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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2018

A propsito de la Reforma Constitucional: Ingresos y pobreza en Cuba

Istvn Ojeda Bello
Progreso Semanal


No podemos permitir que las personas vivan por encima de sus posibilidades, dijo Facundo; S, pero Cundo vamos a ocuparnos de los que vivimos por debajo de nuestras posibilidades?, le contest Pnfilo, en medio de esos dilogos no tan sutiles que sostienen los personajes de Vivir del cuento, quizs el espacio de ms audiencia de la televisin cubana.

Las diferencias sociales en el pas vuelven a traerse a colacin ahora que la nacin analiza la reforma a la Constitucin vigente desde 1976. Dnde radica la inquietud? En la concentracin de la riqueza, del ingreso, o de ambos?

De acuerdo con la nueva formulacin del artculo 22 de la Carta Magna el Estado cubano evitar que ocurra la concentracin de la propiedad. Sin embargo, durante los debates parlamentarios algunos diputados no las tenan todas consigo. Nos preocupa el costo de la concentracin de la riqueza en la sociedad, opin la diputada Alicia Alonso Becerra.

En las normas aprobadas y otras que debemos aprobar es factible desde el punto de vista jurdico regular la propiedad, () pero en trminos de riqueza () es mucho ms difcil la regulacin, porque llevara lmites cuantitativos que son difciles de establecer y que difieren a partir de los distintos ingresos que pueden tener las personas, argument a nombre de la Comisin que redact la reforma, la diputada Johana Odriozola Guitart, titular de la Direccin Jurdica del Ministerio de Economa y Planificacin.

Al parecer los cambios propuestos a la Ley de Leyes cubana no trataran, en primera instancia, de limitar la capacidad de la gente de incrementar legtimamente sus ingresos sino de controlar la posesin de los medios de produccin, que es mucho ms que propiedades.

Pero con todo y eso Cmo saber la distribucin de riquezas y de ingresos en el pas?

La interrogante no puede responderla con total precisin ni siquiera alguien con acceso a informacin estadstica actualizada como Marino Murillo Jorge, quien dirige la Comisin de Implementacin y Desarrollo de los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. La dualidad monetaria y cambiaria enturbia la nitidez de la visin del asunto, dijo recientemente. Los datos disponibles solo dan una idea aproximada sobre como se ha movido la posesin y la desposesin de la riqueza en el pas.

El propio Murillo asegur que en la dcada del 80 Cuba fue una sociedad muy equitativa. Su afirmacin la apoy en el coeficiente Gini que mide la equidad en la distribucin del ingreso en una escala de 0 a 1, en la cual 0 significa que la sociedad es ms equitativa, si tiende a 1, todo lo contrario. En 1989, indic, el ndice en Cuba se mova entre 0,22 y 0,27.

Ya a la altura del ao 2000 luego de la crisis del 90 el coeficiente Gini se haba movido hasta 0,38. Los ltimos datos calculados a vuelo dan ahora ms de 0.45, asegur en marzo pasado, Jos Luis Rodrguez, exministro de Finanzas y Precios y de Economa.

Un grupo de expertos reunidos a instancias de la revista Temas convinieron en que hoy es sumamente difcil establecer con claridad la lnea divisoria pobreza-riqueza en Cuba vindolo solo desde el ngulo monetario. En primer lugar porque el salario pagado por el Estado dej de ser la fuente primigenia de ingresos y no todo el capital se mueve mediante mecanismos que permitan contabilizarlos, como los bancos.

Incluso atenidos a dichos indicadores son palpables las distancias. En la actualidad el uno por ciento de los trabajadores reciben salarios que promedian los dos mil pesos (CUP) mensuales [y] el 85 por ciento de lo depositado en el banco corresponde a 13 por ciento de la poblacin, sostuvo en el mencionado foro, Carlos Albizu-Campos Espieira, investigador del Centro de Estudios Demogrficos de la Universidad de La Habana. Sondeos citados all, pero realizados en La Habana indicaron que los ms altos ingresos individuales rozaran los 20 mil pesos convertibles (CUC, un CUC equivale a 25 pesos CUP)) los cuales estaran yendo a manos de medianos empresarios privados quienes actan en el turismo, comercio y la gastronoma de alto estndar, as como en la industria de reconstruccin y mantenimiento de autos de lujo. A estos se uniran agricultores del occidente del pas o de otras regiones especializados en la cra de cerdos o el arroz cuyas ganancias anuales rozan el milln de pesos (CUP).

En el otro extremo se ubica quienes apenas reciben ingresos en el entorno de los 10 CUC mensuales, unos 250 CUP.


Estas personas seran los pobres en Cuba. Ellos y ellas, dice la profesora Mayra Paula Espina Prieto gozan de servicios pblicos de alta calidad, servicios que son exactamente los mismos a los que acceden todos los grupos de ingresos y que incluyen estudios universitarios, trasplantes de rganos, vacunas variadas. Insiste la sociloga cubana especializada en el tema de las desigualdades que la diferencia con el resto de la poblacin del Archipilago radica en que les resulta muy difcil cubrir sus demandas de alimentos y otras necesidades bsicas que se satisfacen en el hogar, en buena medida a travs del mercado. A ello se suma la dificultad para disponer de una vivienda adecuada. Se trata de una situacin en la que el mbito de generacin autnoma de medios propios para satisfacer necesidades y elegir sus satisfactores est seriamente daado.

Tambin las dinmicas territoriales suelen ser determinantes en este sentido. De hecho ya en 1999 un estudio clasific a las provincias cubanas atendiendo a su grado de incorporacin a los cambios econmicos impulsados por el primer paquete de reformas que deriv en el captulo inicial de la expansin del sector emergente de la economa, combinndolos con el desarrollo humano alcanzado que incluye a la esperanza de vida, educacin promedio, porcentaje de poblacin por debajo de la lnea de pobreza e indicadores diversos del aprovisionamiento econmico general.

Se concluy entonces, por ejemplo, que las provincias de La Habana y Matanzas tenan el ms alto desarrollo humano y la mejor insercin en los cambios. En el otro extremo: Las Tunas, Granma y Guantnamo, mostraban el ms bajo ndice de desarrollo humano y estaba a la saga en la insercin en las transformaciones. Otras como Holgun y Ciego de vila, aunque se mantenan en el rango medio de desarrollo humano, haban logrado, comparativamente, sacar mejor partido de los cambios econmicos de los 90, en especial lo concerniente a inversiones en reas de desarrollo generadoras de empleo.

Puede que la Constitucin haya aceptado lo evidente e innegable, la existencia de un grupo de personas en situacin desfavorable desde el punto de vista econmico que calificaran como pobres y otras que calificaran como ricos. No obstante, tal cual advierte la profesora Mayra Paula Espina Prieto, eso no implica comulgar con la idea de una supuesta naturalidad de la pobreza o que que dicha diversidad est determinada por cualidades personales, elecciones individuales, eficientes o ineficientes, que conducen a una ubicacin socio estructural dada, ventajosa o desventajosa.

El punto, seala correctamente Espina Prieto, es reconocer el peso determinante de las constricciones socio estructurales en la conexin desigual que los distintos grupos sociales tienen en relacin con el acceso a los satisfactores de sus necesidades y en los nexos inclusin/exclusin, como as tambin la baja calidad del mercado como instrumento de distribucin equitativa de bienes. Las polticas [entonces] tendran que orientarse hacia la alteracin de esas constricciones en el mbito de lo social. Eso la Revolucin lo ha hecho desde el comienzo y deber mantenerse entre sus prioridades ms relevantes de cara al futuro, incluso ms all de la Constitucin.

Fuente: http://progresosemanal.us/20180809/a-proposito-de-la-reforma-constitucional-ingresos-y-pobreza-en-cuba/



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