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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2018

Cinco (hasta ahora) incertidumbres econmicas de 2018
Las guerras entrpicas

Nomi Prins
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


El perturbador en jefe

Introduccin de Tom Engelhardt

Hace dos semanas, otro negocio Trump se vino abajo envuelto en llamas. Atrapada en la vorgine de la presidencia de su padre con un importante departamento de venta al por mayor y varios distribuidores minoristas, en una imparable cada de su marca presionada por el boicot de los consumidores tanto en Estados Unidos como en Canad, Ivanka Trump cerr su lnea de vestimenta. Esto no ha sorprendido a nadie. Cuando se trata de su familia, es la historia ms antigua del mundo. Pensadlo de esta manera: la mayor estafa de Donald Trump en las elecciones de 2016 fue convencer a la mayora de los estadounidenses (y siguen tan convencidos como entonces) de que l era un exitoso empresario. 

A continuacin un repaso de la sagacidad empresarial, la que Michael Kruse sintetiz el ao pasado en Poltico: 

Fracas como propietario de un equipo de ftbol profesional, no solo acabando con su propia franquicia sino tambin con la liga en su totalidad. Llev a la quiebra sus casinos cinco veces en unos 20 aos. La aerolnea que lleva su nombre dur menos de tres aos y termin con una deuda de 2.500 millones de dlares. Y da su apellido en una interminable secuencia de calamidades y chanchullos (el agua embotellada Trump Ice, el vodka Trump, los bists Trump, la revista Trump, la hipotecaria Trump, la Universidad Trump, en la que enfrenta un juicio demanda colectiva por fraude desde principios de este ao por 25 millones de dlares). 

Y Kruse ni siquiera mencion la sexta quiebra de Donald, la que tiene que ver con la cesacin de pagos la deuda del Plaza Hotel en 1992. 

Pero no quiero insinuar que Donald Trump no era exitoso. l tiene una pericia que necesita ser entendida por quien quiera captar la naturaleza de su presidencia. Es posible verla en sus cinco quiebras en el casino de Atlantic City, que mostraron que se trataban de desastres empresariales pero, como inform The New York Times, su verdadera habilidad consisti en abandonar el barco con el dinero en la mano y endilgar sus problemas econmicos a algunos inversores y otros que haban apostado a su visin para los negocios. Tomad esto como su arte (tambin lo es, sin duda, la de su hija). 

Y mientras leis la ltima nota de Nomi Prins, colaboradora habitual de TomDispatch y autora del libro recientemente publicado How Central Bankers Rigged the World tened en cuenta este arte. Ahora mismo, en este ltimo trimestre, la economa est viviendo un increble brinco de crecimiento del 4,1 por ciento, y Trump es un exitoso empresario-presidente. Pero cuando haya que pagar esas facturas (tal como hoy sugiere Prins), cuando empiecen a llegar esas quiebras, podis contar con una cosa lo que llamamos el arte de Trump, l y su familia abandonarn el barco, dinero en mano, y a los dems nos dejarn aqu cargando con el muerto.

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Cinco (hasta ahora) incertidumbres econmicas de 2018

Aqu estamos en la mitad del segundo ao de la presidencia de Donald Trump; a estas alturas, si hay algo que sabemos es que el lder del mundo libre es capaz de crear a voluntad un instantneo reality-show sobre esteroides geopolticos. Es cierto que l no es muy refinado en su comportamiento, pero tiene una forma precisa de provocar incertidumbre en cualquier situacin en el menor tiempo posible.

Con regularidad, ya sea mediante rdenes ejecutivas, tweets o mtines polticos, deja por el suelo a la diplomacia mientras supuestamente se entrega a una confiada base de seguidores que le votaron por ser el ms acabado anti-diplomacia. Y mientras est en eso, contina demoliendo las instituciones polticas que tiran la basura en el Acela Corridor* Sin embargo, en medio de tanto ruido y furia tuiteados, nosotros habremos de cargar con las consecuencias de que Donald Trump meta sus manos en la economa.

Segn el diccionario Merriman-Webster, entropa es un proceso de degradacin o agotamiento, o una tendencia al desorden**. Con esto en la mente es posible que podamos predecir que la prxima accin del presidente Trump sea justamente centrarse en el camino de la mayor entropa y transitarlo a partir de ahora.

Permitidme que haga justamente eso, mientras explore las cinco iniciativas econmicas de la Casa Blanca de Trump desde que este asumi el cargo y el lbrego y catico panorama que tiene ante s en cuanto al dao a la economa y a nuestro futuro financiero se hacen ms y ms evidentes.

1. Una continua desregulacin bancaria

Cuando Trump se present como candidato a la presidencia, mostr un fenmeno que fue percibido por muchos aunque en general fue mal interpretado: un enfado generalizado por Wall Street y sus colegas corporativos. Una vez en el cargo, redireccion ese enfado exclusivamente hacia las fronteras del pas, y sus aliados y adversarios econmicos.

En su campaa para las elecciones de 2016 prometi que hara que Wall Street pagara por sus transgresiones y que los bancos volvieran a un entorno en el que hubiera menos riesgo econmico para el pas. Su objetivo y el de los republicamos en tanto partido, al menos tericamente, era separar las operaciones comerciales bancarias (depsitos y prstamos) de las de inversin (creacin de seguros, comercio y agencias de bolsa) mediante la vuelta a una versin ms moderna de la ley Glass-Steagall*** de 1933.

Avancemos rpidamente hasta el 18 de mayo de 2017 cuando el secretario de mentalidad desreguladora del Tesoro de Trump, Steven Mnuchin se enfrent con un grupo de congresistas e imprimi un giro copernicano a la cuestin. Insisti en que separar los depsitos del pblico de las operaciones de especulacin financiera de los bancos, algo que nunca haba sido contemplado en la plataforma republicana era una propuesta que no tena la menor posibilidad.

En cambio, los congresistas republicanos, con el apoyo de la Casa Blanca, se apresuraron a apuntar hacia una versin diluida de la ley Glass-Steagall aprobada en los aos de Obama; la ley Dodd-Frank, de 2010. En ella, los demcratas haban capitulado totalmente frente a Wall Street llenando su texto de lagunas que favorecan a los bancos. No obstante, al menos se aseguraron de que los bancos reservaran ms dinero propio para el caso que volviera a darse otra crisis similar a la Gran Recesin y proporcionaran una estrategia de voluntad de supervivencia.ante tal posibilidad, mientras se creaba un potente instrumento de proteccin del consumidor, la Oficina de Proteccin Econmica del Consumidor (CFPB, por sus siglas en ingls). En la era Trump, digmosle adis a todo eso.

Apodada Ley de la Opcin oficialmente: ley de crecimiento econmico, desgravacin reguladora y proteccin del consumidor la nueva ley de los republicanos elimin el requisito de voluntad de supervivencia para los bancos de tamao mediano, permitiendo de ese modo que los grandes bancos pudieran hacer lo mismo. Cuando Trump promulg la ley dijo que era un paso ms en el regreso de Estados Unidos a una economa sin precedentes. Nunca ha habido una vuelta como esta. Un da, habr noticias falsas sobre esto.

De hecho, gracias al giro de Trump (y los republicanos), los bancos ya no necesitan defenderse. El presidente ha continuado exaltando las fabulosas virtudes de su CFPB, que supuestamente protega a los consumidores para que no fuesen engaados (o aun peor) por su propio banco. Antes de que Trump se implicase, la banca haba ganado en pagos de bancos malos unos 12.000 millones de dlares provenientes de los ciudadanos por los que l abogaba .

Sin embargo, Kathy Kraninger, ex funcionaria de la Seguridad Nacional nombrada por Trump para que se hiciese cargo de la direccin del organismo, no tiene experiencia en bancos ni en proteccin del consumidor. La seleccin de Trump contina perfectamente en la senda del director interino Mick Mulvaney (jefe tambin de la oficina de Gestin y Presupuesto). Todo lo necesario para saber algo de l es que una vez se burl de la organizacin por ser una broma de mal gusto y poco feliz. Siendo su director, trat de asfixiarla privndola de fondos.

De esta manera, tales acciones desreguladoras todava en evolucin reflejan la forma en que la campaa electoral anti-establishment de Trump se ha transformado en un programa a escala total que apunta hacia el aumento de la riqueza y poder de las elites financieras, mientras se reduce su responsabilidad respecto de nosotros. No esperis que un futuro que siga esas lneas tenga algo agradable. Pensad en la entropa.

2. Las tensiones aumentan en el sector automotriz

Un aspecto clave de la visin econmica de Trump es proporcionar a su base una sensacin de camaradera frecuentando eslganes a favor de la unin trados de un pasado de nacionalismo y aislamiento. Con ese mismo espritu, el presidente ha lanzado una poltica cada vez ms arriesgada y preocupante supuestamente de apoyo a las bases de imposicin de aranceles comerciales.

Tomad, por ejemplo, el sector del automvil, en el que es obvio que esos aranceles impactarn negativamente. Para muchos de sus votantes de la clase trabajadora se trata del ncleo central y un enfoque clave de las polticas entrpicas del presidente. Cuando Trump estaba en campaa, prometi muchos beneficios a los trabajadores (y ex trabajadores) de la industria automotriz; promesas instrumentales para le llevaran a una victoria en lo que eran los estados azules de la declinante industria pesada. Una vez en el Despacho Oval, continu tras lo que l consideraba un triunfo personal: conseguir que Ford regresara a Estados Unidos la fbrica que haba trasladado a Mxico, mientras presionaba a las empresas japonesas para que montaran ms coches en Michigan.

Trump tambin empez a crear problemas en la industria mediante una serie de contradictorias imposiciones o algunas veces solo amenazando con aranceles entre ellos al acero que iban contra los deseos de la totalidad de la industria automotriz. Recientemente, Jennifer Thomas, del principal grupo de presin de la industria la Alianza de Fabricantes de Automviles asegur en una sesin que la oposicin es generalizada y profunda porque las consecuencias son alarmantes.

Ciertamente, el Centro para la Investigacin Automotor inform de que el 25 por ciento de los aranceles a los automviles y los recambios (algo con lo que presidente amenaz pero todava no avanz, en contra de la Unin Europea, Canad y Mxico) podra reducir las ventas de coches de produccin nacional en ms de dos millones de unidades y eliminar ms de 714.000 puestos de trabajo en el pas. Deteriorar la demanda de vehculos, cuyo precio podra aumentar entre 455 y 6.875 dlares segn el tipo de arancel, en medio de un impuesto al automvil de Trump, daara tanto a los fabricantes nacionales como a los extranjeros que operan en Estados Unidos y emplean a un importante nmero de trabajadores estadounidenses.

A pesar de que el presidente Trump amenaz con golpear con altos aranceles a los coches y recambios importados producidos en la Unin Europea, en estos momentos la medida est a la espera debido a un reciente anuncio de negociaciones en curso; sin embargo, l se reserva el derecho de hacerlo si se siente enfadado por... bueno, lo que sea. Solo la industria automotriz alemana da empleo a ms de 118.000 personas en Estados Unidos. De llevarse a la prctica la amenaza, esos impuestos aumentaran el precio de los vehculos e inmediatamente se pondran en riesgo los empleos en el mbito nacional.

3. La tirana populista de Trump de recortar los impuestos

El presidente Trump ha estado particularmente feliz con su popular ley de reforma tributaria; ha asegurado a sus bases que la ley crear empleos y prosperidad a los trabajadores estadounidenses poniendo mucho dinero en sus bolsillos. No obstante, lo que realmente se ha hecho es reducir la carga fiscal de las corporaciones del 35 por ciento al 21, lo que les ha proporcionado enormes cantidades de dinero en metlico. Su reaccin del todo previsible no ha sido la creacin de puestos de trabajo ni el aumento de los salarios, sino desviar ese dineral hacia sus propias arcas va cuotas de recompra, por medio de las cuales adquieren sus propios valores. Esto proporciona partes mayores y ms valiosas de una empresa a los accionistas; al mismo tiempo, se incentivan las utilidades y las primas a los CEO.

Inundadas de dinero por recortes de impuestos, las empresas de Estados Unidos han anunciado un valor rcord de tales recompras: 436.600 millones de dlares en lo que va de 2018, cerca del doble de lo invertido en todo el 2017, que lleg a 242.100 millones. Entre otras cosas, esto asegura menor recaudacin impositiva para el Tesoro de EEUU, que a su vez significa menos dinero para programas sociales o sencillamente para brindar atencin adecuada a los veteranos.

Tal como es, la contribucin impositiva efectiva media de las grandes empresas estadounidenses es de apenas el 18 por ciento (una cifra que sin duda pronto se reducir ms). El ao pasado, contribuyeron solo el 9 por ciento de los ingresos fiscales y es probable disminuya aun ms y que este ao sea un nuevo rcord por lo baja, provocando una alza en el dficit. En otras palabras, en un verdadero espritu trumpiano, las corporaciones cargarn las fabulosas ventajas impositivas obtenidas directamente sobre la espalda del resto de los estadounidenses, entre ellos las propias bases del presidente.

Mientras tanto, algunos de los integrantes del equipo artfice de semejante poltica impositiva que regal a las corporaciones 1.500 millones de dlares en concepto de desgravacin ya estn en cosas mayores y mejores aterrizando en posiciones de presin en las mismsimas corporaciones a las que le echaron una mano y a las que ahora pagan incluso con ms generosidad. Por el otro lado, la paga al trabajador estadounidense medio no ha aumentado. Ciertamente, entre el primer trimestre y el segundo de 2018, el salario real cay en un 1,8 por ciento despus de que los recortes impositivos se convirtieran en ley. Trump no prometi eso ni su implicacin en nuestro entrpico futuro.

4. Guerras comercial y cambiaria, y los conflictos que se avizoran

Si todos cogen sus juguetes y se los llevan a otro patio, el bravucn de la escuela tiene menos nios a quienes fastidiar. Este es exactamente el proceso que la incipiente guerra comercial de Trump parece estar acelerando, es decir, la captura de nuevos campos de juego y alianzas por parte de una variedad de pases importantes que ya no confan en que el gobierno de Estados Unidos se comporte de un modo coherente.

Hasta ahora, EEUU ya ha impuesto aranceles a las importaciones chinas por un monto de 34.000 millones de dlares. China ha respondido de la misma manera. En una peligrosa jugada de pquer global, Trump amenaz inmediatamente con aumentar esa cifra hasta por lo menos 200.000 millones. Oficialmente, China ignor esa amenaza, lo que no hizo ms que aumentar aun ms la ira del presidente. En respuesta, anunci recientemente su voluntad de imponer aranceles a todos los bienes de EEUU importa de China, si fuera necesario. El pasado 20 de julio, en dilogo con Joe Kernen, presentador de Squawk Box de la CNBC, presumi diciendo: Estoy dispuesto a llegar a los 500.000 millones [de dlares].

Esto equivale a prcticamente todas la mercancas que China export a Estados Unidos el ao pasado. En comparacin, EEUU export a China productos por solo 129.900 millones de dlares, lo que significa que China no puede responder del mismo modo, pero s puede apuntar a otros mercados aumentando as la cada vez ms tensa relacin entre ambas superpotencias econmicas mundiales y devaluando su moneda para apalancar sus bienes ms eficazmente en el mercado global.

Las alianzas comerciales ya estaban abandonando la excesiva dependencia de Estados Unidos incluso antes de que Donald Trump empezara a jugar con los aranceles. Esa tendencia solo adquiri intensidad con las repercusiones de sus medidas econmicas, entra ellas los aranceles en un conjunto de importaciones provenientes de Mxico, Canad y la Unin Europea. Hace poco tiempo, dos importantes aliados de EEUU transformaron el lento pasaje hacia la cooperacin econmica en un abrazo total: el 17 de julio, la UE y Japn cerraron un gran acuerdo comercial en el que estar incluido un tercio de los productos de la economa mundial.

Mientras tanto, China ha puesto en marcha ms de 100 proyectos empresariales solo en Brasil apoderndose as de lo que en otros tiempos era un mercado de Estados Unidos; lo hizo invirtiendo all la cifra rcord de 54.000 millones de dlares. Tambin se prepara para aumentar su compromiso no solo en Brasil, sino adems en Rusia, India y Sudfrica (todos ellos pases del llamado BRICS) invirtiendo 14.700 millones de dlares en Sudfrica antes de la prxima cumbre de los BRICS en este pas. En otras palabras: en un plan perturbador, Donald Trump est prestando una til ayuda a la creacin de un mundo econmico en el que EEUU ya no ser una entidad central.

En ltima instancia, la poltica proteccionista y los aranceles que la acompaan perjudicarn por igual a consumidores y trabajadores, aumentando los precios y reduciendo la demanda. Podran hacer que las empresas se vieran forzadas a reducir los puestos de trabajo, la innovacin y la expansin; al mismo tiempo, afectaran a los aliados y podran obstaculizar el crecimiento econmico global. Para decirlo de otra manera: son la versin estadounidense de la ralentizacin paulatina, tanto en el mbito nacional como en el internacional.

5. Lucha contra la Fed

La beligerancia del presidente Trump se ha centrado en su creencia de que el pas ms rico y ms poderoso del planeta ha sido tratado injustamente por el resto del mundo. En este momento, esta sensacin se ha extendido a la Reserva Federal, en la que hace poco tiempo arremeti contra su director (nombrado por el propio presidente) Jerome Powell.

La Fed ha estado proporcionando miles de millones de dlares como estmulos al sistema bancario y los mercados financieros mediante un programa de compra de obligaciones mal llamadas facilidades cuantitativas o QE por sus siglas en ingls. Su atractivo: este subsidio de Wall Street en realidad es un estmulo para el comercio minorista.

Con lo improbable que esa historia puede llegar a ser, normalmente los presidentes se abstuvieron de hacer comentarios sobre las polticas de la Reserva Federal permitindole mantener al menos una apariencia de independencia, como establece la ley de la Reserva Federal de 2013 (en realidad, la Fed ha seguido dependiendo considerablemente de los caprichos y deseos de la Casa Blanca, tal como lo explico en mi nuevo libro Collusion). Sin embargo la actual Casa Blanca est mandada por un presidente a quien posiblemente le sera imposible guardar para s sus opiniones.

Hasta ahora, desde diciembre de 2015, la Fed ha aumentado (o ajustado) siete veces la tasa de inters. Dirigida por Powell, lo hizo dos veces; con dos alzas adicionales hacia el final del ao. Esos movimientos se hicieron sin la bendicin de Trump; l las consider en sentido opuesto a los objetivos econmicos de su administracin. En una entrevista con la CNBC, Trump declar que no estaba entusiasmado por el aumento de la tasa, en un claro intento de influir la poltica de la Fed. Fiel a la tradicin, la Fed no mostr reaccin alguna, mientras que la Casa Blanca public rpidamente una declaracin que destacaba que el presidente no tena intencin de influir en las decisiones de la Fed.

Ignorando esa posicin oficial de la Casa Blanca, el presidente acudi sin demora a Twiiter para expresar su frustracin con la Fed (Estados Unidos no debera ser penalizado porque estemos hacindolo tan bien. Ajustar en este momento daa todo lo que hemos hecho. Debera permitirse a EEUU que recupere lo que perdi con la ilegal manipulacin de la moneda y los MALOS tratados comerciales. Habr que pagar la deuda y nosotros estamos aumentando las tasas... Ah s?)

El director Powell tal vez quiera poner de relieve su independencia respecto de la Casa Blanca, pero como alguien que ha sido nombrado por Trump, cualquier decisin tomada en el entorno de las reacciones del presidente podra reflejar influencia poltica en su tarea. El problema mayor es que esa friccin podra provocar mayor incertidumbre econmica, lo que podra ser perjudicial para el podero econmico que Trump dice querer sostener.

Cuando gana la entropa, el mundo pierde

El mtodo Trump funciona como una mquina bien aceitada. Mantiene desprevenido a todo el mundo a su gabinete, los medios, los lderes globales, y a los polticos y expertos de todo tipo. Esto garantiza que sus actos tienen un impacto instantneo, no importa lo negativo que pueda ser.

En el plano de lo econmico, las repercusiones de esta estrategia son tanto muy importantes globalmente como extremadamente locales. Tal como apunt recientemente el senador republicano por Nebraska Ben Sasse, esta guerra comercial est cortando las piernas de los agricultores, y el plan de la Casa Blanca es gastar 12.000 millones de dlares en muletas de oro... Los aranceles y los rescates de esta administracin no harn que Estados Unidos vuelva a ser grande; solo harn que vuelva a 1929.

Estaba hablando del ltimo plan de la Casa Blanca de destinar hasta 12.000 millones de dlares del contribuyente para aquellos sectores de la agricultura de EEUU golpeados duramente por la guerra de los aranceles de Trump. Dejemos esto un momento y pensemos en la entropa. Para resolver los problemas, el presidente ha creado supuestamente para ayudar a que Estados Unidos vuelva a ser grande un gobierno deficitario que har apoquinar aun ms dlares al contribuyente.

Subsidiar a los agricultores no es necesariamente algo malo en s mismo. De hecho, es algo muy propio del New Deal y de Franklin Delano Rossevelt. Pero, hacerlo para resolver un problema innecesario? En esas circunstancias, cul es el lmite? Cuando esos 200.000 millones de dlares, o tal vez 500.000, en aranceles para China (u otros pases) aticen ms todava la situacin, quines sern los que consigan ayuda? Los trabajadores de la industria automotriz? Los trabajadores de la siderurgia?

De lo que estamos siendo testigos es el comienzo de guerras entrpicas que, por su parte, aceleran el desarrollo del experimento global de Estados Unidos. Cada desptico trozo de resentimiento presidencial, cada tweet y cada ofensa es un precursor de aun ms agitacin econmica y desplazamientos, ms complicados y difciles de solucionar. El Estados Unidos de Trump podra transformarse fcilmente en una situacin planetaria carente de toda lgica. Cuando se desestabiliza lo confiable, tanto mayor es la penuria econmica. Cuanto ms se debilita la economa, tanto ms perturbable se vuelve el propio Gran Perturbador. As, la espiral Trum avanza en el remolino del sumidero econmico que es su propia creacin.

* La autora se refiere al tren de alta velocidad que circula entre Washington DC y Boston pasando por Baltimore, Filadelfia y Nueva York a lo largo de Corredor Nordeste. (N. del T.)

** La acepcin 2 de entropa en el diccionario de la RAE dice que en Fsica es la medida del desorden de un sistema. (N. del T.)

*** Ley Glass-Steagall es como se conoce generalmente la Banking Act o Ley de Bancos de Estados Unidos. Entr en vigor el 16 de junio de 1933, estableciendo la Corporacin Federal de Seguro de Depsitos (FDIC) e introduciendo diversas reformas bancarias para controlar la especulacin, destacando la separacin entre la banca de depsito y la de inversin. Fue promulgada por el presidente Franklin D. Roosevelt para evitar que se volviera a producir una crisis como la del 29. (N. del T.)

Nomi Prins es colaboradora habitual de TomDispatch. Su libro ms reciente es Collusion: How Central Bankers Rigged the World (publicado por Nation Books). De sus otros seis libros, el ltimo es All the Presidents' Bankers: The Hidden Alliances That Drive American Power. Ha sido ejecutiva en alguna empresa de Wall Street. Un agradecimiento especial para el investigador Craig Wilson por su magnfico trabajo en esta nota.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176455/tomgram%3A_nomi_prins%2C_the_disrupter-in-chief/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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