Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Las venas abiertas de Nicaragua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2018

Entrevista a la Comandante sandinista Mnica Baltodano
Orteguismo no es igual a Sandinismo

La Tizza


Con el propsito de entender y explicar, con rigor, lo que sucede en Nicaragua, La Tizza envi un grupo de preguntas a varios actores polticos de eso que se ha venido construyendo como la crisis nicaragense. Monica Baltodano es una mujer con voz propia dentro del campo revolucionario en ese pas centroamericano, fue comandante guerrillera durante la etapa insurreccional de la ofensiva final de 19781979 contra la dictadura somocista. Condecorada con la Orden Carlos Fonseca, mxima distincin otorgada por el FSLN a las personalidades que se destacaron en la lucha revolucionaria.

Viceministra de la Presidencia y Ministra de Asuntos Regionales durante los aos de la Revolucin Popular Sandinista (19821990). En 1994 fue electa a la Direccin Nacional del FSLN y responsable de Organizacin. En 1997 fue elegida Diputada de la Asamblea Nacional y desde ah rechaz el Pacto de Ortega con Arnoldo Alemn, y la derechizacin y corrupcin en la conduccin de su partido.

Por sus posiciones crticas, fue posteriormente excluida de todos los rganos del FSLN. Se dedic a impulsar nuevos movimientos sociales en Nicaragua, y mantiene una crtica abierta al neoliberalismo, a las privatizaciones y a los tratados de Libre Comercio CAFTA (TLC CA-USA).

En algunos anlisis sobre la situacin en Nicaragua se presentan dos momentos en la evolucin de las protestas, uno asume como necesaria la reaccin inicial ante la impopular medida sobre la seguridad social, y un segundo momento despus de revertida la misma. Es as o puede considerarse el resultado de un proceso de acumulacin?

Efectivamente, el nivel de la rebelin solo se explica por un proceso de acumulacin de descontento. La reforma a la seguridad social enardeci a la gente. Pero lo que realmente sublev al pueblo, que ya lleva 76 das de resistencia, fue la represin. La matanza inicial con disparos a matar a ciudadanos desarmados, como se ha comprobado. Solo en los primeros 7 das se contabilizaron 60 muertos.

La inmensa olla de presin fue acumulando molestias desde hace varios aos. Desde que Ortega pact con el derechista y corrupto Arnoldo Aleman 1/ hizo un claro giro hacia posiciones pragmticas: neoliberales en la economa, conservadoras en cuanto a derechos de las mujeres, oscurantista en trminos de creencias y supresin del principio de Estado Laico, y dictatorial en trminos de democracia.

Cuando Daniel Ortega comenz su primer mandato en 2007, construy una alianza con el gran capital. Es el Modelo de Alianza Pblico Privado que aplaude la derecha mundial, el FMI, el Banco Mundial y las grandes Corporaciones e Inversionistas. La derecha econmica y poltica, el capital en una sola palabra, es quien gobernaba junto a Ortega, hasta abril de este ao en que se produjo la ruptura. Ese modelo permiti que el crecimiento econmico favoreciera el enriquecimiento de la oligarqua tradicional de banqueros e industriales, y de una nueva burguesa, la orteguista. Me niego a llamarle sandinista. Nicaragua, aun con crecimiento econmico, sigue siendo el pas ms pobre de Amrica Latina, despus de Hait.

El gobierno ha entregado el pas a intereses extranjeros. El caso ms brutal es el de la Ley 840 (Ley para la concesin canalera) con la que el orteguismo entreg la soberana del pas a los intereses corporativos extranjeros. Pero tambin son onerosas otras concesiones, mineras, forestales, pesqueras. Todas las iniciativas para discutir sobre la conveniencia o no de estas concesiones han sido rechazadas. Ellos dirigen el pas sin escuchar a nadie. Solo a sus socios.

Las polticas sociales fueron estrictamente de corte asistencial, y con claro inters clientelar, sostenidas principalmente con la ayuda venezolana, con quien el gobierno firm un ventajoso acuerdo petrolero. Esos fondos nunca pasaron por el presupuesto, y fueron manejados directamente por la pareja presidencial. Sirvieron tambin para fortalecer los negocios de la familia y sus allegados, entre ellos compra e instalacin de canales de televisin.

Para asegurar su poder Daniel Ortega se ha reelegido de forma continua. En un pas donde la memoria sobre la dictadura somocista est viva, eso ha provocado rechazo. Se postul en 2011, pasando por encima de la Constitucin que prohiba la releccin. Luego reform la Constitucin e inici un tercer mandato acompaado ahora de su esposa Rosario Murillo como vicepresidenta, en el ao 2017. Todo intento de construir fuerzas de oposicin, en particular de signo sandinista, ha sido aplastado, y solo permiten fuerzas zancudas o sea que le hacen el juego para aparentar democracia. Las denuncias del fraude fueron aplastadas dejando varias vctimas mortales.

La corrupcin campea a ojos vista. Solo para dar un ejemplo, el del Presidente del Consejo Supremo Electoral Roberto Rivas, enriquecido desde el puesto de Presidente del Consejo del Fraude convertido en un magnate con mansiones en Espaa y Costa Rica, que posee un Jet privado y mansiones en Managua y en las playas, y puede gastarse cien mil dlares en un solo vuelo con su familia.

La poblacin vena sufriendo distintas formas de represin. No solo el uso de polica y fuerzas de choque para impedir las movilizaciones sino tambin los crmenes de sesgo poltico, claramente repudiables. El caso ms prximo fue el cometido en la Comunidad de San Pablo, en La Cruz de Ro Grande, donde el ejrcito ejecut a 6 personas, entre ellos 2 menores y el caso qued en total impunidad.

Los jvenes estudiantes resentan la supresin de facto de la autonoma universitaria. Se cansaron de que no se les d libertad de organizacin pues los Rectores y muchos profesores actan como comisarios polticos del gobierno. Amplios sectores del pas sentan restringidos sus derechos, un asfixiante control y falta de libertad.

Hemos visto en estos das cmo emergen crticas y anlisis desde distintas posiciones dentro de lo que pudiramos denominar el sandinismo. Qu elementos histricos pueden explicar esta cantidad de posiciones dentro del sandinismo algunas muy antagnicas entre ellas?

Hay que recordar que el sandinismo se dividi en tendencias en 1975, en plena lucha contra la dictadura. La firma de la unidad en 1979 no signific que las diferencias desaparecieran. Siempre existi un sector ms pragmtico, ms centrado en la lucha por el poder. Yo dira tambin con menos experiencia del trabajo de masas. Entre ellos estuvo Daniel Ortega. Durante la revolucin de los 80 tenamos que enfrentar una guerra de agresin violenta que dej miles de vctimas. Tambin sufrimos el bloqueo imperialista, el deterioro de las condiciones econmico sociales de todo el pueblo. No haba mucho tiempo ni espacio a que se expresaran diferencias ideolgicas.

Despus de la derrota electoral que sufri el FSLN en 1990 las diferencias afloraron. En 1994 se inici el primer desprendimiento de sandinistas connotados, entre ellos prestigiados intelectuales que formaron luego el Partido MRS. En 1999 Daniel Ortega realiz un pacto de reparto de las instituciones con Arnoldo Aleman, muchos sandinistas nos opusimos y fuimos separados de las estructuras. Ya para entonces Daniel haba privatizado al FSLN. Dejaron de funcionar los rganos colegiados. La Direccin colectiva que haba funcionado en los aos 80 desapareci dando lugar al caudillismo, a un liderazgo autocrtico, tpico de los polticos libero conservadores tan nefastos en nuestra historia nacional. Una parte importante de los dirigentes histricos del FSLN fueron separados de las filas, quedando nicamente los ms leales al caudillo.

La emergencia de Rosario Murillo en el FSLN se dio despus del respaldo que diera a Daniel Ortega frente a las acusaciones de abusos sexuales que hiciera Zoila Amrica, hijastra de Daniel. A partir del incremento de su poder, Rosario se empe en orillar a los viejos dirigentes sandinistas y construir una fuerza partidaria propia, integrada principalmente por jvenes sin antecedentes polticos.

Lejos de procesos de formacin poltica, los jvenes fueron entrenados con la lgica de cumplir las rdenes de la pareja, y en la idea de que el mandato de Ortega y Murillo deviene de la voluntad divina, como se deca de los antiguos Csares. Ello explica que de estos jvenes salga parte de las turbas que sin ningn respeto a la vida y los derechos de los dems, apalean y golpean mujeres, periodistas y gente en general. Ello explica que ahora armados, asesinan a otros jvenes, tal como se conoci en el fascismo de la Alemania nazi.

Con las deformaciones anotadas, con las polticas estatales neoliberales explicitadas, con el mesianismo incubado, el culto a la personalidad promovido, el oscurantismo sustituyendo la formacin poltica ideolgica, con el aplastamiento de la democracia y ahora, con el uso de las armas contra el pueblo desarmado, que deja hasta hoy 300 asesinados, podemos reafirmar que en esa cpula orteguista no queda nada de sandinismo. Que el orteguismo se distancia radicalmente del ideario, de los valores y de los postulados y propuestas programticas del sandinismo y del FSLN que fundara Carlos Fonseca.

Ellos se seguirn llamando sandinistas, as como dicen que su gobierno es cristiano, socialista y solidario. Pero eso no es ms que un eslogan mentiroso. Sus prcticas, sus acciones, lo nico que hacen es desprestigiar los trminos y enterrar bajo la sangre inocente de esos cientos de nicaragenses, entre ellos varios nios, al FSLN, a la organizacin que un da dirigi al pueblo hacia la liberacin.

Cul es la situacin organizativa de las bases del sandinismo en Nicaragua? Cmo es la relacin entre sus militantes y el gobierno?

No debemos olvidar que orteguismo no es igual a sandinismo. El FSLN que condujo la Revolucin desapareci como colectivo y fue sustituido por diversas formas organizativas creadas por la pareja presidencial para afianzar su rol de autoridad nica y guas supremos de esa organizacin. La idea bsica es que los ncleos de base cuiden de la base electoral orteguista y les faciliten el acceso a los programas sociales del gobierno. Ellos reciben bienes o servicios y deben retribuirlos con el respaldo electoral a la pareja presidencial. Es decir que la relacin es bsicamente prebendaria [sic]. Garantizar el voto de abajo y la lealtad a las disposiciones de arriba. Los de abajo no tienen ninguna participacin en las decisiones sobre las polticas pblicas del estado.

La poltica de alianzas con sectores contrarios al sandinismo es fruto del consenso de esas bases u obedece a decisiones disociadas de ellas?

Cuando se dio el pacto con Aleman todava funcionaba la Asamblea Sandinista y ah se dieron fuertes discusiones. Pero poco a poco las decisiones se han venido centralizando en dos personas: Daniel y Rosario. Es conocido que cualquier cuestionamiento a las rdenes de Rosario son castigadas con destituciones y el ostracismo.

Hay una propuesta de salida a la crisis desde una izquierda revolucionaria? Cul?

En Nicaragua la palabra izquierda est desprestigiada desde que Ortega y sus serviles se autocalifican de izquierda, antimperialistas, y revolucionarios. Eso ha dificultado construir organizaciones y alternativas que reivindiquen ese apelativo. Pero no quiere decir que no hayamos militantes de la izquierda anticapitalista bregando por rearticularnos como fuerza. Y nos integramos como grupos de accin y reflexin que promovemos el debate de ideas y de propuestas. En esta crisis hemos tomado posiciones pblicas a travs de distintos comunicados. Dada la gravedad de la situacin, el nivel de criminalidad alcanzado, para nosotros todo proceso de solucin pasa por la renuncia de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Explico por qu. Despus de los primeros 60 muertos, (del 18 al 24 de abril) el gobierno acept las bases del Dilogo Nacional para la salida de la crisis. Pero desde entonces sus fuerzas represivas perpetraron 225 asesinatos adicionales. Este dato ilustra que para Daniel Ortega el Dilogo es tan slo una estratagema para ganar tiempo.

Lo grave del asunto es que desde el 11 de junio el rgimen increment la represin a travs de lo que se ha llamado operacin limpieza, oleada ofensiva con grupos combinados de policas, antimotines, y civiles fuertemente armados y encapuchados operando como escuadrones de la muerte.

En la prctica constituyen un ejrcito irregular constituido por reos sacados de las crceles, pandilleros de barrios empobrecidos, empleados estatales, militantes del FSLN, retirados de las FF AA operando con fusiles automticos, AK 47, Galil, AR- 15, fusiles M-16, armas especializadas para francotiradores con miras telescpicas (Dragunov), subametralladoras y pistolas. Se mueven en formacin militar, y son desplazados en camionetas descapotadas. Entran a los barrios disparando con todo tipo de armas de guerra provocando cuantiosas bajas de protestantes e imponiendo un rgimen de terror.

Estas fuerzas, adems de disparar indiscriminadamente y destruir las barricadas, realizan allanamientos de domicilios y capturas de muchachos y muchachas conforme listas proporcionadas por los llamados CPC (estructuras parapartidarias) y las unidades partidarias del territorio.

El da 16 de junio estas fuerzas combinadas incendiaron una vivienda con la familia entera adentro quedando carbonizados 4 adultos y dos nios, una de dos aos y otro de tres meses. Sobrevivientes denunciaron que el incendio fue provocado por los gobiernistas porque el dueo del inmueble, donde adems haba una fbrica de colchones, no permiti que un francotirador se apostara en el tercer piso de la vivienda. Imgenes de policas y sicarios de la dictadura quedaron registradas en vdeos de una cmara de seguridad de un negocio vecino.

Asimismo, a punta de balas han desmontado una parte de los tranques y las barricadas, provocando numerosos muertos y heridos. En las ciudades impera de facto la suspensin de garantas constitucionales y el toque de queda. Los grupos de encapuchados se ubican a cualquier hora, en cualquier lugar practicando registros, detenciones y sembrando el terror en los ciudadanos.

Hay cientos de muchachos que han tenido que salir del pas, gente que anda huyendo porque no pueden regresar a sus hogares. Para nosotros entonces la permanencia de Ortega en el poder pone en riesgo la vida de nuestras familias. De ah que toda salida pasa por la separacin de Daniel del control de los aparatos armados, con vistas a proceder a desmontar estos operativos.

Es decir, para nosotros lo urgente es eso. Y por eso decimos que en la situacin de Nicaragua el asunto inmediato no es de derecha ni de izquierda sino de tica, de moral, de esencial respeto a las vidas de las personas. Un amigo italiano me deca: en tiempos del fascismo comunistas y socialcristianos se unieron. No haba espacio para diferencias ideolgicas. Luego de resolver este problema habr lugar para la presentacin de alternativas.

Eso s. Nosotros apostamos a fortalecer los espacios de articulacin popular, como los empresarios y personeros de la derecha tratan de fortalecer sus organizaciones.

Cul es el espectro de la izquierda nicaragense y qu posiciones estn asumiendo los movimientos sociales?

La explosin popular frente a la represin encontr al pueblo de nicaragua desarticulado y desorganizado. El tejido social pulverizado por las polticas neoliberales y por la persecucin abierta o solapada del orteguismo. Los partidos polticos reducidos y desacreditados. As que la reconstruccin del tejido social es un desafo.

La Conferencia Episcopal escogi a los participantes de la mesa de Dilogo que se sentaran frente al gobierno, tratando de que estuvieran representados: a) los grandes empresarios agrupados en el Consejo Superior de la Iniciativa Privada (COSEP) y la Cmara de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM), b) una fuerte delegacin de estudiantes y 3) alguien de la Sociedad Civil, alguien del Movimiento Campesino, una voz de la Costa Caribe y otra del movimiento sindical autnomo. Nosotros lamentamos que la lder campesina Francisca Ramrez y otras personas no pudieran participar, pero as fueron escogidos los integrantes.

Hay que decir que los representantes empresariales cargan sobre sus hombros la responsabilidad de haber mantenido una alianza con Ortega durante los 11 aos de su dictatorial administracin, mirando hacia otro lado frente a las violaciones a la Constitucin, la realizacin de los fraudes, y el aplastamiento de toda disidencia y oposicin.

La delegacin participante del Dilogo se ha agrupado como Alianza Cvica por la Justicia y la Democracia, como se ve su composicin es diversa, pero su misin es muy especfica. Tratar de conseguir que el tirano acepte una salida negociada a la crisis que ahorre ms derramamiento de sangre y sacrificios al pueblo.

Algunos estudiantes de esta mesa fueron a Washington y se retrataron con ultraderechistas como Marcos Rubio e Ileana Ros. Muchos en Nicaragua no estuvieron de acuerdo, porque nosotros queremos resolver nuestros problemas sin necesidad de intervencin de la Casa Blanca. Sabemos que para ellos el centro de sus preocupaciones son sus propios intereses. Nada tienen que ver los intereses populares con los intereses norteamericanos. Mucho menos con la ultraderecha de ese pas. Estamos en contra de esa y de toda injerencia en nuestros asuntos.

Pero tambin se ha venido construyendo la Articulacin de Movimientos Sociales que aglutina a estudiantes auto convocados, expresiones territoriales del Movimiento 19 de Abril, poblacin movilizada en tranques y barricadas, movimientos de mujeres y feministas, movimiento campesino, organizaciones de derechos humanos, pueblos indgenas y comunidades afrodescendientes, ambientalistas, movimiento de la diversidad sexual y medios de comunicacin, entre otros.

Todos nosotros estamos resistiendo, no solo los jvenes, sino tambin los adultos, los viejos, los veteranos de la revolucin sandinista, unidos todos por ese objetivo, porque queremos un mnimo de oportunidad para salir adelante, recuperando la dignidad y la vergenza, frente a tanta ignominia que ya soportamos por ms de 11 aos. Para nosotros esto es la lucha por una verdadera Revolucin, la revolucin que Ortega y sus serviles traicionaron para construir una nueva dictadura.

Estamos junto al pueblo en pie de lucha, resistiendo y sufriendo diariamente la represin, marchando, trancando, cantando, recitando poemas, haciendo revolucin. Junto al pueblo, sujeto y verdadero protagonista de nuestra historia, junto al ejemplo de Sandino.

Nota

1/ Presidente de Nicaragua en el perodo 19972002, fue acusado luego de corrupcin y condenado a 20 aos de crcel que no cumpli gracias al control del poder judicial por parte de Daniel Ortega, quien lo eximi de los cargos.

Fuente: https://medium.com/la-tiza/orteguismo-no-es-igual-a-sandinismo-42cc3719da9b



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter