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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2018

El Sacro Imperio econmico alemn

Pierre Rimbert
Viento Sur


La fractura entre el oeste y el este de la Unin Europea (UE) no se reduce a la oposicin entre democracias liberales y gobiernos autoritarios. Refleja una dominacin econmica de las grandes potencias sobre los pases del antiguo bloque del Este, utilizados como reservas de mano de obra de bajo coste. Ya en la dcada de 1990, muchas empresas alemanas deslocalizaban su produccin y la trasladaban a Polonia, Chequia, Eslovaquia y Hungra.

Es un bonito cuento, una bonita historia: considerada en 1999 el hombre enfermo de la zona del euro (The Economist, 3 de junio de 1999), dicen que Alemania habra sanado milagrosamente gracias a las leyes de precarizacin del trabajo asalariado (leyes Hartz), que entraron en vigor entre 2003 y 2005. Cuentan que aquellas reformas restablecieron por s solas la competitividad de las empresas, reanimado las ventas de Mercedes en el extranjero y convencido a Emmanuel Macron de la necesidad de aplicar la misma receta en Francia. Error fatal.

Para comprender el xito de Alemania como exportador mundial, explica el historiador de la economa Stephen Gross, hay que mirar ms all de sus fronteras. Porque este modelo se basa en una parte decisiva en el desarrollo de redes comerciales con los pases de Europa Central y Oriental. 1/ Y ms concretamente en los intercambios econmicos desiguales establecidos con Polonia, la Repblica Checa, Hungra y Eslovaquia, un cuarteto bautizado con el nombre de Grupo de Visegrado. Desde hace un cuarto de siglo, la rica Alemania practica con sus vecinos, en efecto, lo que hace EE UU con sus fbricas instaladas en Mxico: la deslocalizacin de proximidad.

Slidamente establecidos entre el II Reich de Otto von Bismarck y el imperio de los Habsburgo a finales del siglo XIX, los intercambios econmicos privilegiados entre Alemania y Centroeuropa no datan de fecha reciente. Limitados durante la guerra fra, se reanudaron en la dcada de 1970 en forma de cooperaciones industriales, tecnolgicas y bancarias, al amparo de la Ostpolitik (1969-1974) emprendida por el canciller socialdemcrata Willy Brandt. La cada del muro de Berln marc la hora del banquete de las fieras. Desde comienzos de la dcada de 1990, las multinacionales alemanas se abalanzaron sobre las empresas estatales privatizadas en un ambiente de apocalipsis industrial. La toma de la empresa de automviles checa koda por parte de Volkswagen en 1991 seal el rumbo, utilizando de entrada las instalaciones existentes en Chequia como plataformas de subcontratacin.

Para ello, la multinacional alemana utiliz un viejo mecanismo de deslocalizacin tan discreto como desconocido: el trfico de perfeccionamiento pasivo. Este modo de proceder, codificado en la legislacin europea en 1986, autoriza la exportacin temporal de un bien intermedio (o de piezas de recambio) a un pas no miembro, donde ser transformado y acondicionado (perfeccionado) antes de ser reimportado a su pas de origen, beneficindose de una exencin parcial o total de los derechos de aduana. 2/ Tras el hundimiento del Bloque del Este, la ampliacin de las cuotas de importacin procedentes de los pases de Centroeuropa ofreca a la patronal alemana excelentes perspectivas. Subcontratar el cromado de grifos o el pulido de baeras a obreros checoslovacos altamente cualificados, pero poco reivindicativos? Confiar los tejidos a las giles manos de trabajadoras polacas pagadas en złotys y recuperar las chaquetas para venderlas con una marca berlinesa? Hacer que los crustceos se pelen en el pas vecino? Esto es posible desde la dcada de 1990, como si ya hubieran desaparecido las fronteras de la UE.

Del teln de acero a las maquiladoras

El trfico de perfeccionamiento pasivo es la versin europea de la disposicin estadounidense que abri la va al desarrollo de la maquiladora en la regin fronteriza entre Mxico y EE UU, 3/ explica la economista Julie Pellegrin. Ms que ningn otro pas miembro, Alemania se benefici de esta subcontratacin de trabajos de confeccin, fundamentalmente en el sector textil, as como en la industria electrnica y del automvil: en 1996, las empresas renanas reimportaron 27 veces ms (en valor) productos perfeccionados en Polonia, la Repblica Checa, Hungra o Eslovaquia que las empresas francesas. En el ao citado, el trfico de perfeccionamiento pasivo represent el 13 % de las exportaciones del Grupo de Visegrado a la UE y el 16 % de las importaciones de Alemania procedentes de esta zona. Determinados sectores se metieron de lleno: el 86,1 % de las importaciones alemanas del sector textil y de la confeccin de Polonia se amparan en este rgimen. En menos de un decenio, constata Julie Pellegrin, las empresas de los pases de Europa Central y Oriental se encuentran integradas en cadenas de produccin controladas principalmente por compaas alemanas.

Esta integracin de pases que ayer mismo todava estaban atados al Este a travs del Consejo de Asistencia Econmica Mutua (CAEM o Comecon, 1949-1991), dirigido por Mosc, fue tanto ms rpida cuanto que la exaltacin del consumidor liberado por el acceso a los productos occidentales compens durante un tiempo el desconsuelo del trabajador sometido a la subcontratacin de esos mismos productos. A medida que los acuerdos de libre comercio suprimieron los aranceles aduaneros, en la segunda mitad de la dcada de 1990, el trfico de perfeccionamiento pasivo dej de tener inters frente a la inversin directa extranjera (IDE). Las multinacionales ya no se contentaban con deslocalizar un pequeo segmento de su produccin, sino que pasaron a financiar la construccin de fbricas filiales all donde la mano de obra era ms barata.

De 1991 a 1999, los flujos de IDE alemanes hacia los pases de Europa Oriental se multiplicaron por 23. 4/ A comienzos de la dcada de 2000, Alemania acaparaba por s sola ms de un tercio de la IDE realizada en los pases del Grupo de Visegrado y extendi su actividad capitalista a Eslovenia, Croacia y Rumania. Las fbricas de la industria auxiliar del automvil (Bosch, Drxlmaier, Continental, Benteler), de plasturgia y electrnica surgan como setas. Porque desde Varsovia hasta Budapest, los salarios medios representaban una dcima parte de los que se pagaban en Berln en 1990, y un cuarto 2010. No obstante, los trabajadores se beneficiaron del slido sistema de formacin profesional y tcnica vigente en el este. Mucho ms cualificados que sus homlogos asiticos, adems se hallan ms cerca: si un contenedor que sale de Shanghi tarda cuatro semanas en llegar a Rotterdam, bastan cinco horas para que un camin de gran tonelaje, cargado de piezas mecanizadas en los talleres de Mlad Boleslav, en el nordeste de Praga, empiece a descargarlas en la sede de Volkswagen en Wolfsburgo.

As, al comienzo del nuevo milenio, Alemania pas a ser el primer socio comercial de Polonia, la Repblica Checa, Eslovaquia y Hungra. Estos pases representan para Berln un hinterland de 64 millones de habitantes, convertido en plataforma de produccin deslocalizada. Claro que las empresas italianas, francesas y britnicas tambin se aprovechan de este comercio asimtrico, aunque a menor escala. Los Audi y Mercedes tal vez no seran tan habituales en las avenidas de Nueva York y Pekn si su precio no incluyera los bajos salarios de la mano de obra polaca y hngara.

Cuando en 2004 se produjo la ampliacin de la UE a los pases centroeuropeos, promovida infatigablemente por Alemania, la anexin de la regin al espacio industrial renano ya estaba muy avanzada. Se reforz todava ms a partir de 2009, cuando la industria automovilstica alemana intensific sus deslocalizaciones a los pases del Grupo de Visegrado con el fin de restablecer sus beneficios erosionados por la crisis financiera. Es una paradoja de la historia, seala el investigador Vladimir Handl, que haya sido precisamente la integracin europea un proyecto encaminado a domar al gigante econmico alemn de la posguerra fra la que haya llevado a Alemania a desempear el papel de hegemon. 5/

La sombra que proyecta su potencia sobre el mapa del continente dibuja un Sacro Imperio industrial en el que el centro compra el trabajo ms o menos cualificado de sus provincias. En el noroeste, los Pases Bajos (principal plataforma logstica de la industria renana), Blgica y Dinamarca tienen en su gran vecina a su principal socia comercial, si bien sus industrias de alto valor aadido y sus Estados desarrollados les garantizan una autonoma relativa. Del mismo modo que Austria, en el sur, que tambin est integrada en las cadenas productivas y los intereses alemanes, aunque posea sus propios buques insignia, especialmente en los servicios y los seguros. Pero en el este, en situacin subalterna, por no decir colonial, las industrias polaca, checa, eslovaca, hngara, rumana e incluso blgara dependen de su primer y principal cliente: Berln.

Sin esta China a su puerta, los industriales y dirigentes alemanes habran tenido enormes dificultades para someter a la clase trabajadora al yugo de las leyes Hartz. Puesto que se acepta ms fcilmente ser sustituido en su puesto por el checo vecino que por un lejano vietnamita, las deslocalizaciones cercanas tienen un poderoso efecto disciplinario, descrito por un equipo de economistas nada sospechosos de izquierdismo: Las nuevas posibilidades de deslocalizar la produccin al extranjero sin perder la proximidad modificaron la relacin de fuerzas entre trabajadores y patronos alemanes. Sindicatos y/o comits de empresa se vieron obligados a aceptar derogaciones de los convenios sectoriales, lo que a menudo comport una reduccin de los salarios de los trabajadores. Los representantes de estos ltimos tomaron conciencia de que tenan que hacer concesiones. 6/ Resultado: la oposicin a las leyes de flexibilizacin del empleo fue inconsistente. Y los salarios cayeron en picado. El director del Instituto Alemn de Investigacin Econmica, Marcel Fratzscher, constat en 2017 que para las personas de baja cualificacin, la tarifa por hora pas de 12 a 9 euros desde finales de la dcada de 1990 (Financial Times, 12 de junio de 2017).

Una hegemona contestada

Desde todos los puntos de vista, la creacin de un patio trasero econmico fue un buen negocio para los industriales alemanes. No en vano, una parte significativa de los fondos europeos destinados a los nuevos pases miembros fue a parar, como por arte de magia, a Berln. Alemania ha sido de lejos la mayor beneficiaria de las inversiones realizadas en los pases del Grupo de Visegrado al amparo de la poltica de cohesin de la UE, explica el economista polaco Konrad Popławski. Estos fondos dieron lugar a exportaciones suplementarias a estos pases por importe de 30.000 millones de euros en el periodo 2004-2015. El beneficio no solo fue directo los contratos firmados, sino tambin indirecto: una parte importante de los fondos se dedic a las infraestructuras, lo que facilit el transporte de mercancas entre Alemania y Europa Central y Oriental. Un factor decisivo para las empresas automovilsticas alemanas, que necesitaban buenas redes de transporte con el fin de construir instalaciones modernas en los pases vecinos orientales. 7/

Para los pases del Grupo de Visegrado, el balance es ms ambivalente. Por un lado, las inversiones alemanas han renovado la base industrial, comportado una transferencia masiva de tecnologa, aumentado la productividad y las remuneraciones y creado numerosos empleos inducidos, algunos de ellos cualificados, hasta el punto de alarmar a la patronal, que ahora teme una penuria de mano de obra. Sin embargo, todo ello condena a la regin a una economa de subcontrata y subordinacin: la base industrial pertenece al capital europeo occidental, especialmente el alemn.

Esta alienacin se puso de manifiesto a finales de junio de 2017, cuando estall una huelga, por primera vez desde 1992, en la gigantesca fbrica de Volkswagen en Bratislava. 8/ El gobierno eslovaco apoy la reivindicacin de un aumento salarial del 16 %. Por qu una empresa que fabrica uno de las coches ms lujosos y de la mxima calidad, con una elevada productividad del trabajo, ha de pagar a sus trabajadores eslovacos la mitad o un tercio del importe que paga a los mismos trabajadores en Europa Occidental?, se pregunt el primer ministro, Robert Fico, un socialdemcrata que gobierna en coalicin con nacionalistas. 9/ Un mes antes, su homlogo checo, Bohuslav Sobotka, puso en guardia a los inversores extranjeros con casi las mismas palabras. 10/

Deshacerse del papel de taller de montaje, desarrollar producciones soberanas con destino al gran mercado continental: esta es la vertiente econmica del contraproyecto europeo, autoritario y conservador, desarrollado por los dirigentes del Grupo de Visegrado. 11/ En su defecto, por mucho que los salarios locales aumentaran sustancialmente, esta prosperidad relativa no podra ms que favorecer la compra de coches alemanes.

Notas:

1/ Stephen Gross, The German economy and East-Central Europe, German Politics and Society, vol. 31, n. 108, Nueva York, otoo de 2013.

2/ Cf. el dosier coordinado por Wladimir Andreff, Union europenne: sous-traiter en Europe de lEst, Revue dtudes comparatives Est-Ouest, vol. 32, n. 2, Pars, 2001.

3/ Julie Pellegrin, German production networks in Central/Eastern Europe: between dependency and globalisation (PDF), Wissenschaftszentrum Berlin fr Sozialforschung, 1999, de donde se han sacado las cifras de este apartado.

4/ Fabienne Boudier-Bensebaa y Horst Brezinski, La sous-traitance de faonnage entre lAllemagne et les pays est-europens, Revue dtudes comparatives Est-Ouest, op. cit.

5/ Vladimir Handl, The Visegrd Four and German hegemony in the euro zone (PDF), http://visegradexperts.eu , 2015.

6/ Christian Dustmann, Bernd Fitzenberger, Uta Schnberg y Alexandra Spitz-Oener, From sick man of Europe to economic superstar: Germanys resurgent economy (PDF), Journal of Economic Perspectives, vol. 28, n. 1, Nashville (Tennessee), invierno de 2014.

7/ Konrad Popławski, The role of Central Europe in the German economy. The political consequences (PDF), Centre dtudes orientales, Varsovia, junio de 2016.

8/ Cf. Philippe Descamps, Victoire ouvrire chez Volkswagen, Le Monde diplomatique, septiembre de 2017.

9/ Citado por Financial Times, Londres, 27/06/2017.

10/ Ladka Mortkowitz Bauerova, Czech leader vows more pressure on foreign investors over wages, Bloomberg, Nueva York, 18/04/2017.

11/ Cf. De Varsovie Washington, un Mai 68 lenvers, Le Monde diplomatique, enero de 2018

Texto original en francs

Traduccin: viento sur

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article14061



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