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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2018

Entrevista a Razmig Keucheyan
Seremos testigos de un retorno del marxismo

La Izquierda Diario


Razmig Keucheyan es profesor de Sociologa en la Universidad de Burdeos (Francia). Es miembro del consejo editorial de las revistas Actuel Marx y Contretemps y autor de libros como Hemisferio Izquierda (2010) y La naturaleza es un campo de batalla (2014), as como de mltiples artculos sobre problemas de teora marxista. Tambin edit, con un estudio preliminar propio, una seleccin en francs de textos de los Cuadernos de la crcel de Antonio Gramsci titulada Guerra de movimiento y guerra de posicin (2012).

En esta entrevista repasamos el mapa de los pensamientos crticos trazado por l en Hemisferio Izquierda , la relacin entre la crisis en curso desde 2008 y las perspectivas del marxismo, la situacin de la clase trabajadora y su relacin con los movimientos de las mujeres y los inmigrantes, la relacin entre el marxismo y el problema de la crisis ambiental y su crtica de ciertas versiones mainstream de la teora de Gramsci que circulan en Francia.

Con Keucheyan tenemos distintas visiones sobre algunos fenmenos polticos o sobre la cuestin de democratizar el Estado, en la que l est ms cerca de Poulantzas, mientras nosotros defendemos el enfoque del marxismo clsico. No obstante estas diferencias, consideramos muy destacable su tentativa de trazar una visin de conjunto sobre los principales debates tericos de las ltimas dcadas, incluyendo autores de Estados Unidos, Europa, Asia, frica y Amrica Latina. Gran conocedor de la tradicin marxista y de la historia intelectual reciente, su trabajo es una contribucin fundamental en este sentido, ms an en una poca en la que entre la intelectualidad abunda la super-especializacin y el culto a la parcialidad.

Por ltimo, destacamos su valoracin de la experiencia de lucha de los trabajadores de Onet , conflicto que el ao pasado logr un importante triunfo de un sector especialmente precarizado de la clase trabajadora en Francia, a los que Keucheyan llama, con razn, los verdaderos herederos de Gramsci.


Fotografa: Verso Books

Vens trabajando sobre un "mapa" de las teoras crticas. Primero te quera preguntar por qu considers que el "mapeo" tiene una connotacin estratgica y cules son las principales "teoras crticas" en la actualidad...

En el campo de batalla, un ejrcito necesita buenos mapas. Un mapa te dice dnde se ubica tu oponente, quin es, sus fortalezas y debilidades, y por lo tanto cmo atacar. Un mapa debera tambin proveer informacin sobre el terreno, de qu est hecho, y sus potencialidades. Hacer la guerra en ciudades o en la selva, por ejemplo, requiere diferentes planes de batalla y armamentos. Por supuesto, solamente en la ficcin de Jorge Luis Borges un mapa es una reproduccin exacta de la realidad. Un mapa es por definicin una aproximacin o una simplificacin. Su propsito especfico es representar una realidad compleja en trminos simplificados. Ms an, para la misma realidad pueden coexistir varios mapas, con diferentes funciones. La cartografa, en suma, es una condicin de la estrategia. Es por esto que siempre fue controlada por el Estado y los militares.

Mapear las teoras, y en especial las teoras crticas, es parte del esfuerzo ms general de hacer un mapa de la coyuntura poltica actual. Obviamente, las cosas no han ido bien para la izquierda reformista o revolucionaria durante el siglo XX. La propia idea de revolucin est en crisis lo cual no quiere decir que ya no sea relevante. Lo sigue siendo y mucho, en mi opinin.

Uno tiene que ser lcido y admitir que las fuerzas y teoras de la izquierda estn ahora en un proceso de reconstruccin que puede llevar tiempo. El siglo XXI es como un continente desconocido para nosotros y deberamos tratar de representarnos este campo de batalla con mapas precisos. Eso es lo que intento hacer en mi libro Hemisferio Izquierda. Un mapa de los nuevos pensamientos crticos .

Las teoras crticas contemporneas son numerosas. Asistimos a un proceso de fragmentacin de las teoras crticas. Esto refleja la fragmentacin de los sujetos polticos en curso por lo menos desde 1970. Desde el nacimiento del movimiento de la clase obrera en la primera mitad del siglo XIX, el proletariado fue central en la izquierda como un agente de cambio social y poltico. Siempre coexisti con otros sujetos, cuya influencia poltica era, sin embargo, menos importante.

Hoy, la clase obrera sigue existiendo por supuesto, pero su centralidad poltica en la izquierda se ha debilitado. Ms an, es ms diversa desde un punto de vista profesional y tnico, lo cual hace ms difcil su representacin poltica.

Otros movimientos el movimiento de mujeres, o el de las organizaciones de derechos civiles y antirracistas por ejemplo han ganado impulso, al igual que las teoras que ponen a estos movimientos en el centro de su visin del mundo moderno.

Luego te voy a hacer una pregunta sobre esto ltimo que plantes. Pero antes quiero hacerte una consulta sobre otro tema ms global. Una de las debilidades que seals en las teoras crticas actuales es la ausencia de la cuestin estratgica, que en el marxismo est relacionada con las ideas de crisis y revolucin. Qu influencia tiene para vos la crisis que surge en 2008 sobre este mapa de las teoras crticas y qu fortalezas puede tener el marxismo en este aspecto?

Desde los aos 80, las teoras crticas no-marxistas volaron alto: el postestructuralismo, los estudios culturales, los estudios poscoloniales, la teora del reconocimiento de Axel Honneth (tercera generacin de la Escuela de Frankfurt), el igualitarismo radical de Jacques Rancire. En las teoras crticas del siglo XX, el marxismo en sus distintas formas sola ser hegemnico en muchos pases. Pero no lo es ms.

Estas teoras crticas no-marxistas son muy diferentes unas de otras. Sin embargo, comparten al menos dos suposiciones. Primero: las clases dejan de ser centrales en su visin del mundo moderno. A veces son algo completamente ausente, o de importancia secundaria.

En segundo lugar, estas teoras son desconfiadas de cualquier forma de totalizacin, o representacin del mundo moderno como un sistema coherente de algn tipo. Esto explica por qu el concepto de capitalismo no puede encontrarse en ellas.

Ahora bien, vos pods esforzarte por olvidar la existencia del capitalismo. Pero el capitalismo no se va a olvidar de vos. En otras palabras, la explotacin capitalista y la alienacin estn vivas y coleando. La crisis que comenz en 2008, que es parte de una crisis orgnica, como dijera Gramsci, y que todava est en curso, lo dej abundantemente claro.

Esta crisis est provocando un cambio en las relaciones de fuerza entre las teoras crticas. La teora poscolonial o Jacques Rancire, por ejemplo, simplemente no tienen mucho que decir sobre la crisis del capitalismo. Esto es porque no tienen mucho que decir sobre el capitalismo como tal. Quines son hoy los tericos que nos ayudan a entender la dinmica de la crisis? Leo Panitch, Nancy Fraser, Robert Brenner, Perry Anderson, Ellen Meiksins Wood, Anwar Shaikh, Giovanni Arrighi, Claudio Katz, Mike Davis, Grard Dumnil todos ellos marxistas de algn tipo u otro.

Por lo tanto, pienso que seremos testigos de un retorno del marxismo en los aos por venir. Cuando el marxismo retorna, sin embargo, nunca retorna en las mismas formas que en el pasado. La historia del marxismo muestra que mientras mantiene los aspectos centrales de la visin del mundo marxista, se somete a un proceso de mutacin conceptual, que le permite comprender los principales elementos de la nueva coyuntura.

Por ejemplo, hay una teora de las finanzas en Marx y el marxismo clsico. En su libro El capital financiero , publicado en 1910, Rudolf Hilferding ha desarrollado un abordaje que todava es relevante hoy. Pero est claro que la financierizacin del capital desde los aos 70 requiere a los marxistas trabajar para entender el funcionamiento de esta fase particular de la historia del capitalismo. Y esto es precisamente lo que muchos marxistas contemporneos han hecho. Los marxistas deberan apreciar los tesoros de su tradicin, pero tambin estar listos para innovar frente a nuevos desarrollos.

 

 

 

Hablando de los nuevos problemas y volviendo a lo que decas antes sobre la clase trabajadora en la actualidad... en una gran parte de las teoras crticas, la clase trabajadora ha sido desplazada como sujeto de emancipacin en favor de otros colectivos. Sin embargo, hay movimientos cuyos integrantes puede ser definidos como clase trabajadora por su condicin social, ms all de que su principio de activacin pueda ser a partir de movimientos que reivindican una identidad distinta a la de clase, por ejemplo las mujeres que son la mayora de la clase trabajadora a nivel internacional o los inmigrantes que son una parte fundamental de la clase trabajadora en las ciudades europeas. Se puede pensar que estos movimientos en lugar de desarrollarse por separado permitan revitalizar el movimiento obrero?

Absolutamente. Como deca Stuart Hall, en algunos contextos histricos, la raza es la forma en que ciertos segmentos de las clases populares experimentan subjetivamente la condicin de clase. Lo mismo puede decirse del gnero y otras formas de identificacin poltica.

Esto no significa, sin embargo, que todas las relaciones sociales en el mundo moderno pueden ser reducidas, en ltima instancia, a la clase. Raza y gnero tienen una dinmica relativamente autnoma por s mismas. Pero esto significa que todos los oprimidos comparten un inters material en construir un movimiento comn. Por lo tanto, el movimiento obrero est aqu para quedarse, sin duda, an si est experimentando una profunda crisis desde fines del siglo XX. Atraves muchas crisis durante su larga historia.

Las preguntas difciles para nosotros en la actualidad incluyen las siguientes. La primera, el centro de gravedad del movimiento obrero en el siglo XXI estar en el Sur global o permanecer en el Norte? Hay poderosos movimientos obreros en ascenso en China, India, Sudfrica o Brasil, con especificidades nacionales. Del otro lado, en Estados Unidos y algunos pases europeos, el socialismo democrtico volvi a la agenda poltica, con las campaas de Bernie Sanders y Jeremy Corbyn, o con Jean-Luc Mlenchon en Francia. Estos lderes y movimientos tienen sus limitaciones, y los marxistas deberan ser crticos de ellos. Pero uno tiene que reconocer tambin que todos ellos hablan el lenguaje de clase de una forma u otra, a menudo mezclndolo con otros elementos discursivos.

Segunda pregunta: qu tipo de organizaciones polticas debera construir el movimiento obrero? Durante el siglo XX, los partidos revolucionarios evolucionaron y se adaptaron a las circunstancias. Actuar en una dictadura o en una democracia importa mucho para el tipo de intervencin poltica que el movimiento obrero debe asumir. En una palabra, el partido de vanguardia de Lenin no es el partido de masas de Togliatti. Entonces, cules deberan ser las formas polticas revolucionarias relevantes en la actualidad?

Respecto de lo que decs sobre que las formas de organizacin poltica no pueden ser siempre las mismas creo que es cierto. Pero no me queda claro cmo se podra rescatar al PCI de Togliatti, que sostuvo una poltica de "unidad nacional" a la salida de la guerra, despus la "va italiana al socialismo" y el "compromiso histrico"...

Es cierto, no estoy abogando por un retorno al comunismo de posguerra en absoluto. El PCI y tambin el Partido Comunista Francs, que todava existe en la actualidad, se volvieron fuerzas estabilizadoras para sus capitalismos nacionales, ms que partidos revolucionarios. Pero esto no significa que no haya lecciones que sacar de sus historias, especialmente sobre el modo en que fueron capaces de organizar la vida cotidiana de cientos de miles de personas de la clase obrera. En Francia por lo menos, la extrema izquierda no comunista siempre fue ms de clase media, a menudo con un alto "capital cultural", ms que clase obrera.

Siguiendo la reflexin sobre los nuevos problemas, otro de los temas sobre las que trabajs es la ecologa y su relacin con la cuestin de clase. En el marxismo clsico, la idea del comunismo est asociada tanto a la reconciliacin del gnero humano con la naturaleza como a una liberacin de las "fuerzas productivas", es decir, a una abundancia relacionada con una utilizacin colectiva de las conquistas cientficas y tecnolgicas producto de la socializacin. En qu medida la crisis ecolgica incide sobre la manera de abordar la relacin entre sociedad y naturaleza en un proyecto socialista?

El marxismo ecologista es una de las tendencias ms interesantes del marxismo contemporneo, con autores como John Bellamy Foster, Jason Moore, Daniel Tanuro, Andriana Vlachou, Michael Lwy, James OConnor, Ted Benton La capacidad de adaptarse a los desafos intelectuales de una nueva poca es el principal criterio con el cual uno puede juzgar la vitalidad de una tradicin poltica. Y pienso que es bastante obvio que el marxismo ha pasado esta prueba. Tericamente, el marxismo me parece de lo ms interesante hoy en da. El problema es que ha perdido su influencia poltica sobre las clases populares. La conexin entre la teora y la prctica que es tan vital para el marxismo se ha debilitado, y en muchos pases ha desaparecido completamente.

Hay dos formas de ver la relacin entre el marxismo y la crisis ambiental. Ambas son interesantes. La primera es volver a leer a Marx y la tradicin marxista, y demostrar que tenan una conciencia bastante clara de los desastres ecolgicos provocados por el capitalismo. Esto, por ejemplo, es lo que John Bellamy Foster hace en su maravilloso libro sobre La ecologa de Marx .

O uno puede usar las categoras marxistas valor, clases, fetichismo, imperialismo... para dar cuenta de la crisis ambiental, en una forma ms emprica. Esto requiere a menudo adaptarlas a la realidad actual, una realidad que Marx por definicin no conoci. He intentado contribuir con esta segunda tendencia del marxismo ecologista con mi libro La naturaleza es un campo de batalla .

Para darte un ejemplo: un punto crucial, a menudo pasado por alto, es que la relacin entre el capitalismo y la naturaleza nunca es inmediata. Est siempre mediada por el Estado. Como deca Marx en su famosa cita de los Grundrisse , La tendencia a crear el mercado mundial est dada en el concepto mismo del capital. Sin embargo, para circular por todo el mundo, las mercancas necesitan infraestructuras: medios de transporte y comunicacin, sistemas de energa. Esas infraestructuras simultneamente destruyen y producen naturaleza. Ahora bien, quin es responsable de construir, mantener y renovar estas infraestructuras? El Estado lo es a menudo. Por lo tanto el Estado capitalista debera ser visto como un poderoso productor-de-naturaleza en las manos de las clases dominantes. El propsito de este instrumento es ayudar al capitalismo a expandir su lgica a travs del planeta, para garantizar lo que Marx llamaba condiciones de produccin.

Por lo tanto, uno de los objetivos de los movimientos progresistas y revolucionarios debera ser recuperar control del Estado, para democratizarlo tanto como para cortar su conexin con el proceso de valorizacin capitalista.

En un artculo escrito hace unos meses dijiste que los huelguistas de Onet eran los verdaderos herederos de Gramsci, por qu?

Curiosamente, Gramsci se ha puesto de moda en Francia en los ltimos cuatro o cinco aos. Pero de moda de una mala manera. Polticos y periodistas del sistema han adquirido el hbito de citar o citar mal, ciertos pasajes de los Cuadernos de la crcel , especialmente aquellos sobre el frente cultural, la necesidad de dar una batalla cultural de ideas, y aquellos sobre los fenmenos morbosos, que aparecen en tiempos de crisis.

En Francia, como en otros pases, las fuerzas e intelectuales de derecha se han interesado en Gramsci. Alain de Benoist, el principal pensador detrs de la Nueva Derecha (de extrema derecha) escribi un famoso ensayo en los aos 80 titulado Por un gramscianismo de derecha. En este texto, l declara que para recuperar poder despus de los movimientos del 68, la derecha y la extrema derecha deban primero ganar las batallas culturales. Esta es la principal idea del concepto de metapoltica de Benoist. Es interesante notar que Alain de Benoist ha tenido una gran influencia sobre el movimiento Alt Right en Estados Unidos.

Todos estos polticos e intelectuales olvidan el simple hecho de que Gramsci era un marxista y su perspectiva del mundo moderno se basaba en las clases. Para Gramsci el frente cultural no puede ser considerado separado del frente econmico y del frente poltico.

Onet es una empresa francesa de limpieza. En 2017 algunos de sus empleados en las afueras de Pars fueron a la huelga contra los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo. Eran no solamente trabajadores pobres, sino tambin muchos de ellos recientes inmigrantes en Francia, algunos indocumentados. En ese momento, publiqu un artculo en Le Monde Diplomatique diciendo que si Gramsci estuviera vivo hoy, hubiera volcado toda su energa en apoyar a estos trabajadores. Los trabajadores de Onet representan la nueva clase obrera de la que estbamos hablando antes. Gramsci siempre estuvo atento en la bsqueda de nuevas formas de praxis anticapitalista. De acuerdo con l, el frente cultural es parte de una estrategia revolucionaria ms amplia, cuya meta final es superar el capitalismo.

Fuente: http://izquierdadiario.com/Seremos-testigos-de-un-retorno-del-marxismo



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