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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2018

Marruecos
Del hirak al boicot, una misma lucha?

Lucile Daumas y Zaina Oubihi


Las movilizaciones populares que marcaron Marruecos durante los levantamientos rabes del 2011 no lograron ninguna victoria significativa. La Constitucin fue enmendada, el Parlamento fue renovado, pero la base de la vida poltica, econmica y social del pas permaneci intacta. Sin embargo, despus de un corto periodo de inevitable reflujo, el movimiento social se activ nuevamente y en estos dos ltimos aos se han visto luchas impresionantes, tanto por su nmero y carcter masivo, como por su duracin y su determinacin. Las ms emblemticas han sido las del Rif, en el norte de Marruecos y de Yerada, en el este del pas. En los ltimos meses, sin embargo, el boicot a tres empresas ha tomado el relevo de estas luchas.

El Hirak 1/ del Rif

En Alhucemas, el movimiento empez a finales de octubre de 2016, a raz de un accidente : un pescadero muri aplastado en un contenedor cuando intentaba recuperar su mercadera, confiscada por la polica. Esta muerte atroz convierte a Mohcine Fikri en un smbolo de todas las humillaciones impuestas a esta regin desde la independencia de Marruecos. Inmediatamente se redact una lista de reivindicaciones, exigiendo hospitales, escuelas, carreteras, empleos, en definitiva, servicios pblicos bsicos y el fin de la marginacin de la regin. Resurgieron tambin temas no resueltos, como el de los cinco jvenes que murieron en un incendio en un banco en 2011, as como los viejos conflictos que opusieron a la poblacin del Rif al Majzen, la administracin central del pas, en varios momentos de su historia.

Se articula as el Hirak del Rif. Lo impresionante de este movimiento es su capacidad de movilizar prcticamente a toda la poblacin, no slo en la ciudad de Alhucemas, sino en la totalidad de la regin, as como su voluntad de auto- organizarse al margen de las estructuras ya constituidas, como la administracin, partidos, sindicatos o asociaciones.

No es casualidad que, despus de meses de dilacin, el gobierno, que haba reconocido las deficiencias de la gestin de la regin, que destituy a algunos ministros y altos funcionarios culpables de inaccin, corrupcin o prevaricacin, que ha intentado todo el tiempo desactivar el movimiento a travs del dilogo, las amenazas o provocaciones, haya finalmente pasado a la represin violenta justo cuando el movimiento, el Hirak, convocaba a toda la poblacin marroqu a solidarizarse con l en una marcha nacional en la propia Alhucemas el 20 de julio de 2017. El riesgo de contagio y contaminacin se hizo evidente cuando finaliz el aislamiento en el que se haba encerrado el propio Hirak.

Ese 20 de julio de 2017, los manifestantes se mantuvieron firmes, dispersos en pequeos grupos por toda la ciudad, a pesar de la avalancha de gases lacrimgenos y golpes que se les vino encima. Desde entonces y durante todo este ao, la regin ha quedado bajo estado de sitio: el ejrcito, la polica y la gendarmera controlan los accesos y las calles de las ciudades y aldeas. Ms de 500 personas fueron llevadas a juicio ante los tribunales de la regin, pero tambin de otras ciudades marroques, como Casablanca, donde los jueces dictaron sentencias dursimas. La ms larga, veinte aos de prisin, se public el 26 de junio de 2018. Segn los clculos de uno de los manifestantes de la marcha de solidaridad, que reuni a varias decenas de miles de personas en Rabat el 15 de julio de 2018 (entre ellos muchos rifeos que a pesar de la distancia hicieron el viaje para tener por fin la oportunidad de expresarse de nuevo en la calle), seran unos 1.033 aos de prisin los que se habran repartido contra los detenidos del Rif.

El Hirak de Yerada

Esta situacin no impidi que otro movimiento, que tambin se denomin como Hirak, arrancara en Yerada, una antigua ciudad minera cerca de la frontera con Argelia. El 22 de diciembre de 2017, la muerte de dos trabajadores de la minera artesanal (que continuaron con la extraccin artesanal de carbn despus del cierre de la mina en 2000), enterrados en el tnel no consolidado donde trabajaban, desat la protesta. La poblacin sali masivamente a la calle, elabor de manera muy participativa una lista de demandas que abarcaban desde la creacin de empleos o el acceso a los servicios pblicos hasta el desarrollo de la regin. Y all tambin solo una represin masiva, el arresto y la condena de decenas de personas, pudo parar este movimiento que mantuvo marchas y concentraciones durante ms de tres meses en la ciudad y su regin. En otras ciudades y pueblos se produjeron igualmente protestas contra el desmantelamiento de los sistemas de educacin, salud, el acaparamiento de tierras y agua, el acceso al empleo, al agua y a los servicios pblicos, especialmente en el Sur y el Este de Marruecos. Imponente fue tambin la lucha de maestras y maestros contratados, que se alzan contra la precarizacin de sus estatutos y el desmantelamiento de la funcin pblica.

Todos estos movimientos sociales estn claramente marcados por las consignas que se elaboraron durante las manifestaciones de 2011, reafirmando la voluntad popular, su soberana (el pueblo quiere, viva el pueblo) contra la hogra (el menosprecio y las vejaciones) y la humillacin, y por la libertad, la dignidad y la justicia social.

El boicot econmico

Es sin duda este ltimo aspecto, la aspiracin a la justicia social, lo que explica el xito rotundo de un llamamiento (annimo) en Marruecos al boicot de tres productos: la leche de Danone, el petrleo de Afriquia y el agua mineral Sidi Ali de Eaux dOulmes, lanzado desde facebook el 20 de abril de 2018. La direccin general de Danone anunci que la empresa planea reducir la recoleccin de leche en un 30%, debido a la cada de las ventas relacionada con el boicot, pero se trata de datos reales o de hacer que el movimiento cargue con la culpa de una crisis entre los pequeos agricultores? Por otra parte, la pgina web Maroc-leaks informa del desmantelamiento de algunas estaciones de Afriquia y la prensa se refiere a la importante cada de las ventas de las botellas de agua Sidi Ali en tiendas de comestibles, cafs y supermercados. Segn una encuesta realizada a finales de mayo por el semanario Telquel, el 42% de los consumidores del pas siguen las instrucciones del boicot 2/ .

Evidentemente, es difcil analizar un movimiento de este tipo, que surgi de la nada y es asumido de forma aislada por cada "ciudadano o ciudadana boicoteadora", que da a su gesto el sentido que quiere darle. Muchos periodistas han querido ver en este boicot una movilizacin contra el aumento de los precios. Lo cierto es que Marruecos ha experimentado en su historia varias "revueltas del pan", en particular en junio de 1981, enero de 1984 y diciembre de 1990, y contra la subida de los precios de los principales productos de consumo y servicios bsicos, como tambin lo es que las dificultades de la mayora de los marroques para llegar a fin de mes los hacen muy sensibles a cualquier variacin de precios, que les afecta fuertemente. Es interesante apuntar aqu que los productos boicoteados no son los que consumen principalmente los marroques ms pobres, cuya dieta se concentra en torno al trigo, el aceite, el azcar y el t. No consumen agua mineral y por general no tienen coche.

Entre 2006 y 2008, en la mayora de las ciudades del pas se haba creado una coordinacin contra el aumento de los precios y el deterioro de los servicios pblicos, que ha sido fundamental para explicar el boicot 3/ . Inspirado por la campaa del BDS (boicot, desinversin y sanciones contra las empresas vinculadas a la colonizacin israel), este movimiento de boicot tiene como objetivo claro golpear a las empresas y a sus principales accionistas, all donde ms duele a los individuos vidos de dinero, que solo piensan en las cifras de sus cuentas bancarias y en la curva de ganancias de sus empresas.

Recordemos brevemente la historia de Centrale Danone Marruecos. Creada en 1939, bajo la colonizacin francesa, se convirti en la primera franquicia Danone en el extranjero en 1953. Nacionalizada despus de la independencia, fue una de las empresas pblicas privatizada a principios de los aos ochenta y vendida al Royal Holding ONA 4/ , que ms tarde se convirti en SNI. Desde 2012, Danone ha recomprado gradualmente acciones del SNI hasta hacerse con el 90,9% en 2014. Esta historia es muy similar a la de otras multinacionales francesas, como Lyonnaise des eaux o Veolia, que tambin se asentaron en Marruecos con la colonizacin, fueron nacionalizadas con la independencia y luego regresaron al mercado marroqu con la aplicacin de las polticas neoliberales y la privatizacin de las empresas pblicas. El segundo producto boicoteado, la marca de agua mineral Sidi Ali, una de las ms antiguas del pas, pertenece al grupo Holmarcom, propiedad de la familia Bensalah, que opera en diversos sectores: finanzas, agroindustria, distribucin, logstica, transporte o sector inmobiliario, cotizando en el TOP 5 de los holdings marroques. Participa en la expansin de las empresas marroques hacia frica, promovida en los ltimos aos por la Monarqua, con filiales en Senegal, Costa de Marfil y Benn. Por su parte, Les Eaux minrales dOulms, que incluye la marca Sidi Ali, est dirigida por Miriem Bensalah, que fue presidenta de la Confederacin de Empresarios Marroques (CGEM) entre 2012 y mayo de 2018.

El caso de Afriquia, la tercera empresa, es sin duda el ms emblemtico de la colusin de lo poltico y lo econmico. Afriquia es una de las joyas de la corona del grupo AKWA, cuyo principal accionista es Aziz Akhennouch, inexpugnable ministro de Agricultura desde hace 11 aos, hombre fuerte del gobierno desde esa fecha y que se convirti en la primera fortuna de Marruecos (despus de la del Rey, fuera de concurso este ao), segn el ranking 2018 de la revista Forbes. Sus activos estn valorados en 2.200 millones de dlares. Adems de controlar el grupo Akwa, que opera en los sectores del petrleo, el gas, la qumica, los seguros, el turismo, la hostelera, los seguros, la telefona y la prensa, Akhannouch es tambin uno de los mayores terratenientes del pas. Su esposa, clasificada en el TOP 10 de las mujeres rabes ms poderosas por la revista semanal Arabian Business, tambin est al frente de otro importante holding, el grupo AKSAL. El caso de Afriquia est adems en el centro de un escndalo revelado por una investigacin parlamentaria sobre los precios de la gasolina en el surtidor. Este informe, publicado en mayo de 2018, muestra que tras la liberalizacin de los precios de los hidrocarburos a partir del 1 de diciembre de 2015, los mrgenes de beneficio de las empresas de distribucin de petrleo explotaron literalmente. Denunciando que el informe no da cifras sobre los resultados de las principales empresas distribuidoras, nacionales o multinacionales, el diputado de la Federacin de la Izquierda Democrtica Omar Balafrej indica que para algunos, estos mrgenes se han multiplicado por dos o incluso cuatro, y que slo para los aos 2016 y 2017 compartieron la enorme suma de 17.000 millones de dirhams de beneficios adicionales. No hay duda de que Afriquia ha tenido su parte del pastel.

Son estas grandes fortunas las que estn siendo sealadas no slo por esta campaa de boicot, sino tambin por las y los manifestantes que han estado saliendo a las calles desde 2011.

En su estudio sobre las desigualdades en Marruecos 5/ , Oxfam subraya que los tres multimillonarios marroques ms ricos (entre ellos Aziz Akhannouch y el banquero Othman Benjelloun) poseen 4.500 millones de dlares (44.000 millones de dirhams). Su riqueza es tal que solo el crecimiento de la misma es equivalente al consumo de los 375.000 marroques ms pobres en el mismo perodo. 6/ La fortuna del Rey no est tomada en cuenta aqu, pero fue estimada por el ranking de Forbes 2015 en unos 5.700 millones de dlares. Marruecos afirma haber reducido la tasa de pobreza al 4,8%. Sin embargo, el mismo informe de Oxfam seala que la mitad de la poblacin vive con menos de 1.000 dirhams al mes (unos 100 euros) y en el campo, uno de cada dos marroques vive con apenas 70 euros al mes (723 dh). Por otra parte, un Informe publicado por la Asociacin Attac Maroc muestra cmo la liberalizacin de los precios de los principales bienes de consumo, la privatizacin de las empresas pblicas y de los servicios pblicos y la firma de acuerdos de libre comercio, han permitido aumentar los beneficios de las empresas capitalistas privadas, nacionales y multinacionales, en detrimento del poder adquisitivo de la gente. Por tanto, sostiene la organizacin, "frente a los gobiernos que concentran las decisiones econmicas y polticas y violan los intereses de la mayora, la desobediencia y el boicot de sus productos se convierten en un deber nacional". 7/ .

Movilizaciones callejeras frente aredes sociales

Varios periodistas coinciden en sealar que tras la represin masiva que acompa a las movilizaciones populares en diferentes regiones de Marruecos, especialmente en el Rif, asediado desde hace un ao, los y las activistas estaran recurriendo a nuevas formas de movilizacin, convocadas a travs de las redes sociales, para eludir esta represin. Es cierto que hasta ahora las autoridades no han podido determinar de dnde proceda el llamamiento al boicot y las amenazas contra los annimos instigadores del movimiento han quedado en papel mojado. Ms all de la cuestin de fondo, es probable que esta impunidad tenga algo que ver con el xito de este movimiento de boicot. Iniciativas similares de boicot se han tomado en varios otros pases que no brillan por su situacin democrtica, como Arabia Saud o Jordania. La idea tambin est circulando en las redes sociales egipcias.

Pero sera un error pensar que las poblaciones indignadas estaran abandonando la calle. La respuesta masiva de los marroques a la convocatoria lanzada por las familias de los detenidos de rifeos para manifestarse en Rabat el da 15 de julio demuestra que no estn descartando ninguna forma de lucha. Y ms all de las consignas para pedir la liberacin de los detenidos del Hirak y celebrar la lucha de las poblaciones del Rif, se corearon masivamente las ya tradicionales consignas de las manifestaciones posteriores a 2011: "Viva el pueblo", "El pueblo quiere libertad, dignidad, justicia social". Frente a estas aspiraciones fundamentales, reiteradas durante ms de siete aos ya, podemos entender que la creacin de un Consejo de la Competencia no es una medida adecuada para calmar la ira popular. El diputado Omar Balafrej pareci haberlo entendido y propone como primera medida inmediata la recuperacin de los 17.000 millones de beneficios indebidamente recaudados por las petroleras y su reversin en el presupuesto de la Educacin Nacional. En definitiva, lo que est en juego es la redistribucin de la riqueza, la restitucin a los pueblos de los bienes que les han sido robados por los acaparadores de la riqueza y del poder: su tierra, su agua, sus recursos naturales, sus bienes comunes, sus servicios pblicos, su soberana poltica y democrtica.

Frente a las artimaas, las mentiras, la intimidacin y la represin, el pueblo marroqu sigue dando muestras de creatividad, determinacin y constancia para hacer or la voz de la voluntad popular.

 

Notas:

1/ Hirak significa movimiento en rabe. De ah que a veces se escriba con mayscula y otras no.

2/ https://telquel.ma/2018/05/24/infographie-42-des-marocains-ont-respecte-le-mot-dordre-de-boycott_1594487

3/ Los productos boicoteados, a excepcin de la gasolina, no aumentaron en los ltimos aos y Marruecos consigui mantener su tasa de inflacin por debajo del 2%.

4/ Las empresas de este holding son en su mayora propiedad de la familia real.

5/ https://www.le212.info/attachment/958142/

6/ OXFAM, Pour un systme conomique qui bnficie toutes et tous ! Un tat des lieux des ingalits au Maroc, janvier 2018.

7/ http://attacmaroc.org/fr/2018/06/21/memorandum-attac-maroc-soutient-le-boycott-citoyen-de-produits-de-consommation-commercialises-par-des-grands-groupes-capitalistes/

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article14057



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