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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2018

Paraguay
Fin de la farsa: Fueron absueltos los campesinos de Curuguaty

Celso Guanipa Castro
Rebelin


Tras seis aos, en una decisin histrica contra la mentira institucionalizada por el latifundio y las transnacionales del agronegocio, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia del Paraguay absolvi este jueves 26 de julio a los campesinos acusados injusta e ilegalmente por la masacre de Curuguaty.

Los magistrados dictaminaron que no se pudo comprobar que los acusados tuvieron cualquier tipo de participacin en la masacre del 15 de junio de 2012, cuando, cuando seis policas y 11 trabajadores rurales murieron tras un "enfrentamiento" provocado por la accin de francotiradores (algunos desde helicpteros) en el campamento de campesinos sin tierra de Marina Kue, en Curuguaty.

El fallo dio por tierra con la farsa montada por los sectores ms retrgrados de la sociedad paraguaya con apoyo de la prensa hegemnica, demostrando que la masacre montada no fue ms que una excusa para el golpe de Estado y, con l, el intento del poder de frenar la lucha del pueblo paraguayo por la tierra, la independencia y la soberana.

De acuerdo con el juez Emiliano Roln, la decisin fue unnime en favor de los campesinos: "no habr nuevo juicio, simplemente se revoca la decisin del Tribunal. Tienen que salir libres ". El hecho, subray, "es que no se pudo ver quin dispar, hubo falta de evidencias, sumada a numerosas irregularidades, como alteraciones de la escena del crimen".

"La investigacin fue muy incipiente, se cometieron muchos errores", reiter el jurista, para quien los recurrentes desasidos, siempre a favor de un lado de la balanza, requieren una profunda reflexin. "Es una administracin de Justicia en crisis", enfatiz.

En Cuaraguaty se daba una disputa entre el Estado y la familia del senador Blas Riquelme, uno de los grandes beneficiados por la dictadura proestadounidense de Alfredo Stroessner (1954-1989), que acusaba a los campesinos de haber invadido una propiedad que no era suya.

Aquel da de junio de 2012, 324 policas rodearon a menos de 60 campesinos, la mitad de ellos mujeres, nios y ancianos. Los magistrados al fin reconocieron que los trabajadores rurales no portaban armas de gran calibre - de las cuales partieron los proyectiles que provocaron las muertes- y las garruchas que disponan ni siquiera fueron disparadas.

Para completar la manipulacin, engrosada por los medios que contribuy al derrocamiento del presidente Fernando Lugo una semana despus de la masacre, el 22 de junio, la polica hizo desaparecer el rodaje del helicptero sobrevolando el campamento, al igual que una serie de pruebas e indicios favorables al equipo de abogados de los sin tierra, recuerda el periodista brasileo Wexell Severo, o bservador internacional del Tribunal de Sentencias .

Utilizados para justificar el golpe contra el gobierno de Lugo, los campesinos de Curuguaty se transformaron en presos polticos, de un proceso, viciado desde su nacimiento, por la camarilla de los sucesores de Stroessner. Wexell Severo explic en sendos libros cmo el capital monopolista nacional y los carteles transnacionales actan en fina sintona contra la democracia y la soberana, criminalizando la lucha por la tierra

Para el abogado Victor Azuaga, las piezas del norme rompecabeza de la supuesta confrontacin, est claro que ha sido una masacre planificada, el propsitos muy bien definidos.

De esta manera, por unanimidad los magistrados Cristbal Snchez, Emiliano Roln Fernndez y Arnaldo Martnez Prieto votaron por la nulidad de la sentencia del Tribunal de primera instancia -compuesto por Ramn Zelada, Benito Gonzlez y Samuel Silvero- y el del tribunal de apelaciones -integrado por los camaristas Narciso Ferreira, Mara Beln Agero y Carlos Domnguez-.

"Es un momento nico y festivo que marca nuestras vidas, multiplica y potencia la lucha de los paraguayos por justicia, tierra y libertad. Esta es una victoria mayscula que energizar y movilizar a miles ", declar Guillermina Kanonikkoff, coordinadoras del Comit de Solidaridad con los presos de Curuguaty, anunciando lo que est por venir.

Dolores Lpez, Luca Agero y Mara Fani Olmedo, condenados a seis aos de prisin, y Adalberto Castro, Alcides Ramrez, Felipe Bentez Balmori y Juan Carlos Tillera, condenados a cuatro aos, ya haban cumplido sus penas.

An resta liberar a los cuatro presos polticos restantes recluidos en la Penitenciara Nacional de Tacumb, condenados de manera totalmente ilegitima y sin pruebas por homicidio doloso agravado, consumado y tentado, asociacin criminal e invasin de inmueble:Rubn Villalba, condenado a 30 aos de crcel ms cinco de medida de seguridad; Luis Olmedo Paredes, con una pena de 20 aos de prisin; Nstor Castro, con 18 aos, al igual que Arnaldo Quintana.

Celso Guanipa Castro. Periodista y politlogo paraguayo, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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