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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2018

Entrevista a Luis Gonzlez Reyes, ecologista, coautor de En la espiral de la energa, libro recin editado por Libros en Accin.
El capital est chocando con los lmites del planeta

Berta Iglesias Varela
Ecologistas en accin


Hablamos con Luis Gonzlez Reyes a propsito de la reedicin de En la espiral de la energa, un libro fundamental para entender el momento actual de colapso civilizatorio.. Los dos volmenes de esta obra fueron publicados hace cuatro aos, por Libros en Accin, editorial de Ecologistas en Accin, y Baladre. De este libro firmado por dos grandes del ecologismo social, Ramn Fernndez Durn (1947-2011) y Luis Gonzlez Reyes, acaba de salir la segunda edicin. Este trabajo lo empez Ramn, que haba diseado un completo ndice para entender la relacin entre el uso de la energa y la organizacin social. Desde el Paleoltico al Antropoceno. Luis continu, a peticin de Ramn, cuando a este le acechaba el cncer.

Luis Gonzlez Reyes, doctor en Qumicas, ha sido coordinador de Ecologistas en Accin entre 2002 y 2011. Discpulo primero, y compaero de activismo de Fernndez Durn despus, destaca sobre todo por su militancia lcida y generosa. Desde hace ya ms de diez aos, se ha propuesto, siempre desde el colectivo, crear alternativas en todos los rdenes de la vida, que le permitan escapar del capitalismo. Trabaja en una cooperativa dentro de la economa social y solidaria; impulsa un proyecto de vivienda comunitaria en derecho de uso y participa en varios proyectos que apuestan por una educacin de calidad, autogestionada y respetuosa.

En la espiral de la energa teoriza sobre el colapso de la civilizacin industrial y los escenarios futuros, para servirnos de gua, de motivo de reflexin y debate.

Por qu decidiste hacer una segunda edicin del libro?

De la primera edicin termin satisfecho, pero me hubiera gustado haber trabajado ms sobre algunos temas, lo que no fue posible, ya que tuve que acelerar la publicacin ante el nacimiento de nuestro segundo hijo. Esta de ahora es una versin ms madura en tres sentidos.

Es un texto ms discutido que el anterior, fruto de haberlo contrastado con mucha gente, en muchos espacios distintos. En la primera edicin, contrastbamos cada captulo con un escogido grupo de personas afines, pero esta versin recoge las aportaciones de centenares de intervenciones y preguntas en decenas de actos pblicos con grupos ecologistas y no ecologistas de todo el Estado.

En segundo lugar, he aprendido mucho en este tiempo, y eso se ha reflejado en el texto. Especialmente, hay un trabajo mejor y ms profundo en el anlisis del capitalismo, que es el aspecto que ms cambiado respecto al texto anterior. Finalmente, he actualizado datos y grficas.

En qu consideras que est mejor explicado el capitalismo? Qu es lo novedoso, frente a la multitud de obras que lo analizan?

Esta versin explica mejor cmo se reproduce el capital que la primera edicin. Adems, integra mejor este anlisis con los cambios socioambientales. En esta explicacin, se aborda cmo se reproduce el capital dentro del sistema, cmo esto requiere de una ingente cantidad de cuidados y cmo esta reproduccin requiere de una apropiacin constante de lo que est fuera de l. Estos afuera son otras poblaciones, pero tambin el trabajo (entre comillas, pues no es el mismo trabajo asalariado caracterstico del capitalismo) realizado por la biosfera.

Probablemente, lo ms novedoso sea la integracin de cmo la explotacin de la naturaleza es indispensable para sostener la dinmica expansiva del capital. Lo es para incrementar la productividad (algo determinante en nuestro sistema socioeconmico) gracias a desarrollos tecnolgicos, pues la tecnologa no es ms que materia, energa y conocimiento condensados. Y lo es tambin para que el capital se reproduzca a travs de usar el trabajo realizado por la naturaleza de fertilizacin del suelo, de concentracin de minerales en un determinado lugar o de produccin de fuentes energticas densas como los combustibles fsiles.

Qu hacen un ingeniero y un qumico escribiendo de historia? Es necesario retrotraerse al Paleoltico?

Nuestra incursin en la historia no es un ejercicio de erudicin, sino una herramienta para entender mejor el momento en el que estamos. En este sentido, es un recorrido histrico ledo desde el presente con la finalidad de orientar nuestros prximos pasos. Intentamos entender el pasado con una mirada lo ms interdisciplinar que podemos, pero poniendo un foco especial en la interrelacin entre el uso de la energa con distintos aspectos, como la organizacin social, la mayor o menor dominacin de la naturaleza y sobre otros seres humanos o la capacidad de resistencia. Esta mirada creemos que nos ofrece pistas, que nos gua sobre lo que podemos o no esperar en el futuro cercano, y sobre qu funciona y qu no a la hora de construir las sociedades que soamos.

Una de las novedades de esta edicin es que ya no hablas de Antropoceno, como haca Ramn, sino de Capitaloceno.

Desde la primera edicin del libro una idea fuerza del texto es que el ser humano es capaz de relacionarse de manera respetuosa con el entorno. Podemos destruir los ecosistemas; de hecho, lo hacemos en infinidad de casos. Pero tambin podemos no hacerlo, como ha ocurrido y ocurre en otros muchos. El foco de destruccin lo ponemos as en los rdenes sociales, no en el ser humano en s.

Entre las diferentes organizaciones sociales que analizamos, el capitalismo, especialmente el fosilista, ha sido el sistema que ha generado una mayor destruccin social y ambiental, y que est detrs de esta nueva era geolgica. De este modo, el cambio de trmino busca evitar la asociacin determinista de ser humano como devastador. Nos facilita imaginar otros posibles rdenes socioeconmicos armnicos con el entorno.

Asistiremos al xodo hacia el campo. Esto puede parecer lejano, las dinmicas del capitalismo siguen empujando a un xodo hacia la ciudad. Foto Mara Jos Esteso Poves.

En el libro se explica que el capitalismo sufre crisis peridicas, pero tambin que esta puede que sea la definitiva por qu?

El capitalismo tiene actualmente serios problemas para reproducir el capital a nivel interno a travs de la explotacin del trabajo ajeno. Por una parte, no es posible aumentar indefinidamente la productividad, porque eso requiere de mquinas, lo que a su vez necesita energa y materiales en aumento, lo que est tocando a su fin. Tampoco se pueden aumentar indefinidamente las horas de trabajo, ni reducir el salario, entre otras cosas porque eso retrae el consumo, lo que provoca recesin econmica.

Pero lo clave est en que el capital est chocando con los lmites planetarios. Ya no es posible introducir ms sociedades dentro de su dinmica, pues el grueso de la poblacin y de nuestras vidas ya estn dentro de los mbitos mercantilizados. Tampoco de seguir usando el trabajo de la naturaleza, una vez que las mejores minas o suelos se van agotando.

En este contexto, y en los contextos que se avecinan, cules sern las relaciones campo-ciudad?

En el libro, explicamos que las ciudades, tal como ahora se conciben, son imposibles en el contexto de agotamiento de los combustibles fsiles. Ante ello, vamos a asistir a dos fenmenos. Por un lado, la ruralizacin de las ciudades. En cierto modo, estamos asistiendo ya a ello con la proliferacin de huertos urbanos en lugares como Detroit o La Habana.

La ciudad tendr que habilitar espacios, cedidos o conquistados, para la produccin de alimentos. Esto es posible en el caso de verduras y hortalizas, pero es ms complicado en el caso de los animales y prcticamente imposible en el de los cereales. As que asistiremos al segundo fenmeno, que es la ruralizacin de la poblacin, el xodo hacia el campo. Esto puede parecer muy lejano, puesto que las polticas pblicas y sobre todo las dinmicas del capitalismo siguen empujando por un xodo hacia la ciudad, pero en el libro argumentamos que no estamos tan lejos de esto.

Cmo deberan ser, entonces, las polticas pblicas en lo referente al campo?

Para facilitar ese retorno al campo, de forma ordenada, se debera dotar de buenos servicios pblicos a los entornos rurales, asumiendo que son ms caros que en otros contextos (los usa una menor cantidad de poblacin). Es necesario tambin acometer una reforma agraria que garantice el acceso a la tierra a las personas que regresen. Y una apuesta fuerte por la diversificacin econmica en los entornos rurales, para que dejen de depender de las ciudades.

Este libro es crtico con el Estado, al que presenta como herramienta de dominacin. En cambio, propones ms servicios pblicos en los pueblos. Cul debera ser el papel del Estado, de las administraciones?

Una de las tesis que sostenemos en el libro es que las personas, ms que actuar segn nuestro esquema de valores, adaptamos nuestros valores a las formas de actuar. Y esas formas de actuar estn mediatizadas por el entorno en que vivimos. Podemos tener entornos que gratifiquen valores ms comunitarios, o tener entornos que primen los valores individualistas. Bajo ese paradigma, necesitamos que las personas participen ms en estructuras colectivas, que primen el bien comn. Necesitamos que se sientan partcipes en un sistema de valores que tenga ms que ver con la colectividad. Y esto es tanto ms potente, cuanto ms participativo sea. Por lo tanto, hemos de crear alternativas concretas, desde abajo, en las que se pueda participar. Eso no puede ser creado por las instituciones. Como mucho, puede ser catalizado desde ellas.

Por lo tanto, la labor de las administraciones es la de facilitar, no la de hacer. El error de las instituciones es pensar que son el actor de cambio, y no un catalizador (que ya de por s es una responsabilidad alta). Las alternativas las tenemos que crear los movimientos sociales y los nuevos municipalismos deben facilitarlas y acelerarlas, poniendo medios a su servicio. Un ejemplo claro: cuando el Estado chino consider haba que volver al campo, sus instituciones obligaron a emigrar a parte de la poblacin, la recoloc. Provoc eso la revolucin cultural deseada? No.

Aqu, las instituciones deberan crear las condiciones para alentar un retorno al campo transformador.

Si las ciudades no sern viables, por qu, entonces ests en un proyecto de construccin de una casa en Madrid?

Hay que entender que el proceso de colapso no es repentino, sino que va a ser gradual. La casa de Usera est dentro de un modelo de vivienda cooperativa en derecho de uso, como otras iniciativas similares en Barcelona o Zaragoza. Es un proyecto con una vertiente ecolgica en la seleccin de materiales y de fuentes energticas, preocupado por no agravar el deterioro ambiental. Eso tambin lo hace ms resiliente, porque permite mayor autonoma en el plano energtico y en el gasto de agua, ante escenarios probables de escasez.

Adems, tiene una componente social, comunitaria, muy fuerte, que me parece que es otra forma de aumentar la resiliencia. Cuando el colapso se agrave, la manera de sobrevivir va a depender de la capacidad de convivir en colectivo.

El proyecto tiene sentido tambin como propuesta de modelo de vivienda, un modelo radicalmente distinto, no basado en la propiedad privada ni pblica, sino en la comunitaria.

Sobre el colapso tenemos un desafo grande por delante y necesitamos que las personas den lo mejor de s. Foto Mara Jos Esteso Poves.

Ante el repunte en la calle de los movimientos feministas, qu puede aportar el libro?

El libro recoge, en parte, la potencia de la lucha y la resistencia de las mujeres a lo largo de la historia. Incluso la reciente huelga del 8M aparece en el libro. Una de las ideas que se lanzan en esta segunda edicin es que es posible que estemos asistiendo a una nueva ola de feminismo.

Creemos que en el momento en que estamos, la lucha feminista va a ser una de las claves de resistencia, porque el capitalismo, para perpetuarse, necesita reforzar el patriarcado, para garantizarse los cuidados gratuitos, que si bien no producen capital estn en la base y son absolutamente imprescindibles para la dicha produccin. Este recrudecimiento del patriarcado se produce a la vez que una lucha feminista muy fuerte. Cmo se dirima esta lucha, en gran parte, va a determinar los sistemas socioeconmicos futuros.

Asistiremos a una revolucin feminista?

Las luchas feministas son procesos que estn fuera del imaginario tradicional de la Revolucin con maysculas. No son tanto un hecho sbito, sino algo ms continuado. Y no es solo una lucha en la macropoltica, sino que, a la vez, se produce en la micropoltica, en el da a da. Probablemente es ese su espacio fundamental. Otra de las cosas que defendemos en el libro es que los feminismos han sido uno de los movimientos sociales ms capaz de hacer transformaciones sociales, porque producen los cambios desde abajo, desde dentro de cada persona.

Viendo el panorama que describs en el libro, cul es el papel del ecologismo?

En la medida en que es un movimiento que es capaz de trascender lo estrictamente social para entender la ecodependencia, es un movimiento imprescindible a la hora de generar la transicin. Sin esa mirada profunda va a ser imposible cualquier transformacin ni siquiera un anlisis medio cabal de lo que est sucediendo y puede suceder.

Cules son las alianzas en las que debe embarcarse el movimiento ecologista?

Estamos en un momento en que lo estrictamente sectorial carece de sentido. Para afrontar los grandes desafos que se avecinan, tenemos que generar nuevas relaciones con el entorno, nuevos entramados sociales y nuevas economas. De esta manera, desde el movimiento ecologista necesitamos tejer alianzas con otros sectores para reforzar economas solidarias, feministas y ecolgicas, a la vez que permitir una mayor autonoma de salario. No necesitamos ms trabajo asalariado sino menos.

En el libro procuramos explicar que, en el capitalismo, el elemento fundamental de control social es que la gente ha perdido su autonoma y necesita vender su fuerza de trabajo. Por eso, la verdadera lucha no debe residir en mejorar las condiciones laborales, que no es malo de por s, sino en reestructurar el mundo productivo en entornos ms libres, parecidos al cooperativismo.

Esto es meterle el dedo en el ojo al sindicalismo.

No. Es entender que nuestra estrategia tiene distintos tempos. A corto plazo, necesitamos mejorar las condiciones laborales de determinados sectores. Y no perder derechos. Pero a la vez y sobre todo a medio y largo plazo, necesitamos salirnos de la lgica laboral capitalista.

Cmo se enfoca en el libro la dimensin internacional?

La globalizacin tiene los das contados. No es posible mantener un sistema de traspaso de mercancas rpido y masivo a nivel mundial sin combustibles fsiles. Y eso est entrando en quiebra ya, como sostenemos en el libro. Ahora mismo estamos ya viviendo en un proceso de desglobalizacin, vanse el fenmeno Trump o Brexit. Los ndices de comercio internacional que van bajando. As, los flujos transnacionales de capital cayeron un 65% entre 2007 y 2016.

Esto no quita que no necesitemos todava las luchas antiglobalizacin. Lo que implica es una nueva estrategia. Por ejemplo, cuanto ms alarguemos los procesos de firma de tratados, ms posibilidades tenemos de ganar esas luchas y paralizarlos, porque se avecinan tiempos en los que no tendrn sentido.

A la vez, como estamos en un escenario de relocalizacin, necesitamos crear nuevos tejidos econmicos en los territorios.

Entonces, nos olvidamos de la solidaridad con movimientos ecologistas y sociales de otras latitudes?

Las alianzas deben ser locales. Pero tambin hay que entender que afrontamos retos a nivel global, como el cambio climtico, que hacen necesarias lgicas de resistencia y apoyo tambin globales, por ejemplo, contra los nuevos extractivismos. No podemos olvidarnos de la solidaridad internacional, ni tica ni estratgicamente.

En un libro que habla sobre energa, no puedo resistir la tentacin de preguntarte cul ser la energa del futuro.

Claramente, las renovables, por opcin y por necesidad. Van a coexistir con los combustible fsiles, pero estos ltimos sern muy minoritarios. En todo caso, no sern renovables como las entendemos ahora, hipersofisticadas y destinadas a generar electricidad, sino que se utilizarn para producir electricidad, trabajo y calor, probablemente ms las dos ltimas. Con una tecnologa basada en materiales y energas renovables. Todo ello implicar que tengan menos potencia que la disponible en la actualidad.

En cualquiera de los escenarios que planteis en el libro?

Yo creo que en cualquiera, la energa renovable es algo inevitable. La diferencia ser el uso que se le d a la energa. En unos escenarios, ms ecofascistas o Mad Max, ser utilizada para la explotacin de muchas personas y la acumulacin de unas pocas. Pero tambin podra centrarse en satisfacer las verdaderas necesidades. El calor usado para fundir hierro se puede emplear en construir espadas o arados.

El trmino colapso es muy controvertido. Por qu colapso?

Es el trmino ms riguroso para lo que est por venir. Colapso significa prdida de complejidad en poco tiempo desde una perspectiva histrica, y eso es lo que defendemos en el libro que va a pasar. Necesitamos comunicar de forma sincera.

Una segunda idea es que si tenemos un desafo grande por delante y necesitamos que las personas den lo mejor de s, que se comporten como adultos, necesitamos tratarlas como tales. Eso significa no edulcorar lo que est sucediendo, lo cual no quita que no resaltemos tambin las oportunidades que el colapso de un sistema tan brutal como el capitalismo nos abre. Y no olvidemos que el colapso ya ha empezado. La crisis de 2007 es parte de ello, y muchas partes del planeta viven ya colapsadas.

Hay ms o menos esperanza en esta edicin?

Hay ms. La esperanza se basa en que el desmoronamiento de algo viejo va a dar la oportunidad a espacios nuevos. Adems, es difcil imaginar algo tan nefasto como el capitalismo. Tambin en que la supervivencia va a depender de lo colectivo. Esto har que se potencien los valores que conllevan cuidar lo comn y se volvern ms posibles sociedades ms empticas. Finalmente, porque los nuevos contextos (energas renovables, tecnologas ms sencillas, sociedades ms locales) son potencialmente ms igualitarias que la situacin actual.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=100500

 


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