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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2018

Ocho consideraciones sobre la sentencia (machista) que condena a Juana Rivas

Olivia Carballar
La Marea

Independientemente de que la mujer condenada se llame Juana, Pepa o Dolores, se puede extraer una conclusin clara de esta resolucin: la Justicia necesita urgentemente formacin en violencia de gnero, como toda la sociedad.


Podemos hacer muchos anlisis tras leer la sentencia que condena a Juana Rivas por sustraccin de menores. Pero independientemente de que la mujer condenada se llame Juana, Pepa o Dolores, se puede extraer una conclusin clara de esta resolucin judicial: los jueces y juezas en general, como el magistrado del juzgado de lo Penal 1 de Granada que la firma, Manuel Piar, necesitan urgentemente formacin en violencia de gnero, como toda la sociedad. Lo indican las propias leyes, que el propio magistrado o ignora o no tiene en cuenta a la vista de algunas afirmaciones. Estas son algunas consideraciones de urgencia:

1. El juez se refiere en distintas ocasiones al maltrato de Francesco Arcuri hacia Juana Rivas probado en una sentencia de 2009 la golpe, recoge el propio juez como incidente, suceso y episodio. Aquella sentencia lo conden por un delito de lesiones en el mbito familiar tras golpear repetidamente a Juana, a quien le pidi explicaciones sobre dnde haba estado aquella noche. El juez Manuel Piar lo recoge en esta sentencia como un delito de maltrato. Obviamente aunque parece que no es tan obvio la violencia de gnero y una condena por ello no es un incidente ni un suceso ni un episodio. Es un delito. Un delito muy especfico que se comete contra una mujer por el mero hecho de ser mujer, como especifica el Pacto de Estado aprobado en el Congreso. Por tanto, no es riguroso tampoco hablar de reconciliacin como escribe el juez cuando una vctima de violencia de gnero vuelve con una pareja que la ha golpeado.

2. Nada aporta, dice tambin el juez, un informe psicolgico que recoge que Juana Rivas muestra sntomas de haber padecido trastornos de estrs postraumtico, cuyo origen se localiza en la percepcin de la convivencia familiar. Es decir concluye el magistrado, que no aprecia malos tratos como origen de ese estrs derivado solo por una percepcin de la convivencia familiar, en la que como suele ocurrir, seguramente haba momentos de tensin, desacuerdos, disputa o discusin, pero de ah al maltrato hay una diferencia. Sera algo as como afirmar que el estrs postraumtico que seala el informe se debe por tanto a, pongamos por caso, discusiones sobre la serie de televisin que la familia ver esa noche o la tensin que causa elegir el detergente con el que se lava la ropa.

3. Dice tambin el juez Manuel Piar que los informes presentados que sostienen que los maltratadores tienen como objetivo controlar, someter, aleccionar e imponer normas, y que de ser entregado el menor al padre puede seguir los mismos patrones de maltrato que este, no son rigurosos en este caso: Eso ocurrir en los casos en que se est ante el caso de un maltratador y ese no es este, aade el juez, obviando de nuevo la condena de 2009. Y obviando, por ejemplo, el espritu del Pacto de Estado: ningn maltratador puede ser un buen padre. Sostiene tambin el juez que los maltratadores suelen ser personas de mente atvica y primigenia y actan por impulsos.

4. Argumenta, adems, que la situacin de maltrato denunciada posteriormente por Juana Rivas contra su expareja, una vez con los nios en Espaa, es inexistente porque no est probada por ningn tribunal y ni siquiera ha sido tramitada. Y dnde est esa denuncia? Cmo se puede juzgar este caso sin haber sido resuelta previamente no una denuncia por el robo de la cartera sino una denuncia a un hombre por maltrato con antecedentes no de robo de carteras, sino de maltrato?

5. Insiste el juez en que no son crebles esos hechos porque ningn juzgado ha declarado la veracidad de los mismos. Y, en este punto, escribe que Juana Rivas puede haber puesto esa denuncia para conseguir su objetivo: no volver a Italia y quedarse con sus hijos. Esta afirmacin contenida en una sentencia no en una tertulia televisiva, que sera tambin grave puede llevar a pensar a cualquiera que la lea que Juana Rivas puso una denuncia falsa: Cuando las denuncias por malos tratos se interponen de forma coetnea a un proceso de separacin o por disputas sobre guardia y custodia o bienes, se exige un anlisis cauteloso, sobre todo si en ellas se relatan hechos pasados que se pudieron denunciar antes. Sabido es el efecto tuitivo que despliegan los poderes pblicos con respecto a las personas afectadas por malos tratos, uno de los cuales es apartar a los menores del maltratador, y, lgicamente, con esa perspectiva, no es extrao, como muestra la prctica, que en algunos casos, se recurra a esta va como medio de obtener ventajas procesales, dice con total naturalidad el juez. Lgicamente, con esa perspectiva, no es extrao, como muestra la prctica, que en algunos casos La prctica oficial, la que muestra la memoria de la Fiscala General del Estado, dice lo contrario: en los ltimos ocho aos se presentaron 1.055.912 denuncias y solo en 79 casos hubo sentencias por denuncia falsa (0,0075 %). Si un juez tiene pruebas de una denuncia falsa tiene que condenar, pero no hacer suposiciones u opinar en una sentencia: Los hechos muestran que ella decide separarse en el verano de 2016 y por s misma o porque alguien le asesora, se percata que hay un escollo importante con la guarda y custodia de los dos nios y para obtenerla a su favor, decide explotar el argumento del maltrato.

6. De la sentencia que destaca que Juana Rivas, con todo ello, se benefici de ayudas destinadas a mujeres maltratadas tambin se desprende que el juez ignora o no tiene en cuenta otro punto del Pacto de Estado o la reciente reforma de la ley de violencia de gnero aprobada por la Junta de Andaluca, que establece que ya no es necesaria la denuncia o una resolucin judicial para poder acreditar la situacin de vctima.

7. No explic ni se comprende que si fue maltratada en Italia entre 2012 y 2016, al nivel que ella dijo, de tortura y terror, no denunciara all el momento en que se produca cada uno de los varios episodios que tuvieron lugar, segn ella, aade la sentencia. Sabr el magistrado que de las 23 mujeres asesinadas este ao, solo cinco haban presentado denuncia? O que solo 11 de las 55 mujeres asesinadas en 2017 haban presentado denuncia? O que ninguna de las 71 mujeres asesinadas en 2003, el primer ao en el que disponemos de estadsticas, haba presentado denuncia?

8. Tampoco comprende el juez cmo Juana Rivas no denunci esos hechos, atencin, tratndose de un pas con una legislacin y cultura de rechazo a estas conductas, similar a la nuestra. Habr odo hablar el juez de Berlusconi? Sabr el juez que llevamos 947 mujeres asesinadas desde 2003, aqu, en Espaa, en ese pas con legislacin y cultura de rechazo a la violencia de gnero? Si hubiera residido en un pas con una cultura de las que manifiestamente no combaten el maltrato insiste el juez en su perplejidad sin especificar de qu pas se trata sera comprensible que no hubiera presentado denuncia e incluso podra tener sentido haber callado los hechos hasta en su crculo ms ntimo. Pero no es el caso de Italia. Que hasta el momento y volvemos al principio no ha investigado una denuncia por maltrato en un caso, adems, tan meditico como el que nos ocupa.

* La sentencia puede ser recurrida. Habra sido absuelta Juana Rivas teniendo en cuenta todo ello? No lo sabemos. Pero habra sido juzgada con perspectiva de gnero, de una forma ms justa.

Fuente: http://www.lamarea.com/2018/07/27/ocho-consideraciones-sobre-la-sentencia-machista-que-condena-a-juana-rivas/ 



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