Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2018

Iglesias y matrimonio gay en Cuba

Douglas Calvo Ganza
Rebelin


Desde que la Iglesia Metodista en Cuba, junto a otras denominaciones, ha colocado ciertos carteles en la calle respaldando el matrimonio y familia tradicional, muchos han protestado y han calificado dicho acto de incitacin al odio. Una propuesta de marcha evanglica ha sido nombrada, amenaza. Se han hecho llamamientos a la seguridad del Estado y se han publicado ofensas a las Iglesias como profesionales de la manipulacin y el engao.

Lo llamativo es que tal reaccin resulta desproporcionada, cuando se tiene en cuenta que en la Cuba de la ltima dcada ha habido infinitamente ms propaganda pro-homosexual que evanglica. La primera ha incluido ms que las meras e incumplidas amenazas de marcha, y esos pocos carteles de la segunda, ya que la comunidad LGTBI ha desplegado fuertes llamamientos, congas, besos pblicos, desfiles con banderas, altavoces y toda suerte de spots publicitarios por la televisin, en los que el Estado (dueo de los medios de comunicacin) ha colaborado fervientemente. Incluso ha habido bendiciones religiosas sancionando uniones homo-erticas en la va pblica, a las que no se les ha aplicado la regla de la restriccin del culto al recinto sacro, que s es vlida ac para los evanglicos conservadores.

Si los protestantes hubieran pretendido ganarse un simple 1% del espacio pblico concedido-otorgado-conquistado o cmo se le llame, que ha adquirido la causa gay en este pas, se les podra tener miedo. Pero se les mantiene bien localizados. Baste con un ejemplo: cada da feriado en Cuba, sea un 10 de octubre u otro, pueden apreciarse en la TV diversos filmes sobre pica histrica, blica, patritica, etc.; pero en vano se buscar un telefilme cubano o extranjero sobre la vida de Cristo en el, igualmente feriado, 25 de diciembre. Y a menudo al optar por un determinado centro de trabajo, carrera universitaria, etc., se ha de llenar una planilla donde aparece la enigmtica pregunta: Posee usted creencias religiosas y cules?, que revela algn rezago de suspicacia de los aos duros, donde religin y poltica andaban de la grea.

De modo que, esencialmente, el Estado laico relega la libertad religiosa al espacio sagrado del templo, con unas cuantas excepciones. Y en ello no hace mal. Por qu habra de ser diferente? Quin en su sano juicio querr un estado confesional en Cuba (sea catlico, protestante o del culto a los cemes tanos)? Esa actitud se comprende y respeta, pero deber ser igualitaria. El espacio pblico no debe servir para ventilar cuestiones religiosas, pero tampoco de orientacin sexual. Eso sera lo justo. Empero, ay del que hoy se encoja de hombros, cansado ante tanta publicidad y lobby a favor del homo-erotismo, propaganda que s no conoce guetos ni lmites!

De modo que, ante tanta predileccin y desproporcin, resulta incomprensible esa nerviosidad por la protesta cristiana conservadora. Toda accin provoca reacciones, y no es posible que slo un lado tenga pleno derecho a manifestarse pblicamente. O es eso lo que se pretende, un 1984 orwelliano bajo la ensea del arcoris?

Tampoco se comprenden esos llamamientos a la seguridad del Estado para refrenar a los protestantes, pues en una marcha pblica, sea pro matrimonio igualitario o pro diseo original, lo que debe velarse es por el orden. Por supuesto que no debe haber ninguna manifestacin en el mundo que carezca de alguna supervisin policial, y eso incluye por igual a cualquier tipo de desfile o procesin. Pero invocar en exclusiva tal miedo si las hace la Iglesia, lleva a otra repregunta: Por qu no intervienen los rganos de inteligencia nacionales para frenar las demostraciones pblicas homo-erticas? Con razn se dir, que porque no hace falta. Valga la misma respuesta en el otro caso. A no ser que se considere toda actividad eclesial fuera del templo como intrnsecamente nociva para la sociedad, en cuyo caso quien piense as deber revisar mdicamente su psiquis ante posibles tendencias al crimen de odio.

Finalmente, ofender a las Iglesias como profesionales de la manipulacin y el engao da que pensar. En los aos sesenta, los cristianos y los homosexuales recibieron por igual diversas seales de marginalizacin social. Hoy los segundos invocan el brazo de la ley contra los primeros, por atreverse stos a disentir ante el espacio que aqullos han alcanzado en sus reivindicaciones. Y para colmo tildan a los intransigentes de manipulativos. No s por qu, su actitud tiende a recordarme al cristianismo del tiempo de Constantino el Grande, cuando la Iglesia, tras sufrir siglos de intolerancia, recibi diversas prebendas del gobierno (nada ingenuas) y termin santificando al estatus quo romano como sacrosanto. No dudo en concordar en que esa cristiandad, adulando camalenicamente al poder en dependencia de la ocasin, se volvi manipuladora y engaosa, por ser arribista y pragmtica. Pero los creyentes que hoy se arriesgan a un nuevo resurgir de la intolerancia, por nadar contracorriente y defender su criterio, estn dado muestras de astucia u oportunismo? Seguro que son ellos los aprovechados?

Ojal que todos por igual alcancen cierto entendimiento y sosiego. Las Iglesias conservadoras an no han comprendido la compleja multidimensionalidad de la sexualidad humana, ni teologizado sobr e la relacin que puede existir entre la Providencia Divina y una orientacin sexual que la persona no escoge, pues si alguien nace con inclinacin gay o lesbiana, no lo ha decidido. Entonces, qu relacin hay entre esa condicin y el Ser Supremo? Son los homosexuales una suerte de monstruos predestinados a la reprobacin, o personas con idnticos derechos que los dems? Dnde queda la justicia celestial si se acepta algo as? A m, personalmente, me vale el ejemplo de Cristo, quien ante un centurin romano que peda sanidad para su chico (criado? pareja gay? ambos?) no se detuvo a investigar qu tipo de relacin amorosa haba o poda haber entre el militar y el mozo, sino que obr simplemente el bien necesario y san al muchacho (Mateo 8:5-13). Tampoco San Pablo se dedic a predicar contra el homo-erotismo en su sermn ateniense, donde incluso cita a Arato, poeta griego de orientacin gay (Hechos 17:28) y luego exhorta a los creyentes en una epstola, a no dedicarse a juzgar personas fuera de la comunidad por temas erticos[1]. Quin le manda a la Iglesia a arreglar el mundo fuera de ella, cuando su deber es reformar el alma de los que se incorporan a su rebao? No traspases los linderos antiguos que pusieron tus padres (Proverbios 22:28).

Los adeptos del movimiento LGTBI debern recordar que la intolerancia hacia el intolerante no deja de ser intolerancia. Y que quien reivindica derechos propios no puede coartar los ajenos, pues tanto derecho al accionar pblico tiene una opinin como otra, y mxime cuando una de las dos es ya una persona jurdica (las Iglesias), siendo que no existe organizacin legal de los gay/lesbiana en Cuba, al menos que se sepa universalmente. As que es ms constitucional una protestacin eclesial, proveniente de una institucin ya legitimada, que una comparsa homosexual nacida en un movimiento sin personalidad jurdica propia (por ms que el segundo movimiento goce, coyunturalmente, de mayores simpatas polticas).

Y que unos y otros, recuperando la perspectiva, comprendan que valen ms los mltiples problemas de Cuba en tantsimas reas (depauperacin del sistema mdico, psimo estado de las viviendas, precios, salarios, etc.), los cuales afectan por igual, o casi, a todos los cubanos y cubanas, que esa pelea de gatos por unas dos o tres bodas simblicas entre personas homosexuales, y una marcha con algunos centenares de creyentes de una religin minoritaria en Cuba. Obsesionarse con ese tema, ser colar y botar al diminuto mosquito, para luego tragarse un enorme camello (Mateo 23:24).

Nota:

[1] Qu razn tendra yo para juzgar a los que estn fuera? No juzgis vosotros a los que estn dentro? Porque a los que estn fuera, Dios juzgar. (1 Corintios 5:12-13).

Douglas Calvo Ganza. La Habana (1970). Escritor cubano residente en la Isla.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter