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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2018

El presidente Trump contra el Orden Mundial
Una tempestad en una tetera?

James Petras
Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin por Carlos Riba Garca


Introduccin

Lderes polticos, expertos mediticos y periodistas han saturado al pblico de todo el mundo con afirmaciones y acusaciones al presidente Trump de quien dicen que est destruyendo el Orden Mundial, debilitando las alianzas histricas, los valores occidentales, las organizaciones comerciales mundiales y violando las constituciones e instituciones nacionales e internacionales.

En Estados Unidos, algunos legisladores, jueces y lderes de ambos partidos han acusado al presidente Trump de ser un traidor por confraternizar con el presidente ruso Putin y serle funcional.

Esta nota analizar y discutir esas afirmaciones y acusaciones. Comenzaremos comparando y analizando las acciones y reacciones de los predecesores del presidente Trump para determinar si ha habido acaso un quiebre con el pasado. Esto requiere hacer un examen de su herencia, es decir, las acciones que precedieron a su presidencia. Despus, evaluaremos lo que ha dicho el presidente Trump y lo que ha hecho, y la trascendencia de sus hechos.

Acabaremos examinando si los conflictos tienen o no significacin histrica mundial o si se trata de una tempestad en una tetera y si el presidente Trump ha actuado contra el Orden Mundial actual en la bsqueda de un nuevo orden mundial.

La herencia del presidente Trump: qu Orden y qu Mundo?

Hablar de un Mundo es una abstraccin; nuestra vida est construida en torno a muchos micro-mundos de ndole local o regional y macro-mundos, que estn conectados y desconectados entre ellos. El del presidente Trump es el mundo imperial, centrado en la supremaca de Estados Unidos; el mundo regional est centrado en sus aliados y satlites. En la medida que Trump ha provocado divisiones en la Unin Europea y amenazado a China, ha cuestionado el orden mundial existente. Sin embargo, no ha conseguido construir uno nuevo.

Trump ha heredado un mundo desordenado y dividido por prolongadas guerras regionales en frica, Oriente Medio y el sur de Asia. Durante la ltimas presidencias, los valores imperiales sustituyeron a los ideales democrticos como lo atestiguan los millones de asesinados en Iraq, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Palestina en el curso de las dos ltimas dcadas.

El presidente Trump est tratando de reconfigurar un orden mundial basado en la presin econmica, la amenaza militar y las bravatas polticas.

En el proceso de rehacer un orden mundial centrado en Estados Unidos, Trump genera caos y desorden con el propsito de reforzar su posicin en futuras negociaciones y acuerdos. La llamada locura de Trump es una tctica para asegurar los mejores arreglos, como es el caso en estos momentos un acuerdo con la Unin Europea. Un enfoque de corto plazo consigue resultados imprevistos en el mediano plazo.

De hecho, Trump ha hecho muy poco para desmontar el orden existente. Estados Unidos rode militarmente a China durante la presidencia de Obama, una poltica que Trump sigue al pie de la letra. Washington contina en la OTAN y comercia con la Unin Europea. El Pentgono eterniza sus guerras en Oriente Medio. El Tesoro de EEUU financia la limpieza tnica israel.

En otras palabras, Trump ha estado muy poco dispuesto y ha sido incapaz de sacar a Estados Unidos del caos poltico legado por sus predecesores.

Ha aumentado el presupuesto militar pero no ha sido capaza de proyectar poder. Trump ha amenazado con una guerra comercial de mbito mundial pero de hecho el comercio ha aumentado y los dficits siguen pesando.

A pesar de que el discurso de Trump habla de una gran transformacin y sus enemigos le acusan de destruccin sistemtica, la pregunta sigue en pie: en realidad, qu ha cambiado?

Retrica y realidad con Trump y con sus oponentes

Pese a las bravatas y la retrica, pocos cambios destacables han tenido lugar en el corralito poltico.

Pese a los cambios de personalidades, las estructuras polticas subyacentes siguen estando ah y prometen continuar, a pesar de las elecciones y las interminables investigaciones y revelaciones.

La llamada guerra comercial no ha tenido xito en su objetivo de reducir el comercio mundial, el empleo contina inalterable, y la desigualdad persiste y se profundiza. Las polticas que amenazan con ms guerra se alternan con tentativas de paz. Los incrementos en los presupuestos militares son gastados por los generales de saln, que se benefician con ellos.

Demcratas y republicamos se denuncian unos a otros y asisten juntos a ccteles y cenas, y creen que han trabajado honestamente todo el da. Se apresa a los inmigrantes, se les encierra en campos de internamiento y se les expulsa hacia pases dominados por escuadrones de la muerte financiados por los polticos estadounidenses de ambos partidos.

Trump amenaza a Irn con una guerra catastrfica mientras las sanciones econmicas no disuaden a las autoridades de Tehern en su desarrollo de vnculos con Europa y Asia

Los organismos nacionales que prometen transformaciones estn muy activos, mientras que las promesas de un billn de dlares para infraestructuras desaparecen en el agujero de la memoria.

Las acaloradas denuncias resuenan en los recintos legislativos pero su tratamiento es postergado para asegurar acuerdos bipartidistas que agreguen unos miles de millones de dlares ms al presupuesto de las fuerzas armadas.

Los regalos impositivos a los muy ricos provocan discusiones intrascendentes.

Asesinos de saln simulan ser periodistas y ordenan al Pentgono que no obedezcan al presidente traidor y lancen una guerra para provocar una respuesta presidencial... amenazando con nuevas guerras. Ninguno de ellos arriesgar su propia piel!

Los empleadores afirman que hay escasez de trabajadores cualificados, pero se olvidan de financiar la formacin profesional o aumentar los salarios.

Los candidatos a un cargo gastan millones de dlares, pero cuanto ms gastan menos votos obtienen.

La respuesta mayoritaria a tanta falsa guerra comercial, tanta falsa intromisin rusa, tanta farsa legislativa, tanta pornografa poltica y tantos tweets como zurullos es la abstencin.

Conclusin

La sobrecogedora realidad es que el caos es como la espuma en la cerveza desbravada escasa, si acaso alguna, ha habido muy pocos cambios.

El Orden Mundial sigue en pie, la hueca guerra comercial entre Europa y Amrica del Norte no lo ha afectado.

Las airadas voces de Washington son ahogadas ventosidades en comparacin con la multimillonaria expansin de infraestructura materializada por China en la obra llamada Belt and Road, que atraviesa frica Occidental.

En el orden mundial en curso, Washington aumenta sus ddivas a Israel a 38.000 millones de dlares para el decenio que viene y presupuesta el 4 por ciento de su PBI para robotizar el complejo militar-industrial.

El presidente [Trump] alterna rdenes va tweet sobre guerra y paz a los miembros de su leal y desleal gabinete y al honesto y deshonesto espionaje operativo.

Bajo la misma tienda, los investigadores se investigan unos a otros.

Nada de esto es algo malo para lo peor ya que nada cambia al menos hasta ahora: no hay juicio por traicin o de destitucin; no hay paz ni nuevas guerras en Oriente Medio, no hay guerra comercial ni nuclear!

Pero no hay razn alguna para pensar que esas amenazas no podran convertirse en una realidad.

Netanyahu puede arrastrar a Trump hacia una desastrosa guerra con Irn.

Trump puede ocasionar una guerra comercial con China.

El cambio climtico puede conducirnos a las siete plagas bblicas.

Las burbujas econmicas pueden reventar y los bancos centrales pueden ser incapaces de sacar de apuros a los bancos demasiado grandes para caer.

Cada desastre que se ha prometido y no ha ocurrido puede ser una realidad.

Mientras tanto, quienes siempre ven todo negro cobran su cheque semanal y ponen su visto bueno en la lista de injusticias de sus adversarios elegidos. El 10 por ciento de quienes defienden o se oponen al orden mundial siguen determinando quin gobierna al otro 90 por ciento. No os asombris de que haya apoyo bipartidista al aumento del podero polical!

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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