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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2018

Cuatro dcadas de saqueo a Extremadura

M ngeles Fernndez y J. Marcos
CTXT

Se cumplen 40 aos del libro Extremadura saqueada, pionero en la economa ecolgica, que narra el expolio de las riquezas de la regin. Una publicacin homenaje confirma que la dinmica contina en un contexto globalizado


Imagen histrica de Vivares, provincia de Badajoz. VIVARES.ES

 

Mendigar industrias y trabajo a los centros de poder estatales o empresariales no conduce ms que a acentuar el expolio y la dependencia de los territorios dominados, pues aqullos responden inundando estos territorios de papeleras, alminas, siderrgicas, centrales trmicas, nucleares, etc., que acentan enormemente la degradacin y el expolio de sus recursos naturales sin que apenas se beneficien de ellos sus habitantes. Redactada hace 40 aos, esta frase del economista Jos Manuel Naredo mantiene su vigencia para explicar muchas de las dinmicas de explotacin y control de los territorios que, bajo lgicas coloniales y extractivistas, se reproducen todava hoy en la pennsula ibrica. Extremadura era el eje aquel enunciado, con la crisis del petrleo de 1973 como contexto.

La teora econmica centro-periferia, tambin llamada depredador-presa, serva para explicar la Extremadura de los aos 70 y 80, pero es perfectamente aplicable a la del siglo XXI. La regin sigue en las afueras de una economa globalizada. As, fondos canadienses para la minera o inversiones rabes para una azucarera (hay un proyecto para Mrida que implicara plantar miles de hectreas de remolacha, que no se cultiva ahora, para la exportacin) dibujan en la era del capitalismo global el rol de una Extremadura shockeada , como la tilda ngel Calle Collado, profesor de Sociologa en la Universidad de Crdoba y agricultor ecolgico en la comarca cacerea del Valle del Jerte.

Cuatro dcadas despus, la regin sigue definida por los mismos parmetros, aunque el entorno s ha cambiado: si la central nuclear de Valdecaballeros y el plan de regados o de colonizacin llamado Plan Badajoz eran el panorama que marcaba la vida extremea en los aos 70, ahora el revivir minero, la situacin del Tajo y del Guadiana, la vida til de la central nuclear de Almaraz o los nuevos usos del suelo son los frentes ecolgicos y econmicos que perfilan la comunidad autnoma.

Naredo coordin aquella Extremadura Saqueada (Ruedo Ibrico, 1978) , la investigacin que supuso el inicio de economa ecolgica en Espaa y que, a travs de argumentos, ayud a paralizar la construccin de la central nuclear de Valdecaballeros, situada en la provincia de Badajoz. Gran parte del anlisis sigue vigente y los problemas de fondo se siguen repitiendo. El libro fue silenciado absolutamente en Extremadura porque era un estorbo para las estrategias de los partidos polticos de la poca, apunta Juan Serna, otro de los coautores. Ambos participaron recientemente en la publicacin homenaje Dominacin y (Neo-) extractivismo. 40 aos de Extremadura Saqueada , editada por el Grupo de Estudios de Ecologas del Matadero de Madrid y comisariada por Campo Adentro.

Un tren digno

Las luchas contemporneas de la poblacin extremea son otras, pero ejemplifican de manera igualmente clara por qu la regin sigue en un proceso similar a los primeros aos de la Transicin. La reivindicacin por un tren digno , que llen la Plaza de Espaa de Madrid el pasado 18 de noviembre, subray que Extremadura sigue desvertebrada. Que no haya ni un slo kilmetro de va electrificada, que las averas sean ms que constantes y que pervivan traviesas del siglo XIX son las lneas que bosquejan la actualidad regional. Aparte de la oportunidad que pueda suponer para cambiar el modelo socioeconmico, conseguir un tren adaptado al siglo XXI, que no es el AVE, implicara una ruptura con el imaginario colectivo de que nos sentimos siempre derrotados y aislados. Y puede mejorar el proceso de empoderamiento ciudadano, explica Irene de Miguel, ingeniera agrnoma especializada en ecologa.

La tambin diputada de Podemos Extremadura apunta dos dinmicas actuales de saqueo. Por un lado, la de los recursos naturales: minerales, agua en forma de alimento a travs del regado, de agua en forma de energa, de tierra, como por ejemplo las grandes extensiones dedicadas al uso exclusivo de actividades cinegticas. Y por otro, el potencial humano, porque casi toda la gente joven formada se va buscando otros horizontes, lo que est apuntalado por un modelo educativo que favorece el xodo.

La generacin de electricidad supera en ms de cuatro veces la demanda de la poblacin extremea, es decir, que un 76 por ciento de la energa made in Extremadura se consume en otras provincias, principalmente Madrid, segn recoge el libro El metabolismo econmico regional espaol . Esta publicacin habla de Extremadura como regin perifrica, es decir, especializada en la extraccin de recursos y el posterior vertido de residuos; mientras que las reas centrales destacan por las labores de acumulacin y consumo. Ya en los aos 70, los datos indicaban que el sistema financiero sustraa riquezas bajo un patrn similar: el ahorro extremeo en entidades bancarias era mayor a las inversiones que se hacan en la zona, una lgica calificada como fuga de capitales.

Revivir minero

Otra de las luchas ciudadanas que busca repetir xitos pasados como el de Valdecaballeros o el de la Refinera Balboa, parada en 2012, es la oposicin a la mina de litio a cielo abierto Valdeflores, junto a la ciudad de Cceres. La Plataforma Salvemos la Montaa est movilizando a miles de personas para evitar la construccin de la mina y la paralizacin de las obras de perforacin, que ya han empezado. Este proyecto se inserta en un proceso de auge de los proyectos mineros, como lo califica Ecologistas en Accin. Informaciones recientes de la prensa regional cifran en 140 las peticiones de diferentes compaas, sobre todo con capital de fondos internacionales, para buscar metales, piedras ornamentales o arcillas en diversos puntos de la geografa regional.

El profesor ngel Calle Collado, habla de una economa de campamento minero, marcada por la fuerte extraccin de recursos en poco tiempo. Se juntan dos vetas: el apoyo de la Junta a las inversiones extranjeras que mantienen esa vidilla y la presencia de recursos naturales abundantes, explica a este medio. La reciente crisis energtica y la preocupacin por los temas medioambientales han empujado a los ncleos dominantes a instalar industrias que atiendan las primeras fases de elaboracin de las materias primas y la energa en los mismos territorios dominados abastecedores, escriba Naredo hace 40 aos.

Tratados internacionales de libre comercio

Irene de Miguel considera que la puesta en marcha de los nuevos tratados comerciales, como el CETA o el TTIP, supondr una simplificacin y especificacin de nuestras producciones. Extremadura se va a dedicar a la remolacha, el litio y la fruta, por ejemplo, y eso provocar que tengamos una dependencia absoluta del resto de materias que necesitamos para poder seguir sobreviviendo. La agricultora recuerda que slo la agroindustria o las grandes transnacionales podrn competir en un mercado con unas reglas diseadas para ellos, dejando Extremadura a expensas de ser acaparada por los grandes fondos financieros, por las grandes industrias.

An por dibujar, las alternativas pasan, para el profesor de Sociologa, por crear formas de desarrollo endgeno, es decir, por desmontar la barbarie; tambin por fortalecer el cooperativismo orientado hacia el mercado interno; y por cambiar el marco legislativo, lo que conlleva la creacin de economas ms pegadas al territorio. Por su parte, la diputada apuesta por que la ruptura de las dinmicas actuales de control del territorio sea de abajo arriba, con un proceso de politizacin y empoderamiento ciudadano: Hay que pensar en si queremos un modelo en el que seremos meros peones de grandes empresas transnacionales o si lo que realmente queremos es otro ms sostenible y que est adaptado a las potencialidades de nuestro territorio y donde seamos actores y actrices principales.

De todo eso se habl en el debate celebrado el pasado 20 de enero en Madrid capital, valga la irona, ocasin que sirvi para diaolgar sobre los procesos actuales de extractivismo y presentar el libro homenaje Dominacin y (Neo-) extractivismo. 40 aos de Extremadura Saqueada . La conversin del Extremadura saqueada al Espaa nos roba sobrevol en tono irnico el acto, en el que se record que la publicacin original, Extremadura Saqueada , se agot en apenas nueve meses; desde entonces ha sido imposible volver a editarla, a pesar de que fue pionera en la investigacin social participativa, pues reuni a su alrededor a cerca de medio centenar de personas, tanto juventud extremea como de otras comunidades.

 

DESCARGAR (Blog de Jos Manuel Naredo)

Fuente: http://ctxt.es/es/20180124/Politica/17521/Extremadura-Espana-expolio-ecologia-globalizacion.htm



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