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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2018

La prdida del smbolo monetario

Jorge A. Giordani C.
Rebelin


La continuacin de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el trmino de los gobiernos democrticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y l se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpacin y la tirana. Un justo celo es la garanta de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que les ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.

Simn Bolvar

Discurso de Angostura.

15 de febrero de 1819.


No existe duda alguna que el Comandante Chvez pasar a la historia como uno de esos personajes que dejan profunda huella en su camino por la vida, no solamente en cuanto a Venezuela, en el continente americano, sino tambin por la influencia que logr traspasar las fronteras de otras naciones del mundo contemporneo.

Uno de los peligros que ocurren con la memoria de personas de ese calibre, al interior de esta sociedad de mercanca, es la de convertirlos en conos de bronce, o peor an, en productos de consumo masivo, con claras intenciones de desvalorizar su sacrificio por una causa, o el de su inmolacin, como lo que ocurri con Chvez, ante el diluvio de su da de cierre de campaa en Caracas, en el ltimo proceso donde result una vez ms vencedor con el apoyo masivo del pueblo venezolano.

Su afn por complementar la obra iniciada por nuestros Libertadores, en cuanto a la soberana, la independencia, la libertad y la justicia plena de Venezuela en el contexto de finales del Siglo XX e inicios del Siglo XXI, teniendo en cuenta deudas que quedaron pendientes, en lo poltico, en lo social y en lo econmico; sobre todo al pensar en los ms desposedos, a quienes no poda dejar de lado ni un momento al tomar decisiones de Estado, y en el gobierno que ejerci desde el 3 de febrero de 1999 hasta su siembra definitiva el 5 de marzo del ao 2013.

Deuda social importante, a la cual dedic esfuerzos inauditos al consolidar la fuente de ingresos provenientes de una renta que nadie produce, como medio de produccin no producido, obtenido del exterior, pero que todos pretendemos que se nos entregue de inmediato, que se nos regale, muchas veces sin hacer el menor esfuerzo por meritarla.

Redistribucin del ingreso como primera prioridad tomando los ms necesitados, all estn las cifras para quien las quiera conocer de lo que ocurri en su perodo de gobierno, siendo esta redistribucin, probablemente, uno de sus mayores mritos y xitos del Comandante Chvez, en el ejercicio de tan alta magistratura.

En muchas decisiones me toc el privilegio de acompaarlo, desde que tuve la suerte de compartir con l, como compaero de viaje, junto con otros dignos camaradas, desde el primer encuentro que sostuvimos en la Crcel de la Dignidad de Yare, el 26 de marzo de 1993.

Nunca fueron fciles las relaciones con el Comandante Chvez, pero siempre regidas por principios de mutuo respeto y consideracin, dejando de lado diferencias, algunas de las cuales han sido hecho pblicas, como tambin las coincidencias, en ese especie de Camino de encuentros y desencuentros que tuvo una relacin de casi dos dcadas continuadas de vnculos personales, familiares, oficiales, poniendo por delante en cada instante y ante cada circunstancia que se trataba de un construir una sociedad ms justa, libre, independiente, que buscara siempre el bienestar de la mayora del pueblo venezolano y de los impactos que pudiera tener ms all de las fronteras de esta Tierra de Gracia.

Lamentablemente, con el agravamiento de sus condiciones de salud, y la necesidad de su tratamiento fuera de Venezuela, en diferentes oportunidades como se hizo pblico y notorio a principios del ao 2011, comenzaron a operar algunos mecanismos de cooptacin de las relaciones por parte de quienes tuvieron ms acceso directo a su persona. La misma enfermedad que luego debilit sus energas, produjo dificultades en los vnculos directos que pudimos tener algunos de sus colaboradores inmediatos a lo largo de tantos aos de ejercicio comn.

Recuerdo con claridad la ltima vez que pude conversar con l telefnicamente, en una tarde del 28 de diciembre de 2012, aproximadamente a las 5pm, en una conversacin donde me solicitaba un conjunto de decisiones que ya haban sido tomadas por l, pero que an no se haban implementado totalmente. Conversacin cordial como muchas otras, llenas de un espritu por hacer las cosas bien y a tiempo, siempre en beneficio de la mayora de la poblacin venezolana.

Luego vino su regreso a Venezuela, cuando das despus nos hiciera llegar, el General Miguel Rodrguez Torres, que se le enviara un informe sobre la situacin econmica del pas, solicitud que se realiz a la brevedad, pero que lamentablemente, segn entiendo, no fue posible entregrselo dado el agravamiento de sus condiciones de salud.

Lo que deseo resaltar en este escrito, es lo que ocurri en Caracas, en el Palacio de Miraflores, cuando nos convoc a algunos de sus colaboradores, el 8 de diciembre en el Palacio de Miraflores, al anunciar lo que dijo en esa ocasin; la cual en mi plena conviccin, signific un error grave de su parte, por lo cual los venezolanos, luego de su muerte, y a partir de abril del ao 2013, estamos pagando una inconsecuencia con su memoria, con su legado, y la historia venezolana.

Sobre cules fueron las motivaciones que lo llevaron a tomar esa decisin, se pueden formular muchas hiptesis? Cada quin que las verifique dada la gravedad de las mismas y las consecuencias posteriores que ha tenido que soportar y sigue soportando, en cuanto a la incrustacin en el aparato del Estado rentista venezolano, de una camarilla que pretende mantenerse en el poder, con una ansias ilimitadas, cueste lo que le cueste al pas.

Hemos dejado claramente nuestra posicin ante dicha situacin, en los mltiples escritos realizados con posterioridad a ese hecho tan lamentable y errneo en la decisin del Comandante Chvez, lo cual quisiramos ilustrar con una cita extrada de una carta del Mariscal Antonio Jos de Sucre al General OLeary, que reza as,

En mi humilde sentir, el Libertador ha errado su marcha desde que obtuvo el mando supremo; y lisonjeado a facciosos y aspiradores, ha relajado ms la moral pblica y especialmente la del ejrcito. Yo s lo he dicho as y bien claramente.

Carta de Sucre a OLeary, del 6 de octubre de 1829.

Ante la historia cada quin de manera individual como colectiva debe asumir su propia responsabilidad, en esa direccin como lo ha caracterizado mi propia existencia, seguir tratando de contribuir a ese sueo libertario de la humanidad, como lo es la construccin de una sociedad basada en la igualdad sustantiva, donde el ser humano se sienta pleno de realizar sus propios sueos, bajo principios de solidaridad, los cuales en mi propia conviccin, no son posibles de alcanzar si no superamos los lmites de esa lgica a la cual estamos sometidos los casi ocho mil millones de seres humanos que habitamos, mientras exista el planeta Tierra, superando la lgica del metabolismo del capital, de sus lmites absolutos, de la crisis estructural que padecemos, por primera vez en la historia de la humanidad, y esa no puede ser otra que la lgica del trabajo, simplemente la de una sociedad socialista. Y tampoco, en particular en Venezuela, de seguir el desgobierno actual con sus pretensiones de continuar agravando la crisis de hegemona, la crisis transicional del Estado rentista, en condiciones de ingobernabilidad acentuada, lo que conduce a una condicin urgente y necesaria, la de un cambio de gobierno, lo ms rpido posible, bajo las condiciones de la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, aprobada el 15 de diciembre de 1999.

No hay tiempo que perder si queremos honrar realmente la memoria del Comandante Chvez, superando una maldicin, producto de una errada decisin, al unsono que se eleva su sacrificio, su inmolacin, en pro del mejor futuro de Venezuela y de la entera humanidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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