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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2018

Que lo discursivo se vuelva real: Experiencias y apuestas hacia el feminismo de clase

Constanza Cruz
Rebelin


Como Bloque de Organizaciones Populares hace un par de aos tomamos la decisin de comenzar a trabajar e incorporar el feminismo de clase en nuestro proyecto de construccin territorial, el cual lo entendemos como una elaboracin y creacin permanente, al calor de la praxis concreta.

Partimos de la premisa que nadie nace feminista, muchas y muchos de quienes forman parte de este espacio, algunos ms avanzados que otros, no logramos an desprender del todo los vestigios patriarcales y expresiones del machismo en el diario vivir. Al no concebir bajo ningn caso la separacin de la malamente llamada vida privada a la vida o tiempo dedicado a organizarse, pues cada persona es slo un sujeto. Lo mencionado anteriormente nos permite entender y comprender que justamente el capitalismo patriarcal nos ha impuesto el modelo de familia burgus el cual encuentra su origen y fundamento en la propiedad privada, forjando la separacin entre la vida pblica y la familiar, situando a la mujer mayoritariamente a un rol reproductivo dentro de la sociedad, el cual se materializa en el trabajo domstico cuyo objetivo es reproducir futura mano de obra (crianza) y reponer la fuerza de trabajo gastada por el resto de los/as integrantes de la familia. Algunas de las tantas tareas realizadas por la mujer trabajadora en el hogar son el cuidado y crianza de los hijos/as, aseo, alimentacin, cuidado de enfermos de la familia, entre otras. Lo planteado se aleja diametralmente a nuestro proyecto y visin tanto de familia como de la sociedad que anhelamos y construimos.

Para ser capaces de desarrollar el feminismo con una perspectiva de clase en el territorio es fundamental comprender las diversas dimensiones que posee el patriarcado, dentro de ellas podemos visualizar tres: aspectos simblicos y culturales, aspectos ideolgicos y polticos y los aspectos econmicos y productivos. Contextualizando como se ha levantado el feminismo desde las organizaciones populares, arrojamos un primer diagnstico referente a lo retrasado que se encuentra el desarrollo del feminismo de clase dentro del territorio, reflejo de ello se puede vislumbrar desde la cotidianidad de la vida misma de las vecinas y vecinos en donde el concepto genera ruido, no se comprende o simplemente se mal entiende dado el discurso predominante centrado en los aspectos simblicos y culturales mayoritariamente, excluyendo casi en su totalidad los aspectos econmicos y productivos del capitalismo patriarcal, que justamente al momento de trabajarlos en los distintos espacios de mujeres de la poblacin hacen mayor sentido y logran comprenderse, ser un motor para la organizacin de mujeres.

En este plano el trabajo se logra y lleva a cabo por medio de la educacin popular plasmada en los crculos de mujeres, escuelas de oficios, asambleas de mujeres, entre otras diversas organizaciones populares. Estableciendo diversas temticas para poder incorporar los conceptos bsicos tales como; patriarcado- feminismo- machismo- tipos de violencia- entre otros. De esta forma se ha logrado generar un acercamiento al feminismo de clase entre las participantes de dichos espacios, en donde desde el sentir ms cotidiano y reflexiones de mujeres populares se da cuenta las grandes diferencias existentes entre las mujeres ricas y las mujeres pobres, es en la misma discusin y los ejemplos dados en los diversos espacios donde se vislumbran estas diferencias y es ah donde queda claro que los intereses nunca sern los mismos. Se podran dar muchos ejemplos, pero basta slo uno para dar cuenta de ello: dentro de los diversos espacios existentes son muchas las mujeres que se han dedicado o dedican al trabajo de empleadas domsticas o sus madres lo hacen, trabajo que reemplaza el trabajo domstico de una mujer burguesa en su propio hogar. Este ejemplo permite graficar a que nos referimos cuando hablamos de doble explotacin de la mujer, que no es ms que el doble trabajo al cual el patriarcado nos ha impuesto como un rol, un deber. Las mujeres ricas bajo ningn caso van a sufrir dicha explotacin, pues son las mujeres de la clase trabajadora quienes deben entregar su fuerza de trabajo para ir atenderlas, tener relucientes, brillantes y limpiecitas sus casas como tambin cuidar a sus hijos/as, sea uno de los pilares bajo los cuales se sustenta el capitalismo patriarcal no lo viven de la misma manera las mujeres de diferentes clases. Por tanto, a la hora de pensar la lucha de las mujeres desde el gnero no podemos ser tan ingenuas, ni por un segundo verlas como nuestras amigas de lucha codo a codo en las calles, pues las mujeres ricas buscarn ganar sus reivindicaciones individuales, enfocadas a la igualdad dentro del mismo sistema, sin cuestionarlo y a la hora de velar por mejorar nuestras condiciones de vida volvern a sus puestos de explotadoras y opresoras.

El trabajo que hemos realizado no slo ha sido en funcin de la educacin, tambin consideramos que es una prioridad construir una alternativa para lograr emanciparnos como mujeres. Es ah donde nacen los talleres de oficio replicados a lo largo de todos los crculos y escuelas, desde un aprendizaje colectivo y fraterno, con el objetivo de combatir la violencia econmica y lograr romper con la dependencia hacia la figura que provee el hogar. Es en esta dinmica donde cada una toma un rol protagnico, todas poseen saberes para compartir, desde la cosmtica natural, el rescate de saberes populares en la salud, encuadernacin artesanal, tejidos, peluquera y un sinfn de saberes que logran compartirse de manera fraterna.

Por ltimo, es imperioso mencionar el uso del lenguaje, el arte de las palabras muchas veces puede jugar en contra y en el largo proceso llevado a cabo ha sido una constante autocritica, que ha trado un relevante aprendizaje. Debemos ser asertivas a la hora de hablar de feminismo en nuestro trabajo diario, no podemos bajo ningn motivo llegar con la receta del mundo acadmico para cuestionar y criticar nuestras prcticas y formas de relacionarnos de toda una vida, esto solo traer rechazo y alejamiento por parte de las vecinas, es slo a travs de la educacin colectiva que podremos dar cuenta de la opresin, sometimiento y violencia sufrida a causa del sistema capitalista patriarcal. A modo de ejemplo, es muy distinto generar reflexiones conjuntas que den cuenta de nuestra condicin de opresin que decirle a una vecina que su marido es su enemigo, lo cual pudiese verse como un ataque obstaculizando las posibilidades de tomar conciencia y desnaturalizar dichas prcticas. Hay que hacer un esfuerzo permanente en no caer en el separatismo, y buscar la emancipacin de la mujer trabajadora sin confundir el enemigo. No luchamos contra los hombres, sino contra un sistema de explotacin y opresin, luchamos contra el capitalismo.

Vivenciar y ser testigos de la violencia, abuso, silencio que hemos debido guardar, creemos y ponemos toda nuestra dedicacin, esfuerzo, amor hacia nuestros vecinos y vecinas en construir poder, si bien encontramos sumamente relevante el trabajo descrito llevado a cabo en este tiempo a travs de los distintos crculos de mujeres, escuelas de oficio, asamblea de mujeres, entre otros, siempre apuntamos a la transformacin y que stos sigan y sean un aporte para sembrar a diario la construccin de la mujer nueva, la cual sabe que la lucha es entre hombres y mujeres, la clase en su conjunto. De esta manera nuestras experiencias y trabajo junto a pobladores y pobladoras lo contemplamos de manera colectiva. Apostamos a la construccin de una sola fuerza capaz de dar golpes certeros al gigante, al enorme monstruo que nos somete como mujeres a una doble explotacin y condiciones de opresin y tambin a toda la poblacin, pues apostamos a seguir levantando y fortaleciendo la organizacin de mujeres con un horizonte claro y este no es otro que el poder del pueblo.

Si la organizacin popular no se perspectiva desde una posicin de clase y con vocacin de poder como un solo horizonte, es que entonces lo discursivo nunca se volvi ni volver real y las luchas individuales, propias del capitalismo, han sido las triunfadoras.

 

 

Constanza Cruz, Participante del Circulo de Mujeres Las Araucarias (La Florida, Santiago)- Bloque de Organizaciones Populares

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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