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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2005

Enterrando el informe Lancet y a los nios

Nicolas J.S. Davis
Online Journal

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Hace ms o menos un ao, un equipo internacional de epidemilogos dirigidos por Les Roberts, miembro de la Escuela de Salud Pblica Johns Hopkins [en Londres], completaron una investigacin por muestreo de las vctimas civiles en Iraq. Sus hallazgos contradecan los elementos fundamentales de la narrativa sobre la guerra que polticos y periodistas haban presentado ante el pblico estadounidense y mundial.

Despus de excluir los resultados de la provincia de Anbar por anomalas estadsticas y la mitad del aumento en la mortalidad infantil por estar posiblemente sesgados, estimaron que al menos 98.000 iraques civiles haban muerto durante los 18 meses anteriores como resultado directo de la invasin y la ocupacin de su pas. Tambin hallaron que la violencia haba sido la causa principal de muerte en Iraq durante ese perodo (51% o 24%, segn se considerara o no Anbar). Sin embargo, su hallazgo ms significativo fue que la inmensa mayora de las muertes por violencia (79%) fueron causadas por las fuerzas de la coalicin en su utilizacin de helicpteros de combate, cohetes u otras formas de armamento areo, y que casi la mitad (48%) de esos muertos eran nios, con una media de edad de ocho aos.

Cuando se publicaron las conclusiones del equipo en The Lancet, el peridico oficial de la Asociacin Mdica Britnica, causaron un gran revuelo y pareca haberse dado el primer paso para llevar a cabo un recuento realista de los costes humanos de la guerra. Los autores dejaron bien claro que sus resultados eran aproximados; discutieron extensamente sobre los lmites de su metodologa e hicieron hincapi en que sera de gran valor realizar otra investigacin que arrojara una visin ms precisa de la situacin.

Un ao despus, no tenemos ese cuadro ms preciso. Poco despus de que se publicara el estudio, funcionarios britnicos y estadounidenses lanzaron una campaa concertada para desacreditar a sus autores y silenciar sus hallazgos sin llegar a cuestionar seriamente la validez de los mtodos empleados por el estudio y sin presentar ninguna evidencia que desafiara sus conclusiones. En la actualidad, los continuos bombardeos areos sobre Iraq son todava un oscuro secreto para la mayora de los estadounidenses, y los medios de comunicacin siguen presentando el mismo cuadro general sobre la guerra, centrndose en aspectos que, a la luz de este estudio, son causas secundarias de violencia.

Les Roberts se qued perplejo y preocupado por esa respuesta a su trabajo, que contrasta de forma aguda con la forma en que los mismos gobiernos respondieron ante un estudio similar que dirigi en la Repblica Democrtica del Congo en el ao 2000. En ese caso, inform que unos 1,7 millones de personas haban muerto durante los 22 meses de guerra y, como l dice, Tony Blair y Colin Powell citaron esos resultados una vez y otra sin cuestionarse ni su precisin ni su validez. En efecto, el Consejo de Seguridad de la ONU pidi con prontitud la retirada de los ejrcitos extranjeros del Congo y el Departamento de Estado de EEUU cit su estudio al anunciar una subvencin de 10 millones de dlares para ayuda humanitaria.

Roberts llev a cabo un estudio de seguimiento en el Congo que elev la cifra de vctimas estimada a 3 millones, y Tony Blair cit esa cifra en su discurso en la Conferencia del Partido Laborista de 2001. Sin embargo, en diciembre de 2004, Blair descart el trabajo del equipo epidemiolgico en Iraq, declarando que, Las cifras del Ministerio de Sanidad iraqu, que proceden de un sondeo en los hospitales del pas, son a nuestro parecer la investigacin ms exacta que hay.

Esta declaracin de Blair es especialmente interesante porque los informes del Ministerio de Sanidad iraqu, cuya exactitud ha elogiado, han confirmado en efecto la conclusin del equipo del Johns Hopkins de que los ataques areos de las fuerzas de la coalicin son la causa principal de muerte de civiles. Ese informe fue citado por Nancy Youssef en el Miami Herald del 25 de septiembre de 2004, bajo el ttulo Los ataques estadounidenses, no los de la resistencia, tienen la culpa de la mayor parte de las muertes de los iraques. El Ministerio de Sanidad ha estado informando de cifras de vctimas civiles basadas en los informes de los hospitales, dijo el Sr. Blair, pero no fue sino hasta junio de 2004 cuando se empez a diferenciar entre muertes causadas por las fuerzas de la coalicin y las motivadas por otras causas. En los tres meses que fueron del 10 de junio al 10 de septiembre, se contaron 1.295 civiles asesinados por las fuerzas estadounidenses y sus aliados y 516 muertos en operaciones terroristas. Los funcionarios del Ministerio de Sanidad dijeron a la Sra. Youssef que las estadsticas recogan slo una parte de la mortalidad, y recalcaban que los bombardeos areos eran en gran modo responsables de cifras mucho ms elevadas de muertes causadas por la coalicin. El resultado del anlisis (72% de vctimas de los ataques estadounidenses) est notablemente prximo al atribuido a los bombardeos areos en el estudio Lancet (79%).

El director de BBC World Affairs John Simpson inform sobre otro estudio del Ministerio de Sanidad que cubra los seis meses que iban del 1 de julio de 2004 al 1 de enero de 2005. Este informe citaba 2.041 civiles asesinados por EEUU y las fuerzas aliadas contra 1.233 de la resistencia (slo el 62% de los causados por EEUU). Entonces, algo extrao aunque tristemente previsible sucedi. El gabinete del Ministerio de Sanidad iraqu contact con la BBC y afirm, en una declaracin confusa y enrevesada, que sus cifras haban sido de algn modo tergiversadas; la BBC se retract de lo dicho anteriormente; y los detalles de las muertes causadas por las fuerzas de coalicin han estado notablemente ausentes de los informes posteriores del Ministerio de Sanidad.

Es decir, los gobiernos britnico y estadounidense y la ONU respondieron positivamente al trabajo de Roberts en el Congo, pero los informes del Ministerio de Sanidad iraqu apoyan sus hallazgos en Iraq a pesar de los esfuerzos oficiales por suprimirlos.

Las crticas oficiales y de los medios a su trabajo se han centrado en el tamao de su muestra, 988 hogares en 33 muestras distribuidas por todo el pas, pero otros epidemilogos rechazan la idea de que ese hecho lo convierta en un estudio controvertido.

Michael OToole, director del Centro de Salud Internacional en Australia, ha declarado: Es una muestra de un tamao clsico. No veo ninguna evidencia de que se hayan producido exageraciones significativas En todo caso, lo que realmente puede haber ocurrido es que el nmero de muertes sea an mayor porque lo que no pudieron hacer es investigar a familias donde todos sus miembros haban muerto.

David Meddings, un funcionario mdico del Departamento de Prevencin de Heridos y Violencia de la Organizacin Mundial de la Salud, dijo que investigaciones de este tipo siempre tienen cierta incertidumbre pero No creo que los autores ignoraran o subestimaran ese hecho.

El mismo Les Roberts ha comparado tambin su trabajo en Iraq con otros estudios epidemiolgicos: En 1993, cuando el Centro para el Control de las Enfermedades de EEUU escogi al azar 613 hogares en Miwaukee y lleg a la conclusin de que 403.000 personas haban desarrollado el Cryptosporidium[*] en la mayor epidemia que se recuerda en el mundo desarrollado, y a nadie se le ocurri decir que 613 hogares no eran una muestra suficiente. Es extrao que la lgica de epidemiologa asumida por la prensa diaria respecto a nuevas medicinas o riesgos sanitarios cambie bastante cuando el mecanismo que causa la muerte son sus fuerzas armadas.

La campaa para desacreditar a Les Roberts, al equipo del Johns Hopkins y a The Lancet utiliz los mismos mtodos que los gobiernos britnico y estadounidense haban usado constantemente para proteger su monopolio en la narrativa responsable sobre la guerra. Al rechazar los resultados del estudio sin ms, los funcionarios britnicos y estadounidenses crearon la ilusin de que eran falsos o incluso que tenan motivaciones polticas y as desanimaron a los medios de comunicacin para que los consideraran seriamente. Eso funcion de forma alarmante. Incluso los opositores a la guerra continuaban citando cifras mucho ms bajas de vctimas civiles, e inocentemente atribuan la mayor parte de las mismas a las fuerzas de la resistencia iraqu o terroristas.

Las cifras de vctimas civiles en Iraq citadas ms a menudo son las que recogi Iraqibodycount, pero sus nmeros no se consideran un clculo de vctimas totales. Su metodologa consiste en contar slo aquellas muertes de las que informan al menos dos medios de comunicacin internacionales de prestigio para generar un nmero mnimo que sea ms o menos irrefutable. Sus autores saben que hay miles de muertes que sus recuentos no recogen, y dicen que no pueden evitar que los medios tergiversen sus cifras como una estimacin actual de muertes. Les he pedido en varias ocasiones que procuren corregir esas cifras engaosas, pero reconozco que estn tan extendidas que sera una tarea enorme hacerlo.

Ms all de la falsa controversia sobre la metodologa del informe Lancet, hay un resultado legtimo que no provoca duda alguna en sus descubrimientos. Ese es la decisin de excluir la muestra de Faluya de sus cmputos debido al altsimo nmero de muertes de las que se inform (incluso aunque la investigacin se hubiera completado antes del ataque sobre la ciudad en noviembre de 2004, ataque del que se inform extensamente). Roberts escribi una carta a The Independent en los siguientes trminos: Por favor, entiendan cun extremadamente cautos fuimos; llegamos en la investigacin a hacer estimaciones de unas 285.000 personas muertas durante los primeros 18 meses de invasin y ocupacin, sin embargo, informamos que haban sido menos de 100.000.

El dilema al que se enfrent fue el siguiente: en las 33 muestras investigadas, 18 informaron de que no haba habido muertes violentas (incluida una en Ciudad Sadr [en Bagdad]), otros 14 muestras arrojaron un total de 21 muertes violentas, y slo la muestra de Faluya inform de 52 muertes violentas. Esta ltima cifra es conservadora, porque, como el informe seal, 23 de cada 52 hogares visitados haban sido temporal o permanentemente abandonados. Los vecinos entrevistados informaron de cifras enormes de muertos en la mayor parte de los hogares abandonados pero no pudieron dar la precisin adecuada como para poderlas incluir en la investigacin.

Dejando a un lado este ltimo factor, hay tres interpretaciones posibles de los resultados de Faluya. La primera, y sin duda fue la que Roberts adopt, descansaba en la idea de que el equipo haba tropezado al azar con una muestra de hogares donde el nmero de vctimas era tan alto que no sera totalmente representativo y por ello significativo para el estudio. La segunda posibilidad era que este modelo que agrupaba a 33 grupos, con la mayora de las vctimas concentradas en uno y muchos otros informando de cero muertes, era en efecto una representacin correcta de la distribucin de vctimas civiles en Iraq, derivada de la precisin de los bombardeos areos. La tercera posibilidad es que el grupo de Faluya era atpico, pero no suficientemente irregular como para justificar su exclusin total del estudio, por eso el nmero de muertes se situaba en algn punto entre las 100.000 y las 285.000. Al no haberse seguido investigando, no hay forma de determinar cul de esas tres posibilidades es la correcta.

No ha habido ms investigaciones sobre los civiles muertos por las fuerzas de la coalicin desde el informe del Ministerio de Sanidad iraqu del mes de enero del presente ao, pero hay grandes evidencias de que la guerra area se ha ido intensificando durante ese perodo. Los periodistas independientes han descrito los continuos ataques estadounidenses sobre Ramada como una Faluya a cmara lenta, devastando la ciudad edificio a edificio. Ciudades ms pequeas de la provincia de Anbar fueron objeto de asaltos areos durante los ltimos meses, y ciudades de las provincias de Diyala y Bagdad han sido tambin bombardeadas. Seymour Hersh ha cubierto la ignorada guerra area en The New Yorker y ha escrito que la actual estrategia de EEUU es empotrar fuerzas especiales estadounidenses con fuerzas iraques para dar paso a ms ataques areos estadounidenses cuando sus fuerzas de tierra se retiren de Iraq, abriendo la veda para bombardeos ms devastadores an si cabe con menor atencin incluso por parte de los medios (si eso resultara ya posible).

Uno de los datos ignorados de los resultados de la investigacin es la alta cifra de vctimas civiles que hubo en Faluya en agosto de 2004. Parece que las fuerzas de EEUU aprovecharon que los medios se concentraban en Nayaf en esa poca para dirigir fuertes ataques contra Faluya. Este es quiz una de las claves de la estrategia con la que han llevado gran parte de la guerra area. Los bombardeos y ataques areos ms duros de cualquier tiempo que se quiera considerar se habrn producido de forma callada en cualquier lugar, pero no en operaciones militares estadounidenses a las que se haya dado publicidad, y posiblemente se habrn visto slo implicados equipos pequeos de Fuerzas Especiales sobre el terreno. Pero la cnica estrategia militar no disculpa a los medios de comunicacin por su descuido a la hora de averiguar lo que realmente est sucediendo all para contarlo al mundo exterior. Periodistas rabes e iraques pueden viajar todava por la mayor parte del pas y los directores de los peridicos deberan hacer un seguimiento especial de sus informes desde zonas que son demasiado peligrosas para los reporteros occidentales.

Un segundo aspecto de los descubrimientos de los epidemilogos que no ha sido suficientemente explorado es el sugerido anteriormente por Michael OToole. Una vez que su informe establece que los bombardeos y los ataques areos son la principal causa de muerte violenta en Iraq, y una vez que un impacto directo de una bomba Mark-82 de 500 libras convierte en inhabitables a la mayor parte de las casas alcanzadas, cualquier investigacin que no entre a considerar las casas daadas y deshabitadas va a infravalorar con seguridad las cifras de muertos. Este hecho debera tenerse en cuenta en cualquier estudio de seguimiento.

Gracias a Les Roberts, a su equipo internacional, a la Escuela de Salud Pblica Johns Hopkins y a la junta editorial de The Lancet, tenemos un cuadro ms claro, y muy diferente, de la violencia existente en Iraq del presentado por los medios de comunicacin dominantes. Considerando los 14 meses ms de guerra area y otros hechos violentos desde la publicacin del informe Lancet, podemos estimar ahora que han muerto entre 175.000 y 650.000 personas como resultado directo de la guerra; que de 120.000 a 500.000 fueron asesinadas por las fuerzas de la coalicin, y que entre 50.000 y 250.000 de las vctimas eran nios menores de quince aos. Adems, el efecto combinado de presunciones conservadoras y poco realistas hacen que la cifra inferior citada resulte extremadamente improbable y que las cifras actuales de muertes se acerquen a la parte superior de la escala.

Si se sienten confusos o atormentados entre aceptar la historia oficial de la guerra y el cuadro que se desprende del informe Lancet, les sugerira lo siguiente. Ambas versiones de los sucesos son esfuerzos por contar una historia o pintar un cuadro desde un mosaico de muestras o instantneas tomadas en diferentes zonas de Iraq. Sin embargo, la forma en que las muestras han sido seleccionadas y examinadas vara mucho. En uno de los casos, la eleccin de muestras y la forma en que se renen est claramente influida y limitada por poderosos intereses polticos, militares y comerciales. En el otro, las muestras fueron conformadas segn prcticas epidemiolgicas establecidas de forma objetiva y los resultados fueron analizados con rigor cientfico.


Como alguien que ha seguido los informes sobre esta guerra muy de cerca, encuentro que los resultados del estudio concuerdan con el cuadro que ha ido emergiendo de forma gradual conforme la guerra ha ido avanzando, basndose en el trabajo de arriesgados reporteros y presenciando la aparicin de grietas cada vez mayores en la historia oficial. Y an hemos obviado cifras de vctimas civiles que slo pueden ser recogidas en escalas muy amplias. La responsabilidad del fracaso en la obtencin de cifras ms precisas de vctimas para poder as acceder a una visin ms ajustada de la realidad de esta crisis empieza y termina justa y rotundamente en los peldaos de la puerta del nmero 1600 de la Avenida de Pensylvania en Washington y de la del nmero 10 de Downing Street en Londres, dos hogares que no han experimentado ningn exceso de muertes en nios o adultos como resultado de la guerra.


(Me siento en deuda con Medialens, un grupo de vigilancia de los medios britnicos, por gran parte del material utilizado en este informe. Pueden encontrar una discusin completa del papel de los medios britnicos y EEUU para suprimir el informe Lancet en su pgina de internet:

www.medialens.org/alerts/05/050906_burying_the_lancet_part1.php and

www.medialens.org/alerts/05/050906_burying_the_lancet_part2.php )

N. de T.:

[*] El Cryptosporidium es un parsito que en los ltimos aos del que, dentro del contexto de la epidemia del SIDA, se ha reconocido su importancia como causa de enfermedad en humanos.

Las fotos provienen de la web italiana dedicada a informacin sobre la ocupacin de Iraq: www.urukunet.org

Puede consultarse el informe Lancet completo en:

http://www.zmag.org/lancet.pdf

Texto original en ingls del artculo de Nicolas J.S. Davis:

http://onlinejournal.com/artman/publish/article_333.shtml



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