Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2018

Entrevista. Naomi Klein habla sobre Puerto Rico, la austeridad y la izquierda
"No soy fatalista"

Oliver Laughland
El diario

En su nuevo libro, Naomi Klein argumenta que Puerto Rico es vctima tanto de la economa como de una tragedia natural


El libro ms reciente de Naomi Klein, La Batalla por el paraso: Puerto Rico y el capitalismo del desastre, analiza los esfuerzos de recuperacin tras el huracn Mara. Es la primera vez que la reconocida periodista y escritora estudia el caso de Puerto Rico, basndose en un viaje que realiz a principios de ao. Klein convers con el periodista de the Guardian Oliver Laughland sobre su libro y sobre el futuro de la isla.

Estuve en Puerto Rico poco despus del huracn Mara y me result un trabajo especialmente fuerte. Me record a cuando tuve que cubrir la crisis del agua en Flint, Michigan, y observ una poblacin entera sin infraestructura, abandonada por el gobierno. Qu impacto personal tuvo en usted el haber visitado la isla?

Cuando estuve en Puerto Rico, conoc gente de Detroit, Michigan, que estaban all para dar charlas sobre gestin de emergencias y el impacto en las escuelas. Tambin haba personas de Nueva Orleans, que compartan informacin sobre lo que sucedi en el sistema educativo luego del huracn Katrina. Eso me pareci conmovedor y diferente: que este tipo de intercambios de base, de una comunidad a la otra, estuvieran sucediendo tan pronto tras el desastre.

Donde existen comunidades mayoritariamente de color, cualquier crisis econmica o desastre natural se convierte en un pretexto para desarmar cualquier intencin de autogobierno, de democracia, e imponer medidas de austeridad. Los llamados "programas de ajuste estructural" a menudo se llevan a cabo justo despus de un desastre natural, para aprovecharse del estado de emergencia de la gente. La realidad es que es muy difcil promover la participacin poltica cuando la gente tiene que hacer una fila de tres horas para conseguir agua y alimentos. Mantenerse con vida se convierte en un trabajo de tiempo completo. Es una tctica poltica increblemente cnica, y an as la gente se las arregla para resistirla, incluso bajo estas circunstancias tan extremas.

Lo que realmente me conmovi en Puerto Rico fue ver la capacidad de organizacin en circunstancias casi imposibles, y creo que eso habla de la profunda historia de resistencia a la colonizacin que tiene la isla, y la infraestructura activista que ya exista antes de Mara, en trminos de resistencia a lo que los puertorriqueos llaman 'La Junta', el consejo de control fiscal.

Yo no saba que el movimiento antiausteridad en Puerto Rico haba alcanzado su punto mximo justo unos meses antes de Mara. Las Festividades de los Mayos del ao pasado fueron la segunda manifestacin ms masiva de Puerto Rico, siendo la mayor las protestas contra la base de la Marina estadounidense en Vieques.

Fueron capaces de reconstruir esa infraestructura, no slo de resistir, sino de unirse y decir: "Qu es lo que queremos?" Y yo eso no lo haba visto nunca. He visto resistencia ante un impacto. "Basta. No pagaremos por vuestra crisis", si piensas en los movimientos masivos en las plazas en el sur de Europa.

Pero creo que nunca antes haba visto lo que vi en Puerto Rico, que es gente reunindose en comunidades como Mariana, sin agua, sin electricidad, para soar juntos y decir: "Vale. Por supuesto que no queremos que cierren nuestras escuelas, y no queremos que se venda nuestro tendido elctrico, y no queremos ms austeridad, pero tambin sabemos que diciendo solamente 'No', no llegaremos donde queremos llegar, y las cosas como estn son inaceptables. Entonces, cmo debera ser nuestro sistema elctrico, en un mundo ideal? Cmo podramos transformar nuestro sistema alimentario? Cmo deberamos transformar nuestro sistema educativo?" Esto es lo que me pareci ms emocionante.

La Batalla por el paraso trata muchos temas que usted ha analizado en escritos anteriores capitalismo del desastre, las batallas contra el neocolonialismo y la discriminacin arraigada, por eso me pregunto si sta es la primera vez que pens en Puerto Rico en el contexto de un trabajo ms amplio.

Cuando publiqu La Doctrina del shock, comenc a recibir invitaciones para visitar Puerto Rico y crticas de puertorriqueos por no haber hablado de la isla en mi libro. El ao en que se public el libro, 2007, fue un ao crucial para Puerto Rico.

En 2006, los puertorriqueos experimentaron un shock extremo cuando caducaron las tasas impositivas que se les haban ofrecido a empresas estadounidenses para construir fbricas en Puerto Rico. se fue el comienzo de la actual crisis de deuda. As que ya estaban con muchos problemas, cuando encima lleg la crisis financiera mundial, haciendo tambalear la economa de Puerto Rico. Y eso se convirti en el pretexto para poner en prctica severas medidas de austeridad. Peor que en Grecia, peor de lo que se llev a cabo en el sur de Europa.

Pero no, no haba visitado Puerto Rico. Estaba gestionando las cosas para ir, y luego supe de un grupo de acadmicos de la Universidad de Puerto Rico, que formaron una organizacin llamada PAReS, que me invitaron ms o menos un mes despus del paso de Mara, dicindome: "Tienes que venir".

Una de las imgenes ms recordadas de los das posteriores al paso del huracn es la de Donald Trump visitando San Juan y lanzando rollos de papel a una multitud de gente mientras se paralizaban los esfuerzos de recuperacin en la isla. Fue un momento que enfureci a mucha gente. Qu cree usted que dice esa imagen sobre la respuesta del actual gobierno ante el desastre?

Creo que toda la respuesta de este gobierno ha expresado una indiferencia total hacia la vida de los puertorriqueos, incluido aquel momento en que el presidente lanz rollos de papel, pero tambin el show que mont con el gobernador Ricardo Rossell sobre lo afortunados que fueron los puertorriqueos porque supuestamente casi no haba muerto gente.

En ese momento, creo que el nmero oficial de fallecidos era de 16. El da siguiente eran 64, lo cual es significativo, porque Rossell fue completamente cmplice del gobierno de Trump en el encubrimiento del nmero oficial de muertos al detener activamente el conteo de fallecidos.

Creo que, ms que el momento en que lanz rollos de papel, el momento que mejor lo define fue cuando durante esa visita dijo: "Qu afortunados sois. Esto no ha sido como Katrina". Y ahora sabemos, gracias a un estudio reciente de Harvard que se public en el New England Journal of Medicine, que el nmero de muertos probablemente ascendi a 5.000 o ms. Creo que toda la respuesta del gobierno fue insultante y un encubrimiento.

Por supuesto que es difcil hablar de forma contrafctica, pero me pregunto, dada la larga historia de explotacin de la isla, si usted piensa que un gobierno demcrata hubiera actuado de otra forma.

Es una buena pregunta, pero no s si puedo responderla. S pienso que el enchufismo en muchos contratos parece ser peor durante gobiernos republicanos. Algunos de estos contratos fueron entregados como si fueran huchas para contratistas con conexiones polticas aunque no tuvieran ninguna experiencia o fueran increblemente ineptos.

Esto ya lo hemos visto en Irak, o en Nueva Orleans tras el huracn Katrina. Pero fue Obama quien aprob la Ley Promesa. Fue Obama quien firm las designaciones de los siete miembros de La Junta. Est muy pero muy claro que la mayor causa de muerte no fue el impacto inicial de la tormenta, sino el colapso de la infraestructura, y el colapso no hubiera sucedido sin ms de una dcada de asfixiante austeridad econmica. No se puede culpar slo a Trump por eso. Es una culpa absolutamente compartida con los demcratas y con Obama.

Estamos muy cerca de las elecciones de mitad de legislatura y cientos de miles de puertorriqueos estn abandonando la isla para asentarse en Estados Unidos, la mayora elige Florida, un estado clave polticamente. Usted cree que el tratamiento de Puerto Rico tendr peso en este ciclo electoral?

Ciertamente, eso espero. Los republicanos han hecho enfadar a mucha gente de Florida, porque adems all vive una comunidad muy grande de haitianos y el gobierno de Trump les ha quitado el estatus de "inmigrantes temporalmente protegidos" a decenas de miles de haitianos. Eso no slo afecta a esas personas, que de todas formas no tienen derecho a votar porque no son ciudadanos estadounidenses, sino que son parte de redes, son parte de comunidades y muchos haitianos s votan.

Muchos puertorriqueos que ya viven en Florida ahora estn recibiendo a familiares que, si estn registrados, podrn votar, y creo que ellos tambin estn muy enfadados. Es una situacin muy ventajosa para los que quieren despoblar parcialmente a la isla y les da oportunidades para apropiarse de tierras para desarrollos tursticos, pero s que cambia la demogrfica electoral de una forma significativa, en un estado clave como Florida que puede definir elecciones. As que creo que esto puede derivar en repercusiones polticas importantes.

En este momento, la dicotoma central en Puerto Rico es entre un movimiento de base que busca una forma de recuperacin radical e innovadora y el gobierno actual, con su agenda de austeridad y privatizaciones. Como le dijo a usted Manuel Laboy Rivera, secretario de comercio puertorriqueo, las decisiones polticas que se tomen durante el prximo ao determinarn el futuro de la isla durante los prximos 50 aos. Qu lado de la dicotoma cree usted que "ganar"? Tiene esperanzas en lo que pueda suceder en el futuro?

Tengo esperanzas en una nueva formacin poltica en Puerto Rico representada por JunteGente, una coalicin que surgi tras Mara y que est generando reuniones por todo el archipilago para presentar una plataforma que sea realmente popular y coherente.

Creo que la alcaldesa Carmen Yuln Cruz es una importante voz poltica en Puerto Rico, que de muchas formas est recogiendo estas voces y enfrentndose a las fuerzas que quieren privatizar la isla. Pero es realmente muy difcil.

Mercedes Martnez, directora de la Federacin de Maestros de Puerto Rico, dice: "Los capitalistas nunca duermen". Ella dice mucho esa frase, porque cuando los sindicatos o los grupos progresistas logran alguna victoria, deben volver a pelear las mismas batallas una y otra vez. Los sindicatos han ganado varias veces y han logrado detener varios intentos de cerrar las mismas escuelas, pero la lucha no se detiene nunca.

No suelo definirme como una optimista, pero tampoco soy fatalista. No soy fatalista porque veo que los movimientos populares estn aprendiendo de otros movimientos e intentando ver cmo pueden hacer mejor las cosas, y evolucionar, y convertirse en nuevas formaciones polticas, y meterse en la poltica electoral. En Puerto Rico veo esto a un nivel que no lo he visto en ninguna otra situacin post desastre.

Esta transcripcin ha sido editada y resumida para mayor claridad.

La Batalla por el paraso: Puerto Rico y el capitalismo del desastre fue impreso por Haymarket Books. Todas las regalas sern donadas a JunteGente, una coalicin de organizaciones puertorriqueas que resisten ante el capitalismo del desastre y buscan una recuperacin sana y justa para la isla. Para ms informacin, visite juntegente.org.

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/Naomi-Klein-Puerto-Rico-austeridad_0_801770210.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter