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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2018

Candidaturas y alianzas partidarias: Brasil rumbo a una eleccin histrica

Amlcar Salas Oroo y Camila Vollenweider
Centro Estratgico Latinoamericano Geopoltico (CELAG)


La eleccin presidencial en Brasil comienza a transitar por las diferentes instancias que indica su calendario. Vencido el tiempo lmite para que cada partido oficialice sus candidatos ahora las negociaciones continuarn para consolidar los espacios polticos, no tanto las coaliciones oficiales, en equilibrios finales que prometen ser dificultosos (se hecho ya lo estn resultando) por dos tipos particularidades que esta eleccin presenta.

Por un lado, la mayor competitividad del escenario: de consolidarse que, entre blancos, nulos y ausencias llegan al 33% de los votos, quien cuente con un 20% de los mismos ya tendr, por lo tanto, un 30% de los votos vlidos, y chances ciertas de estar en una segunda vuelta presidencial. Este panorama, que no es sino consecuencia de un notorio desencanto con el sistema poltico en general que se potenci desde el 2013 (pero que permanece en progreso hace ms tiempo) es lo que estimula que ni Jair Bolsonaro, ni Geraldo Alckmin, ni Marina Silva, ni Ciro Gomes, entre otros, desistan de ir hasta el final con su candidatura. En otros momentos, y por lo costoso que es cualquier contienda presidencial en un pas tan inmenso, ya hubieran desistido, por lo menos, un par de nombres; no es este el caso. Hay, adems, una superposicin de clivajes de competencia o temas de agenda que hacen a una dispersin de las discusiones a proponer, lo que alimenta la expansin de diversos puntos de vista. Quizs el nico que conserva cierta centralidad expresiva es Lula, pero su situacin carcelaria complejiza la situacin.

Por otro lado, al elegirse gobernadores (y diputados y senadores federales) hay, al interior de casi todos los partidos, fuertes tendencias a pensar en la preservacin propia ms que en un proyecto comn. La consistencia partidaria brasilea ha sido tema de estudio hace dcadas, pero este ao le agrega una condicin extra: el ilegtimo impeachment, la crisis econmica y de empleo, entre tantos otros aspectos de la realidad nacional de los ltimos aos, han recreado la nocin de ingobernabilidad y escepticismo en las posibilidades de una reversin del cuadro. Esta situacin tracciona los nimos hacia la supervivencia en los mbitos subnacionales ms que en apuestas federales potenciales, lo que puede ser visto tambin como una mayor brecha de intereses entre las maquinarias territoriales y los deseos de las grandes figuras del partido.

Un claro ejemplo de estos desacuerdos entre las direcciones nacionales y estatales de los partidos ha sido, en la ltima semana, lo que sucedi en el seno de un partido poltico de porte medio (con una bancada parlamentaria nada despreciable, con gobernadores, y otros recursos polticos) como es el Partido Socialista Brasileo (PSB) [1]: la neutralidad de su apoyo a cualquier candidatura presidencial cuestin buscada por el Partido dos Trabalhadores (PT), que tema un cierre de la sigla con Ciro Gomes (PDT) incluy subidas y bajadas de candidatos en diversos estados, como Minas Gerais o Pernambuco, lo que gener toda una serie de cortocircuitos internos que muchas veces traen consecuencias para el mismo da del voto.

De cualquier forma, si bien es cierto que la fragmentacin partidaria y los intereses sectoriales son los elementos que irn a caracterizar esta eleccin presidencial, deben considerarse los condicionamientos que pueden devenir de la estructura de competencia, esto es, la forma ms o menos habitualizada en que se viene dando la seleccin de los presidentes en Brasil desde 1994 en adelante: con un polo de izquierda/centro izquierda representado por el Partido dos Trabalhadores (PT), por un lado, y otro polo de competencia de centro/derecha representado por el Partido de la Social Democracia Brasilea (PSDB). Entre estos dos partidos se han repartido los presidentes desde entonces. Habr que ver en qu medida esta naturaleza histrica del sistema poltico se mantiene o si, por el contrario, habr otro tipo de interacciones. Habr que ver hasta qu punto, en este plano, el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en el 2016 ha transformado el contexto.

Candidaturas presidenciales para el 2018

Ayer venci el plazo para que, mediante las convenciones partidarias, las diferentes fuerzas polticas definieran sus candidatos [2]. La seleccin de los candidatos sobre todo a vicepresidente (figura institucional que, despus del papel histrico jugado por Michel Temer, seguramente estar ms en observacin)- respondi no slo a la proyeccin pblica del mismo sino tambin a determinados equilibrios regionales que necesariamente deben buscarse para ampliar el abanico de los potenciales votantes. En el grupo de las frmulas presidenciales (presidentes y vicepresidentes) con chances de alcanzar resultados de dos dgitos y, por lo tanto, de animarse a tener una performance que los deje en un segundo turno- estn:
  1. Ciro Gomes y Katia Abreu, ambos del Partido Democrtico Trabalhista (PDT). La postulacin de Ciro es la tercera vez que es candidato a presidente- viene siendo instalada desde hace tiempo, sobre todo luego del impeachment a Dilma Rousseff, al que se opuso con claridad (no as el propio partido). La seleccin de Katia Abreu puede parecer un tanto disruptiva: enrgica defensora de los intereses ruralistas y ex-ministra de Dilma Rousseff, su perfil conservador moderara, en parte, las incertidumbres que supuestamente detenta la figura de Ciro.
  2. Lula y Fernando Haddad, ambos del Partido dos Trabalhadores (PT). La situacin de Lula es incierta como candidato; en prisin hace unos meses, el Partido sigue apostando a su habilitacin. Sin embargo, la aparicin de Haddad (ex alcalde de So Paulo) ya estar moderando la idea de que no hay Plan B, es decir, que no habra otra alternativa a Lula. Esta cuestin se reforzara con un acuerdo de ltimo momento entre el PT y el Partido Comunista do Brasil (PCdoB) por el cual, de no ser posible que Lula sea candidato, Manuela d' vila acompaara a F. Haddad como vicepresidenta.
  3. Gerardo Alckmin y Ana Amelia. El primero, histrico nombre del PSDB, candidato presidencial derrotado por Lula en la eleccin del 2006 obtuvo menos votos en la segunda vuelta que en la primera- ha logrado costurar, segn la prensa hegemnica, las mejores alianzas partidarias, lo que le permitir contar con la mayor cantidad de minutos de televisin en horario gratuito (siendo que aqul se calcula en base a las representaciones parlamentarias). Su compaera de frmula fue una intransigente defensora del impeachment a Dilma Rousseff.
  4. Marina Silva y Eduardo Jorge. Luego de sus excelentes performances en 2010 y 2014, Silva esta vez se presenta por un partido muy menor (REDE Sustentabilidade; E. Jorge est afiliado al Partido Verde), cuestin que, quizs, termine resultando decisivo para sus chances. Si bien contina representando a un sector no menor del electorado (pblico evanglico, identificado con una agenda medioambientalista, con buenas relaciones con el empresariado nacional), ha perdido un poco de presencia en la esfera pblica, adems de sufrir cierta decoloracin ideolgica a partir de su apoyo al impeachment a Dilma Rousseff (antigua compaera de partido) y a algunas impopulares medidas tomadas por Temer durante estos aos.
  5. Jair Bolsonaro y Hamilton Mourao. Se trata de una de las sorpresas de esta eleccin. No porque Bolsonaro sea una figura nueva en el sistema poltico brasileo: afiliado al Partido Social Liberal (PSL), ya pas por 9 partidos polticos diferentes y cumple su sptimo mandato como diputado. Tampoco tiene asegurada su participacin en octubre: pesa sobre l una accin penal por apologa del delito que se encuentra en el STF y todava no est del todo definida. Llevar como vicepresidente a Hamilton Mourao, del Partido Renovador Trabalhista Brasileiro (PRTB), quien afirm el ao pasado que un golpe militar era posible en el pas y este ao defendi que el Ejrcito tomara el poder si la Corte Suprema no castigaba a los polticos corruptos. Representan, ambos, a los sectores ms antidemocrticos y fascistoides de la sociedad [3]: todo indica que su candidatura se ir deshidratando en la medida que sus (potenciales) votantes vayan migrando nuevamente al PSDB.
  6. Alvaro Das y Paulo Rabello de Castro, del partido PODEMOS. Empresario y hoy senador federal, Das ya ha pasado por varios partidos polticos (PMDB, PSDB, PV, entre otros), lo que le ha dado cierta exposicin que est detrs de la proyeccin pblica que mantiene. Su compaero de frmula, del Partido Social Cristiano (PSC), desisti de su propia candidatura, cuestin que potencia, en un hipottico caso, las chances conjuntas de llegar a los dos dgitos electorales en la primera vuelta el 7 de octubre.

En un grupo con menos posibilidades, estn los candidatos elegidos por sus convenciones: 1) el cabo Benevenuto Daciolo Fonseca dos Santos, actualmente diputado por el Partido Patriota, y Suelene Balduino Nascimento; 2) Henrique Meirelles y Germano Rigotto, por el MDB; 3) Joao Amoedo y Christian Lohbauer, por el Partido NOVO; 4) Guilherme Boulos, joven activista del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), y Sonia Guajajara, ambos por el PSOL; 5) el Partido Patria Livre (PPL) llevar al hijo de Joao Goulart como candidato; 6) la Democracia Cristiana (DC) a Jos Maria Eymael; 7) el PSTU a Vera Lucia; 8) y, como se mencion, por ahora el PCdoB tiene inscrita a Manuela d' vila como candidata a presidenta, cuestin que puede alterarse hasta el da en que se confirmen definitivamente los nombres de las coaliciones.

Una eleccin hacia la derecha

El PSDB es el partido que hoy tiene mayor claridad en el mapa de alianzas a nivel federal, adems de ser el ms beneficiado por el golpe parlamentario a Dilma Rousseff. Geraldo Alckmin, hasta hace poco gobernador de So Paulo, ha conseguido -pese a su limitada intencin de voto- el apoyo del llamado centro. Partidos como el PP, el PR, el PRB (ligado a la Iglesia Universal) o el DEM hicieron pblico das atrs su adhesin a la candidatura de Alckmin a la presidencia. Tambin se sumaron Solidariedade (del sindicalista Paulinho da Fora), PTB de Roberto Jefferson, el PSD de Gilberto Kassab, el PPS de Roberto Freire y el PV de Sarney (hijo).

El centro es un bloque de partidos pequeos o medianos sin ideologa clara, aunque ms orientados al centro-derecha del arco poltico. Salvo el DEM, histricamente aliado al PSDB, las dems siglas, por ejemplo, apoyaron la candidatura de Dilma Rousseff en 2014 pero tambin el pedido de su impeachment (menos el PR); y, hasta hace poco, tambin coquetearon con un posible apoyo al candidato Ciro Gomes.

Las razones de dicho pronunciamiento tienen su lgica, a pesar de la falta de lgica en el comportamiento electoral del bloque: si bien Lula da Silva tiene una alta intencin de voto, su candidatura no es segura, y el PSDB es quien tiene a su disposicin gran parte de la maquinaria electoral. Una victoria de su candidato podra garantizar a los partidos del centro puestos clave a nivel ministerial y legislativo con la perspectiva de continuar acumulando poder poltico.

El Partidos dos Trabalhadores y la eleccin de octubre

Qu pasar con la candidatura de Lula? La estrategia del partido y de su defensa es mantener su candidatura hasta agotar todos los recursos jurdicos disponibles. La candidatura de Lula est inscrita, pero a merced de un proceso de impugnacin que involucra al Tribunal Supremo Electoral (TSE), al Tribunal Supremo de Justicia y que tambin podra afectar al Supremo Tribunal Federal. A pesar de que existe un artculo del Cdigo Electoral (el 16-A) que indica que un candidato sub judice podr realizar todos los actos relativos a la campaa electoral, incluso utilizar el horario electoral gratuito en radio y televisin, y tener su nombre en la urna electrnica -no sera el del petista el primer caso en la historia de Brasil-, lo cierto es que su futuro es una incgnita.

Lula sera el primer candidato presidencial en esta sutuacin jurdico-electoral pero, adems, es o Lula: el candidato con mayor intencin de voto y la figura ms temida por el establishment del gigante suramericano. As, el TSE podra negar de oficio el pedido de registro si considera que con su condena perdi los derechos polticos -algo que su defensa alega que no ha sucedido-, o bien el problema podra llegar a definirse en el STF, y aqu Lula ya perdera su derecho a hacer campaa porque sta se permite slo cuando la candidatura se encuentra sub judice en una instancia ordinaria. Considerando la performance judicial contra Da Silva, es probable que su candidatura, de continuar, se dirima en el Supremo. Con un fallo previsible, dados los antecedentes recientes.

Conclusiones

Cada vez queda menos tiempo para definiciones alrededor de una eleccin presidencial que ser histrica, por varias circunstancias, pero sobre todo porque se ver si se afianza y profundiza la agenda post-golpe del 2016 de privatizacin, desnacionalizacin, aumento del desempleo, militarizacin de la vida cotidiana, desgobierno fiscal, presupuestario, entre otras realidades-. Con el espacio poltico de derecha consolidado, en sus objetivos y en sus posiciones, y con un bloque histrico que seguramente pivotear alrededor de la candidatura de Alckmin, tambin es cierto que el margen de crecimiento de ese proyecto poltico es bastante limitado.

Los movimientos potenciales de transformacin del escenario electoral pueden provenir, de existir, del campo de izquierda/centro izquierda. En ese sentido, habr que ver qu pasa con este Plan B (si es que Lula no puede ser candidato, y entonces la frmula ser F. Haddad y M. d' vila), y qu har el resto de los candidatos afines: para una reversin del cuadro econmico y social en curso, es fundamental que el bloque que se va consolidando entre el PT, PCdoB, PROS, PCO, partes del PSB y sectores del MDB logre ampliarse lo mximo posible, al margen de las candidaturas.


Referencias
[1] https://g1.globo.com/politica/eleicoes/2018/noticia/2018/08/05/em-convencao-psb-decide-nao-apoiar-ninguem-na-eleicao-para-presidente.ghtml

[2] https://g1.globo.com/politica/eleicoes/2018/noticia/2018/07/20/candidatos-a-presidencia-da-republica-nas-eleicoes-de-2018-veja-quem-sao.ghtml

[3] https://brasil.elpais.com/brasil/2018/08/05/politica/1533482571_722395.html


Amlcar Salas Oroo y Camila Vollenweider son investigadores del Centro Estratgico Latinoamericano Geopoltico (CELAG).


Fuente: http://www.celag.org/candidaturas-alianzas-brasil-rumbo-eleccion-historica/


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