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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2018

Economa feminista
"Las leyes dicen que hombres y mujeres somos iguales, pero es una falacia"

Marisa Kohan
www.publico.es

Entrevista a Mara Pazos, la matemtica Mara Pazos, experta en economa feminista, sostiene que la mejor forma de alcanzar la igualdad es construir un Estado del Bienestar fuerte. Para ello es necesario un sistema fiscal que recaude lo suficiente y que elimine las desgravaciones que promueven el modelo de familia tradicional y convertirlas en prestaciones universales.



Mara Pazos, economista y portavoz de la PPiina

En su ltimo libro,Contra el patriarcado. Economa feminista para una sociedad justa y sostenible (Editorial katakrak), Mara Pazos, matemtica y una de las voces ms autorizadas sobre economa feminista, llama a los sindicatos, movimiento sociales y partidos polticos a luchar contra el patriarcado, en lugar de hacerlo slo contra el capitalismo. Explica que slo una buena reestructuracin del Estado del Bienestar puede asegurar la igualdad, y que para ello es necesaria una profunda reforma de un sistema fiscal que, hoy por hoy, perpeta el modelo de familia tradicional. Adems considera crucial repartir el trabajo y establecer una jornada laboral de 35 horas semanales que permita la conciliacin, establecer permisos parentales igualitarios y pagados al 100% y una profunda reforma de los servicios pblicos que garanticen la educacin infantil desde los 0 aos y la atencin a la dependencia. stas son slo algunas de las medidas propuestas por Pazos, que en su libro hace un relato de la evolucin del capitalismo y su relacin con el patriarcado a lo largo de la historia reciente.

Pazos , nacida en Caamero (Cceres) en 1953,esInvestigadora en el Instituto de Estudios Fiscales y forma parte de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopcin (PPiiNA), que apuesta por permisos igualitarios. Ha centrado gran parte de sus investigaciones en comparar los sistemas impositivos de diferentes pases y su relacin con la desigualdad de gnero.Esta entrevista a Pblico, hace un recorrido por las principales propuestas de su libro y explica las claves de la economa feminista.

Por qu este libro ahora? Es un momento crucial?

S, es un momento crucial y la editorial Katakrak me propuso escribir un libro ms divulgativo que Desiguales por ley, mi libro anterior, que era ms tcnico y en el que ya desmenuzaba los mecanismos de dominacin del patriarcado del consentimiento, que es la fase en la que estamos. En l, los los mecanismos de dominacin ya no son coercitivos, de obediencia debida al marido, de prohibicin de determinadas profesiones, etc. Ahora son mucho ms sutiles y nos obligan a conocer los mecanismos econmicos que no se ven a simple vista pero que son muy poderosos.

El ttulo del libro hace referencia a que estamos en una ola. Para m la tercera. Y si durante la ola anterior, a finales de los 60 y 70 del siglo pasado, llegamos a comprender que haba un sistema patriarcal y a ponerle nombre, ahora es cuando se ha entendido que las discriminaciones no se tratan de temas aislados, sino que son un conjunto de medidas que se llama patriarcado.

Cul es el gran reto del feminismo hoy?

Hemos ido conquistando algunas reivindicaciones muy importantes, pero ahora estamos al borde de atacar la estructura patriarcal y de desmontarla. El reto es ir contra el patriarcado. Y eso es lo que me propuse demostrar en el libro y cmo hacerlo.

En qu consiste lo que llama el patriarcado de consentimiento?

Consiste en que se han eliminado lo que se llaman las discriminaciones explcitas. Ahora las leyes, las regulaciones, no dicen que las mujeres tienen derecho a algunas cosas y los hombres a otras. Es decir, ahora te encuentras leyes en las que parece que somos iguales, pero son una falacia.

Hace unos aos en el cdigo civil, por ejemplo, el cabeza de familia que era el hombre tena unas prerrogativas y las esposas tena obligaciones y prohibiciones. Ahora no. Ahora todas las leyes son tericamente igualitarias y no discriminatorias sobre el papel. Pero en la realidad los mecanismos de dominacin son otros. Porque las leyes estn hechas de tal manera que tienen un efecto diferente en hombres y en mujeres y las alternativas que nos dan nos conducen por caminos distintos.

"Ya no hay amas de casa de profesin. Ahora lo que hay son amas de casa sobrevenidas"

Ahora aparentemente las mujeres elegimos todo lo que hacemos. Ya no nos dicen literalmente que tu te vas a retirar del empleo y te vas a dedicar a tiempo completo a la crianza y, por tanto, vas a ser econmicamente dependiente de tu marido, como pasaba antes. Ahora las mujeres cuando salen de las carreras no deciden que van a ser amas de casa. Ya no hay amas de casa de profesin. Ahora lo que hay son amas de casa sobrevenidas. Y esto ocurre por las "distintas elecciones" (as entre comillas) que van haciendo. Ahora buscan trabajo, se incorporan al empleo y cuando nace una criaturay se termina el permiso de maternidad, por supuesto no hay un permiso de paternidad que permita al hombre quedarse el mismo tiempo que lo hizo la mujer, que permita a la pareja dedicarse a los cuidados para que ella se puede reincorporar al empleo. Entonces se toma una excedencia, luego pide tiempo parcial y termina perdiendo el empleo.

Solamente un 55% de las mujeres vuelven a su mismo puesto de trabajo despus de la maternidad. Al final muchas, con todos estos pasos que van "eligiendo", se encuentran que son econmicamente dependientes. Pero ahora dirn que es porque lo han elegido, no porque ese sea el mandato que tienen las mujeres.

Los permisos igualitarios e intransferibles son suficientes? Qu otras medidas se necesitan?

No, esta medida por si sola, no basta. Es necesaria una reforma de los permisos de tal manera que sean iguales e intrasferibles, pagados al 100% y sin trampas, porque hay muchas trampas que hacen que su efecto no sea igualitario. Los permisos igualitarios son aquellos que concediendo el mismo derecho consiguen que cada progenitor se quede el mismo tiempo a cargo de su beb en solitario durante el primer ao de vida del hijo o la hija, sin que tengan que ser simultneos. Y esto es fcil de conseguir porquela experiencia internacional, la de otros pases que ya lo estn aplicando, nos dice como tenemos que hacerlo y el diseo propuesto por la PPIina va encaminado a conseguir este efecto igualador.

En este modelo, la madre se quedara cuatro meses con el beb, el padre otros cuatro y se iniciara en los cuidados, lo que es fundamental. Porque sabemos que cuando lo hombre se inician en los cuidados, cuando se quedan solos a cargo del beb, es emblemtico porque ataca un pilar muy importante de la divisin sexual del trabajo e impide el establecimiento de los roles de gnero en la pareja que suelen precipitarse y establecerse con el nacimiento los hijos: la madre como cuidadora principal y el padre como ayudante. Y esto tiene su reflejo en el empleo. El de ellos de calidad y estable, en posiciones preeminentes, y las mujeres en cambio, mano de obra intercambiable, precaria, mal pagada. Por eso los permisos igualitarios son centrales, pero por supuesto no suficientes.

Porque qu pasa cuando terminan esos permisos? Cmo se incorporan las mujeres al empleo a partir de ah? Tendremos que universalizar la educacin infantil de 0 a 3 aos. Porque si no volvemos a que la madre se tenga que tomar una excedencia. Otra pieza importante son los horarios laborales tambin son cruciales. Porque con estos horarios que tenemos ahora, con esta inestabilidad laboral, no hay ninguna forma de conciliar. Necesitamos que se establezcan jornadas de 35 horas de computo semanal mximo. Otro tema clave es la atencin a la dependencia. Aqu el gran reto es la universalizacin, es decir que sea un servicio pblico y que no sea necesario depender de una persona de la familia.

Habla de la necesidad de que se establezca la jornada laboral de 35 horas semanales. Qu otras medidas econmicas habra que adoptar para alcanzar la igualdad?

Lo de las 35 horas es fundamental, pero hay otras medidas, como por ejemplo la eliminacin de todas las reformas fiscales y laborales que han precarizado el empleo y lo han hecho incompatible con la vida. Este sistema permite, por ejemplo, la contratacin por un da. Tambin es necesario repartir el empleo y este aumentar enormemente si incrementamos los empleos pblicos de los cuidados, porque crear muchos puestos de trabajo. Es una regla bsica: si queremos aumentar los cuidados, es necesario repartir el empleo. Y poder realizar, tanto el empleo como los cuidados, en unas condiciones dignas.

Y como puede una poltica fiscal promover la igualdad?

Es necesaria una reforma en profundidad de la poltica fiscal, porque es una pieza clave para la igualdad y hoy por hoy perpeta el modelo de familia tradicional.
Una cosa fundamental de la poltica fiscal es que necesita recaudar. Porque si no hay una recaudacin pblica suficiente a travs de los impuesto, las cotizaciones, todo lo que es la poltica fiscal de ingresos, no se pueden financiar polticas pblicas. Y este sistematiene que estar bien implantado y ser progresivo. Que recaude lo suficiente para tener un sistema del bienestar slido.

Pero el sistema fiscal tambin tiene que eliminar todas las inequidades y discriminaciones que hoy existen en forma de incentivos a la familia tradicional.Por ejemplo, la desgravacin por tributacin conjunta, que consiste en que cuando una persona no tiene ingresos, que suelen ser las mujeres, la otra persona del matrimonio (que suele ser el hombre) tiene una desgravacin importante al hacerla conjunta. Pero esta medida favorece a la familia en la que uno de sus miembros no tiene ingresos y es, adems, regresiva desde un punto de vista social, porque desgrava ms quin ms tiene. Es decir, cuanto mayor es la renta del marido, ms se desgrava y solo beneficia a las rentas medias y altas, lo que supone una discriminacin brutal en relacin a las familias monoparentales. Es el patriarcado el que quiere poner incentivos para que ella se quede en casa.

Para conseguir una poltica fiscal igualitaria, habra que eliminar las desgravaciones que promueven el modelo de familia tradicional y convertirlas en prestaciones universales.Porque todas las desgravacioens fiscales son ms regresivas que las prestaciones. Cuando das una desgravacin en lugar de un prestacin, ya de entrada no se la ests dando a todas las personas por debajo de un nivel de renta, porque existe mucha gente de bajos ingresos que no tiene de dnde desgravar, por lo que no se beneficia de esa medida.

Es importante entender que las prestaciones s son universales (es decir, accesibles a todo el mundo) y no provocan incentivos adversos al empleo femenino. Es un modelo que da a cada uno segn sus necesidades, no segn su nivel de renta.

Tambin habra que eliminar algunas desgravaciones que existen por tener dependientes en casa, que es una forma de eludir el proporcionar servicios pblicos. La paguita para cuidadoras, que se llama prestacin para cuidados en el entorno familiar y que est incluida en el artculo 18 de la ley de Dependencia, supone un incentivo para que la mujer se retire del empleo y se convierta en cuidadora 24 horas al da, 365 das al ao por 200 o 300 euros al mes. Estoes esclavismo y lleva a las mujeres al patriarcado del consentimiento, en el que parece que son ella las que eligen convertirse en cuidadora. Por qu lo eligen? Porque la familia no tiene otra alternativa. Porque se ve forzada a ello. Esto es tremendo y est por debajo de todos los derechos. Hay que reestructurar completamente el sistema de impuestos y prestaciones.

Aplicar este sistema es viable?

La presin fiscal en nuestro pas est muy por debajo de otros pases de nuestro entorno y tenemos todo un margen para aumentar la recaudacin. No podemos seguir reduciendo impuestos, porque esto es el neoliberalismo. Reducir impuestos cada vez implica que no se puede gastar y significa una espiral perversa.

La tributacin conjunta tampoco sale gratis. Supone ms de 3.000 millones que el Estado deja de recaudar por este concepto. Por mucho menos, implantamos los permisos de paternidad y maternidad igualitarios, que necesitan de unos 1.200 millones para que todos los progenitores puedan tener las 16 semanas de baja pagada al 100% por esto concepto.

No nos cuestionamos la tributacin conjunta, pero decimos que no hay dinero para estos permisos igualitarios. No hay dinero para la universalizacin de la educacin infantil? Es ms caro que lo que hay, pero tampoco es tanto. Son partidas perfectamente asumibles. Las polticas sociales son muy baratas en comparacin con otras partidas del presupuesto o si las comparamos con las cifras de la corrupcin, de las autopistas, los bancos, que son astronmicas en comparacin.

Adems estas reformas tienen que implantarse de forma progresiva, no es que maana me voy a tener que gastar 10.000 millones ms. Son partidas que van aumentando a lo largo de los aos, y segn crecen, tambin se van teniendo retornos. Porque si las mujeres trabajan en el empleo formal y en condiciones dignas, pagan ms impuestos y ms cotizaciones sociales, lo que har incrementar la recaudacin. Este es el crculo virtuoso, en lugar del crculo perverso, que es el que tenemos ahora.

En el libro afirma que las polticas pblicas del Estado del Bienestar perpetan la desigualdad No es un contrasentido?

Todo esto de lo que hablamos son polticas pblicas pero ahora son discriminatorias y nos llevan por el camino de la precariedad, por lo que es necesario poner otras en pie. El Estado del Bienestar es incipiente, est poco desarrollado y adems tiene muchos sesgos de gnero. Lo que hay que hacer es desarrollarlo ms. Hay que poner en pie polticas publicas que pongan las condiciones para que la igualdad sea posible y que solucionen las necesidades desatendidas hoy en da.

Pero esta poltica pblica debera, adems, extender los derechos a colectivos que hoy en da se encargan de los cuidados en condiciones precarias y de esclavitud, que son esencialmente las mujeres. Por ejemplo el estatuto de los trabajadores. Se supone que existe para proteger a todas las personas trabajadoras, pero las empleadas del hogar estn fuera de este estatuto y es un colectivo que se dedica a los cuidados de una forma sper precaria, sin los derechos mnimos que se supone deberamos tener todas las personas. Pero todos esos derechos humanos, sociales y laborales se nos caen cuando hablamos de las mujeres y de los cuidados. Tenemos unos derechos humanos universales, que no lo son.

Aboga por la necesidad de desmontar el sistema patriarcal y capitalista? El Estado del Bienestar no es una parte del capitalismo?

Yo no veo el sistema del bienestar como una parte del sistema capitalista. Porque el capitalismo tiende a ser salvaje. La clase capitalista, que detenta los medios de produccin y saca plusvala de la clase que no posee esos medios, trata de sacar el mayor rendimiento pagando lo menos posible, y eso implica hacerlo con el mnimo Estado del Bienestar posible.

El Estado del Bienestar existe porque a lo largo del siglo XX, y con mucha pelea, las capas populares, la ciudadana, consigui estas conquistas. Pero fueron arrancadas al capitalismo. Es decir, un pas con un estado del bienestar muy slido es menos capitalista que un pas sin estado de bienestar o en el que es muy dbil. No todos los capitalismos son iguales, y cuando ms estado del bienestar, menos capitalismo. Y desde luego, menos patriarcado tambin, porque hay una alianza entre el patriarcado y el capitalismo que es histrica y que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.

Ahora sigue existiendo una alianza entre el neoliberalismo (que es el actual) y el patriarcado del consentimiento y que adems encajan perfectamente porque el uno es reflejo del otro.

Dicho esto, me gustara puntualizar que ir contra el capitalismo no es lo mismo que ir contra el patriarcado, o viceversa. Muchas veces se dice: "somos feministas y estamos contra el capitalismo". Y esto es lo que ya nos decan en la anterior ola del feminismo. Es lo que se conoce como teora de la contradiccin principal, por la que al movimientos feminista nos han ido diciendo que luchar por la igualdad de gnero no tocaba, porque primero haba que luchar contra la contradiccin de clase y que cuando sta se haya abordado se abordara la contradiccin de gnero. O mejor, se resolver por s sola. Y as seguimos.

"Si hablamos de feminismo, lo que nos oprime es el patriarcado. Si hablamos de igualdad de clases, nos oprime el capitalismo"

Esto sigue ahora vigente, aunque tiene otras caras y una de las concreciones es esa: somos feministas contra el capitalismo, porque lo que hay que hacer es acabar con el capitalismo que es quien nos oprime. Pero no es as. Si hablamos de igualdad de gnero, si hablamos de feminismo, lo que nos oprime es el patriarcado. Si hablamos de igualdad de clases, nos oprime el capitalismo. Y estn ah juntos y en alianza, pero tenemos que hablar de estas cosas. No podemos esconder la discriminacin por ser mujeres en la discriminacin social.

Cuanto ms vayamos contra el patriarcado tambin iremos contra el capitalismo, pero ningn sindicato dice que se vaya contra el patriarcado. Pero al revs s. Todo te conduce a esconder en un segundo plano las reivindicaciones feministas. Y es un error, porque creo que se necesita un alianza de los movimientos sociales y feminista para ir contra los dos sistemas. Pero sin esconder el uno en el otro.
Es evidente que el neocapitalismo quiere desmontar el Estado del Bienestar, pero ah tenemos a unos movimientos sociales que estamos luchando contra los recortes en educacin, en sanidad Pero y el sistema de los cuidados, como es posible que todas esas personas desatendidas no estn en el primer plano de los movimientos sociales? Cmo puede ser que eso slo sea una motivacin casi exclusiva de las feministas?

Esto es algo que deberan estar atendiendo los sindicatos?

Absolutamente. Los sindicatos, todos los movimientos sociales y todos los partidos. Tendran que estar poniendo en primer plano la necesidad, por ejemplo, de universalizar la atencin a la dependencia. Por qu no se hace? Precisamente por el patriarcado. Es una necesidad social, pero como se tiene en la cabeza que en el patriarcado todo esto lo solucionan las mujeres en casa, a los que dirigen estos movimientos, se les olvida que existe.

Conseguir las 35 horas semanales, es un tema de igualdad social bsica que tambin beneficiar a los hombres. O la lucha contar el trabajo a tiempo parcial. Fjate que ahora que afecta tambin a los hombres, el tiempo parcial parece que se ha puesto ms en primer plano para los sindicatos. Lo mismo ocurre con la jornada de 35 horas semanales. Quines vemos la urgencia de esto? Las feministas, porque sin ellas es imposible repartir los cuidados.

Pone de modelo a los pases nrdicos, especialmente a Suecia Que deberamos estar aprendiendo de ellos?

Deberamos estar aprendiendo una cosa fundamental que gener ese cambio estructural que hicieron a finales de los aos 60 y principios de los 70: poner como criterio rector de la poltica social, que todas las personas sean independientes econmicamente durante toda su vida. Eso lo cambia todo, porque si se cambian las polticas pblicas de forma que se adapten a este principio, y no como aqu ahora y en todos los pases llamados familiaristas (donde parece que la familia tiene que resolver todo lo de los cuidados), cambias la estructura de la familia porque ya no va a haber una ama de casa, porque todas las mujeres o cuidadoras, tienen un empleo o bien una prestacin de desempleo, y no viven de sus maridos, no son dependientes econmicamente.

Y luego tienes que proporcionar servicios pblicos y prestaciones para que nadie tenga que descolgarse del empleo y quedarse son ingresos. Eso lo cambia todo y creo que es lo que tenemos que aprender. Pero hay que tener en cuenta que tambin en esos pases falta mucho. No es que hayan llegado y a la perfeccin. Les queda camino por andar, pero han avanzado mucho ms y ha sido gracias a esto.

En el libro aboga por la adopcin de una economa feministas Cules seran algunas de sus caractersticas principales?

Hay tres condiciones para que la igualdad sea posible. Y de estas tres se derivan una serie de medidas o reformas estructurales. La primera condicin es que todas las personas se repartan equitativamente el cuidado que se realiza en los hogares. Es decir que se compartan equitativamente entre hombres y mujeres. La segunda condicin es que haya servicio pblicos suficientes y asequibles a todas las personas, tanto de educacin infantil, como en atencin al la dependencia, de tal manera que se resuelva la escolarizacin de todos los nios y nias una vez acabados los permisos parentales, que tendran que haber sido equitativos. Tambin la atencin a la dependencia para que nadie tenga que dejar su empleo por cuidados de larga duracin. Es decir, esta segunda condicin es la existencia de servicios pblicos. Y la tercera es el empleo estable y con horarios adecuados para conciliar con la vida.

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/leyes-dicen-hombres-y-mujeres.html
 


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