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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2018

El da que ubericen tu trabajo ser demasiado tarde para reaccionar

Yago lvarez
El Salto

La lucha de los taxistas va mucho ms all que la simple proteccin de su sector, es una batalla en una guerra contra la precarizacin y atomizacin del empleo


Si algo ha conseguido el capitalismo ha sido la atomizacin del empleo. La descomposicin de la fuerzas sindicales mediante el desmantelamiento de la estructura de los trabajos y de los lugares donde se realizan. Esto no es algo que se haya inventado o haya arrancado con las nuevas tecnologas en la ltima dcada. No es algo atribuible a ninguna aplicacin de mvil o a ningn visionario fundador de startups por s solo. Es algo que viene de muy lejos y que lleva dcadas en marcha. La proliferacin de restaurantes de fast food que se abastecen de una plantilla de estudiantes que creen que va a ser su trabajo mientras se sacan la carrera; la subcontratacin y deslocalizacin de la produccin fabril a pases donde no se respetan los derechos laborales y sindicales; la trampa del emprendimiento como nueva forma de explotacin laboral. Como explica el socilogo Jorge Moruno, en su libro No tengo tiempo (Akal, 2018), lo que hizo el neoliberalismo fue deshilachar el tejido social, el pueblo armado, el contrapoder social, crear un desierto social mediado nicamente por las relaciones de consumo, por la subjetividad de la empresa y por patrones de conducta basados en la competitividad.

Esa dispersin de los empleados y desaparicin de los lugares fsicos de produccin donde la plantilla tena el tiempo de conocerse y unirse, las fbricas, es la estrategia de un neoliberalismo que, desde tiempos de Thatcher, se dio cuenta de que la nica manera que tena de avanzar en su plan era acabar con la fuerza sindicalista atomizando cada vez ms el empleo. Separando cada vez ms a los y las trabajadoras. Rompiendo o transformando la relacin laboral empleado/empresario. Inventando nuevas formas de explotacin laboral. Y la ltima vuelta de tuerca, aunque tampoco sea nada nuevo, provocar la confrontacin interna de la clase obrera. Conseguir que llamemos privilegiados a los sectores que simplemente han conseguido mantener ms derechos que el nuestro. Que no se han doblegado a la precarizacin. Que tienen una mayor fuerza de negociacin al tener la posibilidad de paralizar una ciudad entera.

Lo que est ocurriendo estos das con la huelga de los taxis contra Uber y Cabify no es ms que una consecuencia de esa lucha. Estas empresas turbocapitalistas -por favor os pido que dejis de llamarlo economa colaborativa- han atomizado ms el empleo. Han separado a sus trabajadores con la excusa de que son (falsos) autnomos. Han descompuesto la relacin de empleado con su empresa. Han precarizado hasta lo inimaginable el trabajo de taxista. Han bloqueado, de momento, la posibilidad de que dichos conductores, muchos de ellos desesperados tras estar varios aos en situacin de desempleo, se puedan autoorganizar para pedir una mejora laboral, porque a la mnima queja o fallo en tu trabajo te desconectan, que es como ahora llaman al despido en este tipo de empresas. La transformacin es tal que han conseguido modificar incluso el concepto "despido".

Y no, no es solo en los taxis. No es nicamente en el sector de repartidores de comida o paquetera. No es ni tan siquiera un mal de aquellos empleos que se rigen por una aplicacin de telfono. Esta uberizacin del empleo se est extendiendo cada vez ms. La atomizacin del empleo, encarnada en la figura del falso autnomo que compite ferozmente con sus compaeros por obtener un encargo o un bolo (en ingls gig, de ah el trmino gig economy, mucho ms correcto para este tipo de trabajos que economa colaborativa) cada vez ms precario, ha llegado a las fbricas crnicas de Sueca (Valencia), a los repartidores de prensa, a los puestos de enfermera o al servicio de fontaneros a domicilio en el Reino Unido, a los pilotos de compaas areas, a la enseanza y a cada vez ms profesiones donde el empresario es capaz de abaratar algo a base de precarizar un empleo y provocar la lucha encarnizada por dichos bolos.

La uberizacin del empleo est aqu, y si crees que a ti no te va a pasar o que tu sector es intocable, te equivocas. A lo que nos enfrentamos no es a unas plataformas online que gracias a la libre competencia han flexibilizado el mercado laboral de los sectores privilegiados. Nos enfrentamos a la modificacin de la relacin laboral entre trabajador y empresario. Entre el capital y la fuerza de trabajo. La prdida de la lucha de clases porque estaremos demasiado ocupados por sobrevivir en una lucha contra nuestros iguales. La uberizacin del empleo no es ms que la pura y antigua superexplotacin del capitalismo, tal y como dijo el antroplogo y activista David Graeber en una entrevista a este mismo medio. Ante esas nuevas metodologas de superexplotacin, debemos pensar y concretar nuevas formas de lucha que puedan ser articuladas por todos los sectores y no solo por aquellos que pueden paralizar una ciudad o una estiba.

Las chicas y chicos de Mensakas, una cooperativa de reparto de comida que pretende crear trabajo digno y que naci de las y los riders explotados por Deliveroo, han mostrado una va: organizacin y lucha contra esa atomizacin mediante redes sociales, creacin de un sindicato en un puesto laboral que hasta hace bien poco pareca imposible y la creacin de una alternativa laboral justa y digna para competir con los turbocapitalistas. Deberamos tomar nota de este ejemplo.

Las redes sociales en estos das de la huelga de taxis es una buena muestra de esa confrontacin dentro de la misma clase obrera. Lees mensajes donde se llama privilegiados a sectores que han defendido sus derechos. Donde se ve una barbaridad un sueldo de 2.000 euros mensuales porque nos hemos acostumbrado a la precariedad. Donde se sigue comprando el discurso de que un conductor de Uber o un repartidor de Glovo son emprendedores que tienen derecho a participar en la libre competencia. El panorama es desolador y, mientras sigamos actuando as, la uberizacin de la economa no deja de avanzar. Un avance cada vez ms normalizado y difcil de revertir. Si no haces nada para apoyar esta lucha, ests de acuerdo o no con las reivindicaciones de los taxistas, la uberizacin del trabajo te tocar a ti algn da, pero entonces ya ser demasiado tarde para darte cuenta y cambiarlo.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/falsos-autonomos/huelga-taxis-dia-uber-ubericen-trabajo-tarde-para-reacciona



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