms bien en grupos de inters. Las votaciones pueden ser numerosas (en los mrgenes de la baja participacin electoral), pero el partido poltico y la militancia es pequea; las marchas pueden ser multitudinarias, pero los organizadores y activistas son minoritarios.

Por eso las coaliciones polticas con voluntad de gobierno y de poder, como el FA, son las nicas formas viables para construir una alternativa de cambio No habr en Chile un movimiento social que desborde la institucionalidad existente y sus poderes fcticos; no habr en Chile un partido jacobino o bolchevique que impulse la lnea correcta de accin. Habr un Frente Amplio capaz de articular y expresar las demandas y aspiraciones de un Chile heterogneo pero con un enorme malestar producto del modelo neoliberal.

No obstante, si bien como frenteamplistas fuimos capaces de organizar una alternativa electoral, no hemos tenido la habilidad de construir una coalicin madura que trace un actuar poltico claro y ni la capacidad de organizarnos a nivel comunal.

Quiz sea cierto que las personas hoy quieren que sus demandas se expresen de distintas maneras: de forma plural, con diferentes estilos e identidades y que duden irremisiblemente de las organizaciones polticas. Pero no vaya a pasarnos que terminemos creyendo que la falta de organizacin sea una virtud para la obtencin de votos.

Por supuesto que el FA debe ser una coalicin diversa y en ningn caso ser un conglomerado sin divergencias, aunque la necesidad de reducir el nmero de partidos pequeos para construir uno o dos puados de partidos, que involucre a miles de personas, es evidente. De la misma manera, el FA debe tener, con todas sus diferencias al interior, un proyecto comn, un proyecto de pas.

Llegar a ser miles en cada organizacin que componen el FA significa un crecimiento de la base, desde los territorios, organizaciones sociales, universidades, sindicatos. A la larga esto tambin potenciar y multiplicar los votos. Los votos son, ciertamente, polticos. Pero la poltica es, esencialmente, organizacin.

Lo que debe ser evitado, en todo caso, es a las y los caudillos que generan fracciones, lastiman la democracia y la unidad, tanto de sus partidos como del FA. Muchos de estas y estos caudillos se aprovechan de la existencia de organizaciones pequeas o fantasmas (pero con unos cuantos miles de afiliados) para operar mezquinamente al interior del FA. De ah tambin la importancia y sanidad de experiencias como la de Convergencia entre MA, ND, IL y SOL. Lo mismo debiera suceder en los sectores de Igualdad o de MDP, al mismo tiempo que RD y PH deben consolidarse como partidos. El FA debe ser una coalicin de organizaciones de miles de militantes y no slo de inscritas e inscritos, de afiliados.

2. LA SOCIEDAD.  

La sociedad cambi, sigue y seguir hacindolo. Se vuelve ms lquida, ms plural. Por eso se requiere una forma de organizacin capaz de articular los distintos grupos de inters, los movimientos sociales, las demandas y aspiraciones, los partidos polticos y las comunidades. La tarea es titnica. Pero quin ha dicho que lo complejo es siempre lo ms novedoso? Lo novedoso es hoy ms sinttico, ms simple, ms econmico. La dificultad radica en el proceso mismo de sntesis, de ir de lo complejo a lo simple, del error a lo correcto, de las dificultades a las soluciones. Transparencia, participacin, democracia, reducir la brecha entre polticos profesionales y ciudadanos y plantear un proyecto nuevo de pas que supere el neoliberalismo, deben ser elementos que sinteticen la organizacin del FA. Cmo vamos, desde dnde estamos, a llegar a ser lo que debemos ser?

A su vez, est el desafo en torno a las nuevas subjetividades. Palpablemente el neoliberalismo produce enormes malestares en torno al endeudamiento y la desigualdad econmica, la precarizacin laboral, los derechos sociales. Pero tambin es cierto que el neoliberalismo se consolid no slo por la fuerza y en las instituciones, sino que conquist el sentido comn, volvindose hegemnico. De este modo, elementos a su vez funestos como el endeudamiento y la soledad, han sido valorados positivamente, como el consumo y el individualismo. Son dos caras de una misma moneda. De ah que el esfuerzo de incorporar elementos comunitarios, solidarios, de trabajo voluntario, es tan importante. Pero es, a su vez, tan complejo. Cmo generar un espritu de compromiso en una sociedad descomprometida? Sin considerar estos elementos positivos que funcionan como diques de contencin no se puede cambiar la sociedad. Y a causa de su reverso funesto, tampoco. Parece un callejn sin salida. O, al menos, una va de direccin nica: las leyes, las estructuras, los protocolos. Es decir, fomentar, por medio de la va institucional, un cambio de la subjetividad, de la cultura. Vieja tragedia.

No obstante, el problema radica ms bien en seguir pensando maniqueamente: o acontecimiento o estructura, cambio desde arriba o desde abajo, Estado o poder comunitario. Lo cierto es que la articulacin de estos elementos es lo necesario, lo ineludible. Estado y comunidad, leyes y solidaridad, reglamentacin y trabajo voluntarios, cambio desde arriba y desde abajo. Difcil? Claro que es difcil. Pero al menos hay un lugar desde donde empezar: cmo nos organizamos. Cmo se organiza el partido y la militancia y se articula con el trabajo cultural y social? Cmo se organiza el FA, articulando los equipos dirigentes con las bases, los partidos, los comunales y las y los independientes? Y cmo se organiza la poltica, los movimientos sociales, las demandas y aspiraciones?

Es cierto que las subjetividades han cambiado, lo mismo que la valoracin y el rol de los partidos polticos. Pero algo que no ha cambiado es la necesidad de la organizacin poltica. Y en el proceso de organizacin, hay elementos fundamentales: la unidad y la diversidad, la direccin y la base, el pensar y el actuar, el consenso y el disenso, la participacin y la representacin, la militancia y los vnculos sociales.

El FA puede y debe seguir siendo una coalicin poltica diversa. Pero no puede ser la simple suma de sus partidos. Menos cuando tambin debe ser capaz de traducir las demandas de la ciudadana en general, que es tan lquida, tan plural.

3. EL PODER.

Como FA estamos pasando por un periodo poltico complejo, donde no se ha consolidado un vnculo con los movimientos sociales y los territorios, se han generado diferencias entre los partidos del conglomerado y no se ha logrado instaurar una identidad de oposicin creativa en el Congreso.

La hegemona del duopolio ha terminado. Pero no nace an una alternativa contundente o viable, con arraigo social. Esto abre la posibilidad de una recomposicin del bloque poltico en el poder. Y esa responsabilidad cae en parte sobre nosotros, los frenteamplistas.

Se suma a esto, que las alternativas polticas que se dibujan son entre ms derecha o menos derecha, entre fascismo o liberalismo, entre neoliberalismo o socialdemocracia. La izquierda o las izquierdas con intenciones de cambio social no han sido capaces ni siquiera de expresar con claridad esas intenciones Los partidos de la Nueva Mayora estn desapareciendo como actores polticos. Los discursos y acciones de sus polticos estn presentando demasiadas similitudes con RN y hasta la UDI Ya algo de la decadencia institucional del sistema poltico democrtico se est configurando en el ambiente: los partidos del orden se estn disputando las instituciones del Estado: televisin nacional, el poder judicial, por ejemplo.

El FA, por su lado, no ha sido capaz de dar sustancia a su propuesta, o dicho de otro modo, planteando definiciones claras en su Programa, no las ha podido materializar ni en leyes ni en arraigo o vnculo social.

No obstante, tampoco se trata de ser pesimistas. La potencialidad del FA sigue presente y sigue siendo la nica alternativa posible. Por lo tanto, no hay que caer en la desesperanza que intentan e intentarn fomentar desde los poderes fcticos, en especial desde los medios de comunicacin, o desde otras organizaciones polticas.

Con 20 diputados, un Senador y 21 Consejeros Regionales, el FA tiene ms poder estatal que nunca para ser una alternativa al duopolio. Pero si no sigue impulsando su proyecto, especialmente a nivel territorial y social, la energa del FA se congelar.

El desafo est tambin es mostrar la capacidad para dirigir el pas. Para esto hay que superar tres desafos. Ser capaces de crear un FA slido, orgnicamente articulado; tener buenos resultados en las elecciones municipales; y tener gobiernos municipales solventes y eficientes. El FA tiene la obligacin de disputar el poder, y por eso, disputar las instituciones del Estado y los medios de comunicacin.

4. LA CONVICCIN.

 

Por mucho que haya que resguardar la diversidad de las organizaciones que lo componen, el FA no es slo una coalicin electoral, debe ser un nuevo actor poltico colectivo, con un proyecto de pas. Todo esto implica fortaleza orgnica y fuertes vnculos sociales.

La militancia, los cuadros polticos, las y los activistas poltico-sociales son fundamentales, pero son a la vez minoritarios. Paradojalmente, se necesita ms que nunca de ellas y ellos, pero a la vez se debe crear una organizacin que tenga mayor dinamismo y flexibilidad, ciudadanizando la poltica. Lo que implica, a su vez, que la militancia deber ser doblemente desapegada, mucho ms generosa y altruista. Son tiempos difciles.

Hay que apostar a muchas cosas a la vez: la organizacin, los votos, los movimientos sociales, la militancia, los medios de comunicacin. Asimismo, hay que seducir en el plano de los valores, las ideas, la esttica, la poltica. Y muchas veces, estos elementos estn en contradiccin unos con otros.

Otro componente ineludible es la cuestin del tiempo. Por ejemplo, no se puede esperar a estar en ao electoral para retomar las asambleas de los comunales o las actividades culturales. En cada comuna debe haber ya un ncleo frenteampliasta compuesto por las distintas organizaciones e independientes haciendo actividades culturales y generando espacios de deliberacin y debate. El tiempo tiene que ver tambin con el entusiasmo, la confianza y el compromiso. Hoy las personas se aburren rpido, se frustran con celeridad.

Nada de esto parece fcil. Ni lo es. Con mayor razn no podemos entregarnos a generar debates inconducentes. Debemos ser tolerantes, pragmticos y eficientes. Pero, al mismo tiempo, avanzar en nuestras convicciones. La conviccin debe estar en que la estrategia del cambio poltico es la creacin de un Frente Amplio democratizador, que d esperanza y que comprometa a la gente con sus propias esperanzas, las de sus familias y comunidades.

La poltica de mayoras es as: la dificultad, las contradicciones, los errores. Pero tras realizar una evaluacin critica, hay que mantener la conviccin de que s se puede. No podemos resignarnos, por grandes que sean las dificultades. Tenemos la conviccin, tenemos las ideas. Construyamos la herramienta.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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