Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2018

Del cinismo corresta al entreguismo morenista
Matices de una vil continuidad

Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro
Rebelin


Ejercer el poder corrompe, someterse al poder degrada (Mijail Bakunin)

Decir que el Ecuador vive una crisis compleja ya no es novedad. Tampoco es novedad decir que esa crisis responde al desperdicio de una dcada cubierta por las sombras del corresmo . Todo eso ya lo sabemos, aunque ciertos correstas, cargados de cinismo y pocas luces, an defienden lo indefendible . Tan indefendible es la posicin de tales grupos que, hasta la cada del caudillo del siglo XXI -Rafael Correa- parece estar consumada, al menos en el corto plazo. Es ms, todo indica que existira un inters meditico dentro del pas en poner la desgracia poltica-legal de Correa en el centro de la opinin pblica, como si se buscara distraer a dicha opinin sobre cmo el morenismo [1] y los grupos vinculados a ste manejan la crisis. Por su parte, fuera del pas, parecen existir otros poderes que buscan posicionar a Correa como perseguido poltico

Ante semejante lucha de intereses y de (mal)interpretaciones de la realidad tanto de correstas como de morenistas, es hora de olvidar -al menos por ahora- a ese personaje que pudo hacer historia de la grande, pero que result un gran fraude y que ahora busca salvarse de los fantasmas que sembr en su gobierno . Debemos hacerlo pues hay problemas ms urgentes que merecen atencin, pues si al corresmo lo acusamos de empezar el retorno neoliberal y de volver, desde 2014, al redil del Fondo Monetario Internacional , luego de ms de un ao de gobierno -y algunos titubeos- ya es obvio hacia dnde va el Ecuador con Moreno : a una vil continuidad del retorno neoliberal, a un paso cada vez ms acelerado y descarado.

Moreno y los suyos, entregados abiertamente a grandes grupos de poder , han aprovechado el desorden econmico-poltico dejado por el corresmo para acelerar el retorno al WC (Consenso de Washington). As, hemos pasado de un gobierno autoritario que se corrompi hasta las races buscando poder absoluto, a un gobierno sometido por una transicin neoliberal. Dicho an ms claro: el corresmo fue un modelo de dominacin burguesa que ayud a consolidar a varios grupos de poder nuevos y viejos , a la vez que ayud a destruir a la izquierda y a los movimientos sociales ; en cambio, el morenismo aprovecha el camino despejado por su antecesor para profundizar y ampliar los espacios necesarios para que los grupos de poder locales y transnacionales se recompongan; todo en un juego de conflictos, desplazamientos y alianzas entre viejas elites empresariales y nuevas elites advenedizas en trance de consolidarse y convertirse en viejas como seala Pablo Ospina [2] .

Evidencia clara de la condicin entreguista del gobierno de Moreno frente a las pugnas de los grupos de poder es su proyecto de Ley Orgnica para el Fomento Productivo, Atraccin de Inversiones, Generacin de Empleo y Estabilidad y Equilibrio Fiscal . Una ley de gran amplitud -y no solo por su nombre- pues modifica explcitamente 16 cuerpos legales: sin duda una nueva ley Trole como aquellas aprobadas en repetidas ocasiones desde inicios de este milenio, e incluso similar a aquellas aprobadas en el gobierno de Correa (como veremos ms adelante). Una ley que acelera la marcha ya enrumbada desde el corresmo: instaurar el dominio del capital por toda una vida, como versa uno de los eslganes morenistas. Pero, mejor dejemos que los hechos muestren por quin doblan las campanas en tiempos cunticos

Del reacomodo poltico a las claudicaciones mltiples

Apenas apareci la Ley de Fomento Productivo surgieron anlisis desde mltiples vertientes. A pesar de ser una ley con claro norte neoliberal, hubo reparos de economistas OCP (ortodoxos, conservadores y prudentes) reclamando mayor celeridad y profundidad en la marcha librecambista , as como de representantes de las cmaras de la produccin y de comercio pidiendo a gritos ms beneficios para el capital (y que tienen eco en el gobierno como, por ejemplo, la peticin d e una mayor flexibilizacin laboral ). Tambin aparecieron anlisis crticos que evidencian los enormes beneficios que el gobierno de Moreno va a otorgar a los grupos empresariales [3] . Desde nuestra lectura, consideramos necesario ver ms ampliamente la cuestin, entendiendo que el pas est pasando por un proceso de transicin vil en donde la Ley de Fomento Productivo recin es una carta de presentacin del entreguismo extremo al que va a llegar el morenismo para sostenerse en el poder. Y tan es as, que parecera que el presidente Moreno se ha comprado la propuesta econmica del candidato perdedor Guillermo Lasso, quien abiertamente plante una salida neoliberal.

Empecemos anotando que la Ley de Fomento Productivo es la versin final de un paquete de medidas que Moreno present en abril de 2018 para enfrentar la crisis persistente de la economa ecuatoriana. Dicho paquete era un (rata)plan que ya denotaba intenciones neoliberales , pues dej en el olvido -hasta de los grandes medios de comunicacin- la propuesta semi-progresista que el mismo Moreno present en octubre de 2017 y enterr cualquier discusin de una poltica alternativa . Es decir, la ley no naci como una accin repentina, sino como resultado de un reacomodo buscando la supervivencia poltica. Tal es as la situacin que, superado el primer ao de gestin en el que Moreno busc consolidarse polticamente distancindose de su sucesor, ahora se enfoca en la economa prestando odos -y hasta ministerios - a las aproximaciones neoliberales.

En cuanto al contenido mismo de la ley, no es necesario entrar en detalles para percibir que el entreguismo se desborda por todos los poros (de todas formas, quien desee una lectura rpida de los principales artculos de la ley, dejamos a disposicin un resumen en lnea [4] ). Ms bien, desde una lectura amplia, podemos destacar dentro del proyecto morenista cuatro grandes claudicaciones ante el empresariado:

- perdn y olvido a las deudas del gran capital;

- recorte de impuestos cuando los recursos escasean;

- la potencial preconfiguracin de una nueva carta de intencin para el Fondo Monetario Internacional;

- y un dogmatismo monetario que lleva implcita una claudicacin a la banca.

Perdn y olvido a las deudas del gran capital  

La primera gran claudicacin de la Ley de Fomento Productivo es todo un paquete de perdn y olvido (remisin de 100%) de intereses, multas y obligaciones en favor de deudores con mltiples instituciones estatales (que van desde el Servicio de Rentas Internas (SRI), aduanas, agencias de trnsito y hasta la agencia de control de aguas). Los deudores acceden a la remisin si pagan el monto original -capital- de sus obligaciones en plazos que van desde los 90 das hasta los dos aos para quienes puedan acceder a facilidades de pago. Con dicho paquete el gobierno esperara recuperar impuestos adeudados por 774 millones de dlares en tres aos (602 millones en 2018, 115 millones en 2019 y 57 millones en 2020) .

Como bien destaca Katiuska King , este tipo de remisiones no es nuevo. Tanto en 2008 (con varias reformas a la Ley Orgnica de Rgimen Tributario Interno y a la Ley de Equidad Tributaria) como en 2015 (con la Ley Orgnica de Remisin de Intereses, Multas y Recargos) ya se aplicaron varias remisiones de multas, recargos e intereses [5] . En 2008 se recuperaron 153,8 millones de dlares , mientras que en 2015 la recuperacin fue de 970 millones . Vemos, entonces, que el morenismo recurre exactamente a las mismas lgicas del corresmo: perdonar multas e intereses a deudores del Estado con la esperanza de rescatar fondos que permitan sobrevivir a corto plazo; tal como aconteci en gobiernos anteriores.

Pero la continuidad de lgicas es an ms clara si se la observa en trminos de los principales beneficiarios de las remisiones. A pesar de que la informacin pblica disponible es -en extremo- fragmentada, s permite identificar algunos patrones. As, en la remisin corresta de 2015 alrededor del 70% del total recaudado provino de grandes empresas , mientras que en la remisin morenista de 2018 segn el propio gobierno, en monto de remisin, los principales beneficiarios seran los grandes contribuyentes [6] . En efecto, si se compara los montos de deuda que mantenan algunos de los grandes deudores del SRI en 2015 con los montos de 2018 (ver cuadro 1) se nota que ambas remisiones iban direccionadas a perdonar deudas del gran capital (sobre todo petroleras, telefnicas, bancos): siempre a los mismos...

Cuadro 1. Algunos ejemplos de beneficiarios de la remisin de 2015 y/o de 2018* (millones de dlares)

Beneficiarios

2015

2018

Deuda total

Intereses, multas, recargos

Deuda total

Intereses, multas, recargos

ANDES PETROLEUM

328,4

168,7

399,5

231,6

OCP

NE

NE

388,8

214,1

CONSORCIO PETROLERO BLOQUE 17

NE

NE

142,7

79,9

AGIP OIL ECUADOR B.V.

NE

NE

96,7

62,1

REPSOL ECUADOR

NE

NE

98,6

55,6

EXPORTADORA BANANERA NOBOA

68,9

32,1

75,9

44,1

OTECEL (Movistar)

40,8

20,4

91,1

43,9

CONSORCIO PETROLERO BLOQUE 16

NE

NE

67

37,6

BANCO PICHINCHA

190,2

94,9

35,3

17,5

PRODUBANCO

5,7

2,8

31,6

15,8

BANCO GUAYAQUIL

34,4

15,9

6,1

3,5

CONECEL (Claro)

194,7

97,3

6,6

2,7

SCHLUMBERGER

58,1

29,0

-

-

DINERS CLUB

35,9

17,9

-

-

PRONACA

18,7

10,3

-

-

* Informacin nicamente referencial pues no proviene de una misma fuente. NE: No encontrado.

Fuente: SRI (consultado el 01 de agosto de 2018); El Telgrafo: 106.726 empresas deben ms de $ 5.70 millones al Estado , 06 de mayo de 2015; e informacin circulada en la Quinta Convencin Nacional del Colectivo Unitario Nacional de Organizaciones Sindicales, Indgenas y Sociales (mayo 2015).

De hecho, en 2015 se saba que apenas 8 empresas adeudaban al SRI 443 millones de dlares entre multas e intereses , mientras que en 2018 se sabe que de la deuda tributaria total con el SRI de 4.379 millones de dlares ms de la mitad (2.228 millones) corresponde a deudas de los 170 grupos econmicos ms importantes del pas . Para completar la idea, indiquemos tambin que, en la remisin de 2018, los 50 mayores deudores podrn acogerse al perdn de 1.344,7 millones de dlares , implicando una reduccin de ingresos para el Estado de alrededor de 1,3% del PIB.

Otro paquete de cuasi-perdn (reduccin cnica de 99%) de intereses, multas y obligaciones planteado en la Ley de Fomento Productivo del morenismo es ofrecido a los patronos en mora con la Seguridad Social. Segn fuentes oficiales, esta remisin permitira recaudar al IESS alrededor de 910 millones de dlares de una deuda total de 1.300 millones (se perdonaran 390 millones) aunque tal estimacin parece optimista considerando que en la remisin de 2015 solo se recaudaron 145 millones (aunque la propuesta morenista prcticamente duplica el plazo de remisin patronal respecto a la propuesta corresta). Por si esto no bastara, la ley elimina la posibilidad de que el IESS -y el Estado- cobre a patronos por va coactiva en los primeros 30 das en que incurran en morosidad en sus obligaciones con la seguridad social; es ms, el IESS en ningn caso podr cobrar al patrono las prestaciones por enfermedad, maternidad, auxilio de funerales y el fondo mortuorio que los afiliados lleguen a requerir en esos primeros 30 das.

Esta combinacin de perdn de intereses y multas por deudas patronales y de dejar a los trabajadores afiliados en una situacin precaria en el primer mes de incumplimiento de pagos a la seguridad social de sus patronos (sin posibilidad de que el IESS haga cobros por va coactiva), es infame. Decimos esto pues, con tales reformas sobre la Seguridad Social, el gobierno de Moreno se atribuye el derecho a perdonar obligaciones que los patronos mantienen no con el Estado, sino con los trabajadores; es decir, el gobierno da facilidades patronales como si los trabajadores no tuvieran ni voz ni voto. Pero, reiteremos, esa tendencia ya se la viva con el corresmo (el cual implement la remisin patronal en 2015 dentro de la Ley de Alianzas Pblico-Privadas) de modo que aqu tambin vemos una vil continuidad.

Con semejantes perdones y olvidos (a ms de varias facilidades de pago [7] ) concedidos por el morenismo -y que ya se venan practicando en el corresmo- definitivamente se exacerba la costumbre empresarial -sobre todo de grandes capitales- de esperar con calma a algn gobierno urgido por recursos para que adopte nuevas remisiones. Solo notemos que entre las remisiones de 2015 y 2018 no han pasado ni tres aos. Si bien se podra mencionar que la propuesta morenista incluye la disposicin de que los beneficiarios de la remisin no podrn beneficiarse de remisiones futuras luego de -al menos- 10 aos, en nuestro pas se est volviendo habitual que la ley se vuelva letra muerta cuando los recursos escasean

Recortando impuestos cuando los recursos escasean  

Al mismo tiempo que el gobierno de Moreno apuesta desesperadamente a obtener recursos perdonando intereses y multas a deudores tributarios y patronales, busca configurar un escenario donde los capitales se sientan libres pero de cargas tributarias y hasta de los respectivos controles tributarios [8] . As, la segunda gran claudicacin de la Ley de Fomento Productivo es un paquete que incluye varias exoneraciones tributarias en favor de nuevas inversiones productivas tanto de empresas nuevas como de empresas ya existentes [9] .

Aqu destaca la exoneracin del 100% del impuesto a la renta y su anticipo para nuevas inversiones hechas en sectores priorizados [10] , por 8 aos si se dan en Quito y Guayaquil y por 12 aos si se dan en el resto del pas (20 aos para cantones fronterizos). El plazo aumenta a 15 aos para inversiones en industrias priorizadas, industrias bsicas, agroindustria y sectores agroasociativos. Incluso la exoneracin se ampla a las alianzas pblico-privadas enfocadas a inversiones productivas en agua potable, saneamiento, alcantarillado pluvial (ya introducidas en el corresmo). Hasta se reforma la ley de empresas pblicas, eliminando la mencin de que las asociaciones pblico-privadas hagan caso al artculo 318 de la Constitucin sobre no-privatizacin del agua: una disposicin del morenismo a todas luces inconstitucional, es decir que va en contra del espritu de Montecristi que Lenn Moreno ofreci recuperar .

Asimismo, la ley otorga exoneraciones si las nuevas inversiones generan empleo neto pero no define qu implica tal concepto, lo cual puede crear espacios favorables para una mayor flexibilizacin laboral, aspiracin eterna de las cmaras de la produccin y de los economistas OCP.

Algo rescatable en este punto de la Ley de Fomento Productivo es la exoneracin por 20 aos para micro, pequeas y medianas empresas dedicadas al turismo, as como empresas dedicadas al turismo comunitario. Sin embargo, a ms de la duda de cmo se definir a este tipo de empresas, est la cuestin de que el turismo en general -pequeo y grande- ya ha recibido importantes exoneraciones [11] . Adems, la propia ley crea un Fondo Nacional para la Gestin Turstica de carcter pblico, encaminado a financiar actividades tursticas en general (pequeas y grandes); fondo con duracin de cuatro aos y financiado -parcialmente- con asignaciones presupuestarias. Aqu la duda evidente es por qu no se asign dicho fondo solo para micro, pequeas y medianas empresas tursticas

Todas estas exoneraciones morenistas del impuesto a la renta son extremas, pero no implican rupturas drsticas con lo que ya se haca antes. Recordemos que ya se dieron renuncias fiscales en el corresmo, por ejemplo, en 2010 con el Cdigo Orgnico de la Produccin y luego en 2015 con la Ley Orgnica de Incentivos para las Asociaciones Pblico-Privadas. Recordemos que en 2010 el gobierno de Correa dispuso reducir progresivamente la tasa del impuesto a la renta para sociedades de 25% al 22% ( la cual se alcanz en 2013 ); dicha tasa volvi al 25% para empresas medianas y grandes recin en 2018, resultado de una de las poqusimas medidas semi-progresistas que el morenismo ha implementado . Como bien seala -nuevamente- Katiuska King, tal reduccin de 3 puntos del impuesto a la renta habra implicado un sacrificio tributario de 300 millones de dlares . Volvemos, pues, a encontrar una vil continuidad entre corresmo y morenismo.

Tambin dentro de la Ley de Fomento Productivo se plantea exonerar el impuesto a la salida de divisas, el cual se deber devolver a sectores que requieran de importaciones para generar exportaciones; asimismo, se exonera a las importaciones de materias primas y bienes de capital importados para nuevas inversiones productivas (en ambos casos, se exonera incluso a productos importados que estn disponibles en el mercado local). Igualmente se exonera a los pagos al exterior por concepto de dividendos si el 50% de las utilidades se reinvierten en el pas. Adems, el presidente de la Repblica podr reducir el impuesto segn la evolucin de las finanzas pblicas y de la balanza de pagos. Tales exoneraciones seran aceptables si se hubieran dirigido a las importaciones de empresas pequeas y medianas, pero dicha distincin simplemente no existe en la ley.

Y an hay ms exoneraciones y perdones morenistas, encaminados incluso a continuar con la senda extractivista trazada por Rafael Correa, que abri, por ejemplo, la puerta al festn minero del siglo XXI :

En la minera: se deroga el impuesto a los ingresos extraordinarios y se lo elimina de la ley de minera (justamente ese impuesto se intent perdonar en el correismo a las mineras usando la fenecida ley de plusvala y ahora se lo elimina de un plumazo); se cambia el monto de regalas mineras para el Estado de una tasa fija de 5% a una tasa variable de 3% a 8%; se quita la mencin de las tasas especficas que las mineras deben pagar por impuesto a la renta, impuesto sobre utilidades e impuesto al valor agregado; se retira cobro de 4% de regalas a la mediana minera; se deja la definicin de los montos de regalas a una frmula a plantearse posteriormente en el reglamento de la ley [12]

En los hidrocarburos: se elimina la mencin de que el Estado reciba, al menos, 50% de ingresos extraordinarios por diferenciales de precios de exportacin de petrleo y se la reemplaza por una mera indicacin de que la participacin estatal se ajustar segn el precio de referencia y el volumen de produccin.

Toda esta claudicacin de ingresos fiscales -durante los prximos 10 a 20 aos- hace saltar la siguiente interrogante: de dnde saldrn los recursos que compensen la menor recaudacin tributaria y que le permitan sobrevivir al gobierno de Moreno sus prximos aos de mandato?, ser suficiente lo que se recaude por remisiones de intereses y multas?

Es evidente que no por la limitada capacidad de recaudacin de stas (recordemos, apenas 774 millones de dlares en tres aos). Aunque la accin del gobierno parece en extremo contradictoria (buscar ingresos por remisin al mismo tiempo que se perdonan impuestos), la paradoja tiene una clara solucin desde el lgubre discurso neoliberal: es hora del ajuste de ms extractivismo, y hasta de revisar los subsidios de los combustibles (tema que analizaremos por separado).

Prefigurando una nueva carta de intencin para el FMI  

La situacin fiscal ecuatoriana es compleja pues al final del corresmo y al inicio del morenismo se han combinado dos tendencias asfixiantes:

a) una cada-estancamiento de los ingresos tributarios y petroleros (aunque cabe anotar la recuperacin de la cotizacin del crudo ecuatoriano, la cual entre junio de 2017 y mayo de 2018 pas de 40 a 64 dlares el barril);

b) un incremento permanente de los salarios pblicos y de los intereses de la deuda externa pblica.

El resultado de estas dos tendencias es un dficit fiscal persistente (primario [13] y global) que tanto el gobierno de Correa como el de Moreno han intentado contener usando la deuda externa como respirador artificial y reduciendo drsticamente la inversin pblica (ver cuadro 2).

Cuadro 2. Tendencias asfixiantes de las finanzas pblicas (millones de dlares)

Transaccin \ Ao

2014

2015

2016

2017

Ingresos por exportaciones petroleras

11.433

10.906

6.487

5.402

Impuesto al valor agregado

6.376

6.352

5.400

5.979

Impuesto a la renta

4.161

4.734

3.640

3.764

Sueldos y salarios

9.478

9.904

10.014

10.365

Intereses deuda pblica externa

829

1.143

1.335

1.850

Inversin pbica total (a)

13.980

10.178

10.293

8.648

Dficit fiscal primario (b)

-4.291

-4.519

-5.753

-2.444

Dficit fiscal global

-5.314

-5.940

-7.314

-4.653

(a): Formacin bruta de capital fijo del gobierno central, gobiernos autnomos y empresas pblicas.

(b): Saldo fiscal descontando el pago de intereses de deuda pblica externa e interna.

Fuente: BCE, informacin estadstica mensual. Elaboracin propia.

Considerando esta informacin, es infame que el corresmo haya recurrido, y que el morenismo siga recurriendo, a remisiones tributarias y, especialmente, a reducciones -o exoneraciones- del impuesto a la renta cuando era urgente que ese impuesto se recupere. Sobre todo, es indignante que en los aos de crisis el peso del impuesto a la renta sobre los ingresos de los grandes grupos econmicos del pas, segn datos del SRI, se haya mantenido estancado en menos de 2,4% en todo el perodo 2014-2016. Ese peso deba subir. Pero ms bien, tanto el gobierno de Correa como el de Moreno han preferido sostener los gastos salariales y contraer la inversin pblica, es decir, contraer quiz el elemento ms dinamizador del gasto gubernamental, generndose incluso una potencial tendencia procclica (acentuando la crisis)

As, la asfixia fiscal combinada con la decisin del gobierno de Moreno de no hacer pagar a los grandes grupos econmicos los costos de la crisis, y los mltiples paquetes de perdones y olvidos que previamente hemos analizado, hacen ver que el problema fiscal ser enfrentado de la forma ms ortodoxa posible: la consolidacin de un ajuste fiscal al tpico estilo neoliberal, con la salvedad de que ese ajuste se viene realizando ya desde el corresmo con la reduccin de la inversin pblica.

Y, en efecto, la tercera gran claudicacin de Ley de Fomento Productivo morenista prefigura, en trminos fiscales, una potencial carta de intencin con el Fondo Monetario Internacional. Afirmamos esto pues la ley -a ms de plantear algunas decisiones que ojal transparenten el manejo de la deuda pblica- dispone reglas fiscales en donde el Presupuesto General del Estado no puede tener dficit en su resultado primario ni mostrar un gasto del gobierno central mayor a la tasa de crecimiento de largo plazo de la economa. Esta disposicin se complementa con otra en donde se indica que los ingresos de explotacin de recursos naturales no renovables que superen lo presupuestado -reiteremos, con un gasto pblico limitado ex ante- se destinarn a un fondo de estabilizacin fiscal que brinde sostenibilidad a las cuentas pblicas y/o permita ejecutar gastos de educacin y salud.

Aunque la ley no aclara qu es la tasa de largo plazo ni cul es su cuanta o su estimacin, la disposicin de incluir simultneamente la limitacin del gasto pblico y la canalizacin de recursos excedentarios a un fondo que estabilice las cuentas pblicas muestra similitudes aberrantes con la Ley Orgnica de Responsabilidad, Estabilizacin y Transparencia Fiscal expedida en 2003 y que cre el Fondo de Estabilizacin, Inversin Social y Productiva y Reduccin del Endeudamiento Pblico (FEIREP) . Recordemos que, entre otras cosas, dicha Ley de Responsabilidad estableci que el gasto fiscal real no puede crecer sobre el 3,5% anual ms el deflactor del PIB, a la vez que cualquier excedente fiscal flua automticamente al FEIREP. As, sin importar el tipo de ingresos extras del Estado -p.ej., una donacin externa-, no se poda aumentar el gasto pblico ms all del lmite establecido. Ntese que esto frenaba automticamente a la inversin pblica y social. De haber seguido indefinidamente tal esquema exitoso, recin en 47 aos el Ecuador -segn un estudio de UNICEF- habra alcanzado la inversin social per cpita promedio de Amrica Latina: 540 dlares, frente a los 130 dlares de la poca del coronel Lucio Gutirrez.

La prudencia del coronel apuntaba a ahorrar en poca de vacas gordas no para que la sociedad disponga de reservas en los aos crticos, sino para poder mantener el servicio de la deuda externa en poca de vacas flacas. Una situacin aberrante, pues priorizando el pago de la deuda no se ha beneficiado nunca el pas, por ms que se reitere lo contrario [14] .

Aqu cabe aclarar lo siguiente: una cosa es crear mecanismos que fortalezcan las reservas internacionales y ayuden a administrar adecuadamente la liquidez domstica (lo cual es clave para la economa ecuatoriana dolarizada y se pudo lograr en la dcada corresta usando solo una fraccin -no la totalidad- de los excedentes petroleros estatales [15] ); otra cosa muy diferente es crear fondos automticos del total de excedentes petroleros y usarlos para sostener las cuentas pblicas. No es lo mismo administrar liquidez (lo cual puede implicar, entre otras cosas, la ejecucin adecuada de polticas contra-cclicas) que usar los fondos guardados para garantizar, entre otras cosas, el pago de intereses de la deuda externa (recordando que ese es uno de los gastos pblicos corrientes de mayor crecimiento dentro de las cuentas fiscales). Justamente el FEIREP se us como garanta de pago del servicio de la deuda externa y sera aberrante que suceda lo mismo con la Ley de Fomento Productivo. Penosamente las puertas a esa posibilidad han quedado abiertas de par en par

A ms de que la ley morenista plantea reglas fiscales sobre el gasto, tambin plantea reglas sobre el manejo del endeudamiento pblico. As, mientras que por un lado se ratifica que el techo legal de la ratio deuda/PIB es de 40%, por otro lado, se dispone que el perodo 2018-2021 es de estabilizacin y que durante el mismo no rige el techo legal de la deuda. Ms bien, durante la estabilizacin se aplicar un plan de sostenibilidad fiscal que optimice el gasto pblico y reduzca el dficit primario cada ao hasta alcanzar el equilibrio en 2021 (pudiendo extenderse el plazo si surgen gastos no programados de obligatorio cumplimiento); alcanzado el equilibrio primario se aplicara un plan de fortalecimiento y sostenibilidad fiscal para llegar a una ratio deuda/PIB de 40% a largo plazo (sin saber a ciencia cierta cundo realmente se cumplir dicho plazo).

Ms all de los planteamientos dogmticos hay un exceso de discrecionalidad pues en la ley se establece que, en caso de existir riesgo de incumplimiento de las reglas fiscales, se aplicarn mecanismos de correccin automticos y planes de sostenibilidad fiscal [16] . Qu quiere decir correccin automtica? Al menos la ley no lo aclara, y con eso queda abierta una puerta -hasta discursiva- en favor de los supuestos mecanismos de ajuste automtico del libre mercado.

A criterio de Wilma Salgado , las metas de ajuste propuestas en la ley, tanto a nivel de deuda como de dficit primario, muestran condiciones que pueden ser tan o hasta ms drsticas que aquellas que el Fondo Monetario Internacional ha solicitado, por ejemplo, a Argentina en el acuerdo Stand By alcanzado en junio de 2018. Aqu cabra anotar la salvedad de que a Argentina el FMI la condicion para concederle un crdito de 50 mil millones de dlares, mientras que Ecuador est auto-condicionndose. Por cierto, dicho auto-condicionamiento no es gratuito, pues el FMI cada vez se acerca ms al pas,

Aunque es necesario un anlisis muy profundo para comprender la real magnitud que tomar el ajuste -pues al momento lo nico claro es la existencia de un mega-abanico de posibilidades neoliberales-, algunos indicios empiezan a palparse. As, la ley morenista dispone suspender dentro del sector pblico la creacin de puestos de trabajo va contratos ocasionales y concursos de mritos y oposicin hasta analizar la real necesidad de permanencia y creacin de puestos.

Tal disposicin se conjuga con la declaracin oficialista de que se revisara la situacin laboral de 160.000 funcionarios pblicos que estaran empleados de forma irregular (entre nombramientos provisionales y contratos ocasionales extendidos ms all del lmite legal) [17] , y que se abriran concursos para regularizar a 70.000 empleados entre 2018 y 2019 [18] . Todo esto con el claro propsito de reducir la masa salarial pblica, tomando en cuenta que solo para pagar contratos ocasionales el Estado requiere anualmente de 1.300 millones de dlares .

Si bien es crucial revisar la masa salarial pblica (recordemos que sta ha crecido en todo el perodo 2014-2017 an en medio de la crisis, ver cuadro 2), dicha redimensin no debera empezar con los trabajadores ms vulnerables. Lo primero que debera hacerse, a nuestro criterio, es un ajuste serio sobre los megasueldos de la burocracia dorada: apenas 38.700 funcionarios perciben un ingreso promedio de 58.100 dlares al ao [19] , representando una masa salarial de ms 2.200 millones de dlares anuales (es decir, un monto mayor al que representa el gasto en contratos ocasionales). Luego de redimensionar a esa burocracia dorada, se debera estudiar cada caso particular de empleo pblico.

En definitiva, podemos empezar a intuir que el ajuste neoliberal morenista va a ser grande y, como siempre, ni los grandes grupos econmicos y quiz ni la burocracia dorada sern quienes paguen los costos de la crisis. Y mientras esto sucede, hay algunos personajes muy particulares que se frotan las manos por las potenciales ventajas -explcitas e implcitas- que la Ley de Fomento Productivo les ofrece. Nos referimos a la gran banca privada.

Dogmatismo monetario y claudicacin a la banca  

En una sociedad, quienes tengan la capacidad de influenciar sobre la dinmica monetaria son, al mismo tiempo, quienes detentan un gran poder (hasta podramos decir que detentan un suprapoder monetario ). Ms an en una economa dolarizada como la ecuatoriana, donde la capacidad de influenciar en la dinmica monetaria se encuentra restringida por la incapacidad de emitir moneda propia. Es muy importante tener presente este detalle, pues la cuarta gran claudicacin de la Ley de Fomento Productivo morenista se encuentra en varias disposiciones que, a primera vista, se muestran como claro ejemplo de dogmatismo monetario, pero al reflexionarlas con detenimiento, evidencian el entreguismo total del gobierno de Moreno a la gran banca oligoplica del pas.

Respecto al dogmatismo monetario, la ley dispone que el Banco Central del Ecuador (BCE) no puede invertir ni en Certificados de Tesorera (CETES) ni en ningn otro ttulo valor emitido por el Estado o por sus instituciones (especialmente por el Ministerio de Economa y Finanzas); tal prohibicin se extiende a todas las instituciones financieras pblicas, siempre que stas usen recursos de inversin domstica provenientes del Banco Central del Ecuador.

Si bien en el corresmo se lleg al extremo de usar al Banco Central casi como caja chica por medio del psimo manejo que ste hizo de las reservas internacionales, tanto al prestarlas de forma irresponsable al gobierno central como al inyectarlas a la banca pblica para que sta financie la fallida transformacin productiva [20] , ahora con el morenismo pasamos al otro extremo: el Banco Central pierde cualquier posibilidad de inyectar liquidez a las instituciones pblicas va compra de ttulos u otras obligaciones.

No se poda poner reglas ms claras, y lmites estrictos, en vez de quitarle completamente un instrumento de poltica monetaria al Banco Central? Por ejemplo, se pudo disponer que las compras del Banco Central en ttulos valores de las instituciones pblicas no exceda un determinado porcentaje de las reservas internacionales [21] y, sobre todo, que los fondos obtenidos de dicha compra se usen estrictamente en proyectos de inversin pblica y jams en gasto corriente [22] . Sin embargo, este tipo de planteamientos es obvio que est fuera del horizonte neoliberal, el cual parecera que prefiere que el Estado obtenga financiamiento caro mientras se tiene recursos internos remunerados a tasas de inters bajsimas en bancos internacionales (un negocio redondo hasta para los especuladores).

Si el Banco Central pierde de forma drstica la capacidad de influencia monetaria, quin gana? Pues los otros agentes econmicos que pueden influenciar en la dinmica monetaria de nuestro pas dolarizado, es decir, la gran banca privada (recordemos que sta influye por medio de la concesin de crditos, la generacin secundaria de dinero y hasta con el potencial de repatriacin de dlares).

Es decir, al quitarle funciones al Banco Central implcitamente se le otorga mayor poder monetario a la banca privada, lectura que concuerda completamente con otras disposiciones de la Ley de Fomento Productivo donde el entreguismo morenista es explcito: se deja de identificar a personas con mayor influencia dentro del sistema financiero segn su propiedad patrimonial; se encarga el manejo de datos crediticios individualizados a la Superintendencia de Bancos y Seguros, informacin que podr comercializarse a bancos y dems agentes econmicos que deseen valuar el riesgo crediticio; y hasta se propone que, desde la vigencia de la ley, hay 120 das para armar un programa de diversificacin de inversiones en donde la banca pblica deber ampliar su portafolio invirtiendo en ttulos valores del sector privado [23] .

Queda claro, entonces, que la Ley de Fomento Productivo contina con la claudicacin del gobierno de Moreno frente a la gran banca; claudicacin que, de hecho, ya se evidenci cuando el morenismo entreg a esa banca hasta el manejo del dinero electrnico. Pero, una vez ms, no olvidemos que la banca no solo est ganando con Moreno, sino que ya gan -y demasiado- con el propio corresmo . As que, aun cuando el entreguismo morenista es extremo, no es ms que la evidencia de un proceso que ya se vena dando desde antes, un proceso en donde la banca gana siempre!

Corresmo-morenismo: matices de una vil continuidad neoliberal

Las cuatro grandes claudicaciones que posee la Ley de Fomento Productivo propuesta por el gobierno de Moreno definitivamente no marcan una ruptura con los ltimos aos del gobierno de Correa. Al contrario, y que no quepa ninguna duda: corresmo y morenismo apenas son matices de una vil continuidad neoliberal. Si a dicha continuidad sumamos todo lo que est por venir, incluyendo una potencial eliminacin abrupta de subsidios hasta la total apertura del pas a tratados comerciales , que incluye la aproximacin a la Alianza del Pacfico antes combatidos hasta la saciedad ; no olvidemos que Correa, como se anticip oportunamente , ya dej abierta esta puerta con la firma del tratado comercial con la Unin Europea en 2016.

Adems, la supuesta esperanza de que con perdones y olvidos, con remisiones y reducciones, se generarn incentivos para atraer inversin y crear empleo ya es demasiado trillada y carente de sustento. Una y otra vez se han dado medidas de esta naturaleza. Y una y otra vez no se han cristalizado en las prometidas nuevas inversiones, as como tampoco en las ansiadas reactivaciones econmicas. Para muestra basta recordar -una vez ms- la remisin de 2015 hecha durante el corresmo y que fue incapaz incluso de evitar la cada de la recaudacin tributaria en 2016 y 2017, ni fue capaz de evitar que la economa ecuatoriana se estanque ya por tres aos: entre 2014 y 2017 el PIB per cpita ha cado de 6.347 a 6.143 dlares anuales por persona.

Desde el punto de vista de los sectores populares -quienes ya estn pagando la crisis y la seguirn pagando por varios aos ms-, definitivamente las opciones son cada vez ms evidentes: o se acepta ser partcipe del entreguismo morenista y se deja que el neoliberalismo llegue a dnde nunca lleg -ni siquiera en la dcada perdida de los aos ochenta, por ejemplo, con la imposicin de la megaminera y la suscripcin del TLC con la Unin Europea-, o se reactiva la lucha popular. Penosamente, la dcada corresta ha dejado destrozada a la izquierda y duramente golpeados a los movimientos sociales, los cuales -admitmoslo- tambin se han hundido por sus propios graves errores. Resultado de ello, muchos movimientos sociales -y hasta sindicales- estn perdiendo el norte al empantanarse en el carga montn que se hace sobre Correa [24] . Ah no est la lucha! La lucha es contra el capital en especial en contra de sus versiones neoliberales de poltica econmica y de forzado extractivismo que ahonda nuestra caracterstica de economa primario-exportadora.

S, hemos salido del cinismo corresta, pero para entrar en una mutacin an peor. Las claudicaciones morenistas son clarsimas. As que ya no hay tiempo para ambigedades. Las alternativas histricas de los sectores populares y sus dirigencias son dos: sumisin o resistencia.-

Notas:


[1] Usamos el trmino morenismo entre comillas pues, en realidad, el gobierno de Moreno no centra su poder en la imagen de su presidente. Cosa diferente suceda con el corresmo, el cual s centraba su poder en la imagen de Correa bajo la forma de caudillo.

[2] Ver el artculo de Pablo Ospina: La orden de prisin a Rafael Correa y las denuncias de corrupcin ( Rebelion.org , julio 07 de 2018).

[3] Recomendamos, en particular, los artculos de Wilma Salgado: Paquetazo para toda una vida en el proyecto de Ley Orgnica para el Fomento Productivo, Atraccin de Inversiones, Generacin de Empleo y Estabilidad y Equilibrio Fiscal (Ecuador Debate No.104 y Ecuador Today ) y de Katiuska King: Ley de Fomento Productivo: Nueva amnista, fomento a evadir impuestos ( blog personal ).

[4] Dicho resumen se elabor a partir del veto presidencial del 18 de julio de 2018 .

[5] Antes del corresmo nicamente se han hecho remisiones en 1971 y en 1997.

[6] Ver las declaraciones de la directora del SRI recogidas por Ecuador TV: Menos del 1% de beneficiarios de la remisin tributaria son grandes contribuyentes , junio 27 de 2018. Es llamativo que el discurso oficial trate de dorar la pldora argumentando que, si bien en monto los grandes contribuyentes son los principales beneficiarios de la remisin, en nmero de contribuyentes se beneficia ms a los pequeos. Si los grandes contribuyentes en el pas son minora, eso se debe a una excesiva concentracin de los mercados.

[7] Por ejemplo, la ley propone que los deudores usen los intereses y multas ya pagados -incluso por va coactiva- como si fueran adelantos de capital, de modo que pueden reducir el saldo de deuda que deben pagar para acceder a la remisin. Para ms detalles, revisar el resumen de la ley disponible en lnea .

[8] Tales son los vientos de libertad que da la ley morenista al capital que hasta dispone la caducidad en 6 aos -como cualquier forma de no declaracin tributaria- a las causas originadas por tributos declarados con gastos inexistentes o con facturas de empresas fantasmas. Asimismo, otorga a los inversionistas extranjeros una residencia temporal de excepcin con un visado renovable cuantas veces desee el peticionario, sin lmite de estada y extensible a cualquier agente que desee hacer negocios en el pas.

[9] En el caso de empresas ya existentes, la exoneracin aplica de manera proporcional a las nuevas inversiones productivas que stas hagan (excepto transferencias de activos entre sociedades). Es decir, todas las empresas ya existentes pueden acogerse a las exoneraciones del impuesto a la renta y del impuesto a la salida de capitales incluidas en la Ley de Fomento productivo simplemente replanificando sus inversiones.

[10] Los sectores priorizados, segn la normativa acorde a la Ley de Fomento Productivo son: a) sector agrcola; produccin de alimentos frescos, congelados e industrializados; b) cadena forestal y agroforestal y sus productos elaborados; c) metalmecnica; d) petroqumica y oleoqumica; e) farmacutica; f) turismo, cinematografa y audiovisuales y eventos internacionales; g) energas renovables incluida la bioenerga o energa a partir de biomasa; h) servicios logsticos de comercio exterior; i) biotecnologa y software aplicados; j) exportacin de servicios; k) desarrollo y servicio de software, produccin y desarrollo de hardware tecnolgico, infraestructura digital, seguridad informtica, productos y contenido digital, servicios en lnea; l) empresas de servicios de eficiencia energtica; m) industrias de materiales y tecnologas de construccin sustentables; n) sector industrial, agroindustrial y agroasociativo; ) los sectores de sustitucin estratgica de importaciones y fomento de exportaciones, que mediante Decreto Ejecutivo determine el Presidente de la Repblica, con base en las recomendaciones que para el efecto emita el Consejo Sectorial de la Produccin.

[11] Ejemplos de la reduccin del impuesto a la renta en el turismo son: la ya mencionada exoneracin de 12 aos cuando se generen ingresos por nueva inversin; exoneracin de 10 aos para inversiones que acten como ZEDES (zonas francas y de desarrollo) tursticas, y para los siguientes 10 aos una rebaja de 10 puntos en el impuesto a la renta.

[12] Aqu aparece, una vez ms, el poder de los reglamentos, en los que a la postre se definirn -lase, se ampliarn- los beneficios para los inversionistas.

[13] El resultado primario equivale al saldo global del sector pblico descontando el servicio de deuda pblica correspondiente a intereses (ver metodologa de la informacin estadstica mensual del Banco Central, p.71 ).

[14] Ver el libro de Alberto Acosta (2012): Breve Historia Econmica del Ecuador. Quito: Corporacin Editora Nacional (tercera edicin), p.270.

[15] Para una simulacin muy simple que evidencia cun posible era fortalecer reservas internacionales con una fraccin de excedentes petroleros manteniendo incluso el financiamiento de las importaciones de derivados deficitarios, puede verse el libro de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2018): Una dcada desperdiciada. Las sombras del corresmo. Quito: CAAP, pp.232-233 .

[16] Por cierto, todas estas reglas macrofiscales pueden modificarse en casos excepcionales con la aprobacin de la Asamblea Nacional o por peticin del Presidente de la Repblica va decreto de Estado de Excepcin.

[17] Ver la declaracin de uno de los consejeros del Presidente de la Repblica recogida en el artculo de El Comercio: 160 000 servidores pblicos, en situacin irregular , 2 de julio de 2018.

[18] Ver la declaracin del Ministro de Trabajo recogida en el artculo de Agencia Andes: Ministro de Trabajo anuncia regularizacin de contratos en el sector pblico , 4 de julio de 2018.

[19] Al respecto ver el artculo de Pablo Dvalos en Plan V: Una lite de 38.700 funcionarios gana ms de USD 3000 al mes , 27 de abril de 2016.

[20] Sobre el tema puede revisarse el libro ya citado de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2018), pp.86-90 .

[21] Porcentaje que podra definirse estudiando cul es el nivel ptimo de reservas que debera mantener una economa en dolarizacin.

[22] Asimismo, se pudo disponer que dentro de las cuentas fiscales siempre exista una clara distincin entre los fondos que por ley nicamente deberan usarse en inversin pblica, de los fondos que deberan cubrir gasto corriente. Es decir, se pudo proponer la descomponer de la llamada cuenta nica del tesoro en subcuentas con fondos que, por ley, sean intransferibles entre s. Con eso hasta se podra evitar el ocultamiento del financiamiento de gasto corriente con deuda externa pblica .

[23] En medio de tal maraa de concesiones, apenas como una mera genuflexin se propone generar un fondo para el fomento productivo de la Economa Popular y Solidaria con el 50% de las utilidades de la banca pblica. De hecho, esa es uno de los poqusimos apoyos incluidos en la ley morenista a la Economa Popular y Solidaria, a pesar de que sta cumple un papel crucial en hasta en la subsistencia del pas.

[24] Esto no implica, de manera alguna, que estemos abogando por abandonar la lucha contra la corrupcin y los masivos abusos de poder del correismo.

Alberto Acosta: Economista ecuatoriano. Profesor universitario. Ex-ministro de Energa y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-Candidato a la Presidencia de la Repblica.

John Cajas-Guijarro: Economista ecuatoriano. Profesor de la Universidad Central del Ecuador. Estudiante de doctorado en economa en FLACSO-Ecuador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter