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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2018

Entrevista al socilogo y politlogo argentino Atilio Boron
El momento histrico actual se caracteriza por una Amrica Latina en disputa

Alejo Brignole
Rebelin


El socilogo y politlogo argentino Atilio Boron es uno de los ms destacados pensadores y analistas de la regin, frecuentemente consultado por polticos, acadmicos y militantes de la izquierda de toda Amrica Latina y el Caribe.

Autor de ms de una decena de libros, entre los que destacan Tras el bho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo (2000), Aristteles en Macondo. Notas sobre el fetichismo democrtico en Amrica Latina (2009) y Amrica Latina en la geopoltica del imperialismo (2012), en el ao 2004 result acreedor del Premio de Ensayo Casa de las Amricas ( Cuba), y cinco aos ms tarde con el Premio Internacional Jos Mart, por la Unesco.

Para hablar de la coyuntura poltica hemisfrica, La Correo le contact en Buenos Aires, dando paso a una exclusiva, larga, distendida y profunda conversacin.

Amrica Latina se encuentra en un punto de transicin que algunos sugieren no est del todo claro. Para usted, la derecha lleg para consolidarse, o sus evidentes descalabros sociales y retrocesos institucionales auguran un rpido retorno a los postulados de la izquierda?

Ante todo, creo que hay que pensar esto en un sentido histrico, como tantas veces recomendaba Fidel. l deca que para hacer la Revolucin es preciso tener conciencia del momento histrico y el momento histrico actual est caracterizado por una situacin ambigua, con una Amrica Latina en disputa, en donde el ciclo progresista y de izquierda que se inaugurara con el triunfo electoral de Hugo Chvez en el ao 1998, evidentemente ha ido perdiendo fuerza en los ltimos aos debido a una serie de circunstancias. En primer lugar y quizs lo ms significativo, es que los gobiernos representativos de esa tendencia, como el de Cristina Fernndez en Argentina, no lograron consolidar su sucesin. Cristina fue derrotada en las urnas por un muy escaso margen (pero derrotada al fin) por una coalicin de derecha.

Pero cuando uno mira el panorama y ampla el foco desde una perspectiva ms vasta, se da cuenta que es muy difcil pronosticar el inicio de un ciclo de predominio de la derecha, que es lo que ms o menos ocurri con la izquierda. Sobre todo porque los nuevos gobiernos que se han instalado desde la derecha, como en el caso de Brasil mediante un golpe blando institucional, son en realidad gobiernos que no tienen ninguna oportunidad de prevalecer en las elecciones. Y sa es la razn por la que Lula est preso y se lo inhabilita para competir en los comicios. La derecha no tiene un candidato que pueda siquiera acercrsele a Lula, el cual supera en ms de 20 puntos a su ms inmediato competidor (por no hablar de los restantes, a los cuales les lleva ms de 30 puntos de ventaja). Por lo tanto, en Brasil no hay una perspectiva de la consolidacin de la derecha, sino a travs de un mecanismo nefasto y desptico, pero difcilmente eso pueda ser considerado como un xito.

En el caso de Argentina, los que daban por segura la sucesin de Macri hace seis meses, hoy dudan no slo si Macri se podra reelegir, sino que la alianza de Cambiemos podra sobrevivir tras unas elecciones. En Per, el presidente Pedro Pablo Kuczynski, que era un poltico tpico de esta tendencia, tuvo que renunciar debido a que le probaron gravsimas irregularidades (de hecho hubo robos) y para no exponerse a un juicio poltico que le hubiese sido desfavorable.

En Colombia, el candidato de la izquierda, Gustavo Petro, pas de casi un milln novecientos mil votos a casi ocho millones. Y en Mxico gan Andrs Lpez Obrador, derrotando por primera vez a lo que era un co-gobierno a lo largo de 36 aos, entre el PRI y el PAN, bajo la tutela del Fondo Monetario Internacional (FMI). Lpez Obrador triunf con una amplia mayora, absoluta en ambas cmaras y derrotando en todos los estados, excepto Guanajuato.

De manera que aquellos que estn viendo el inicio de un ciclo de derecha en Amrica Latina, creo honestamente que estn teniendo visiones que no tienen ningn parentesco con la realidad.

Recin usted analizaba el caso mexicano. Cree que tras la herencia de los ltimos doce aos luego de Felipe Caldern y Pea Nieto, que han recrudecido la militarizacin, el narcotrfico y la subordinacin estratgica a EE.UU., Lpez Obrador podr revertir el panorama en aquel pas?

Creo que es la intencin que tiene l y sobre todo los movimientos sociales que le acompaan, que de ninguna manera estn dispuestos a arrojar por la borda todo lo que Lpez Obrador le prometi al electorado mexicano. Por supuesto va a ser una tarea muy, muy difcil. Estamos hablando de un pas que tiene frontera con EE.UU. y que ha estado subordinado a su vecino en los ltimos 36 aos. Recordemos que este proceso de sometimiento arranca con la presidencia de Miguel de la Madrid en 1982, y por tanto, la tarea de revertir las peores polticas hechas por los gobiernos del PRI y del PAN durante estas dcadas pasadas no va a ser sencilla. De hecho, EE.UU. envi a Mxico una delegacin de altsimo nivel a conversar con Lpez Obrador. Nada menos que al secretario de Estado, Mike Pompeo, y al secretario del Tesoro, entre otros funcionarios de primer rango, incluidos algunos del Consejo de Seguridad Nacional. Esto constituye un gesto inslito e indito, y que sin duda se podra definir como una especie de advertencia o mensaje mafioso para que Lpez Obrador tenga mucho cuidado con lo que va a hacer. Washington siempre est dispuesto a enderezar este tipo de problemas con cualquier recurso, ya lo sabemos.

Las persecuciones judiciales a los gobiernos bolivarianos salientes, realizadas adems sin garantas jurdicas y por gobiernos totalmente corruptos como el de Macri o Temer, pueden ser atribuidos a la llamada lawfare o guerra jurdica concebida estratgicamente por Washington?

No me cabe ninguna duda que Washington est detrs de todo esto. Sus intelectuales y estrategas hace largo tiempo que vienen diseando nuevas formas de intervencin en los procesos polticos de los pases, especialmente de la periferia. Vemos toda una nueva actualizacin del poder blando, aunque si miramos hacia atrs, no es tan nueva, ya que los principales autores y analistas de estas estrategias, como Joseph Nye y otros, llevan ms de dos dcadas con estos diseos.

Se refiere al libro de Nye, Poder blando: medios para el xito en la poltica mundial?

Correcto; y tambin a su otra obra significativa muy anterior, escrita en 1990: Destinado a liderar: la naturaleza cambiante del poder americano. Nye y otros analistas llegaron a la conclusin que los gobiernos militares no tenan en realidad una capacidad de alcanzar una legitimidad. Atento a esto idearon nuevas formas, cuyo eje se basa en un pacto estratgico con los medios de comunicacin de masas, los cuales la derecha latinoamericana domina a su antojo. Tambin en EE.UU. las clases dominantes sujetan a la prensa de una manera similar. A ello debemos agregar que gracias a los programas y tcticas denominadas de buenas prcticas, ellos llevan a Norteamrica a jueces, fiscales, comunicadores, acadmicos y periodistas, y los introducen en cursos tcnicos donde se imparten clases sobre estas buenas prcticas para ejercer en el mbito de la justicia, en el periodismo, en la enseanza y la investigacin. En realidad son cursos de formacin ideolgica y adoctrinamiento.

Algo as como una Escuela de las Amricas para civiles?

S, en efecto, como una Escuela de las Amricas, ya no para militares, sino para adoctrinar a estas otras categoras sociales que son las que fomentan las iniciativas destituyentes y que actualmente gozan de gran predicamento. Esto se ensay muy claramente en la Honduras de Zelaya en 2009. Luego se intent hacer algo parecido en Ecuador, pero les fall, pues fracasaron. En 2012 lo hicieron con Fernando Lugo en Paraguay. Y comenzaron en 2015 hasta finales 2016 con el Gobierno de Dilma Rousseff con una destitucin ilegal, pero convenientemente abonada entre la opinin pblica.

Amrica Latina no desconoce que los factores emergentes como China o Rusia pueden servir como contrapeso estratgico para enfrentar a este siglo XXI tan lleno de incertidumbres. Es correcta esta expectativa? Puede ser funcional a nuestros intereses, tal como se piensa?

Definitivamente, creo que s. El esquema unipolar liderado por EE.UU., que comenz en la dcada de 1990, ya qued atrs. Este derrumbe y aparicin de nuevos actores abre nuevas ventanas y oportunidades a los pases de la periferia, tanto de Amrica Latina como de frica y Asia. Permite contar con distintos socios comerciales y vas de cooperacin. Abre adems instancias diplomticas que antes estaban completamente ausentes. Si tomamos como ejemplo las muchas amenazas en contra de Venezuela que aunque no se hayan concretado, existen (incluso de intervencin militar directa), veremos que EE.UU. no pierde de vista una reaccin de China, dado los intereses muy fuertes que ese pas tiene en la industria petrolera venezolana.

Ya que nos adentramos un poco en Venezuela Ve posible que la administracin Tump finalmente pueda atacar a la Revolucin?

Una cosa es la retrica belicista y otra muy distinta son los anlisis que hace EE.UU. hacia adentro. Probablemente aumentarn la presin e incrementarn las sanciones econmicas contra Venezuela. Pero no olvidemos que hoy Washington ni siquiera puede reunir los dos tercios de los votos necesarios en la OEA, gracias a que unos pequeos pases caribeos responden con una enorme dignidad, gratitud y reconocimiento a lo que Chvez hizo con ellos a travs de PetroCaribe. Por eso creo que va a ser muy difcil lanzarse hacia una aventura militar.

Adems, no nos olvidemos que el ejrcito de Venezuela est muy bien preparado, bien armado, y tambin que Colombia es hoy un polvorn. Es un pas que est sufriendo una matanza diaria. All se asesina a un lder social, o afrocolombiano, o ex guerrilleros, o luchadores por los derechos humanos cada da. Que un pas en estas condiciones se meta en una guerra contra Venezuela puede resultarle realmente fatal debido a que el orden interno, la coherencia interna que tiene Colombia en este momento es muy, muy frgil. Encarar un proceso blico podra poner en marcha otro proceso de tipo insurreccional representado por algunos sectores de las FARC que an no han depuesto sus armas debido a que no estuvieron de acuerdo con el proceso de paz, pues percibieron las maniobras de traicin que finalmente se produjeron. Igualmente est la influencia del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) que se halla en diversas zonas del pas, lo cual hace muy compleja la hiptesis de una guerra desde Colombia.

Considerando el relevo de poder con Daz-Canel en Cuba, lo cual no implica por fuerza una transicin de modelo, cules seran las proyecciones que usted percibe para la isla en el nuevo escenario mundial?

Miguel Daz-Canel ya ha dicho que no se va a apartar de la lnea histrica de la Revolucin cubana, aun cuando procurar acelerar los cambios propuestos por el ex presidente Ral Castro. Seguir los lineamientos debatidos por toda la sociedad cubana y que hasta ahora se vinieron implementando, pero de manera muy lenta. Creo que es significativo que el nuevo presidente le d un nuevo impulso a esas polticas de aggiornamiento en el plano econmico y poltico cubano, que realmente tiene que ser reformado, aun cuando a nadie se le puede escapar el contexto, con un bloqueo tan pertinaz como el de EE.UU., que ya lleva 60 aos. Y no solamente contra Cuba, sino contra todos aquellos pases que cooperen o comercien con Cuba. Por eso la posibilidad de que estos cambios se produzcan rpidamente es baja.

Hace un par de semanas usted public desde La Habana, mientras asista al Foro de So Paulo, un interesante artculo (Nicaragua, la revolucin y la nia en el bote) sobre cierto irresponsable abandono de la intelectualidad de la izquierda regional, a Daniel Ortega. Qu nos dice sobre esta coyuntura?

Lamentablemente, es una coyuntura muy desafortunada, que por desgracia fue gatillada por los propios errores del gobierno sandinista. Y no slo la precipit, sino que cuando surgieron las primeras protestas, actu de una manera absolutamente desmedida, con una represin muy violenta cuando debieron apelarse a otras medidas, como el control de los manifestantes ms revoltosos o violentos, tal como hizo Nicols Maduro con las guarimbas desde 2014, cuando el Gobierno venezolano prohibi que la Guardia Nacional llevara armas de fuego en la represin, incluso cuando haba riesgo de una guerra civil. Esta prudencia demostrada por Maduro no la tuvo Ortega. Por eso cuando escrib esa nota que usted cita, digo que la Revolucin es como una nia que est en un bote y a merced de una marejada intensa. Y as como hay que llevar al bote con su nia a un puerto seguro, es decir, no abandonarla a su suerte, en el caso nicaragense hay que llevar al Gobierno y lo que representa a un lugar seguro, al menos intentando no quitarle el apoyo. Abandonar a Nicaragua a su suerte implica abrir las puertas para que regrese la derecha. Yo creo que lo importante es revitalizar al Frente Sandinista de Liberacin Nacional. La perspectiva que se tiene desde Argentina es que la organizacin poltica de Nicaragua se ha llamado a silencio y que la conduccin del pas ha cado en manos del presidente Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo. Y esto es un error muy grave.

Concdanos una ltima pregunta, Atilio. Sabemos que est por entrar a imprenta su ltimo libro, El Hechicero de la Tribu, el cual se anuncia polmico pues refuta al Nobel Mario Vargas Llosa. Hblenos un poco de l.

En efecto, este libro es una respuesta a la ms reciente obra de Mario Vargas Llosa y donde cuestiono la tesis central que desarrolla en su libro La llamada de la tribu, donde el escritor peruano intenta explicarles a sus lectores cmo dej de lado el marxismo, al cual l adhera en su juventud, para convertirse en un apasionado liberal. Recorre la obra de los siete autores ms influyentes que lo llevaron a apartarse de un marxismo de origen sartreano. Luego narra su decepcin con las ideas de izquierda, con la Revolucin cubana y el marxismo en general y se embarca en un recorrido pretendidamente analtico de los autores liberales que ms le sirvieron para su transformacin. Sin embargo, cuando uno se pone a leer y a reflexionar el libro, cae en la cuenta de que es una obra muy esquemtica, llena de lugares comunes y plagados de los clichs que tanto abundan en el lenguaje neoliberal actual. A partir de su lectura, conclu que Vargas Llosa puede ser un gran escritor de ficcin, pero para el anlisis de la teora poltica no llega ni siquiera a ser un aficionado. As que decid hacer un ensayo en forma de respuesta, donde critico sus premisas carentes de sustento analtico e histrico, sobre que en Amrica Latina slo ser posible la democracia con un liberalismo a ultranza. Este ensayo de Vargas Llosa se resumira en la frmula si quieres ser democrtico, debes ser liberal, lo cual constituye una falacia absoluta, tal y como la historia y la teora poltica lo demuestra.

(Publicado en La Correo No. 77, Agosto de 2018, Bolivia)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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