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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2018

Capitalismo y desarrollo desigual, una desmentida al imperialismo?

Esteban Mercatante
La Izquierda Diario


Retomamos aqu la discusin sobre la vigencia de la teora del imperialismo que venimos desarrollando en diversos artculos de Ideas de Izquierda , en este caso a partir de una acalorada polmica protagonizada en los ltimos meses por David Harvey, uno de los acadmicos marxistas contemporneos ms prominentes.

El debate sobre las relaciones imperantes en la economa mundial actual tiene numerosas aristas, algunas de las cuales hemos plasmado en notas y entrevistas previas . En qu medida est en crisis del podero indiscutido norteamericano y cules son sus implicancias , qu efectos producir la creciente polarizacin poltica que mina el consenso neoliberal en las principales potencias , empezando por los EE. UU. gobernados por Donald Trump , son algunos de los elementos que lo atraviesan. Otro de ellos es en qu grado los cambios que produjo la internacionalizacin productiva de las ltimas dcadas , que convirti a algunas economas que hace dcadas eran eminentemente agrarias y atrasadas en polos de acumulacin capitalista con considerables grados de desarrollo, se puede explicar a partir de la categora de imperialismo.

Sobre esta ltima cuestin se viene desarrollando un contrapunto entre David Harvey, uno de los autores marxistas contemporneos ms conocidos, autor de numerosos volmenes sobre El capital de Karl Marx y animador de la geografa crtica, y John Smith, autor de El imperialismo en el siglo XXI: globalizacin, superexplotacin y crisis final del capitalismo (que hemos reseado en otra oportunidad ) y colaborador regular de Monthly Review [ 1 ].

El disparador fue una afirmacin realizada por Harvey en su comentario al libro de Prabhat Patnaik y Utsa Patnaik, A Theory of Imperialism . All afirma que:

Aquellos de nosotros que pensamos que las viejas categoras del imperialismo no funcionan demasiado bien en estos tiempos, no negamos para nada todos los complejos flujos de valor que expanden la acumulacin de riqueza y poder en una parte del mundo a expensas de otra. Simplemente pensamos que los flujos son ms complicados y estn siempre cambiando de direccin. El histrico drenaje de riqueza de Oriente hacia Occidente durante ms de dos siglos, por ejemplo, se revirti en gran medida durante los ltimos treinta aos.

Smith ya haba criticado a Harvey en su libro por no otorgar la relevancia que se merece a la explotacin de la fuerza de trabajo del llamado Sur Global que vienen realizando las multinacionales de los pases imperialistas en las ltimas dcadas a partir de las llamadas Cadenas Globales de Valor. En su opinin, este es el fenmeno determinante del imperialismo moderno, que explica la forma en que se desarroll la internacionalizacin productiva desde los aos 70.

La crtica que ahora le realiza a Harvey es doble. Por un lado, la inversin de los puntos cardinales. Donde Harvey dice Oriente, afirma Smith, debe leerse Sur, ya que toda la historia del colonialismo y del imperialismo es la de la explotacin de lo que Smith llama, siguiendo a numerosas teoras de centro-periferia, el Sur global. Luego de sealar esta inversin, que es parte en su opinin de la operacin que Harvey realiza desdibujar las relaciones que estructuran al capitalismo global, va a la cuestin nodal: la idea de que Occidente, segn Harvey, y el Norte, en trminos de Smith, ha dejado de extraerle riqueza al Este/Sur global es

refutada por una mirada superficial a la ms importante transformacin individual de la era neoliberal el cambio de los procesos de produccin a los pases de bajos salarios. Las corporaciones trasnacionales con base en Europa, Norte Amrica y Japn lideraron este proceso, reduciendo los costos de produccin y elevando los mrgenes mediante la sustitucin del relativamente bien pago trabajo domstico por trabajo extranjero mucho ms barato.

Esta es la base central de su nocin de superexplotacin. Con este concepto Smith se propone, siguiendo la elaboracin de Andy Higginbottom [ 2 ], definir la existencia de una tercera forma de incremento de la plusvala, a la par de la plusvala absoluta y relativa definidas por Marx en El capital. Esta tercera forma consistira en reducir los salarios por debajo del valor de la fuerza de trabajo, que es lo que el capital trasnacional logra segn Smith en los pases oprimidos, transformndose en una fuente de ganancias extraordinarias que obtienen gracias a la relocalizacin de actividades productivas en estos pases en los que pueden pagar la fuerza de trabajo ms barata. La idea de superexplotacin tal como la plantea Smith suscita algunos problemas, que lo pueden llevar a magnificar la magnitud del valor total de las cadenas globales generado en los pases del Sur global, aspecto que ya discutimos en otro artculo . No obstante, su trabajo pionero en indagar cmo articular desde la teora marxista los estudios sobre el arbitraje global de la fuerza de trabajo desarrollados por Stephen Roach y otros autores, aborda un aspecto central para entender la internacionalizacin productiva de las ltimas dcadas.

Harvey aclara en su respuesta a Smith, que l se refiere no al Sur global sino a China, junto a otras economas asiticas. Agreguemos a Corea del Sur, Taiwn y (con un poco de licencia geogrfica) a Singapur, y tenemos un verdadero bloque de poder en la economa global. Concluye que si miramos al mundo como se ordenaba en, digamos, 1960, entonces el impresionante ascenso de Asia del Este como un centro de poder de la acumulacin global resulta evidente.

Para Harvey, una teora rgida del imperialismo, no puede dar cuenta de estos fenmenos.

Ilustracin: Romina Echevarra

Una reversin que no se verifica

Pero no basta la constatacin de estos nuevos polos de acumulacin para afirmar que se han revertido los flujos globales de apropiacin de riqueza, como asume Harvey. Las fuentes disponibles muestran por el contrario que la expoliacin contina, y los flujos de apropiacin de riqueza mantienen la misma direccin hacia las economas imperialistas ms ricas.

El estudio Flujos financieros y parasos fiscales: combinndose para limitar la vida de miles de millones de personas [ 3 ], que cita John Smith, realiza un anlisis de los flujos financieros globales. Su estimacin es que las transferencias financieras netas entre los pases desarrollados y los pases en desarrollo, combinando flujos entrantes y salientes lcitos e ilcitos ayudas al desarrollo, remesas de salarios, saldos comerciales netos, servicios de deuda, nuevos prstamos, inversin extranjera directa (IED), inversiones de cartera y otros flujos. El estudio calcula que entre 1980 y 2012, los pases emergentes y en desarrollo perdieron 3 billones de dlares en trasferencias netas hacia los pases ricos. En promedio, desde los aos 2000, las transferencias representaron al ao ms de 8 % del PBI de los pases afectados. China representa nada menos de 1,9 billones de dlares del total transferido durante esos aos. En lo que hace a salida de capitales, el conjunto de los pases emergentes registraron durante este perodo una salida de 13,4 billones de dlares, que se reducen a 10,6 billones excluyendo a China. Para que nos demos una idea, la economa de China alcanza hoy los 12,5 billones de dlares.

No es sorprendente que el flujo mantenga la misma direccin que caracteriza toda la historia del imperialismo. Los pases imperialistas son la base de la mayor parte de las firmas trasnacionales (un sistema de alrededor de 90 mil firmas con 600 mil subsidiarias); en 2017, el 70 % de los flujos de IED se origin en estas economas desarrolladas (que a la vez fueron receptoras del 50 % de los desembolsos). Como vemos, las economas ms ricas tienen de conjunto una posicin neta inversora sobre el resto del mundo. No sorprende entonces que los frutos de dichas inversiones fluyan como giros de utilidades netos positivos nuevamente hacia los pases ms ricos. Al mismo tiempo, estas inversiones tienen un fuerte impacto moldeando las economas de los pases dependientes en funcin de los beneficios del capital imperialista, lo cual confiere las dualidades estructurales que suelen caracterizar a estas economas atrasadas y oprimidas. Adems, EE. UU., la UE y Japn son la base de operaciones tambin de los grandes bancos e instituciones financieras, que entre otras funciones no menores drenan riqueza del resto del mundo .

Harvey afirma que su preferencia por un esquema de desarrollo geogrfico desigual no significa negar que el valor producido en un lugar termina siendo apropiado en otro, y que hay un grado de crueldad en todo esto que es asombroso. Pero el rechazo a la teora del imperialismo desdibuja lo que son mecanismos de una apropiacin sistmica, que constituyen una relacin de opresin.

Lo que la internacionalizacin productiva nos dej: desarrollo desigual y nuevos centros de gravedad en el capitalismo global

Aunque Smith refuta que las grandes potencias hayan retrocedido en su apropiacin privilegiada del excedente producido globalmente, y demuestra la centralidad de las cadenas globales de valor para entender la dinmica de las ltimas dcadas, Harvey acierta al sealar un punto ciego de su esquema terico, que es el lugar jugado por los nuevos polos de acumulacin, y sobre todo China [ 4 ].

Por su parte, si Harvey plantea un elemento relevante al sealar que el desarrollo geogrfico desigual es clave a la hora de analizar los cambios que puedan producirse en las relaciones imperantes en la economa mundial, falla en dar por concluida la expoliacin realizada por las economas ms ricas. Como afirma ms matizadamente Alex Callinicos, la jerarqua global de poder econmico y militar que es una consecuencia fundamental del desarrollo desigual y combinado inherente al capitalismo imperialista no fue disuelta, sino ms bien complicada por la emergencia de nuevos centros de acumulacin [ 5 ].

Algunos indicadores de esta jerarqua ms complicada los tenemos en los cambios en la IED: si los pases desarrollados concentraban el 90 % de su stock en el ao 2000, hoy vieron caer ligeramente su presencia hasta 75 %. Esta es una de las dimensiones que muestra que algunos pases dependientes ven crecer su participacin subordinada en la expoliacin del resto del planeta. A esto apunta Harvey cuando seala que:

Cuando leemos reportes sobre terribles condiciones de superexplotacin en manufacturas en el Sur global, usualmente se revela que son firmas de Taiwn o Corea del Sur las que estn involucradas, aun cuando el producto final termina en Europa o EE. UU. La sed china por commodities mineros y agrarios (granos de soja en particular) significa que las firmas de China estn tambin en el centro de un extractivismo que est arruinando el paisaje en todo el mundo (miremos a Amrica Latina). Una mirada superficial a las apropiaciones de tierra en frica muestra que las compaas y fondos de inversin de China estn por delante de todos los dems en sus adquisiciones.

China, por el tamao de adquiri su economa como resultado de la atraccin que realiz de IED dirigida a desarrollar la exportacin aprovechando el reservorio de mano de obra barata, as como por la manera administrada en que la burocracia del PCCh orient la restauracin capitalista, es un producto singular de este desarrollo desigual y combinado que produjo la internacionalizacin productiva. Al mismo tiempo que la radicacin de empresas imperialistas en ese pas redund en una formidable transferencia de la plusvala generada por la explotacin de la fuerza de trabajo de China hacia las economas ricas durante las ltimas dcadas, esta fue la base para una transferencia de tecnologas, desarrollo productivo y la apropiacin de recursos que el Estado volc en un proceso de fuerte acumulacin de capital y, cada vez ms aceleradamente, competencia en la arena global por los espacios de acumulacin .

Esto se expresa en el peso adquirido por este pas en la IED. Harvey nos recuerda que

el mapa de la IED de China estaba en 2000 casi completamente vaco. Ahora un torrente de la misma atraviesa no solo el Un cinturn, una ruta [como se conoce la nueva ruta de la seda, NdT] a travs de Asia en direccin a Europa, sino tambin el Este de frica en particular y Amrica Latina.

Efectivamente, desde el comienzo del milenio hasta 2017, la IED de China en el resto del mundo se multiplic por 54 [ 6 ]. Hoy las empresas chinas tienen un valor inversin en emprendimientos productivos en el extranjero que es casi igual al que el capital extranjero tiene en China. La relacin est cambiando de manera acelerada: en 2010 la IED extranjera en China era casi el doble que la de China en el exterior, y en 2000 la primera era 7 veces la segunda. De esta forma, si bien el gigante asitico sigue siendo una fuente de redituables inversiones para las firmas trasnacionales imperialistas, participa a la vez de manera cada vez ms agresiva en ese reparto. China es hoy el segundo inversor global, despus de EE. UU., y sus desembolsos representaron en 2017, a pesar de haber cado drsticamente en relacin a los del ao anterior, el 9 % de la IED total (la IED originada en EE. UU. represent ese ao el 25 %).

La capacidad de China de competir en el desarrollo tecnolgico en los sectores de punta es lo ms preocupa hoy al imperialismo norteamericano. La escalada de Trump en materia comercial, que tiene el trasfondo la competencia por la primaca en estos terrenos, es un recordatorio de que el ascenso de China no podr concretarse como un trnsito pacfico. David Harvey, por el contrario, parece opinar que el pasaje de China a convertirse en una potencia hegemnica (que no califica de imperialista) ya se estara consumando, sin mayores trastornos.

Desafo o refuerzo del entramado imperialista?

Los aspectos de cambio en el balance entre las economas desarrolladas y algunos pases emergentes producido por el desarrollo desigual y combinado, es mejor comprendido en el marco de una teora del imperialismo, y no descartndola como propone Harvey. Este desarrollo desigual complejiz las condiciones de la dependencia, ampliando sus gradaciones, y permiti el surgimiento de fenmenos en transicin como China, cuyo destino estar ligado al desarrollo de las tensiones que caracterizan la convulsionada situacin mundial .

Que estos fenmenos, lejos de cuestionar el entramado que asegura los beneficios del capital trasnacional imperialista, lo refuerzan, lo pone en evidencia la manera en la que se integran en las instituciones como el FMI. China busc, y logr, tener ms peso en las decisiones de este organismo multilateral, que es sostn del orden monetario internacional basado en el dlar [ 7 ]. Esta es apenas una muestra de cmo los centros de acumulacin emergentes resultan un amplificador del imperialismo [ 8 ].

El anlisis de los fenmenos contemporneos confirma la vigencia de la categora de imperialismo; no como un fenmeno rgido o esttico, sino como uno dinmico que es reconfigurado, pero no revertido, por el desarrollo desigual que caracteriza la acumulacin capitalista global.

Notas:


[ 1 ] Los artculos que componen la polmica son John Smith, David Harvey Denies Imperialism (David Harvey niega el imperialismo), Roape , enero 2018; David Harvey, Realities on the Ground (Realidades en el terreno), Roape , febrero 2018, y John Smith, Imperialist Realities vs. the Myths of David Harvey (Realidades imperialistas vs. Los mitos de David Harvey), Roape , marzo 2018.

[ 2 ] Autor del libro La tercera forma de incremento de la plusvala

[ 3 ] Financial flows and tax havens: combining to limit the lives of billions of people, Global Financial Integrity, diciembre 2015

[ 4 ] Claudio Katz observa este mismo problema en Semejanzas y diferencias con la poca de Marini, Lahaine.org, marzo 2018.

[ 5 ] Callinicos, Imperialism and Global Political Economy , Londres, Polity, 2009, p. 186.

[ 6 ] World Investment Report (Reporte mundial de inversiones), Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junio 2018

[ 7 ] Vijay Prashad, In the ruins of the present (En las ruinas del presente), Monthly Review , marzo 2018.

[ 8 ] Patrick Bond, Towards a Broader Theory of Imperialism (Hacia una teora ms abarcativa del imperialismo), Roape , Abril 2018.

Esteban Mercatante, @EMercatante, Nacido en Buenos Aires en 1980. Es economista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Coedita la seccin de Economa de La Izquierda Diario, es autor del libro La economa argentina en su laberinto. Lo que dejan doce aos de kirchnerismo (Ediciones IPS, 2015), y compilador junto a Juan R. Gonzlez de Para entender la explotacin capitalista (segunda edicin Ediciones IPS, 2018).

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Capitalismo-y-desarrollo-desigual-una-desmentida-al-imperialismo?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter

 


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