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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2018

Un barril de crudo a 100 dlares?: la antesala de otra recesin mundial

Diego Herranz
Pblico


No resulta descabellado. La escalada de precios del petrleo ha antecedido a cinco de las seis ltimas recesiones de la economa estadounidense. Y 2018 est asumiendo el protagonismo de un cambio de tendencia. Al alza. De un nuevo boom de oro negro que devuelve a los mercados y a los Estados -productores o crudo-dependientes, que fan sus presupuestos anuales a un coste o recaudacin determinado-, a un escenario ms similar al de los aos previos a 2014 -ejercicio en el que el petrleo comenz un descenso histrico que llev al Brent, de referencia en Europa, a cotizar a 27,67 dlares el barril, en enero de 2016, el valor ms bajo desde 2003-, en los que los contratos de futuros transitaban con comodidad por cifras de tres dgitos.

En la actualidad, cotiza en torno a los 78 dlares, cerca de la frontera que Arabia Saud, primer productor mundial y autntico rector de los designios de la OPEP, ha establecido como adecuados, en 2018, segn sus intereses. Una cota excelente para sanear sus desequilibradas arcas pblicas por efecto del alto coste de la guerra en Yemen y de unos ingresos petrolferos holgadamente por debajo de los 60 dlares en el ltimo trienio. Pero, qu consecuencias tendra un barril a 100 dlares? Y, sobre todo, qu circunstancias se han combinado para que el barril tenga a tiro esta emblemtica cotizacin, que ha elevado en ms de un 50% su valor desde comienzos de ao?

Existe una acumulacin de factores, todos alineados en la misma direccin, dice el equipo de economistas de UBS, el banco de inversin suizo. Desde un aumento de la demanda de energa mundial, hasta la renovada poltica de restricciones de cuotas productivas en la OPEP pasando por una escalada de las tensiones geopolticas, en especial hacia Irn, que llevan aparejadas una seria amenaza de sanciones econmicas al rgimen de Tehern. Efectivamente, el petrleo se podra poner en 100 dlares a lo largo de este ejercicio, advierten. Con rplicas inmediatas en las economas. Las seales de una posible contraccin del PIB en EEUU son elocuentes, afirma el responsable de anlisis de UBS, Arend Kapetyn, en una nota dirigida a sus inversores.

Aunque tambin se apreciar un impacto sobre la inflacin. No tanto en la mayor economa del planeta, debido al encarecimiento del precio del dinero, sino en la esfera de los mercados emergentes, reacios a seguir la estela de la Reserva Federal americana y asolados por las restricciones en los circuitos de acceso al crdito internacional por las subidas de tipos en EEUU, sus elevadas tasas de endeudamiento soberanos y de sus empresas y bancos y por la reanimacin del dlar.

Esta pinza -recesin ms inflacin- afecta, en cualquier caso, a la coyuntura estadounidense. Hay que tomrselo en serio porque todo repunte ms o menos brusco del crudo acarrea una serie de riesgos y conviene recordar que cinco de las seis ltimas recesiones en EEUU han venido precedidas de un escenario energtico como el actual, aclara Kapetyn. Y la escalada actual es, ni ms ni menos, que la decimoprimera de mayor intensidad en los ltimos 70 aos, despus de que el pasado 17 de mayo superara los 80 dlares.

Un snar peligroso

Este salto es todava de menor trascendencia que otros que antecedieron a recesiones en EEUU pero si el precio se mueve hacia los 100 dlares el panorama cambiar sin remedio. Entonces -explican en UBS- se restara alrededor de 100.000 millones a la economa global, dejando el PIB del planeta en un crecimiento del 3,8% -cualquier crecimiento inferior al 3% se considera como contraccin global-, mientras que los precios mundiales se situaran por encima del 4%, lo que obligara a bancos centrales de las potencias emergentes (e industrializadas, en especial, al rea del euro y Reino Unido) a mover ficha al alza. Otro retardo de actividad.

Desde Goldman Sachs tambin observan estos riesgos. Es un snar peligroso para la gestin de los riesgos futuros, porque las perspectivas no son halageas. Aunque, de momento, los flujos de inversin permanezcan ms complacientes que preocupados, pese a que el Brent ha subido un 52% desde que, a finales del pasado ao, la OPEP se inclinara por las tesis de Riad y redujera, de forma ms agresiva de lo esperado, sus cuotas productivas. Hasta alcanzar los 82,5 dlares. Tambin juega un rol notable la crisis nuclear iran derivada de la ruptura del tratado por parte de la Casa Blanca. A lo que hay que aadir el incremento de la demanda de crudo que podra enfrentarse a problemas de entrega por la carencia de petrleo en el mercado y la fatiga que est empezando a demostrar el actual ciclo de negocio, que naci dbil y con rastro sinuoso por emerger de la mayor crisis financiera desde 1929, afirman en el banco de inversin americano.

Citigroup acaba de elevar en 10 dlares, hasta los 75, el precio medio del barril para el conjunto de 2018, lo que lleva implcito que, en algn momento del ao, traspasar los 100 dlares.

Por favor, pare esto; de otra forma, el crudo se encarecer mucho ms. Esta ha sido la rplica del gobernador de Irn en la OPEP, Houssein Kazempour Ardebili, al presidente de EEUU por su tweet en el que acusa al crtel petrolfero de hacer muy poco para estabilizar el precio del oro negro y todo lo posible por encarecer los combustibles en EEUU.

A pesar de que Arabia Saud ha afirmado a Washington que impulsar la produccin, en Goldman Sachs alertan de que esta posibilidad baja enteros ante los riesgos de suministro de Venezuela e Irn, bajo sanciones de la Administracin Trump. Est usted martilleando a la OPEP y desacreditando la soberana de sus socios, critica Kazempour, quien dijo que en el crtel esperan una actitud ms conciliadora y cordial por parte del actual inquilino de la Casa Blanca, que tambin les emplaz a reducir los precios de inmediato.

Ms contundente han sido los jerarcas de la Guardia Revolucionaria iran, al advertir que cualquier maniobra de Washington para exigir cambios en la poltica de la OPEP traera el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa la mayor concentracin de petroleros del mundo para cargar el 30% de los flujos petrolferos que movilizan los mercados y cuyo peaje est en poder de Tehern. Tampoco ayuda a las pretensiones de Washington los problemas de abastecimiento, en este caso tecnolgicos para extraer crudo, de Libia -pas miembro del crtel, pero exento del ltimo acuerdo junto a Nigeria- y Canad. Ni el aumento de tarifas comerciales de EEUU a China, el primer comprador de petrleo del mundo, que podra mermar su dinamismo y, con l, el del conjunto del PIB global.

Rplica amenazante de la OPEP

La OPEP nunca ha definido el precio del crudo en los ltimos 30 aos, espeta Kazempour. Falacia que, sin embargo, le dio pie para concluir con un duro mensaje a Trump: Usted impone sanciones a grandes productores, fundadores de la OPEP, y todava nos interpela para que bajemos precios, se pregunt. Desde cundo ha empezado a trasladarnos rdenes?.

En este complejo panorama, slo Rusia parece dispuesto a elevar sus cuotas de mercado. Adems del consejo de la Agencia Internacional de la Energa de que Arabia Saud y los emiratos del Golfo Prsico cubran la retirada de 1,5 millones de barriles diarios que Irn y Venezuela pretenden poner en marcha en 2019. El mercado del crudo es especialmente vulnerable a la evolucin de precios de los contratos de futuros a seis meses.

Tambin a los inventarios acumulados de EEUU. Es decir, a la capacidad y el volumen de almacenamiento de crudo por parte del mayor mercado del mundo, y que, pese a subir en 833.000 barriles en las ltimas semanas, siguen por debajo de las estimaciones, de 1,25 millones, que los analistas juzgan idneo para revertir el rally alcista del crudo. Sin tocar sus reservas estratgicas -Trump baraja permitir labores de exploracin en el Refugio Nacional de Vida Salvaje del rtico que, junto a las reservas de 11.800 millones de barriles de Alaska, aadira ms capacidad productiva a EEUU- y sin elevar el poder extractivo de su industria del fracking, a la que estn plenamente dedicada firmas petroleras del pas que han vuelto a ejercer su capacidad de lobby en la Casa Blanca con la actual Administracin.

La que tambin se denomina shale revolution ha permitido a EEUU ser el primer productor de crudo y convertirse en exportador neto de petrleo, con ms de 2 millones de barriles diarios, segn la capacidad extractiva semanal de un mtodo especialmente daino al medio ambiente. Trump y los jerarcas del sector petrolfero aseguran que, con el fracking, la cada de actividad del PIB de EEUU, con un barril a 100 euros, sera de cuatro dcimas. La estimacin que antes se calculaba para el petrleo a 75 dlares.

Por si fuera poco, hay un indicador, la curva de rentabilidad del bono americano que, aunque se ha estabilizado en las ltimas fechas, deja una incgnita mayscula por despejar. Este barmetro determina el diferencial de beneficios entre el bono estadounidense a dos y diez aos. Cualquier cada a posiciones negativas (o prximas a ello) anticipa una contraccin del PIB. En la actualidad, se encuentra en cuatro puntos bsicos, despus de subir en los ltimos meses y dejar atrs las alarmas surgidas en 2014, cuando se situ por debajo de los dos puntos. En buena medida, por la poltica restrictiva de la Fed. Pero los nervios de los inversores no se han calmado. Y con razn. Porque la Reserva Federal tendr que manejar un aspecto clave a la hora de determinar futuras subidas de tipos en un indicador que ya no navega con el salvavidas de los estmulos monetarios de los ltimos aos. De ah que bancos de inversin como Bernstein convengan en que el ciclo de negocios actual en EEUU toque a su fin. Ni siquiera la rebaja fiscal a empresas y consumidores de Trump parece que servir para espolear la demanda interna (gasto de consumo de familias y de inversin de empresas) porque las expectativas son de guardar la ropa. Dada la volatilidad de los mercados burstiles y la debilidad financiera de los grandes mercados emergentes. Y ya se sabe en los crculos inversores que cuando EEUU estornuda, Europa y Japn se resfran.

Indicadores apcrifos en EEUU

Dentro de un ambiente que recuerda a 2007, preludio de la crisis. Con datos que preludian una compleja salida para la sociedad americana. The Washington Post alertaba recientemente de ello. Son los barmetros apcrifos, explicaba. Un 45% de los estadounidenses en edad adulta carece de un colchn financiero suficiente para permitirse un gasto inesperado de 400 dlares, que les puede llegar de forma sbita, pero tambin habitual: por ejemplo, una factura mdica de urgencia o la avera de su coche. Una segunda alerta es que el 43% de sus hogares no pueden permitirse un modo de vida bsico; es decir, que casi la mitad de las familias de la gran potencia mundial no pueden afrontar los gastos aparejados a la vivienda, comida, escolarizacin infantil, transporte, sanidad o conexin a Internet. El tercer factor es que, durante el pasado ao, ms de uno de cada cuatro estadounidenses no acudi a recibir asistencia sanitaria porque no se lo poda permitir. El cuarto y ltimo ndice de que la microeconoma no ha seguido la estela de las grandes cifras coyunturales es que un 22% de ellos no tienen capacidad financiera para pagar todas las facturas a final de mes y, asociado a este indicador, que slo el 38% de los trabajadores en activo piensa que sus ahorros para la jubilacin, en un pas sin pensiones pblicas, estn en el camino correcto para sus necesidades una vez pasen a la edad de retiro.

Fuente: https://www.publico.es/economia/finde-barril-crudo-100-dolares-antesala-recesion-mundial.html



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