Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2018

Entrevista a Pierre Rousset
La globalizacin neoliberal no es una herencia de Mayo del 68, sino de nuestra derrota

Gladys Martnez Lpez
El Salto

Pierre Rousset, uno de los protagonistas de Mayo del 68, activista hasta el da de hoy, miembro de la Cuarta Internacional y especialista en los movimientos de lucha asiticos, habla sobre los xitos, derrotas y herencias de 1968.


Pierre Rousset, activista y militante del Nuevo Partido Anticapitalista de Francia. DAVID FERNNDEZ

Pierre Rousset, uno de los protagonistas de Mayo del 68, activista y militante de la Liga Comunista Revolucionaria y posteriormente del Nuevo Partido Anticapitalista, miembro de la Cuarta Internacional y especialista en los movimientos de lucha asiticos, desgrana para El Salto los xitos, derrotas y herencias de 1968, analiza las luchas actuales y apunta lo que se puede aprender de los movimientos de resistencia en el Sur.

Miremos Mayo del 68 en perspectiva: cul es el balance despus de 50 aos? Qu cambi realmente y en qu fracas?

Hay tres tiempos: primero Mayo del 68 en s mismo. Nuestra organizacin, la Juventud Comunista Revolucionaria, y algunas organizaciones de extrema izquierda de la poca habamos visto que haba huelgas muy duras de jvenes y nos dijimos que los estudiantes podan jugar un papel de chispa para ampliar el movimiento. Esto tuvo xito ms all de todo lo que habamos previsto, incluso empezando ya muy tarde en el curso escolar, y nunca pensamos que desembocara en la mayor huelga general que haya conocido Francia.

Luego hay un segundo tiempo, que abri una poca con muchas posibilidades. El poder gaullista estaba profundamente resquebrajado, y de hecho, De Gaulle acabara dimitiendo. Todo el mundo estaba en ebullicin: el mundo entero tena un espritu revolucionario, haba luchas y contrarrevoluciones y represin. Y pensbamos que tenamos algunos aos para construir los instrumentos que permitieran ir ms all de Mayo del 68, y por tanto plantear la cuestin del cambio de sociedad, la revolucin.

No pensbamos que Mayo del 68 era la revolucin, porque ramos trotskistas, leninistas, y no haba partido para hacerla. Tambin ramos muy prudentes con la violencia. Nos dijimos que haba un espacio que no sabamos cunto iba a durar pero en el que podamos ir ms all de las posibilidades abiertas por Mayo del 68. Y militamos para intentar construir todo lo posible en ese periodo cuya duracin desconocamos.

Haba represin, haba tambin una ebullicin general y est el giro que se dio en Europa y en el mundo: en Europa, con el fin de la dinmica de la Revolucin de los Claveles en Portugal, la transicin democrtica del postfranquismo hacia la constitucin de 1978 controlada por la burguesa, las posibilidades se reducen; y en el mundo, con la guerra entre Vietnam, Camboya, China, con el apoyo de los estadounidenses, hay un periodo que se cierra. En los aos 80 fuimos derrotados, nuestra generacin fue derrotada, en Francia de manera dulce por Mitterrand, brutalmente en Inglaterra con Thatcher En el mundo muchos dirigentes de luchas de liberacin nacional fueron asesinados. A nivel internacional, en Europa occidental, en Europa del Este y en el Tercer Mundo hay ritmos diferentes, pero nuestra generacin fue vencida.

Lo que vemos despus no es la herencia del 68, es la herencia de una derrota. La diferencia es muy importante. Por ejemplo, el desarrollo de la mundializacin neoliberal tras la explosin del bloque sovitico no es en absoluto una consecuencia y una herencia de Mayo del 68, sino una consecuencia de nuestra derrota, cuyo precio ha sido exorbitante. Luchbamos por las libertades individuales, pero unamos completamente libertades individuales y derechos colectivos, los dos iban juntos. Tras nuestra derrota, el tema de las libertades individuales es utilizado para destruir los derechos colectivos.

Ah fracasamos radicalmente y tardamos tiempo en entender hasta qu punto, pero eso no quiere decir que la herencia desapareciera completamente.

En qu sigue esa herencia?

En Francia, a principios de los aos 90, se desarroll lo que conocimos como los nuevos movimientos sociales, los movimientos de parados, porque el paro se convierte en una realidad permanente de masas, el derecho a la vivienda porque la cuestin de la vivienda afecta a capas cada vez ms amplias de la sociedad En todos los movimientos encontramos a gente que haba militado en Mayo del 68. En Francia hay a la vez grandes debilidades en la oposicin a la presidencia de Macron, pero a la vez hay ebullicin. Hay un abismo entre el rechazo de la situacin por capas muy amplias y la capacidad de movilizarse. Pero este 50 aniversario de Mayo del 68 es mucho ms importante a nivel poltico que el 20 o 25 aniversario, y la diferencia con aniversarios anteriores es que la lucha social est en el corazn de la reflexin.

Creo que el mundo ha cambiado, las cosas no se repiten de la misma manera, lo que decamos polticamente en la poca de cmo formular la desobediencia ha evolucionado, as es que no hay un modelo que podamos buscar en Mayo del 68, ya no hay bastin de la clase obrera en el automvil, la aviacin, etc. Todo ha cambiado, pero hay una influencia del 68 que sigue ah, o que en cierta medida se ha reavivado, porque hay algo insoportable en el rgimen actual igual que haba algo insoportable en la Francia de la poca. Seguramente imaginis en Espaa que Francia era un pas normal mientras que Espaa estaba bajo el franquismo, pero no es as: el gaullismo en Francia naci de un golpe de Estado, bajo amenaza de intervencin militar, no era para nada un pas normal y explica en cierta medida Mayo del 68. No era una dictadura, pero era un pas donde un Ejrcito faccioso en la guerra de Argelia impone a De Gaulle a las instituciones como presidente bajo la amenaza. Dijeron o De Gaulle se convierte en presidente o desembarcamos en Pars, todos los planes estn listos. Ante estas amenazas las instituciones se inclinan y nombran a De Gaulle presidente, y eso no es un pas normal.

En ciertos mbitos se habla de Mayo del 68 francs como una revolucin pequeo-burguesa en comparacin con otras revueltas que se dieron en el mundo. Qu fue realmente?

Es una gran tontera. Quien dice eso olvida en primer lugar la huelga general. Hay algo en el Mayo del 68 francs que es nico, lo que no quiere decir que sea mejor. Hay un encadenamiento: la juventud se radicaliza a partir del 65, y el motivo de la radicalizacin es la Guerra de Indochina, el sentimiento de injusticia y de terror de la escalada americana sobre Indochina y sobre Vietnam. En segundo plano hay ms: est la Guerra de Argelia, que acab en 1962. Hay que entender qu es el Ejrcito francs, que durante la Batalla de Argel tortur masivamente, no utiliz la tortura para hacer hablar, sino para aterrorizar y gobernar bajo el terror. Los representantes del Ejrcito francs fueron invitados a Amrica Latina y a los Estados Unidos para explicar cmo haban llevado a cabo esa poltica de torturas. Eran especialistas reconocidos como tales a escala internacional. Ese Ejrcito ha continuado y es el mismo que cubri el genocidio de los tutsi, que salv a los genocidas de los tutsi en Ruanda en 1994. Para nosotros, cuando supimos el tema de la tortura en la Batalla de Argel, fue una ruptura moral. Se produjo una ruptura total.

Tras esto, haba un desarrollo profundo de la sociedad pero que no se traduca en modelos diferentes de control. Bajo el Gaullismo hubo un desarrollo enorme del asalariado, que pas a ser el 75% de la poblacin, y de este asalariado, 50% son obreros industriales. Sin embargo, el rgimen de los patronos en las empresas no cambia. Hay jvenes campesinos que se convierten en obreros, pero es un periodo en que los asalariados no tienen ningn reconocimiento en la empresa, no hay sindicatos, ninguna organizacin de asalariados tiene derecho a existir en las empresas, incluidas las del sector pblico, como Renault. Hay ese abismo entre una sociedad que socialmente se transforma y un rgimen gaullista institucional, un rgimen patronal en las empresas que no se mueve. Nuevos ataques se preparan, el paro empieza a aparecer.

Cronolgicamente la radicalizacin poltica de la juventud escolarizada empieza despacio en 1965 y rpido con la Guerra de Indochina, y el medio estudiantil empieza a cambiar. Ya hay muchos hijos de entornos populares que llegan a la universidad. Y hay explosiones de lucha, de huelgas, que se desarrollan en Francia en 1966, 1967 y sobre todo en 1968, y son huelgas muy duras. Las primeras barricadas son de la juventud obrera antes que de la juventud estudiantil, y es de ah que nos viene la idea de la chispa estudiantil, porque vemos esas luchas obreras desarrollarse y nos reconocemos en ellas, y nos decimos que, para que se generalice, la fuerza de choque estudiantil deba incendiar la pradera.

Y adems, qu es Mayo del 68? Qu particularidad tiene el caso francs? Durante varias semanas, toda Francia est en huelga. No es slo la mayor huelga de la historia de Francia, siete millones de huelguistas sobre la poblacin de aquella poca, no es slo una huelga de empresa, todo el mundo para, todo el mundo respira. La especificidad francesa no es simplemente la huelga ni las barricadas estudiantiles que prenden fuego a la pradera social, es sobre todo que durante varias semanas hay un paro general de trabajo en Francia. Toda Francia necesitaba respirar. Esto est ligado a la explosividad Toda la sociedad francesa de la poca era represiva, asfixiante. Las cosas no se movan poco a poco, as es que los plomos saltaron: es ms que una huelga general, as es que decir pequeo burgueses cuando todo el mundo par y empez a reivindicar, es una reescritura de la historia total. Es muy interesante ver cmo la ideologa a posteriori puede borrar acontecimientos tan importantes como la huelga general en todo el pas.

Os acusaban de ser violentos, pero hablis de la violencia preexistente, de la violencia del Estado. Qu reflexiones se hicieron entonces sobre cmo oponerse a esa violencia?

Hay varios periodos. Antes de 1968, en 1968 antes del 24 de mayo, despus del 24 de mayo y en los aos posteriores. Y en cada momento hay problemas diferentes sobre la violencia. Nosotros la violencia no la creamos. Pero no se trata slo del discurso general sobre el Estado es violento, la sociedad es violenta. No es eso, pero s est en un segundo plano. La Guerra de Argelia era muy violenta, y no era nuestra violencia, sino la violencia colonial. Y el Ejrcito ya he dicho que era un Ejrcito faccioso, capaz de todo, incluido de crear la Organizacin del Ejrcito Secreto (OAS). Una vez que De Gaulle cambi su poltica y decidi firmar acuerdos de paz en Argelia y negociar las condiciones de la paz, en favor de Francia, sigui de todos modos la OAS y De Gaulle escap por poco a la muerte tras un atentado.

Los que estaban antes que nosotros vivieron la resistencia a la Guerra de Argelia, y era muy importante porque algunas corrientes trotskistas, algunas corrientes del tercermundismo, cristianos de izquierdas y personalidades del PC organizaron el apoyo al FLN, y eso fue un paso para crear alianzas durante la Guerra de Vietnam y Mayo del 68.

Cuando me convert en estudiante en 1965, los grupos fascistas estaban muy activos, sobre todo Occident (Occidente), y despus Ordre Nouveau (Orden Nuevo). Todos los das nos atacaban, en los mercados, delante de las facultades, en los restaurantes universitarios. Nos atacaban fsicamente. Yo me inscrib en la facultad de Ciencias Econmicas, que se encontraba en el mismo edificio que Derecho. Ciencias Econmicas estaba ms bien a la izquierda y Derecho, a la derecha. Y todos los das haba batallas. En esa facultad, mayoritariamente las perdamos. Yo era un objetivo de Occident y ya no poda acercarme a la facultad si no quera que me dieran una paliza, por lo que tuve que migrar a otra facultad. Ya no poda pasar por ciertas calles. se es el mundo en el que me convert en militante, un mundo en el que constantemente tenamos que protegernos de los ataques de los fascistas.

Nuestra poltica era oponer una resistencia colectiva a los ataques A veces tambin atacbamos, la mejor defensa a veces es el ataque. Pero haba dos percepciones completamente diferentes entre los fascistas y nosotros sobre la confrontacin. La nuestra era ms bien una confrontacin de grupo, de coherencia de grupo, y la suya era una confrontacin de individuos entrenados en artes marciales, con puos americanos y barras de hierro. A m me fracturaron el crneo. Algunos dicen que esto explica ciertas cosas, pero las malas lenguas dicen que no es verdad, porque yo ya era as antes (Risas).

Y en el 68?

Despus lleg el 68. Nosotros queramos la confrontacin con la polica para que saltara la chispa. Desgraciadamente en Pars el prefecto de la polica, que era muy astuto, no nos dio esa posibilidad, nunca encontrbamos una barrera policial. Y lleg mayo, los exmenes parciales. Nos dijimos: se acab esta vez, ya veremos en septiembre, es demasiado tarde, ahora todo el mundo se va a poner a preparar a la desesperada los parciales. Yo voy a la Sorbona para buscar unas fotocopias para preparar los exmenes. Hay una pequea asamblea de los estudiantes de Nanterre que han sido expulsados de la facultad de Nanterre, me paro a escucharlos, entra la polica y nos llevan a todos. Formo parte de los detenidos del 3 de mayo, cuando todo empieza, porque estaba en la Sorbona para buscar unas fotocopias.

Habamos previsto una chispa estudiantil, pero empez cuando no lo esperbamos. Y ah se produjo una dinmica que fue ms all de lo que habamos pensado. Hay una dinmica hiperradical espontnea porque la Sorbona estaba ocupada por la Polica y hay que liberarla. La rodeamos y nos quedamos, hay cargas de polica muy violentas y las barricadas se construyen. Mi impresin es que nadie dio nunca la orden de hacer barricadas, pero nos pusimos a construirlas.

No pensbamos que era la revolucin. No queramos que hubiera muertos. No queramos que la violencia sobrepase la potencialidad del momento. Incluso protegimos una armera, aunque en realidad nadie quera romperla. El prefecto en sus memorias reconoce que hay elementos de todas las partes que moderaron el grado de violencia: l desde la polica y varias organizaciones, entre los manifestantes.

El clima cambi el 24 de mayo. Hubo un muerto, el comisario de polica Lacroix, en Lyon. La acusacin contra dos jvenes es que voluntariamente lanzaron un camin contra l. estuvieron dos aos en prisin y finalmente fueron absueltos. Se puede ligar este primer muerto a nuestra accin pero fue involuntario, y la justicia los absolvi completamente de la voluntad de matar o herir. Despus hubo varios muertos: Gilles Tautin, un estudiante maosta, varios obreros y todos esos muertos estn ligados a la accin de la polica contra las huelgas obreras que perduran, como en Renault Flins y Peugeot Sochaux.

Y las organizaciones de extrema izquierda son disueltas en junio. Me llevan a prisin por reconstitucin de Liga disuelta y nos llevan ante el Tribunal de Seguridad del Estado, lo que no es normal, es como estar ante un tribunal antiterrorista hoy. Finalmente el juicio no tuvo lugar.

Y la violencia despus. Es un momento muy represivo en el mundo: Martin Luther King es asesinado en Estados Unidos, pero tambin Robert Kennedy. La advertencia era clara. Rudi Dutschke en Alemania casi muere en un ataque y sobrevivi pero muri aos despus por las secuelas de sus heridas.

Y en Pars todas las manifestaciones estaban prohibidas. El Barrio Latino estaba controlado por las fuerzas del orden. Nosotros nos reconstituimos pblicamente como los Comits Rojos, porque el peridico se llamaba Rojo, y es ms difcil prohibir algo ligado a la prensa que algo poltico.

Las manifestaciones eran clandestinas. Y pusieron a trabajar a los famosos equipos de voltigeurs, que son policas en moto con un polica que conduce y otro que pega con la porra. Hubo un muerto en 1986, un chico que sala de un club de jazz y no tena nada que ver con las manifestaciones estudiantiles de aquel momento, y los voltigeurs fueron disueltos.

Pasaban muchas cosas pblicas: la crtica de la sociedad, la segunda ola de feminismo, el principio de distintos movimientos, la reflexin crtica sobre todo, pero a la vez nosotros tenamos la entrada prohibida a muchos pases. Si queramos cruzar las fronteras, tenamos que ser discretos. Haba soldados americanos que desertaban las bases americanas en Alemania y haba redes que los ayudaban a marcharse a Canad. Si queramos hacer cosas como viajar para encontrar a otros movimientos, o tener contactos ms all de los pirineos o ayudar a los americanos a irse a Canad, haca falta estructuras.

Otro tema importante es por qu en Francia no ocurri lo que pas en Italia o Alemania. Por qu no hubo guerras privadas de ciertos grupos contra el Estado o la sociedad. Porque ninguna de las organizaciones importantes del 68 lo quera. Nosotros nunca quisimos una escalada de la violencia. Pensbamos que el Estado lo hara y habra que prepararse. Cuando el Estado ces, dejamos de prepararnos.

Cincuenta aos despus, Europa se ha convertido en un espacio econmico predador, un espacio poltico insolidario, se est produciendo un empuje de la extrema derecha y el pesimismo parece ganar terreno. Cmo responder a esta crisis estructural, de fin de ciclo neoliberal? Hay an chispas de esperanza?

Pienso que hay una esperanza pero las condiciones para que esta esperanza florezca no son fciles de reunir. Es todava peor en Francia que aqu, donde tenis movimientos inmensos, las movilizaciones de mujeres han sido absolutamente impresionantes. Pienso que, hablando de Francia, llegamos a una situacin de ruptura, con la huelga de los ferroviarios, la huelga del sector cuidados a personas mayores dependientes, un inmenso malestar en los hospitales Hay austeridad, austeridad, austeridad, y se llega a un punto en que van a destruir todo lo que son servicios pblicos, los han debilitado, reducido y ahora van a destruirlos.

Hay un contraste enorme entre el sentimiento expresado por sectores extremadamente amplios, pues se llega a un punto en que la catstrofe se extiende, y la capacidad de movilizacin. Incluso entre los ferroviarios, que tienen una gran capacidad de movilizacin, pero no funciona. Detrs de todo esto est el precio de nuestra derrota. Hay una esperanza socialista que se ha empaado porque la historia ha sido la que ha sido y ha habido una prdida de referentes, ha habido un cambio de periodo y generacin y un cambio de las relaciones de los jvenes con la historia y la poltica.

Cuando entramos nosotros a la actividad poltica, estbamos apasionados por la historia de las luchas porque la historia era el nico laboratorio en el que podamos pensar las luchas, no tenamos experiencia, y sobre eso empezamos a acumular nuestra propia experiencia. Ese lazo entre la reflexin sobre la historia como laboratorio de luchas y el presente no existe ya. Da la sensacin de que para los jvenes el pasado simplemente ha pasado. No hay que repetir tal cual todo lo que pensbamos, decamos o hacamos, pues todo ha cambiado, pero se vuelve a empezar en el plano de las enseanzas polticas desde muy bajo, puesto que ya no est ese lazo con las experiencias pasadas, y eso creo que es un taln de Aquiles.

Hay una manera de militar a la carta: estoy muy activo en algunos momentos, muy pasivo en otros, mucho tiempo en las redes sociales, no mucho tiempo en la calle Y est la cuestin del arraigo social, que no se percibe como clave, pero el arraigo social en una sociedad precarizada no es lo mismo que en una sociedad donde no hay precariedad. Esa obsesin que tenamos del arraigo social no est presente hoy, al menos en Francia est muy poco presente.

Algunos se adaptan muy bien a esto, los que han hecho su nicho en luchas y crticas parcelarias, pero hay que cambiar el sistema incluso ms que antes, porque adems de la crisis social est la crisis ecolgica, y vamos hacia el desastre total. No cambias el sistema sin un pensamiento poltico y una reflexin estratgica. No tengo nada contra las experiencias locales, creo que son muy importantes, tambin para arraigar la lucha, acumular experiencias, pensar formas de resistencia, y creo que las formas territoriales de resistencia son clave ahora, mucho ms de lo que eran antes, tambin porque ya no hay bastiones obreros. As es que estoy a favor de la renovacin de las formas de lucha, las convergencias, las resistencias, las alternativas, las prcticas Pero hay una especie de marcha atrs en la construccin de una reflexin poltica y una visin estratgica, y creo que ha alcanzado lmites, y eso se ha producido con el cambio del mundo y es uno de los aspectos de nuestra derrota.

Despus de la esperanza, el desaliento, y un punto de inflexin para la izquierda radical en Europa, escribi usted sobre la experiencia de Syriza en Grecia. Qu pasa con los partidos de la izquierda europea que pugnan por gobernar? Se puede lograr una transformacin social desde la institucin?

No creo que se pueda hacer una transformacin social desde la institucin, pero eso no quiere decir que no nos presentemos a las elecciones. Pienso que el centro de gravedad de una organizacin que se quiere revolucionaria o quiere transformar la sociedad es el arraigo social. Ser potente en las instituciones y dbil en arraigo social es entrar en una contradiccin extremadamente difcil. Puede pasar, y es un poco lo que ha pasado, en Grecia, en Espaa, en Francia con la France Insoumise, donde hay un desfase entre el momento de las grandes movilizaciones sociales y el contragolpe electoral con el que una izquierda ms o menos radical es elegida. No es simultneo. Eso es una dificultad objetiva, es una situacin complicada.

En segundo lugar, puedes encontrarte en una situacin contradictoria de tensin, sobre todo cuando eres ms fuerte en el plano institucional que en el plano social, y eso es muy peligroso. Es lo que pas con la izquierda del PT en Brasil y eso explica muchas cosas. La eleccin est clara. Tsipras y la direccin de Syriza deberan haber elegido ser derrotados, recibieron el mandato de aplicar un programa, fueron validados por un referndum y se convirtieron en los agentes de la contrarrevolucin, y eso es lo peor de todo. Es mejor resultar perdedor y organizar la resistencia en la oposicin. Era una eleccin muy sencilla. Se trataba de decir no a la UE, si somos vencidos, lo somos, organizamos la resistencia social y poltica, pero no somos nosotros quienes cargan con la responsabilidad de las reformas austeritarias que se llevaron a cabo, porque cuando haces eso te desarmas completamente.

Despus creo que hay una situacin muy complicada en un pas como Francia. La idea de que hay que presentarse siempre a todas las elecciones no me convence. Primero, cuesta caro y una parte importante de tu dinero, de la preocupacin de tus direcciones, de tus fuerzas se ponen en un combate perdido en Francia. Hay quienes piensan que es todava importante que una verdadera izquierda se presente a las elecciones, y hay quienes piensan que las elecciones son siempre lo mismo, sea cual sea el resultado de los votos, son las mismas polticas Yo pienso que ahora la cuestin es muy complicada. Estoy a favor de no abandonar el campo poltico-electoral como campo de batalla, pero slo en las condiciones en que las fuerzas que se van a emplear merezcan la pena. Hace falta que la mayora de los esfuerzos de los militantes y de las direcciones sea por el arraigo social y no por la batalla electoral.

Hace falta autocrtica de los partidos polticos de izquierdas sobre la desconexin de la realidad en la calle?

S. Creo que hay distintos niveles. Hay niveles profundos que no dependen de la organizacin, hay una verdadera victoria del neoliberalismo, que ha introducido concepciones individualistas neoliberales muy difundidas, hay una generacin para la que aquello por lo que luchbamos, el trabajo a jornada completa e indefinido, ya ni se concibe como algo a conseguir, sino ms bien cmo te las apaas con los trabajos mltiples, precarios, sucesivos, etc.

Pero adems de estas cuestiones profundas, si miras la France Insoumise, de Mlenchon, no quiere un verdadero arraigo social, porque eso significa que tiene que haber representaciones de tu arraigo social, y una direccin que proceda o sea validada por ese arraigo. En ese caso, la France Insoumise debera vivir con muchos polos de direccin cuya historia est ligada a ese arraigo, y es algo que Mlenchon no quiere

Mlenchon no es una alternativa? Qu autocrtica hace, tambin, el Nouveau Parti Anticapitaliste, en el que usted milita, y que se encuentra tremendamente debilitado?

Antes de tirar la piedra a Mlenchon, debo tirarnos la piedra a nosotros [el Nouveau Parti Anticapitaliste]. Si Mlenchon ha podido ganar como ha ganado un gran espacio electoral y una representacin parlamentaria que no es tan amplia pero le permite tener un grupo, es primero porque nosotros hemos fracasado, y no hemos fracasado por su culpa. Debemos reflexionar sobre nuestros propios fracasos y nuestros xitos. Estamos muy debilitados. Todas las organizaciones de extrema izquierda lo estn. La LCR [Ligue Communiste Rvolutionnaire] ya no existe. Se dice que est en el NPA, pero el NPA no es la continuidad de la LCR, que ha desaparecido completamente. Y aquellos que han dejado el NPA para construir otra cosa tampoco son la continuacin de la LCR. La LCR estaba ya minada en el interior cuando lanzamos el NPA, que no era una mala idea, pero que no funcion como pensbamos.

La France Insoumise ha ganado la apuesta en cierta medida en el plano del reagrupamiento poltico de la izquierda radical, primero porque nosotros fracasamos, y tambin porque sintieron el momento, como Macron.

En las ltimas movilizaciones, se ven dos posibilidades. La France Insoumise puede ponerse al servicio de un agrupamiento que se ha expresado en las manifestaciones recientes y en el que hay sindicalistas, formaciones de extrema izquierda, asociaciones mltiples, que puede ser el marco en el que lo poltico y lo social se encuentren, pero eso significara que la France Insoumise no impone su hegemona.

En la manifestacin del 5 de mayo, que fue convocada al margen de la France Insoumise por un colectivo de organizadores amplio, y Mlenchon y la France Insoumise llevaron un gran autobs de dos pisos que dominaba fsicamente toda la manifestacin y en el que Mlenchon arengaba a las masas. La visibilidad estaba completamente secuestrada por ese autobs.

Las fuerzas son dbiles. Incluso el arraigo social de la France Insoumise es dbil. Hay un xito electoral, pero ya conocemos esta historia, ya la hemos visto antes. Es de nuevo un marco en el que hay una brecha entre el xito electoral y la realidad del arraigo social. En una situacin en la que las fuerzas organizadas en el sentido ms amplio del trmino, es decir, los que luchan permanentemente, sea cual sea la forma, son muy variadas en Francia. En esta situacin que no es buena, con un conjunto de formas de lucha extremadamente diversificadas en sectores mltiples y con concepciones mltiples (pienso que tenemos mucho que aprender de Notre-Dame-des-Landes), hay que partir de que esta diversidad extrema hace la vitalidad de las resistencias sociales y polticas en Francia hoy.

Por otro lado, en el plano de la representacin poltico-institucional, todo lo que no sea la France Insoumise es casi invisible. sa es la gran cuestin que se le plantea a Mlenchon: debe ayudar a reunir la diversidad y en ese momento la France Insoumise debe dejar a la diversidad de organizadores tener visibilidad, segn una realidad que es muy diversa, pero entonces la France Insoumise no debe ir con un autobs de dos pisos, y si lo hace se siente que quiere hegemonizar en su propio provecho la participacin de todos los dems. Los dems son conscientes de que la France Insoumise es la fuerza poltico-electoral ms capaz, no tiene contrincante en ese plano, pero no por ello van a aceptar ser borrados.

Tambin entiendo el problema para Mlenchon: si participa y favorece ese agrupamiento de la multiplicidad de las resistencias, de las formas de lucha, de los modos de organizacin, quiere decir que deber trabajar cada vez ms con la diversidad, y eso significa compromisos, negociaciones, discusiones, y no que Francia Insumisa siga libre de hacer lo que quiera, como quiera, cuando quiera Hay una eleccin que hacer.

Usted es especialista en Asia, y lleva en contacto con diversos movimientos de lucha en el continente desde 1974. Es posible tejer luchas comunes frente a lgicas de competencias impuestas por la deslocalizacin de empresas? Qu podemos aprender de esas luchas?
De Asia y del Sur podemos aprender muchsimas cosas. Un ejemplo, todo el trabajo de anlisis de la deuda como medio de control poltico que se ha hecho en relacin a la utilizacin de la deuda en el Sur. Cuando el FMI se interes por nosotros, se mostr que todo el anlisis que se haba hecho sobre la funcin de la poltica de la deuda en el Sur era vlida para Europa.

Otro ejemplo: en un pas como Francia antes el paro era un periodo entre dos empleos, pero el paro se extendi y se convirti en permanente para una serie de gente, y hay zonas enteras con una alta tasa de desempleo, donde todo est precarizado. Cmo organizar eso? En el tercer mundo hay dcadas de tradicin de organizacin de los pobres urbanos. Hay muchsimo que aprender de todo ese trabajo, porque aqu no tenemos experiencia. Porque no exista en la sociedad antes, porque los sindicatos, en Francia, por ejemplo, tienen mucha tradicin de intervencin en la empresa, pero muy poco en el medio que rodea a la empresa.

Pienso que no es slo una cuestin de solidaridad de nosotros hacia ellos, sino que tambin hay cada vez ms combates comunes. Con el orden neoliberal mundial las mismas polticas se aplican en el mundo entero. Hay dos aspectos de la solidaridad: os ayudamos en vuestra lucha y adems llevamos una misma lucha. Y el espacio de llevamos una misma lucha es ahora mucho ms grande que antes porque estamos siendo golpeados por las mismas polticas. Esto es una base que es muy favorable a un nuevo internacionalismo, y que se ha sentido cuando se ocuparon las plazas en todo el mundo.

Pero, desgraciadamente, con el fin de la dinmica de los foros sociales mundiales, tenemos mucho que aprender Estamos muy en retraso, con la paradoja de que el Foro Social Europeo ha muerto cuando la crisis europea estall.

Y el problema tambin es que el movimiento sindical internacional no est organizado. Sobre el tema de luchar cuando hay una deslocalizacin y fragmentacin de la cadena de produccin sobre una serie de pases, son necesarias respuestas del mundo sindical. No hay un equivalente de La Va Campesina para las luchas obreras. Es un taln de Aquiles. Se han hecho campaas importantes para la mejora de las condiciones de seguridad de los trabajadores de Bangladesh del textil y el calzado, pero es caso por caso, no es el movimiento sindical internacional el que se organiza y responde.

Se dan todos los ingredientes para un nuevo internacionalismo: hay algunos elementos de ese nuevo internacionalismo que se estn estableciendo, aunque hay un obstculo monumental en la izquierda radical, es lo que llamamos el campismo, es decir, hay una parte muy importante de la izquierda radical internacional que se centra en las relaciones entre poderes, gobiernos, estados, y no sobre los objetivos, y por ejemplo no van a criticar a Assad o Rusia porque el enemigo principal son los Estados Unidos. Eso es mortal. El campismo es la muerte del internacionalismo. Y otro obstculo son las burocracias sindicales internacionales.

Por ltimo, uno de los temas cruciales hoy es el de los migrantes. Se ha producido una explosin de los niveles de desesperacin. Hubo un periodo en el que un filipino migrado a Estados Unidos tena un trabajo muy duro, pero al final se converta en ciudadano y construa una nueva nacin, y si migrabas a Alemania, haba desgarros sociales, culturales, etc., pero encontrabas un trabajo que estaba muy por encima del trabajo que tenas en el pas de origen. Y despus se produjo el principio de la emigracin de desesperacin, primero por la pobreza (la maestra filipina que no puede vivir de su salario y que se convierte en domstica sin papeles en Italia), y luego con las guerras y la crisis ecolgica. Estamos en un mundo en el que la cuestin de la migracin de la desesperacin, que es muy diferente de las migraciones anteriores, en las que haba esperanza, es un sntoma de en qu mundo vivimos hoy, es uno de los ejemplos ms aterradores de la naturaleza del mundo en el que el neoliberalismo mundial nos ha hundido.

@GLAMARLO

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/global/pierre-rousset-desarrollo-globalizacion-neoliberal-no-es-consecuencia-mayo-68



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter