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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2018

Dnde estn los oradores?

Julio Antonio Fernndez Estrada
OnCuba


Cuba fue tierra de oradores. Cultivaron el arte de la palabra bien dicha, del discurso bien articulado y con slidos argumentos, cubanos ilustres de los que han quedado recuerdos, algunas de sus piezas oratorias, testimonios de contemporneos.

Jos Mart es uno de los oradores ms extraordinarios en lengua espaola de todos los tiempos. Sus discursos se citan en el siglo XXI como si hubieran sido dichos ayer por la tarde.

En Cuba no hay justificacin cultural para hablar mal, feo, de vaco en vaco, sin ganas y sin tomar riesgos.

Hoy las tareas orientadas en la enseanza primaria, secundaria y preuniversitaria se hacen con Wikipedia. Las realizan los padres extenuados despus de sus horas de trabajo. Muchos hijos alumnos apenas se aprenden de memoria lo que en su lugar otros han elaborado. Despus viene el recital, sobreactuado, cuando nuestros hijos repiten lo que un tercero ha pensado para ellos.

En la escuela no se promueve la oratoria. No existe el crculo de inters de oratoria. Los nios y las nias pueden ser cantantes, violinistas, pianistas, actores, presentadores de televisin, bailarines de danzas perdidas en las aldeas gitanas de Rumana, especialistas en la danza del vientre y en la Jota, pero nunca los animaramos a la oratoria, porque para qu hablar en pblico, para qu plaza, para qu estrado, para qu plpito, para qu foro, para qu aula.

La oratoria es tan extraa y extica entre nosotros como la enseanza del latn, del griego, de la historia de la filosofa, de la historia de las religiones, todas ellas ausentes de la formacin anterior a la universitaria en Cuba.

La oratoria poltica tiene una importancia tremenda para la vida de la comunidad. Es cierto que estamos en la era de los tuiteros, de los blogs, de Facebook, de YouTube, donde la palabra oral no es imprescindible. Es la poca de los mensajes de texto, de las faltas de ortografa para ahorrar dinero porque las compaas no perdonan, de las abreviaturas, de las imgenes, de los video clips. No vale mucho hablar ni escribir bien. Pero tampoco vale mucho escuchar; sera una maravilla que estuviramos en un mundo como el de Momo, donde el silencio tuviera un sentido de sabidura.

Ahora los discursos deben ser breves, nadie est dispuesto a escuchar por horas ni al ms sabio de los sabios, ni a leer ms de mil palabras, aunque las haya escrito la ms premiada de las narradoras.

La oratoria fue principal arma de lucha poltica en la antigedad griega y romana, culturas clsicas de las que heredamos los conceptos polticos principales, los mtodos cientficos ms usuales, la lgica, la mayutica, la dialctica, los ms conocidos teoremas matemticos, tambin la democracia, la repblica, los comicios, los candidatos, la ley, la justicia, la equidad, los contratos.

El gran Demstenes pas a la historia por sus discursos en Atenas. Fueron grandes oradores Alcibades y Pericles. En Roma los magistrados tuvieron que usar la palabra como prueba y constitucin de las relaciones jurdicas, hasta que la escritura sustituy poco a poco la importancia primordial del verbo oral.

Cicern fue un orador contundente. La oratoria jurdica o forense, dgase del foro, era parte de la vida cotidiana de las antiguas ciudades estado del Mediterrneo.

La formacin del aret aristocrtico griego inclua la oratoria. Tanto como la valenta en la guerra, vala el manejo certero e inteligente del arte de ella. Junto a la belleza fsica y el buen desempeo deportivo, el aret consideraba el uso correcto de la palabra dicha en pblico como atributo de educacin cvica del ciudadano de alcurnia, parte importante de la paideia.

Antes de que existiera el telepronter quien se dedicara a la poltica deba saber hablar en pblico; ahora debe saber leer como un locutor bien entrenado.

En las escuelas cubanas, sobre todo en las dirigidas por rdenes religiosas dedicadas a la pedagoga, como los dominicos y los escolapios, la educacin de la palabra dicha era primordial.

He visto anuarios de escuelas de este tipo en Cuba, de los aos 50 del siglo XX, donde aparece la celebracin de las dotes oratorias de una joven o muchacho que las hubieran demostrado en concursos, actos o ceremonias importantes para el plantel.

Escuch ms de una vez a personas nacidas en los aos finales de la dcada del 30 del siglo pasado narrar sus experiencias en colegios de curas o de monjas en los que se preparaban matutinos donde un orador representaba las ideas de Cspedes en Guimaro y otro u otra las de Agramonte en la misma asamblea histrica.

La oratoria todava era una herramienta utilsima en la poca de Churchill. JFK dej algunos discursos recordables. Martin Luther King Jr. fue un maestro de la palabra emotiva, oratoria mitad religiosa mitad poltica. I have a dream.

En Cuba los autonomistas del siglo XIX y sus herederos polticos del XX tuvieron representantes entre los mejores oradores de su momento.

En la constituyente del 40 trascendieron oradores de todos los extremos ideolgicos, tanto comunistas como conservadores, unos con estilos floridos, otros simples y contundentes, unos basados en la razn, otros en los sentimientos, pero todos fueron seguidos por la radio por miles de ciudadanos entusiasmados.

En los 50 tuvimos a Chibs, con su voz chillona pero abrazadora, que atrajo a mucha gente y que despus las dej en estado de orfandad poltica cuando termin con su vida.

En los ltimos 50 aos solo hemos reconocido a dos oradores en Cuba: Fidel y Eusebio Leal. El primero clebre por sus discursos gigantescos, frente a millones de personas o bajo la lluvia, ledos o dichos, calmados o inflamados, con el valor aadido de ser casi la nica fuente de informacin sobre los acontecimientos trascendentales de la nacin.

Eusebio por su parte, salido de un libro de caballeros andantes, ha hablado por dcadas con palabras que casi nadie usa. Nos ha enseado La Habana con paciencia y finura. Nos ha contado la historia de Cuba como quien habla de algo sagrado. Su oratoria siempre ha tenido un poco de eclesistica y lo mundano en ella viene acompaado de belleza elevada de la que el pueblo agradece.

Pero ms nada. Hablar mucho no est bien visto. Si se habla mucho puede ser que digas algo de lo que te puedes arrepentir, o tal vez te d por ser honrado, sincero, valiente, y as al decir la verdad pierdas todas tus prerrogativas. Por eso es mejor hablar lo mnimo posible, lo que todos repiten si es posible, lo que est ms que dicho sera lo perfecto, lugares comunes, mejor todava. Al fin y al cabo, no se gana nada por ser ms culto o ms apasionado o ms veraz. Ms bien se corren riesgos.

En estos trances recuerdo mucho a Joaqun Sabina. l casi peda que ser valiente no costara tan caro y que ser cobarde no valiera la pena. Pero sigue valiendo mucho, es un tesoro que no para de crecer en la poltica de hoy, en todas partes del mundo: el ser un cobarde consabido, un apocado con todas las letras.

Por lo tanto, pido peras al olmo, o para celebrar mejor nuestra vida, pido maraones al cocotero.

La oratoria es tan de otro tiempo como arriesgar la vida por una causa perdida, o como llorar por la injusticia, o como pensar que sin igualdad la vida es una vileza sin fin.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/donde-estan-los-oradores/



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