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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2018

El proceso de reforma de la Constitucin en Cuba

Mylai Burgos Matamoros
Rebelin


La cada del campo socialista en los aos noventa produjo una crisis econmica sin precedentes en Cuba que nos ha llevado a realizar cambios en las estructuras econmico-sociales y sus consecuentes modificaciones en el mbito jurdico. En los ltimos diez aos (2008-2018) las reformas anteriores se profundizaron, planteando como eje fundamental el mbito econmico e intentando con ellas, aumentar los ndices macroeconmicos del pas a partir de productividad, eficiencia, desarrollo y mejorar as, la calidad de vida de la poblacin en la isla. Los cambios se han realizado respecto a la reorganizacin de la administracin gubernamental, inversin extranjera, sistemas tributarios, regulacin del trabajo en el sector privado, liberalizacin del sector inmobiliario, regulacin en el sistema agrario en cuanto a la tenencia y produccin de la tierra, modificacin de los mbitos normativos laborales y de seguridad social, desregulacin en temas de movilidad para la migracin y de acceso a la comunicacin y la informacin de manera digital [2] . En este contexto, una de las demandas fundamentales en el mbito jurdico ha sido la realizacin de reformas a la Constitucin, incluso la realizacin de un proceso constituyente para consolidar y aprobar una nueva Carta Magna producto de las mltiples modificaciones a leyes, decretos-leyes, decretos y reglamentos que hoy vulneran completamente la normativa superior constitucional.

Finalmente, el proceso de reforma constitucional ha comenzado. Los das 20 al 22 de julio de 2018, la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), rgano legislativo del pas, debati un Anteproyecto de Constitucin que ha sido construido entre un Grupo de Trabajo del Bur Poltico del Partido Comunista de Cuba (PCC) creado el 13 de mayo de 2013 y una Comisin Parlamentaria que se cre para tales fines el 2 de junio de 2018, segn datos oficiales [3] . Se plantea que para su elaboracin se tuvo en cuenta las tradiciones histricas y el pensamiento poltico del pas, ms los documentos que hoy oficialmente rigen el modelo socialista cubano [4] y, se estudiaron las Constituciones de Amrica Latina enmarcadas en lo que hoy conocemos como el Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano (Colombia, Venezuela, Bolivia y Ecuador), entre otras.

Aunque el documento an no se ha hecho pblico, a pesar de ser ya una iniciativa legislativa propuesta con Dictamen por la Comisin Parlamentaria Temporal y la Comisin de Asuntos Jurdicos y Constitucionales de la ANPP, se pudieron constatar mltiples modificaciones y cmo se llevara a cabo el proceso de reforma, todo, mediante los debates en audiencias pblicas de las Comisiones parlamentarias y el plenario de la legislatura trasmitidos mediante redes televisivas, radiales y digitales cubanas en la fecha comentada. El tema de la secreca del documento inicialmente presentado por las Comisiones es realmente reprobable, pues la transparencia y el acceso a la informacin del trabajo presentado es un elemento consustancial a cualquier acto democrtico, aunque las normas jurdicas cubanas no tengan dentro de sus regulaciones ni una inferencia interpretativa sobre este derecho fundamental (acceso a la informacin), mucho menos lo reconoce, ni lo protege. Se plantea que no se publica porque se estn incorporando las propuestas de los diputados en el primer debate del anteproyecto, pero es que justamente, parte de la libertad de expresin de todos, incluyendo la de los diputados, es ese acto comparativo que podramos realizar entre la propuesta inicial y los debates parlamentarios del pasado fin de semana, reflejando as intenciones polticas, jurdicas y finalidades los actores involucrados. El temor a la crtica no es ms que una demostracin de cierta debilidad democrtica en cuanto al dilogo y la confrontacin que esta conlleva, lo que lleva hacia el control sobre el documento presentado como primera carta de presentacin.

Por este motivo, en este documento slo analizaremos crticamente el proceso de reforma constitucional que acaba de comenzar, y en venideros trabajos analizaremos todo lo referente a las propuestas de regulacin, una vez que podamos analizar la iniciativa legislativa.

Proceso de reforma constitucional entre la instituyente formal a la constituyente material

La nueva Constitucin propone 224 artculos por lo que aumenta sus contenidos (la actual tiene 137 artculos), de los cuales se suman como nuevos 87, se modifican 113 y se eliminan 11. En la presentacin del anteproyecto ante los diputados por Homero Acosta, Secretario del Consejo de Estado (rgano suplente de la ANPP cuando no est en funciones), plante que es una reforma total, no parcial, y por qu no proceda una Asamblea Constituyente, tema que ha suscitado debates en los sectores intelectuales de la isla a favor de la misma, por su esencia democrtica participativa, caracterstica fundamental que se supone tiene nuestro sistema poltico actual.

Primero, es una reforma total porque es una revisin completa del texto constitucional, aunque no se modifique en su totalidad [5] . Respecto al proceso constituyente que se ha escogido para realizar la reforma se han vertido argumentos legales y de legitimidad oficialmente. El proceso de reforma total mediante el poder constituido es legal porque segn lo establecido en el Art. 137 Const., se prev un proceso de rigidez constitucional (procedimiento especial diferente a cmo se modifican las leyes ordinarias y establecido en la mayora de las Constituciones del mundo en la actualidad) donde las reformas a la Constitucin cubana se realizan nicamente por la ANPP, mediante voto nominal (cada diputado debe exponer el motivo de su votacin al ejercer el derecho al voto), por votacin cualitativa (dos terceras partes de los integrantes del rgano parlamentario), con una clusula ptrea (inmodificables, relaciona al sistema poltico socialista) y referendo popular para algunas temticas como son la organizacin estatal y los derechos y deberes ciudadanos, (votacin universal de la ciudadana electoral cubana siendo aprobado por mayora simple). Tambin alegan legitimidad, porque los diputados, que han presentado y discutido el anteproyecto, debern recoger las propuestas desde la consulta popular, avalarlas e integrarlas y posteriormente volver a presentar el proyecto ante referendo, constituyendo ellos los representantes populares que han sido votados de manera directa por la ciudadana electoral (ANPP actual tiene un total de 605 diputados electos para la IX legislatura en el primer cuatrimestre de 2018) [6] y por tanto, en ellos se delega la soberana popular. Adems, se acord por el propio rgano parlamentario, que entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre se realizar una consulta popular [7] , como ya mencionamos, para que el anteproyecto sea discutido por la ciudadana y enven sus aportes sobre el mismo, que a su vez sern debatidos y supuestamente incluidos por los propios diputados, para finalmente, someter a ratificacin mediante el referendo popular comentado.

Un sector intelectual cubano ha criticado el proceso de reforma, que es reconocido como legal pero que realmente podra haberse realizado mediante mecanismos de participacin directa, incluyente desde el inicio, de abajo hacia arriba, no con una propuesta inicial de arriba hacia abajo. Se puede afirmar que lo que se realiza es un proceso instituyente formal, es decir, el movimiento o cambio establecido por ley desde un poder constituido, que podra preverse bastante antittico, porque lo que existe no quiere perecer, sino perdurar y por tanto intentar conservarse. La crtica radica en que poda perfectamente haberse realizado desde un proceso constituyente material, desde la participacin real y social de la ciudadana desde un inicio, como se supone implican los principios del sistema poltico cubano, socialista y marxista, desde las relaciones sociales, en la materialidad, luego entonces, desde su soberana popular como poder constituyente y no desde el poder constituido/instituyente formal (ANPP).

Ante tal crtica se comenta que el pueblo participar mediante la consulta y el referendo popular ratificador, pero en este caso, hay un mayor control sobre todo lo propuesto porque vas a discutir sobre algo ya elaborado y argumentado previamente, incluso discutido con cierta amplitud en el rgano legislativo de manera pblica, y todos los argumentos ya vertidos permean la consciencia colectiva sobre los temas, van generando un estado de opinin sobre ellos y propicia el control sobre los mismos, lo mismos. Adems, desde el punto de vista legal, la consulta popular no tiene carcter vinculante, es decir, no tienen por qu ser aceptadas las demandas propuestas posteriormente, ni total ni parcialmente. Durante estos diez aos previos de reformas se han venido realizando algunos procesos de consultas populares sobre determinadas leyes y aunque la voz ha estado garantizada, el voto como vinculacin estrecha entre voluntad popular y norma jurdica, no se ha cumplido [8] . Tambin se podra alegar la tica y responsabilidad de los diputados ante las demandas de la ciudadana cubana, lo cual es legtimo y es principio de responsabilidad del representante popular, pero lo que es un hecho, es que el monopolio final de la argumentacin y la discusin va quedando en un grupo, que incluso no es especficamente la ANPP en su totalidad.

Por otro lado, existen algunos argumentos crticos que pueden caer en determinadas falacias. En esencia, es que la Comisin de Expertos primero, y Parlamentaria despus, si estudiaron las constituciones latinoamericanas, sobre todo las del nuevo constitucionalismo latinoamericano (de pases solidarios ideolgica y polticamente con Cuba, como es Venezuela, Bolivia y Ecuador en su anterior gobierno), deban haber asumido como espejo los procesos constituyentes que las construyeron. Me parece un argumento que aparenta algo correcto, pero no lo es, porque habra que recordar que todos esos procesos constituyentes fueron producto de realidades sociales mucho ms convulsas que la cubana en estos momentos, y que devinieron momentos de rupturas con los sistemas polticos-econmicos neoliberales que los regan. Estas disrupciones se dieron mediante la movilizacin popular vinculada a cambios electorales. Mientras, en Cuba, las transformaciones que se vienen dando estn inmersos desde el discurso oficial en un marco de continuidad del sistema actual, aunque haya habido renovacin generacional en los cargos elegidos para las altas magistraturas estatales del pas justamente en el primer cuatrimestre del ao 2018. El espritu mayoritario de la ciudadana islea es quizs ese, el de la continuidad, de la no ruptura, no movilizacin, sino de la transformacin ordenada, o ms bien dirigida, encaminada desde arriba, como tambin se ha hecho costumbre desde hace cerca de 50 aos y la costumbre se hace realidad, inercia, apata en las formas de hacer la poltica.

Ante esta realidad, es un hecho que un poder constituyente material tiene como condicin de posibilidad la ebullicin a partir de una fuerza social movilizada, aglutinada e inmersa al menos en la crtica. En Cuba no est sucediendo esto, incluso se plantea, para bajar los tonos solemnes de lo jurdico, que en la isla hoy esa mayora ciudadana que nos gustara contestataria se encuentra muy atenta a los juegos deportivos centroamericanos de Barranquilla, en espera de alguna hazaa deportiva acostumbrada y cada vez ms lejana, frente a ventiladores o en habitaciones con aires acondicionados, o dentro de cualquier espacio artificial o natural repleto de agua dulce o salada-, donde se pueda aplacar el calor hmedo de los 35 grados celsius del verano en curso. Como dijera Maach en los aos 50 del siglo pasado, respecto a los estudios filosficos de la isla: Ningn gran sistema filosfico ha sido compuesto a 76 grados Fahrenheit [9] , lo cual hoy tambin es completamente extendido hacia la poltica.

No obstante, afirmara, ante la apata, la inercia, la costumbre y hasta el clima, cualquier sistema de corte socialista, marxista, crtico y anticapitalista, debe tener la verdadera democracia (participativa) como mdula de su actuar, por tanto, amn de los conceptos y las experiencias constitucionales, Cuba deba haber asumido por s misma desde su sistema, un proceso constituyente material. Iniciando en el debate de propuestas desde la ciudadana, diversas, mltiples, contradictorias, libres, aglutinadas ante un rgano constituyente electo con control popular pero sin el control sobre las propuestas que ya nos traen de la mano. No es lo mismo discutir sobre la base de un anteproyecto presentado, que realizar una serie de demandas desde la ciudadana (individual o colectivamente) donde se genera construccin democrtica: desde debates plurales, con contraposiciones que propician tolerancia y respeto a opiniones dismiles; involucramiento consciente por sentirse parte de la elaboracin de lo que deseas como proyecto-pas y para la convivencia social; aprendizajes mutuos en la resignificacin de lo que queremos como organizacin poltica estatal, sus fundamentos polticos, econmicos y sociales, qu derechos y deberes tenemos, cmo podemos exigirlos y garantizarlos, qu tipo de estructura estatal administrativa nos parece ms ptima y coherente para llevar a cabo ese proyecto sociopoltico, todo, incluyendo transversalmente los valores a los que aspiramos para construir la sociedad en que queremos vivir. Todo lo anterior implica un proceso pedaggico de conciencia jurdica que nos hara crecer mucho como ciudadana, de respeto y materializacin de ese principio que est y continuar en nuestra Carta Magna, la legalidad socialista.

Finalmente, un proceso constituyente material nos hubiera hecho crecer en el aprendizaje de una cultura democrtica participativa, porque nos retara a pensarnos en lo personal y en lo colectivo, como localidad y como pas, nos cultivara en la creatividad, en la argumentacin y la escucha comprensiva, porque enfrentaramos la confrontacin ya que no pensamos iguales, porque no somos iguales, sino diferentes, heterogneos y contradictorios.

Notas:

Mylai Burgos Matamoros es Profesora Investigadora de la Academia de Derecho de la Universidad Autnoma de la Ciudad de Mxico, graduada de Lic. en Derecho por la Universidad de la Habana y con estudios de Posgrado en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Contacto: [email protected], [email protected].

[2] Sobre estos temas ver: Burgos Matamoros, Mylai Hacia dnde va el modelo socialista cubano hoy?, en el libro, Carrillo Nieto, Juan Jos, Escrzaga Fabiola y Gunther Mara Griselda, Los gobiernos progresistas latinoamericanos. Contradicciones, avances y retrocesos, UAM Xochimilco, Editorial taca. Primera edicin, diciembre de 2016, Mxico.

[3] Redaccin Nacional, Carta Magna con intencionalidad transformadora y sensibilidad poltica en Peridico Granma, http://www.granma.cu/cuba/2018-07-23/carta-magna-con-intencionalidad-transformadora-y-sensibilidad-politica-23-07-2018-00-07-01 , consultado julio 2018.

[4] Los documentos referidos han sido discutidos y aprobados entre 2011 y 2017, en diferentes reuniones partidistas a todos los niveles, donde se han realizado procesos de participacin popular para su debate y aprobacin tipo consulta pblica. Adems, fueron ratificados en diferentes momentos por la ANPP, el rgano supremo del poder estatal en Cuba, con funcin legislativa fundamentalmente. Estos son: La Conceptualizacin del Modelo Econmico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, Plan Nacional de Desarrollo Econmico y Social hasta 2030: Visin de la Nacin, Ejes y Sectores Estratgicos, Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin. http://www.granma.cu/file/pdf/gaceta/%C3%BAltimo%20PDF%2032.pdf , consultado julio 2018.

[5] Las reformas parciales implican slo la modificacin de artculos o partes especficas de la Constitucin, sin hacer una revisin integral de la misma.

[6] Para mayor informacin revisar: Burgos Matamoros, Mylai, Retos de una eleccin en Cuba, Revista Memoria No. 266, 2018-2, http://revistamemoria.mx/?p=2095 consultado julio 2018.

[7] Esta consulta est prevista por el Reglamento de la propia Asamblea Nacional del Poder Popular (At. 72, sobre Iniciativa Legislativa).

[8] Un proceso donde se expresa el carcter no vinculante de una consulta se pudo ver en las discusiones sobre la propuesta de la Ley de Seguridad Social aprobada por la ANPP posteriormente en 2008, donde la mayora de la poblacin no estuvo de acuerdo con cambiar la edad de jubilacin y no obstante, fue as establecida desde arriba.

[9] Ningn gran sistema filosfico ha sido compuesto a 76 grados Fahrenheit, que es nuestra temperatura media. La ciencia y la experiencia nos dicen que este caldeamiento enerva la voluntad y duplica la cantidad de esfuerzo que se requiere para un estudio determinado, haciendo ese esfuerzo ms fatigoso y por ende, ms difcil de sostener. De aqu que nuestras tentativas intelectuales se resientan, por imperativo climatrico y fisiolgico, de una levedad, dispersin e intermitencia adversas a toda produccin intensa y fecunda. Jorge Maach Robato, Antologa, con el texto La crisis de la alta cultura en Cuba p. 103-104. iBooks. https://itunes.apple.com/mx/book/antolog%C3%ADa/id446676312?mt=11

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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