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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2018

Para cundo una ley de cambio climtico?

Javier Andaluz
Ecologistas en accin

Las evidencias de un clima con ms fenmenos meteorolgicos extremos deben de ser respondidas con una ley de cambio climtico y transicin energtica.


Hace unos meses se marcaba nuevo rcord en la concentracin de gases de efecto invernadero en la atmsfera, esta vez el dato registrado en Tenerife ha sido de 413,9 partes por milln ( ppm ). El mayor problema no es solo la cantidad, sino la rapidez con la que se est produciendo este cambio. Es precisamente esa aceleracin causada por la influencia humana uno de los parmetros que define esta era del Antropoceno. Una velocidad que pone en riesgo la adaptacin de muchos ecosistemas a las nuevas condiciones de temperatura y precipitacin. Una situacin relevante en aquellos pases que, como Espaa, estn en las latitudes ms centrales del planeta.

La filtracin del informe Calentamiento global de 1,5C encargado al Panel Intergubernamental de Cambio Climtico (IPCC) reafirma que ya no nos vale con tmidos intentos, tenemos que emprender una profunda transicin que reduzca de forma drstica las emisiones globales. La idea clave no debe ser la descarbonizacin sino el fin de la era de los combustibles fsiles. Un trmino que, a diferencia de otros como sostenibilidad, no puede adulterarse, ni tiene matices.

Ese trmino da pnico a los responsables polticos, que no dudan en buscar todo tipo de eufemismos e incluso comprometer grandes cantidades de dinero y de recursos a falsas soluciones, como la captura de carbono o la geoingeniera.

Una realidad evidente a nivel internacional, como prueba la ltima reunin del clima mantenida en mayo de este ao en Bonn. En ella, nuevamente se posponen las decisiones fundamentales a siguientes cumbres, a pesar de que hace ms de tres aos que se cerr el Acuerdo de Pars, cinco aos desde que se aprobara un mecanismo para afrontar las prdidas y los daos, y casi ocho aos del compromiso de destinar 100 billones anuales de dlares al Fondo Verde para el Clima (que todava no estn completados).

As, el camino que queda hasta la cumbre de Katowice, Polonia (diciembre 2018) se muestra muy complicado, cada semana que pasa se hace ms improbable que en estos pocos meses se cierren las discusiones que llevan aos posponindose. Sobre todo, teniendo en cuenta que an no existe un texto oficial sobre el que trabajar. Este proceso, que se inici el pasado mes de mayo y que debera cerrarse en diciembre, tard tres aos hasta convertirse en el Acuerdo de Pars.

La salida de Mariano Rajoy del Gobierno pone fin a la lucha de competencias entre la exministra de Medio Ambiente, Isabel Garca Tejerina, y el exministro de Energa, lvaro Nadal, quienes llevaban meses discutiendo sobre competencias y tiempos para la elaboracin de una ley de cambio climtico y transicin energtica. La situacin de los ltimos das del Gobierno de Rajoy haca intuir un importante retraso en la elaboracin de la ley.

Al nuevo Ejecutivo es necesario recordarle que la mayor parte de los pases de nuestro entorno poseen leyes de cambio climtico desde 2008 y Espaa llega tarde. Pero que nadie se preocupe, podemos seguir emitiendo ms toneladas de gases de efecto invernadero sin que eso ponga en evidencia nuestros compromisos. Una gran noticia para que los que estn a la altura de Trump puedan decir: Cumpliremos. Es obvio, que como pas estamos muy alejados de nuestra responsabilidad climtica. El reto es maysculo ya que el anterior Gobierno ha blindado no solo los objetivos sino proyectos como las interconexiones elctricas y gassticas, la renovacin de las subvenciones a los combustibles fsiles o la prrroga nuclear.

Una buena oportunidad para enmendar estos errores es a travs de la presentacin del Plan Inicial de Clima y Energa a finales de ao, un proceso que se inici con crticas por la creacin de un comit de expertos, todos hombres, para la evaluacin de escenarios de transicin energtica. Un documento que ha sido condicionado y ser reinterpretado a conveniencia del oligopolio energtico, donde cuestiones como la necesaria democratizacin de la energa o la reduccin del consumo no sern tenidas en cuenta. Adems, el cambio de la representacin a nivel europeo debe poner fin a la posicin espaola en las negociaciones climticas, que ha estado alineada con las pretensiones de los pases ms contaminantes. El Estado espaol tiene la responsabilidad de apoyar compromisos mayores ante la lucha climtica, empezando por revisar al alza nuestros propios compromisos.

Empresas contaminantes

La gobernanza es uno de los temas clave en la lucha climtica. Un trmino acuado para dar voz a los colectivos y organizaciones civiles que juegan un papel fundamental tanto en la reduccin de las emisiones como en el establecimiento de garantas en la lnea de la defensa del bien comn, que en este caso es frenar de forma urgente la deriva climtica.

Sin embargo, se extiende una nueva interpretacin de la lucha climtica que habla de incorporar a todos los actores, que en la prctica est poniendo en el centro de las soluciones a las empresas responsables de la mayor parte de las emisiones y, por tanto, los culpables del cambio climtico.

Una nia sobre el deshielo del rtico en Barrow, Alaska. UNICEF. Vlad Sokhin.

El problema reside en que mientras los movimientos sociales apenas eran escuchados, la anterior Administracin dedic mayores esfuerzos a tejer complicidades con la estructura empresarial del pas. As, bajo un malentendido concepto de participacin, los polticos legitiman su escasa ambicin. Un claro ejemplo es la Plataforma de Accin por el Clima, dinamizada por la Fundacin Economa y Desarrollo (Ecodes) y en la que se encuentran empresas como Iberdrola, Enagas, Gas Natural o Telefnica, entre otras.

Para evitar esto es necesario elaborar un rgimen de incompatibilidades que impida el acceso de los sectores fsiles a las negociaciones y plataformas climticas, del mismo modo que la Organizacin Mundial de la Salud lo hizo con las empresas tabacaleras.

Un ejemplo de las repercusiones de la inclusin de estas organizaciones es cmo Endesa no duda en realizar campaas que de forma obscena intenta lavar la cara al carbn, comparndolo con el transporte. Aprovechndose de la falta de medidas en sectores como el transporte y ocultando as que esta es la empresa ms generadora de cambio climtico de toda Espaa, con un 23% del total de las emisiones.

Necesitamos establecer un claro e inapelable calendario de cierre y desaparicin del carbn, la energa nuclear, el gas y el petrleo

La realidad que ya conocen es que el nico futuro posible ser el renovable, es decir, que aquellas empresas que no sean capaces de adecuar su modelo de negocio a una economa descarbonizada, simplemente desaparecern. Por tanto, publicitar como solucin la inevitable transformacin de estas empresas como fruto de un compromiso o un gesto altruista es falaz, ya que responde exclusivamente a la actualizacin de un modelo de negocio condenado a desaparecer. De esta forma, se invisibiliza una cuestin fundamental: que, aun en la hiptesis de conseguir ser 100% renovables, la concentracin de la produccin y la necesidad de un crecimiento continuo de estas empresas, las hacen incompatibles con permanecer dentro de los lmites del planeta.

Es temerario dilatar durante ms tiempo la elaboracin de una ley de cambio climtico y transicin energtica ambiciosa, en la que, ms all de cuestiones metodolgicas, programticas o de desarrollo de herramientas, se d respuesta a la pregunta fundamental: Cundo se van a cerrar las empresas y sectores emisores de gases de efecto invernadero? Necesitamos establecer un claro e inapelable calendario de cierre y desaparicin del carbn, la energa nuclear, el gas y el petrleo. Esa es la nica garanta de futuro.

Javier Andaluz. Activista de clima y energa de Ecologistas en Accin. Revista Ecologista n 96

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=102852



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