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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2018

Condena las crueldades del comunismo, pero no olvides el terrible historial del capitalismo

Owen Jones
eldiario.es


Un fantasma se cierne sobre los medios de comunicacin britnicos: el fantasma de las opiniones negativas sobre el capitalismo. Desde que la escritora Ash Sarkar pronunci las palabras "soy comunista, idiota!" en una cadena de televisin, la derecha se retuerce horrorizada. La rapidez con que los analistas han salido a responder al comentario improvisado de Sarkar es profundamente reveladora.

Desde que hace un ao Jeremy Corbyn arrebat la mayora a los conservadores, la derecha est aterrada al sentir que est perdiendo la guerra ideolgica. El accidental rescate de Sarkar de la visin del comunismo de Marx una sociedad sin Estado, sin clases, en la que la mayora de la humanidad se haya librado del trabajo asalariado como contraposicin al totalitarismo estalinista hizo que la revista Elledeclarara que Sarkar es "literalmente comunista y literalmente nuestra herona". The Telegraphreflexion: "El comunismo mat a millones de personas. Por qu es guay llevarlo en una camiseta?" A su vez, segn la opinin de Douglas Murray de the Spectator, Sarkar no es mejor que una fascista.

No me malinterpretis: los regmenes que tomaron el nombre de "comunistas" desde Stalin a Pol Pot cometieron crmenes monstruosos e inenarrables. Pero para la derecha, un resurgimiento del inters en la visin del comunismo marxista anterior al estalinismo es el ejemplo ms sorprendente y escalofriante del propio colapso de su supremaca ideolgica: "comunismo" es sinnimo de millones de muertes y nada ms que eso. Por el contrario, presentan al capitalismo como una mquina de prosperidad humana, sin culpa ni sangre.

La historia del capitalismo es algo ms complicada que eso. Si queris leer una efusiva alabanza al capitalismo, la encontraris en el Manifiesto comunista de Marx y Engels: el dinamismo revolucionario de los capitalistas, escribieron, haba creado "maravillas que superan a las pirmides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales gticas". Pero el capitalismo es un sistema econmico manchado con la sangre de innumerables millones de personas.

Por supuesto que eso no es una excusa para los horrores del estalinismo: el modelo totalitario que cre y export el rgimen de Stalin le quit a millones de personas su libertad y en muchos casos tambin su vida. De igual forma, no debemos olvidar las millones de vidas que se perdieron en la China maosta por los asesinatos y la hambruna. Aun as, la lista de crmenes del comunismo no ayuda a los campeones del capitalismo tanto como ellos quisieran.

Segn el Libro negro del comunismo, un nada respetable punto de referencia para la derecha, casi cien millones de vidas humanas perecieron a manos de los autodenominados regmenes "comunistas", la mayora vctimas de Mao Zedong en China. El economista Amartya Sen, ganador del premio Nobel, seala que entre 23 y 30 millones de personas murieron como consecuencia de las catastrficas del Gran Salto Adelante de Mao, a fines de los aos 50 y principios de los 60.

Pero Sen tambin destac en un artculo de 2006 que a mediados del siglo XX China e India tenan la misma esperanza de vida, unos 40 aos. Tras la revolucin china, la cifra cambi drsticamente. En 1979, la China maosta tena una esperanza de vida de 68 aos, 14 ms que la India capitalista.

El exceso de mortalidad en la India capitalista en relacin a la China comunista se estima en la horrorosa cifra de cuatro millones de vidas humanas al ao. Entonces por qu India no se estudia como un caso de la naturaleza homicida del capitalismo?

Desde un comienzo, el capitalismo se construy sobre los cadveres de millones de personas. Desde el siglo XVII en adelante, el trfico de esclavos a travs del Ocano Atlntico se convirti en un pilar del capitalismo emergente. Mucha de la riqueza de Londres, Bristol y Liverpool que fue alguna vez el mayor puerto de esclavos de Europa naci del trabajo de los africanos esclavizados.

El capital acumulado gracias a la esclavitud en las plantaciones de tabaco, algodn y azcar dio pie a la revolucin industrial en Manchester y Lancashire, y muchos bancos pueden actualmente rastrear en la esclavitud el origen de sus fortunas.

Incluso cuando el comercio internacional de esclavos comenz a decaer, el dinero sangriento del colonialismo enriqueci al capitalismo occidental. India fue durante mucho tiempo una colonia del Reino Unido, la potencia capitalista ms eminente del mundo: como estudia Mike Davis en su libro Los holocaustos del fin de la era victoriana, unos 35 millones de indios murieron en una hambruna evitable, mientras que Reino Unido se llevaba del pas millones de toneladas de trigo.

India fue la gallina de los huevos de oro del capitalismo britnico, convirtindose en la mayor fuente de beneficios del pas a fines del siglo XIX. Occidente est construido sobre la riqueza que rob a aquellos que someti con un costo humano inmenso.

Ya era el siglo XX cuando Europa comenz a importar los horrores masivos que antes haba impuesto a otros. La Gran Depresin que sigue siendo la peor crisis capitalista ayud a crear las condiciones de descontento popular que llev al ascenso del nazismo. En los primeros tiempos del rgimen nazi, las grandes empresas, temerosas del poder de la izquierda alemana, pactaron con el nacionalsocialismo, ya que vean a los nazis como un instrumento contundente con el que atacar tanto al comunismo como al sindicalismo.

Las empresas alemanas hicieron grandes donaciones a los nazis, tanto antes como despus de su ascenso al poder, entre ellas el conglomerado industrial IG Farben y Krupp. Muchas empresas se beneficiaron del trabajo esclavo y del Holocausto nazi, incluyendo a IBM, BMW, el Deutsche Bank y el Grupo Schaeffler.

Es posible creer apasionadamente en el capitalismo, o simplemente resignarse a que es el nico sistema viable, pero tambin hay que reconocer que tiene sus sombras oscuras y sus complicidades con episodios sangrientos de la historia de la humanidad. Por supuesto que el suprimir la nocin de que existe una alternativa al capitalismo una que se apoya en valores y principios diferentes cumple una funcin poltica til.

Hace mucho que la izquierda radical y democrtica repudia la pesadilla del totalitarismo y ha reflexionado mucho sobre por qu sucedi. Pero muchos de los defensores irredentos del capitalismo no han podido analizar su propio pasado: polticos e historiadores respetables todava defienden al colonialismo, a pesar de sus grotescos horrores. No es justo atacar a los socialistas democrticos del siglo XXI utilizando los das ms oscuros del totalitarismo del siglo XX.

Aspirar a un mundo con abundancia material, libre del Estado y basado en la cooperacin no lo convierte a uno en un asesino totalitario. Incluso si piensas que eso no podra llegar a pasar jams, eso no significa que uno deba rendirse al fundamentalismo del mercado, mucho menos cuando el cambio climtico causado por un orden econmico insostenible amenaza con desatar el caos en nuestro planeta. Una nueva sociedad ms justa y ms democrtica est esperando a nacer, una que rompa definitivamente con todos los fallidos sistemas del pasado.


Fuente original: https://www.eldiario.es/theguardian/crueldades-comunismo-capitalismo-historial-horroroso_0_797220612.html

Traducido por Luca Balducci



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