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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2018

Entrevista a Sara Cordn, autora de Para espaol, pulse 2
Quiero revindicar el hispanismo y la latinidad no solo como lengua, sino como cultura

Rubn A. arribas
CTXT


Sara Cordn en una imagen reciente. Rubn A. Arribas.

En algn momento de 2012, Sara Cordn se cans de la precariedad laboral de su Madrid natal y emigr a Estados Unidos. Lo hizo gracias a una modesta beca que le concedieron en la Universidad de Nueva York para cursar un mster de escritura creativa en espaol que duraba dos aos. Por aquel entonces ella publicaba libros infantiles, estaba especializndose en la obra Italo Svevo y, para ganarse la vida, trabajaba como administrativa en un taller de escritura. A la vista de la crisis econmica que asolaba el pas, ninguna de esas tres opciones la ayudaban a imaginar un horizonte laboral o vital ms propicio.

Adems, nacida en 1983, iba a cumplir los treinta y vea casi como un delirio fantasioso poner su sueo en prctica. Me pareca muy presuntuoso decir: 'Yo quiero ser escritora'. Era algo que aqu, en Espaa, sonaba a 'hala, qu flipada!', explica entre risas al amparo de la hospitalidad mexicana que nos prodiga a finales de junio la madrilea librera Juan Rulfo. All, unas horas antes de que ella cruce de nuevo el Atlntico, aprovechamos para hablar de su primera y reciente novela, Para espaol, pulse 2 (Caballo de Troya, 2018).

Tambin de sus planes ms inmediatos: antes de regresar a Nueva York a escribir y seguir trabajando en su doctorado sobre las estrategias de autoexposicin, dar un taller de escritura en Valparaso (Chile) y luego har escala en la Feria del Libro de Lima para promocionar el ltimo libro que ha publicado su editorial, Chatos Inhumanos. A simple vista, parece claro que el asunto de vivir de la escritura lo lleva mejor encaminado que en 2012 y que su experiencia migratoria ha sido fundamental al respecto.

En Para espaol, pulse 2, Cordn aprovecha su pasado como alumna en el mster de escritura para reflexionar en clave de autoficcin y de parodia sobre varios temas que atraviesan sus seis aos de vida neoyorquina. El reto de profesionalizarse como escritora, la novela como producto de mercado, el panhispanismo que caracteriza a la comunidad intelectual latina o la comodidad que acompaa a la subalternidad con suerte son algunos de ellos. De esas cuestiones y de algunas ms habla en esta entrevista para CTXT.

En la novela, el jefe de Sara en Madrid habla de que los msteres espaoles son algo as como un sacadineros y bolsas de colocacin. Tambin lo son los msteres estadounidenses en espaol?

En general, all funciona la idea de profesionalizarse. Un mster no te garantiza que vayas a ser un creador maravilloso o que vayas a tener unas ideas superinteresantes. Tampoco te ensea a escribir. El objetivo es ver los materiales con que te interesa trabajar y observar cmo los reciben otras personas. De hecho, el trabajo que hicimos en el mster fue, sobre todo, de crtica. Eso s, el feedback que recibes es tan bestial que, en mi caso, cuando termin, estuve un tiempo sin escribir.

Sara, la narradora de la novela, dice que en Nueva York aprendi que ser escritor consiste en que los compaeros del gremio te dejen serlo. A qu se refiere?

Lo primero que aprend y eso es algo que intento plasmar de manera contundente en la novela es que la literatura funciona, en general, de manera comunitaria. Hay una comunidad, y esa comunidad se hiere y se repara a s misma. La literatura espaola o la literatura hispana en Estados Unidos son mbitos pequeos que mueven poco dinero y donde normalmente el valor es ms bien simblico, de prestigios. De hecho, funcionamos mucho con reseas y con promociones que nos hacemos entre los compaeros del mundo literario... Si te cargas tus contactos o tratas mal a la gente, es ms complicado que tu libro destaque. Esto es algo que se da en casi todos los mbitos laborales, pero en el literario parece ms llamativo porque mueve poco dinero, luchamos por destacar en huecos que son muy pequeos y somos poca gente.

A la narradora de la novela le gustara ser como el escritor chileno Alejandro Zambra: " literariamente agradable, un poco innovadora y un poco guay, pero sin pasarse". Por qu?

Eso es algo que trabajo mucho en el libro: no se trata de ser el mejor o la mejor, sino ms bien alguien agradable y que no molesta. Estar en una secundariedad es algo que me parece que funciona bastante bien. No hace falta ser el jefe, el ms visible. Adems, hay una comodidad ah: lidias con menos crticas, enfrentamientos, cadas estrepitosas... En cambio, cuando eres una amenaza grande, la cosa cambia. El 2 de Para espaol, pulse 2 tiene que ver con la comodidad: por un lado, lo subalterno; por otro, lo que puede funcionar. En 2012, cuando Sara se encuentra con Zambra en el taller de Madrid, este haba publicado haca poco Bonsiy era ese escritor literariamente agradable, un poco innovador, un poquito guay, un poquito diferente, pero sin pasarse. Ahora Zambra tiene muchos detractores, pero a m me sigue gustando leerlo.

La novela parodia un procedimiento habitual en la literatura china: conseguir que marcas comerciales patrocinen el libro. Aqu los auspiciantes son el chocolate mexicano Carlos V y el jabn dominicano Hispano. Por qu quiso incluirlos?

Quera dejar claro que este libro era un producto de mercado. Claramente. Siento que en Espaa y en muchos pases de Latinoamrica hay una gran romanticismo en torno a la literatura, y hay mucha resistencia a pensar que un libro es un producto de mercado, incluso a que puede estar patrocinado. Estamos muy acostumbrados a que una exposicin est patrocinada por un banco o, en Estados Unidos, por un mecenas. Ese concepto, poco a poco, va entrando en la literatura en espaol. Para escribir en ingls, por ejemplo, hay muchas becas y mucho mecenazgo. En cambio, en espaol, todava tenemos esta cosa de es que yo no soy un producto de mercado. Y, sin embargo, s que lo somos. A m me gusta pensar que hago literatura vendible, porque lo que era invendible eran los rollos que escriba antes y que solo los lea yo, y que no le gustaban a nadie. Ahora he conseguido que lo que hago le guste a cuatro o cinco personas? Pues, bueno, ya es vendible.

Esto de la literatura vendible tiene que ver con su experiencia estadounidense?

S, porque veo que en Estados Unidos funciona; veo gente joven, como yo, que vive de la escritura. Y est bien: tiene dinero para formarse o tiempo para asistir a exposiciones, presentaciones de libros o lo que sea, en vez de estar matndose a trabajar en otras cosas para sobrevivir.

La novela es una autoficcin narrada en tercera persona por Sara. En un momento dado, una compaera de mster se refiere a esa voz como un yo inseguro, autocrtico y con baja autoestima, dependiente de la mirada y de la opinin de los otros". Por qu esa eleccin?

En realidad, la novela estaba escrita en primera persona. Una de las crticas que recib en el mster fue precisamente esa que hace el personaje de Mara Eugenia. Al pasarla a tercera, he conservado la capacidad de autocrtica y, a la vez, que se perciba la fragilidad de la protagonista, pero sin que resulte llorona. Adems, el espritu de la novela no era quejarse; era ms bien algo como "Muchachos, yo me he ido fuera, y mirad qu bien me ha ido! S, s, me habr vendido al capital y lo que queris, pero me he profesionalizado en la literatura, que era el objetivo".

Sara se reparte el protagonismo con Poncho, un beb ancla mexicano. Ambos, segn sus compaeras y compaeros del mster, son quienes peor escriben. Por qu llevan la voz cantante los dos personajes ms dbiles?

Eleg los dos personajes que menos responden al estereotipo de escritor y que son ms frgiles en un ecosistema tan competitivo. Son los denigrados del mster. De hecho, bas la relacin entre ellos en esa fragilidad: Poncho y Sara siempre se consuelan, y de alguna forma el amor entre los dos surge de confortarse el uno al otro. Tambin me interesaba poner el peso ah porque cobran mucha fuerza, por ejemplo, las voces de quienes se sienten muy seguros y tienen muy claro que les va a ir bien. No quera que el discurso fuera el de dos perdedores o algo as; quera que se escucharan diferentes voces. Al mismo tiempo, quera mostrar que a Poncho le va mejor que a los dems; l monta una distribuidora de libros y, como a los editores espaoles les interesa tenerlo contento, es a l a quien van a publicar. No lo publican porque sea un talentazo, sino por una cuestin de conveniencia de mercado.

Es Poncho la metfora del mundo de la literatura actual?

S, la ms mercantilista. Adems, lo que me gusta de Poncho es que, en realidad, su idea de la literatura es la menos mercantilista: tener dinero, vivir bien y escribir sus pendejadas. Poncho es mexicano, pero se ha educado en Estados Unidos, as que tiene unos valores americanos basados en que el xito est muy relacionado con el dinero. En cambio, Sara tiene lo del valor simblico: da igual ser rica o pasar penurias; el valor es otro, ms similar al romanticismo literario espaol. En un momento a Sara le va muy bien, pero luego su comunidad decide expulsarla... y le deja de ir tan bien. En realidad, como digo, es a Poncho al que de verdad le va bien.

En un momento dado, la narradora dice que la novela es una autoficcin "con mucha ms ficcin que realidad". Eso suena a ficcin a secas, no? La autoficcin se construye para jugar con el lector?

Me interesaba jugar con la autoficcin porque es muy vendible debido al morbo que genera en el lector. Lo que estoy estudiando en el doctorado son las estrategias de autoexposicin de los autores, es decir, la forma en que estos se colocan en el mercado. Estas estrategias van desde la literatura hasta el uso de su persona. Cada vez importa ms el cuerpo del autor: el autor en gira, las fotos, Instagram... La autoficcin me funcionaba muy bien para explorar el asunto del libro como producto vendible y del autor como marca.

Es decir: fue una eleccin a propsito, no una catarsis.

A ver, llegu a pensar: "Qu puedo contar que le interese al mundo?". Y dije: "La verdad es que nada; lo ms interesante que me ha pasado es el mster". Y tambin pens: "Para m va a ser muy divertido contar eso. Luego, tuve que pensar cmo contarlo. Lo podra haber contado sin que fuera una autoficcin; sin embargo, quera jugar con todas estas cosas que he mencionado y con esa experiencia que yo haba vivido. Adems, en los talleres, la gente sola demandarme que tuviera algo de autoridad sobre el texto. Y eso es algo que me impact mucho.

Autoridad?

Autoridad en el sentido vivencial. Suele demandarse una autoridad vivencial sobre lo que ests exponiendo y, si no la tienes, ya no gusta tanto. Cuando llegue a Estados Unidos, me dio por escribir sobre personajes mexicanos debido a la relacin con mi novio mexicano. Yo reflejaba cosas que vea y luego le deca: "Esto lo ves bien? Si ves alguna expresin que no funciona, cmbiamela. Intentaba que mis textos quedasen realistas. Sin embargo, en el mster, todo el mundo me deca: "Por qu escribes de mexicanos? T no tienes nada que ver con mexicanos! Escribe sobre la crisis de Espaa!. Hasta que yo les explicaba que tena un novio mexicano; entonces, me decan: Ah, bueno. Ya tena autoridad vivencial para hablar de eso.

Vamos, que la novela cuestiona el modo de relacionarse de cierto pblico lector con los textos narrativos, no?

S, de algn modo me dije: No quieres autoridad vivencial? Pues te la voy a dar. Adems, ahora piensa qu es verdad y qu es mentira. Claro, luego viene la familia y te preguntas cosas... Mi madre todava me pregunta si de verdad me enroll con Rod.

En la novela aparecen muchas variedades del espaol (chileno, peruano, mexicano, argentino, dominicano...). El idioma fue uno de sus grandes hallazgos?

S, fue todo un descubrimiento. En esa polifona est la fuerza del libro; en realidad, la historia de Sara es lo de menos. Yo quera contar la historia de toda esa polifona hispana suertuda que est trabajando en el mbito de la literatura y que es la comunidad reparadora/destructora de la que depende que a gente como Sara o Poncho les vaya bien o mal. Y quera representar todas esas voces porque, a veces, en Espaa, tenemos esa horrible costumbre de querer castellanizar y cambiar el vocabulario a cualquier autor o autora latinoamericano, incluido Vargas Llosa.

En una novela de lenguaje sencillo, preciso y humorstico, llama la atencin que se refiera al espaol como el idioma de la subalternidad.

Es un trmino un poco pedante para el vocabulario de Sara, pero es que en Estados Unidos enseguida te das cuenta de que no perteneces al white privilege. Y eso es algo que el hispanismo o la latinidad tienen muy presente. Hay sientes una cierta subalternidad en todo. De hecho, cuando present la solicitud en la universidad, tuve que describirme racialmente, y tena que elegir si era hispana, latina o europea blanca... En Estados Unidos te pasas el da rellenando clasificaciones de raza y de etnia para todo: el DNI, el mdico, la universidad, etctera.

Usted forma parte de Chatos Inhumanos, una pequea editorial con sede en Nueva York que publica libros de escritoras y escritores hispanoamericanos en espaol y en ingls. En qu punto est el proyecto?

Llevamos un ao y medio, y vamos a sacar el quinto libro. Tenemos dos ttulos, pero en ingls y en espaol, que es un trabajazo. El quinto ser Uno nunca sabe por qu grita la gente, del escritor peruano Mario Michelena y es un libro de cuentos. Tambin lo publicaremos en espaol y en ingls. Mario Michelena lleva muchos aos viviendo en Estados Unidos, tiene familia americana y representa el tipo de autor que nos gusta: el de la latinidad que ya est supermetida en Estados Unidos. l, por ejemplo, ha sido traductor en el juicio contra el Chapo Guzmn.

La novela dibuja un momento apasionante en cuanto a quin abanderar "la defensa del hispanismo intelectual" en Estados Unidos, si los venezolanos o los argentinos. Es as como lo cuenta?

El mundo literario hispano es tan pequeo en la novela exagero su dimensin que s, que de momento est sucediendo eso. Hay una editorial venezolana muy potente que se llama Sudaquia, que tiene un catlogo muy amplio: ha publicado desde compaeros mos del mster a Ricardo Piglia. Tambin hay una revista digital muy interesante que se llama Viceversa.

La narradora y el resto de la gente del mster tienen la sensacin de haber llegado en el momento oportuno a Nueva York. Usted la tiene?

S, de hecho, ya circula el hashtag #newlatinoboom. Todo es una invencin nuestra, en realidad. Es un fenmeno que se ha generado a raz de todas las personas que nos hemos mudado a vivir all y que estamos generando cultura. El fenmeno ya se est estudiando en la academia. Cuando abrimos Chatos Inhumanos, sentimos que haba, por as decirlo, un mercadito, y tena que ver con eso. La mayora de los latinos lee en ingls, pero tambin hay mucha gente cuya lengua de confort es el espaol. Queremos revindicar el hispanismo y la latinidad no solo como lengua, sino como cultura.

Rubn A. Arribas, @ESTOY_QUE_TRINO

Fuente: http://ctxt.es/es/20180725/Culturas/21003/Sara-Cordon-Para-espanol-pulse-2-literatura-escritura-Ruben-A-Arribas.htm

 



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