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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2018

Constitucionalizando la ruptura

Amaury Valdivia
Brecha

La virtual eliminacin de los lmites al enriquecimiento personal es la modificacin ms conspicua de la planificada reforma de la carta magna cubana, cuyo anteproyecto fue aprobado en el parlamento sin mayores cambios ni grandes debates.


A finales de la semana pasada los cubanos asistieron a un acontecimiento singular: por primera vez las sesiones plenarias de la Asamblea Nacional del Poder Popular (el parlamento) eran trasmitidas de forma ntegra y en vivo por televisin.

Por si tal novedad no fuera suficiente, el tema presentado a discusin tambin resultaba indito. Cada uno de los 605 diputados que integran el rgano superior del poder del Estado tena ante s un ejemplar del anteproyecto de la nueva Constitucin, con la que Ral Castro afirma pretender asegurar la invulnerabilidad del socialismo en la isla. Se trata de 224 artculos redactados por una comisin de 33 miembros presidida por l mismo, que desde comienzos de junio labor para dotar al pas de una carta magna acorde con la nueva realidad nacional y los cambios por venir, segn el presidente, Miguel Daz-Canel.

Desde abril de 2011 Cuba vive bajo el signo de la actualizacin, la poltica econmica impulsada por el hermano menor de la familia Castro con el aval de los dos ltimos congresos del Partido Comunista (Pcc) que derog numerosas prohibiciones heredadas de dcadas anteriores (las que impedan viajar libremente al exterior y la compraventa de inmuebles y autos, entre las ms publicitadas) y foment el cuentapropismo (el sector privado de la economa) y la inversin extranjera.

Luego de entregar la presidencia en abril ltimo, y atenindose a sus responsabilidades como primer secretario del partido, Ral Castro pareca llamado a concentrar sus esfuerzos en el fortalecimiento de esa organizacin poltica, esencial dentro de la estructura funcional del pas. De hecho, la carta magna vigente y se ha confirmado que tambin la por venir le otorga al Pcc la condicin de fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado; su primer secretario es la mxima autoridad en todos los campos, incluido el de la defensa.

Mas el ex presidente y su sucesor sorprendieron en junio pasado con el anuncio de una comisin constitucional, conformada ntegramente por diputados, que dara a conocer un anteproyecto de nueva Constitucin, que primero debera ser aprobado por el parlamento as se lleg a la cita de hace una semana y luego pasar por un proceso de consulta popular.

Una discusin singular

Las sesiones televisadas revelaron a ms de un observador el carcter que pudiera tener el proceso de consulta popular, programado por las autoridades para llevarse a cabo desde el 13 de agosto (aniversario del nacimiento de Fidel Castro) hasta el 15 de noviembre prximos.

En teora, durante esa etapa la ciudadana tendr la posibilidad de brindar sus impresiones sobre el texto y hacerle enmiendas. Eso en teora, pues hara falta que con las opiniones del pueblo no pase como con las de muchos diputados, que si eran contrarias o pedan alguna modificacin, les caan arriba, y adis la propuesta, sealaba un lector del sitio digital oficialista Cubadebate, en un foro sobre el tema.

Su observacin puso el dedo sobre el punto ms sensible de los debates parlamentarios aludidos, los cuales en propiedad no lo fueron realmente. En la prctica el guion de las cuatro jornadas legislativas se bas en una escena repetida en cerca de un centenar de ocasiones. En ella un diputado cualquiera planteaba sus criterios sobre un artculo determinado y el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta (quien conduca la presentacin del anteproyecto), lo confrontaba con tono de inapelable superioridad.

Las contadas modificaciones al original no pasaron nunca de una permuta de trminos o alguna adicin o supresin virtualmente inocua. En asuntos de fondo, como las amplias reformas propuestas para el gobierno de las provincias y municipios, la creacin de cargos como el de primer ministro o de un Consejo Electoral Nacional, y la virtual eliminacin de los lmites al enriquecimiento personal la modificacin ms llamativa, se registraron contadas intervenciones.

nicamente los acpites relativos a las formas de propiedad reconocidas por el Estado y su actitud ante la concentracin de sta en manos privadas (22), la igualdad de los ciudadanos y sus derechos (40 al 42), y la familia (69) propiciaron algo semejante a la confrontacin de ideas. Sin embargo, ni siquiera en esas circunstancias los criterios divergentes consiguieron pasar a la letra impresa. Por lo regular, luego de la respuesta de Acosta y la explicacin de alguno de los asesores de la comisin constitucional, los diputados se declaraban de acuerdo con lo planteado en el anteproyecto. Slo en una oportunidad una diputada insisti en llevar a votacin su propuesta (sobre un cambio menor en un artculo acerca de la igualdad de los ciudadanos ante la ley). Ninguno de los presentes la respald.

Vale destacar que los cuatro das de sesiones parlamentarias transcurrieron sin que el pueblo cubano conociera el texto sobre el que discutan los asamblestas, ya que el anteproyecto todava no ha sido divulgado.

Desigualdades

Al margen de la aprobacin del matrimonio igualitario (reconocido expresamente en el proyecto constitucional) o de la apertura a un utpico escenario pluripartidista (negada de plano por la ratificacin en el mismo texto del monopolio poltico del Partido Comunista), el tema econmico se perfila como el ms sensible y asequible para el ciudadano comn.

En especial porque la mayora de las finanzas familiares se mantiene en nmeros rojos desde comienzos de la dcada de 1990, y la desigualdad crece a pasos agigantados. Si bien no existen estadsticas oficiales al respecto, estudios conducidos por la Universidad de La Habana (UH) la ms importante del pas han revelado que alrededor del 85 por ciento de los fondos depositados en cuentas bancarias pertenece al 13 por ciento de la poblacin, y que en ciudades como la capital la proporcin entre los salarios mnimos y los ms altos es de uno a 30 (cuando en 1989 era de uno a cuatro).

Si bien la isla muestra rasgos muy semejantes a la transicin demogrfica de naciones desarrolladas (niveles muy bajos de fecundidad y mortalidad), en lo tocante a la penetracin de la tecnologa y al nivel medio de los ingresos personales, se encuentra en el nivel africano, alertaba en marzo pasado el profesor Juan Carlos Albizu-Campos, investigador del Centro de Estudios Demogrficos de la UH. Sus criterios fueron emitidos en un panel organizado por la revista de ciencias sociales Temas, bajo el conflictivo ttulo Compaeros ricos? Los grupos de altos ingresos en el socialismo, el cual despert una masiva concurrencia de pblico pero aparentemente no encontr eco en el Palacio de la Revolucin.

En contraposicin con la inquietud de muchos, durante la presentacin del anteproyecto constitucional el secretario del Consejo de Estado se empe en restar gravedad a la situacin. La concentracin de la propiedad es el gran enemigo al que debemos enfrentar. Aunque haya concentracin de la riqueza, si no hay concentracin de la propiedad no hay margen para la explotacin del hombre por el hombre, asegur Acosta a los asamblestas que reclamaban una mayor claridad en cuanto a las polticas de Estado ante el fenmeno.

Y es que de las discusiones en la Asamblea Nacional se desprende que en este proceso de reforma constitucional el gobierno cubano ha buscado plasmar una distincin entre la concentracin de la riqueza y la concentracin de la propiedad, obviando la aparente contradiccin de esa distincin semntica que niega los postulados ms fundamentales del marxismo.

El proceso de consulta popular

Tampoco quedaron definidos, durante las sesiones parlamentarias, los mecanismos que darn curso a los planteamientos realizados por los ciudadanos en las miles de asambleas que se organizarn en todo el pas.

En algn momento se especul con la posibilidad de circunscribir las discusiones (acerca de la nueva Constitucin) slo a la Asamblea Nacional, recordaba en abril el doctor en ciencias histricas Ariel Dacal, profesor del conocido Centro Martin Luther King, en La Habana. Por entonces, diversas pautas de la reforma comenzaban a esbozarse en mbitos oficiales y grupos de la sociedad. Todas revelaban el inters que despertaba el proceso inminente. Sera poco alentador que algunas zonas de esa riqueza quedaran fuera de las consideraciones para la redaccin definitiva del nuevo texto constitucional, alertaba el especialista.

La forma en que esa y otras inquietudes encuentren respuesta depende en primera instancia del propio Consejo de Estado, que a las rdenes del presidente, Daz-Canel, ostenta la representacin del pas entre los perodos de sesiones de la Asamblea Nacional. Como el prximo encuentro de esa cmara est previsto para diciembre, el procesamiento de las opiniones populares estar a cargo del aparato burocrtico subordinado al Consejo de Estado, erigido en juez y parte por la actual coyuntura.

Fuente: http://brecha.com.uy/constitucionalizando-la-ruptura/


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